Grandes Momentos del Cine (vol. I)

 

El Cine es una de las mayores formas de manifestación artística que haya existido a lo largo de nuestra historia. Desde que surgiera el primer proyector de imágenes en movimiento, muchos son los usos que se le han dado a este arte: propagandísticos,comerciales, científicos,didácticos y artísticos. Esto viene decir que el Cine, al igual que otros tantos medios de expresión, no tiene un solo uso, sino muchos y muy variados. El Cine no nació con un único propósito. Puede que los hermanos Lumiere tuvieran en mente una única función para su invento -que originaría el Cine- pero al igual que suele pasar con los grandes inventos, el proyector fue fruto de la interacción humana y pronto se fue mucho más allá en cuanto a sus posibilidades reales, dando lugar a la paraición del llamado 7º Arte.
 
A lo largo de estas entradas, haré un recorrido a través de la historia del Cine no como un analista, ni como un historiador, ni mucho menos como un redactor de artículos. Haré un recorrido desde un punto de vista muy personal y subjetivo , esto es, mi propio punto de vista. No habrá largas descripciones ni artículos, simplemente hablaré a través del Cine, intentando capturar una milésima parte de ese arte insondable e inexplicable en forma de fotogramas dignos de ser vistos y recordados,  provenientes de los hijos de esa gran madre artística con más de un siglo de vida.
 
Así pues, dejaré que el Cine hable por si mismo, pues este humilde servidor sostiene que no existen palabras para describir estos instantes de puro arte cinéfilo. Disculpadme eso sí, el realizar un superfluo y mínimo  comentario a cada vídeo, pues es una debilidad que no puedo evitar
 
 
(ATENCIÓN SPOILERS)
 
 
El Gran Dictador –Escena del Globo
 
 
Una de las escenas más famosas del Cine. Chaplin en estado puro. De El Gran Dictador, uno podría quedarse con todas y cada de sus escenas, desde ésta que nos ocupa hasta aquel mítico discurso final que traspasó la pantalla de cientos de cines y televisores en un momento trágico de nuestra historia. Una coreografía perfecta, un impecable manejo de cámara, y uno efectos sorprendentes para la época configuran un momeno irrepetible propio de un genio irrepetible. 
 
 
 
Blade Runner – Final 
 
Escena imborrable e imperecedera. La primera vez que la vi, sentí cómo un escalofrío recorría todo mi cuerpo. Por aquellos tiempos mozos, era un gran aficionado a la Ciencia Ficción, y Blade Runner supuso para mí una huella marcada a fuego en mi memoria. Cada escena, cada momento, cada diálogo… Esa atmósfera futurista , oscura, bañada por una lluvia insondable… Ese Harrison Ford irrepetible, ese Scott que jamás volvió a dejarme sentado en el sofá, y esa historia de vida y destrucción, de destino insalvable y de lucha contra lo prefijado. Rutger improvisó este monólogo final que suponía un broche de oro a tan magna obra cinematográfica.
 
 
 
Casablanca – Tócala , Sam 
 
 
Como iréis viendo a medida que vaya colgando críticas de películas, no soy un gran aficionado de llamado “Cine Clásico”. Sin embargo, y sin ser un gran conocedor de este tipo de cine, debo reconocer, aunque suene ciertamente tópico, que Casablanca me encantó. Ese aroma a película clásica, a cine bien hecho sustentado por un guión perfecto -algo inexistente hoy día en Hollywood-, y esa dupla protagonista que a muchos nos encandiló. Podía haberme quedado con ese final legendario, pero prefiero seleccionar esta vez esta escena que ya reside en el Panteón Cinematográfico.
 
 
 
Tiempos Modernos – Entre las Máquinas 
 
 
¿Qué se puede decir de esta escena? Creo que es uno de esos momentos míticos de la historia del Cine que quien mas o quien menos ha visto y sabe situar en él a ese gran genio que tanto aportó al cine y al que jamás le podremos devolver toda las risas y sentimientos que lograba despertar en esas piezas inolvidables que son todas sus películas.
 
 
 
Taxi Driver – Frente al Espejo 
 
 
Scorsese es uno de los pocos directores que dejarán tras de sí tal brillante legado cinematográfico. Taxi Driver, Casino, Infiltrados, El Cabo del Miedo, Toro Salvaje, Shutter Island -por citar algunas- son PELÍCULAS en mayúscula, obras que han contribuido a engrandecer la figura del director neoyorkino. De toda su obra, me quedo con Taxi Driver. No sólo por su polémico mensaje y su crítica ácida, sino por ese Robert de Niro , que al igual que Harrison Ford, se ha ido desinflando con el paso de los años. Quiero recordar a este De Niro, a esta bestia interpretativa que nos dejó en Travis su mejor personaje hasta la fecha. Esta escena inolvidable, de diálogo improvisado por el propio De Niro, no hace sino engrandecer la figura del protagonista, uun antiguo soldado que ve cómo todo cuanto le rodea se halla sumido en una espiral de vicio, corrupción, maldad y degeneración humana.
 
 
 
El bueno, el feo y el malo – Duelo Final
 
 
No soy un gran aficionado al género western. John Ford jamás ha despertado pasión alguna en mí, y no soy de los que consideran a La Diligencia o Centauros del Desierto grandísimas películas. Por eso, cuando me dispuse a visionar la denominada Trilogía del Dólar lo hice con la única intención de pasar un buen rato y entretenerme con historias de rudos y alcohólicos pistoleros sin escrúpulos ni motivación alguna salvo el dinero. Pero he de reconocer que esta trilogía, aparte de dejarme pegado al sillón con los ojos abiertos escudriñando cada escena, me fascinó por esa ambientación única y esos personajes tan típicos pero a la vez tan carismáticos. Las dos primeras partes son lecciones de cine , grandes películas, pero he de rendirme ante El bueno, el feo y el malo. Morricone compuso la B.S.O de las tres películas, demostrando su talla de genio y maestro del género. Y es en la última película de la trilogía cuando firma con su divina batuta una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine, como el tema que suena a lo largo de la escena.
Una escena impresionante, un plano que recorre el rostro de de cada personaje y que nos muestra la viva expresión de la tensión y del instinto de la supervivencia, salvo el rostro de frío e impertérrito de Eastwood. Un escenario único, cinco minutos de cine que te harán olvidar que estás en tu propia casa. Para mí no hay más Eastwood que éste, muchos le criticarán por no haber mostrado su faceta de director antes, pero para mí podría haber seguido regalándonos esos personajes fríos y rudos que todos recordamos.
 
 
 
2046
 
 
Sí, tan sólo pongo 2046. Y es que soy incapaz de decantarme por alguna de las escenas que componen este cuadro audiovisual. Una de las películas más jodidamente -con perdón- hermosas y poéticas que he visto. Cada secuencia, cada escena…. esa música, mezcla de orquesta y de temas míticos, muchos de ellos cantados por esa voz acogedora de Nat King Cole. Una historia de amor y desamor, de pasión ciega, de frenesí emocional entre dos personajes completamente opuestos. Una película firmada por ese gran maestro, por ese poeta de lo audiovisual que es Wong Kar Wai, al cual le dedicaré un día de estos un justo homenaje.
 
Eyes wide shut
 
La última película del genio Kubrick y la más incomprendida por la crítica y el público. En mi opinión, quizá sea su película más arriesgada y a la vez, más valiente. Eyes Wide Shut se atreve a mostrar lo que muchos generalmente no quieren ver o desconocen. Profundiza en las relaciones matrimoniales y en los impulsos irracionales que mcuhas veces sacan a relucir nuestra faceta más oculta. ¿Qué es el matrimonio? ¿Acaso es una relación de amor y respeto mutuo?, ¿dejamos por ello de sentir algo por otros , de sentir impulsos sexuales y cegarnos por fantasías remotas? ¿o tan sólo es un contato terrenal que nos asegura el placer?  El personaje protagonista -interpretado por un soberbio Tom Cruise- descubrirá que quizá el matrimonio no es lo que él había pensado. Un sentimiento de celos aflorará repentinamente en él tras una conversación con su mujer, y a partir de entonces se verá inmerso en un proceso donde los celos -que hasta entonces jamás había sentido- le llevarán a dejarse llevar por sus más ocultos deseos. Primero intentará vengarse de su mujer y su confesión, esto le llevará a un extraña fiesta y ritual. Después sentirá remordimientos y se verá en medio de una situación en la que jamás debería haber entrado.
 
Lástima que muriera tras haber hecho esta película. El mundo del cine perdió a uno de sus mayores maestros, dando lugar a multitud de rumores. Uno de ellos era que quizá Kubrick hubiera mostrado demasiado sobre esos supuesto rituales sexuales en los que participan los grandes controladores del mundo. Un rodaje conflictivo -Kubrick se negó a censurar su película pese al sello X que habría supuesto un fracaso en taquilla y aceptó distribuir dos versiones- y una leyenda urbana que engrandecieron esa faceta misteriosa del realizador. 
 
 
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Y hasta aquí este primer volumen de Grandes Momentos del Cine. Seguiré recopilando grandes escenas que creo deben ser visionadas por todos para futuras entregas. Y respecto a ti, querido lector, ¿cuáles son esas escenas que se quedaron grabadas a fuego en tu cabeza y que te hicieron sentir la magia del Cine?