El dilema de Metacritic

El dilema de Metacritic

OPINION
Cómoun portal que nace con la simple función de aglutinar reviews a nivelinternacional y calcular su nota media, se convierte en una poderosaarma que las productoras intentan controlar para favorecer las ventasde sus títulos en los primeros días que salen al mercado.

 

Por: Nacho Ortiz

Las editoras de software han puesto sus ojos en una herramienta de referencia útil y gráfica como es Metacritic.El portal americano dirigido por Marc Doyle cumple desde el 2001 unapequeña y simple función: recopilar las notas de las reviews, críticas,reseñas y análisis de los medios más importantes y calcular lapuntuación media de cada videojuego -también película, libro o serie deTV- en un único valor numérico. Un Metascore. Es un meroobservador neutral que no toma parte, ni se pronuncia, ni se involucra.Su voz es la voz del sector en conjunto. Por este carácter, muchosusuarios, cada vez más, lo utilizan como referencia para sus compras,ya que no se limita únicamente a la opinión de un solo experto, si noque supone el sentir internacional de la prensa especializada.

En las últimas temporadas Metacritic ha cobrado una importanciaclave en la industria. Se ha demostrado que la media de los análisis delos medios online más importantes son decisivos para alentar o echarpara atrás a los indecisos, para evitar que se cancelen reservas, paragenerar compras compulsivas, incluso para marcar las pautas de futurostextos a los analistas mediocres. El 78% de los compradores confía ensu web de juegos de referencia y, además, se convierten enprescriptores. También como el arma favorita de los ProductManager para pedir más nota si su juego va a obtener una calificacióninferior a la media en alguna revista. Metacritic incluso es capaz de hacer subir o bajar las acciones de una empresa ysu influencia está reconocida en Wall Street. Y como todo aquello quecrea tendencia, es inevitable que se intente manipular en favor delinterés de terceros. Un actor tan importante puede causar un dañosevero traducido en pérdidas millonarias si se corre la voz de que unjuego es malo. O por contra, puede sumar ceros al lanzamiento de unproducto de media tabla, preparándole el escenario perfecto.

Ciertas productoras con pocos escrúpulos -afortunadamente muy pocas-controlan férreamente las fechas de los análisis en un proceso que sepuede considerar un nuevo tentáculo de su maquinaria de marketing. Losplazos son vitales. Los primeros reviews en publicarse son laavanzadilla que la compañía de turno ha seleccionado para causar unimpacto inicial lo más positivo posible. Habitualmente medios impresosy alguno online. Cuatro o cinco análisis con notas de 9 y 8 altosdurante las 48 horas anteriores a un lanzamiento de un productomediocre, son un caballo ganador. El usuario confía en lo que ve, quecinco revistas coinciden en la excelencia, y termina comprando, hypeado, sinesperar ninguna referencia más. Claro que lo que éste no sabe es que laeditora habrá embargado todas las notas inferiores, vamos, los textosmás críticos. Un damage control en toda regla. Después, conel juego en la calle, el resto de la prensa publica. Se aplica entoncesel factor de corrección y ese sobresaliente o notable alto, se acabaquedando en mucho menos. Pero ya es tarde, miles de usuarios ya hanejercido su opción de compra.

Esta manipulación de Metacritic por terceros, una práctica tansubterránea como habitual, ya ha sido admitida abiertamente por algunosde esos que intentan controlarlo. Recientemente salía a la luz cómo Eidos vetó las reviews de Tomb Raider Underworld inferiores a 8.5hasta el día de su lanzamiento. También es mala suerte que hayaexplotado esto en la cara de Lara, en un juego que por su calidad se lomerece bien poco, aunque Eidos ya tiene antecedentes merecidos con Kane& Lynch. A veces la avaricia rompe el saco, y esto es un claroejemplo: calificar con menos de 8 a un título como Underworld escomplicado de justificar, pero varios medios norteamericanos lo hanterminado haciendo. ¿Represalia por intento de manipulación? ¿Tan pocafe tenía Eidos en el título de Crystal Dynamics para aplicar semejantee injustificada presión? ¿Quería asegurar? No se puede controlar lalibertad de prensa. A Eidos la han pillado, sí, pero no es ni muchísimomenos la única. Ni siquiera es de las habituales. Muchas veces larealidad supera a la teoría de la conspiración.

Es una verdadera lástima que en una crítica influyan aspectos quevan más allá de la estricta e íntima relación videojuego – analista.Pero en el mundo de Internet, la información es poder, y depende haciaqué lado fluya, supone más o menos dinero. Metacritic es totalmenteindependiente por definición, pero el tiempo y el número de reviewsdisponibles para un producto, junto al criterio de un usuarioconsciente de su realidad para filtrar, deben ser suficientes paradistinguir un Metacritic contaminado, de uno totalmente aséptico.