El grito en el cielo: Killer is Dead y sus misiones de gigoló

 

En la industria del videojuego nos caracterizamos por pedir un sector “maduro” desde diferentes puntos de vista, pero en cuanto sale un tema “controvertido”, ponemos el grito en el cielo. Me recuerda a cuando eras un crío, veías el típico pene fotografiado en la asignatura Conocimiento del Medio -no sé cómo se llamará ahora, han pasado 20 años-, y toda tu clase respondía al visualizarlo: “¡Un pene!”. Pues los jugadores, con los videojuegos, somos iguales.

El tema que llega ahora al candelero tiene como protagonista a Killer is Dead y sus misiones de gigoló. Y qué queréis que os diga: a mí no me parecen nada del otro mundo. Os pongo en situación: el protagonista, Mondo, conoce a una chica de muy buen ver, por lo que éste quiere consumar con ella. Mondo cuenta con un medidor de agallas que se rellena mediante la observación de diferentes partes de la chica (manos, escote, cara, piernas, etc.,); una vez repleto el medidor, hay que engatusarla con un regalo. Si se hace bien, está conquistada.

A continuación os dejo dos misiones de gigoló que he grabado durante el walkthrough para que las veáis “en vivo”.

En este segundo vídeo, a partir del minuto 20 comienza la misión de gigoló.

¿Por qué se pone el grito en el cielo con un minijuego tan sumamente divertido? Es ligar, joder, de toda la vida de Dios. Invitar a café por parte de alguno, comprar un regalo, seducir, ¿por qué tanto revuelo? Aceptamos “pulpo como animal de compañía” si tenemos en cuenta la cantidad de chicas ligeras de ropa y con medidas exuberantes que aparecen durante todo el juego. Pero esto es “deformación profesional” por parte de Suda 51, ya que lo ha hecho en todos sus productos: No More Heroes, Killer 7, Lollipop Chainsaw… (Aquí sí podemos darle un “palo” al creativo japonés, porque tira de estereotipo de chica una y otra vez).

No obstante, queda claro que, con tanto alboroto, la campaña de publicidad del juego está haciéndose sola, y más si te lo pintan como que éste cuenta con escenas de sexo (hecho que nunca se ve). Por tanto, las misiones de gigoló no son más que la extrapolación del mundo real, de lo que hacemos cada viernes o sábado en un pub /discoteca (tanto chicas como chicos), a un mundo virtual.

Y Mondo es un fucker, tenía que decirlo. Y su compañera, también