A veces me pregunto: ¿qué hace la gente con sus juegos?

Sí, es una pregunta que suelo hacerme a menudo cuando voy de compras de segunda mano. Uno es consciente de que el estado del juego que va a comprar no será igual que si lo compra nuevo y precintado, algo de uso tendrá. Sin embargo, una cosa es que el juego esté usado y otra muy distinta es que parezca que su antiguo o antiguos dueños lo han usado de freesbe, posavasos o lijadora.

El asunto es que más veces de las deseadas el juego se encuentra rayadísimo, como si una manada de rinocerontes le hubieran pasado por encima. Y a cuento de esto me asalta la duda: ¿cómo los tratarán? Yo tengo juegos de hace años y están impolutos, bueno, algo de desgaste si tienen (es normal) pero como dije hay juegos que parece que pertenecieron a un erizo y se rascó la espalda con el disco.

¿Tanto cuesta tratarlo bien? Muchas veces he dejado de comprar un juego de segunda mano porque sencillamente el disco estaba hecho trizas. La última ha sido con Lost Odyssey de Xbox 360. Intenté comprarlo baratito de segunda mano, el caso es que lo encontré pero cuando vino el momento de revisar el estado de los discos… Shocked Un desastre, y encima querían cobrarme 40 Euros por ello… ¡NANAI! 

Hay días que me da por pensar que debo ser el único "pardillo" que trata a sus juegos como niños de teta, que maneja los cartuchos, CD, DVD, Blu-ray y demás soportes con sumo cuidado para que no sufran desperfecto alguno. Ello me recuerda lo "cabreado" que estoy con Microsoft y su política de caja única para juegos con varios discos… ¿Qué les costaba hacer cajas aposta? No, tooooooodos amontonados y con un sistema de enganche propicio para que ocurran desgracias. Cuando saco el juego de su caja parezco el cirujano que está a punto de abordar la parte complicada de la operación, ahí, con cuidadito, con pulso firme, despacito y sin brusquedades. Igual para meter de nuevo el juego en su sitio. 

Pero, como dije, parece que hay gente que sus juegos los tiene por ahí esparcidos y cuando los va a vender los rescata de hasta debajo de las piedras. Porque a veces no son los discos solos, no, sinó que es el disco, caja, carátula y manual de instrucciones que tienen un estado lamentable. Luego miro uno de los míos y, coño, parece que los desprecinté hace dos días y es capaz de ser un juego de hace tres o cuatro años.

Supongo que sí, que mi caso debe ser excepcional o exagerado con el trato de mis juegos.