Mi peli cutre favorita es…. Astérix y Obélix contra César

 

 

 

Del año 1999, sí, el previo a la catástrofe de la tecnologíapersonalcomputerizada y el mismo en el que me mudé de hogar. Pero eso, amigos,es otra historia…

 

Vuelvo a aporrear las teclas del teclado redundante por obray gracia de STRELOK 350, quien, en un intento de animar la trinchera que esGamefilia, ha propuesto esta divertida y original iniciativa en la que debemoshablar sobre una peli mala pero que a nosotros nos guste, o eso es lo que me haparecido leyendo las que se han publicado ya.

 

Fue difícil escoger sobre cuál hacerla porque de mis favoritasno tenía noción de que hubiese alguna que desentonase según los críticosgafapasteros. Hasta que me metí en…no sé dónde, si Metacritic o alguna delestilo, y me encontré con una mala puntuación para esta película. Ya tenía loque quería, una de mis joyas fílmicas considerada una del montón, o peor. Yapodía escribir la entrada.

 

 

Obélix: "¿Tú crees que nos odiarán después de esto?"

Astérix: "No, qué va. Si la gente es maravillosa". 

 

 

Astérix y Obélix contra César se basa en el popular cómicque todos (o quizá no) conocemos, y se sitúa como no podía ser de otra maneraen el pueblecito galo para contarnos una historia de envidia y conspiración,que para muchos significa una conspiración para el propio cómic en el que sebasa.

 

La historia narra un típico enfrentamiento entre lospusilánimes romanos y los dopados galos con aéreo resultado (los soldadosvolando cuales cometas) tras el cual César se retira no muy contento quedigamos y el paleto de Caius Bonus hace de juguete (aunque no sexual) de losdos galos protas (escribir “los dos galos protas” es más fácil que poner susnombres).

 

Más tarde dicho paleto confiesa a un rufián llamado Detritus (ahí,pariente de los microorganismos de la descomposición) el motivo de la fuerzagala, la poción, por lo que éste decide secuestrar al druida Panorámix para queconfiese los entresijos culinarios de la infernal pócima y utilizarla para sí,y con ella montar una miniconspiracioncilla de ná muy inocente contra elmismísimo César. Astérix Y Obélix deberán rescatar a su dopador y truncar losplanes mugrientos de Detritus.

 

 

 

“¿Le metes tú o lemeto yo?”

Obélix a Astérix. Enmedio,

el pobre Caius Bonus,la

verdadera víctima dela película.

 

 

Ya fuera coñas de la película se dice que no tiene nadaque ver con el cómic. Yo, por fortuna, supongo (al menos en lo que concierne aldisfrute del film), no me he leído un solo tomo de estos dos personajillos. Tansólo vi hace algunos años capítulos animados en la ya extinta Canal 9. Sí, sí,en valenciano. Pero me gustaban bastante, aunque no eran de mis favoritos. Estohace que no vaya con los prejuicios de los otros a ver la película, y quesimplemente me contente con lo básico. Dos protas, un druida y el césar que veque se le resiste un único pueblo por culpa de una poción.

 

A la película se le achaca que Obélix es demasiado tonto,que Astérix no es todo lo astuto que debería y que en general la representaciónde ambos es muy mejorable. Vamos, que el mejor actor de todo el reparto es elperro. El gordito del grupo (bueno, gordito es un piropo) está interpretado porGérard Depardieu, del cual se dice ya hacía tiempo que estaba haciendo elridículo por Francia y los EE.UU. mientras que Astérix lo encarna ChristianClavier, quien no me sonaba de nada hasta que hace poco descubrí que interpretóa Napoleón en una serie de principios de 2000 que echaron este verano en latele. Vaya cambio.

 

A mí, como granignorante de sus historietas, me basta lo básico sobre ellos para tenermecontento. Un Obélix fácilmente reconocible y algo absurdo/infantil (en serio, ¿enel cómic no tiene un ápice de esto?) y un Astérix algo más normal y cabal alque lógicamente no se le puede pedir que mida 40 cm de estatura. Una crítica localifica de “histérico”.

 

Tenemos también a dos de los personajes mejor valorados pordichas críticas: Julio César y el conspiranoico Detritus. Para ambos sinembargo también hay reservadas críticas, aunque menores. El actor de Césartiene una cara que realmente parece propia del personaje de la época.Magistral.

 

Detritus por su parte lo lleva al cine un Roberto Benignique a mí me gusta, un villano no muy intimidante pero sí rastrero y pícaro yque se muestra así desde el principio. Para algunos peca de sobreactuación.

 

 

 

El pobre Caius y elsobreactuado Detritus. El otro no importa.

 

Otras perlas que he leído decían que el ritmo del largometrajeera pesado, y su guión no tenía interés ni gracia alguna. Aparentemente, lahistoria es un batiburrillo de otras recogidas directamente de los comics, como“Astérix el galo” (1961), “La hoz de oro” (1962), “Astérix legionario” (1967) y“La cizaña” (1970).

 

A mí personalmente la sucesión de acontecimientos me parecemuy bien llevada, si bien puede haber partes más entretenidas que otras. Porotra parte, no creo que pretendiese ser una película de comedia, desde luego loque a mí me parece es que se trata de una aventura de unos personajes muysimpáticos y entrañables (al menos para mí, para esos críticos…).

 

No busca el chiste fácil como las que le seguirían: “MisiónCleopatra”, “Al servicio de su majestad” y “En los Juegos Olímpicos”,infumables con sólo unos minutos de visualización, haciendo o intentando hacerla americanada de la peli “cool” y “guay” con canciones supuestamente “chachi-pirulis”y con otros actores a excepción de Obélix salvo en la primera, en la queClavier también está.

 

Pero incluso aunque sea la única de las posteriores en laque el dúo sigue presente ya se empieza a ver por dónde tirará la cosa:soldados demasiado chistosos y un moreno guaperas teóricamente gracioso. Ademásel atuendo parece de menor calidad que en “Contra César” (echadle un ojo a lospálidos pantalones de Obélix y su color de pelo) y en las tres el pueblo galoqueda en un plano secundario.

 

Y se supone que aquí Astérix está mal escogido. Pues no tedigo en las otras…

 

 

 

Un Napoleón enpotencia.

Decid lo que queráis.Se supone que Astérix debe ser un personajillo

simpático. A mí conla cara de este actor me tienen más que

convencido.

 

 

 

 

El bueno, el cara demacarra y el empanao aparentemente miedoso

 

 

 

Pero no sigamos perdiendo el tiempo con ellas, retomemos laque nos ocupa (la buena, al menos a mi juicio. A mi mal juicio). ¿Por dóndeiba? Ah, sí, por la supuesta trama aburrida. Pues eso, a mí me agrada, y noemplea la carcajada fácil y chulesca como las otras. Ayyy, vale, ¡ya dejo dehablar de las otras!

 

Es una película que busca simplemente el entretenimiento,haciendo también uso por supuesto de algo de humor, por lo que yo sí le veo lagracia. Pero la gracia de aquella época, la que más que provocar una carcajadaprovoca una sonrisa entrañable en el rostro del espectador.

 

Se critica también el decorado, vestimenta y recreación delos lugares, tildada de “horrenda”. Esto ya lo considero absurdo. El pueblogalo está cuidadamente hecho, de bastante colorido, y el resto de lugares juntoa los ropajes de los personajes (ajes, ajes) a mi modo de ver son más quecorrectos. De hecho, se nota que se trata de una súper producción ya desde elinicio, con una escena que me parece fantástica, el César y un regimiento decaballos trotando sobre campos, playas y una verde montaña cercana a unprecipicio bajo el cual golpean las olas, que da como resultado un momentoprecioso, mientras una apabullante música de tipo celta resuena en nuestrosoídos, con un ritmo y melodía que se queda grabada en la memoria. Magistral(mm… esta palabra me suena).

 

 

 

 

 Un gran inicio para una gran película

 

 

Cabe mencionar los acertados efectos especiales, presentesen gran parte en la escena del circo y cuando los soldados salen volando cualescartas de la Reina de Corazones al recibir un golpe de algún galo dopado. Igualtampoco son nada del otro mundo, pero para un film de finales del siglo pasadono están mal.

 

 

 

 

Momentazo

 

 

Astérix y Obélix contra César es lo que quieres que sea. Sieres un fan de los comics deberías verla, tal vez te guste. Si no eres fan peroconoces un poco su universo deberías verla con más razón. Y si no tienes niidea de qué es eso de “la poción mágica”, entonces debes verla sí o sí, pasarásuna agradable tarde con una película desenfadada de aventuras (o aventurillas,no es Indiana Jones).

 

Y es que es eso, se trata de una peli de las de antes,divertida, bien llevada y entrañable. Sobre todo entrañable. Que a pesar de noestar exenta de tener a su particular mujer florero (Falbala, representada porLaetitia Casta) está imbuida de la magia de aquellos años y es la mejor coninfinita diferencia respecto a las que vendrían después. Si dejas a un lado losprejuicios y la comparación analítica con los cómics verás que estás ante unapelícula que puede llegar a enamorarte si te dejas. ¡Por Tutatis que lo es!

 

 

 

 

 

 

 

Hombre, casta,casta….