20 años son muchos años…

Sí, 20 temporadas llevo ya en esto de los videojuegos. Se dice pronto, quizás algunos otros lleven más tiempo y no les suponga demasido  pero desde que hace unos días me di cuenta de ello a mi me parece una barbaridad.

Es mucho tiempo al dale que te pego al mando, quebraderos de cabeza por superar esa pantalla imposible, vencer al enemigo o jefe puñetero que no te deja avanzar, años de esperar la salida de títulos que anhelas y llevas tiempo esperando, de vivir mil y una experiencias videojueguiles (buenas o malas)…

Todo empezó en el lejano 1990, con un MSX que pupulaba por mi casa y con el que jugaba a ciertos títulos que aún hoy recuerdo como Desolator, Asteroids, Bugaboo y otros de Mind Games España como Merlin, La Máquina del Tiempo y Splash. Juegos simples, sencillos, muy alejados de las complicaciones y filigranas de hoy en día pero que en su momento reportaban diversión durante toda una tarde hata que mis padres me daban por concluida la sesión de vicio. 

Lo bueno de entonces es que esos juegos venían en cintas de cassette y antes debías esperar a que cargasen y ejecutar un comando para arrancarlos. Vamos, el paleolítico para algunos de los tiernos infantes que hoy en día les hacen los ojos chiribitas con sus consolas HD. 

Desde ese primer contacto las he visto de todos los colores incluso durante un tiempo tuve un alejamiento hasta que me regalaron una Game Boy. De todos modos cuando viví "de verdad" esto fue cuando la era de los 8 bits y sobretodo de la maravillosa, y que tristemente ya no volverá,  época de los 16 bits. En esta última entré con Super Nintendo, la mejor consola que tenido en la vida, ya podía caerse, aguantar sesiones de horas y horas que aguantaba como una campeona y encima, de postre, la de juegazos que tenía. Los piques a Super Maio Kart, Super Soccer o Street Fighter II Turbo fueron legendarios por  mis andurriales.

A lo largo de todos estos años han pasado por mis manos multitud de juegos de los más variados géneros aunque con el tiempo mis gustos fueran formándose en base a algunos como básicos (tal es el caso del RPG). También fui testigo de la época buena de los salones recreativos de cuando había varios en una misma ciudad y todos nos reuníamos para echar los 5 duretes en la máquina; el paso de las 2D a casi todo 3D; el semifracaso de Nintendo 64 con su apuesta por el cartucho cuando otros sistemas triunfaban con el CD (léase PlayStation); el adevimiento de PS2 como el mesías llegado del cielo y la consolidación de la marca Sony PlayStation y su "generación PlayStation", muchos de los cuales creen que están ahora en la tercera generación; la triste desaparición de Dreamcast y la conversión de SEGA como una third party que programaria para todos. Muchos cambios.

Los juegos también han cambiado mucho, al igual que los jugadores. Los que ahora se quejan de juegos cortos pues no se si saben que los de "antes" tampoco es que fueran demasiado largos. Yo recuerdo pasarme Super Star Wars  en unas horas, hubo un verano que me lo pasaba casi cada día y después de acabarlo partidita a Kick Off. Lo que pasaba es que eran más difíciles o no te daban tantas facilidades. Antaño el conseguir una mísera vida en según qué juegos era motivo de algarabía y fiesta, los "continues" estaban tasados (bueno, también los había de continues infinitos), y los passwords para continuar la partida estaban a la orden del día aunque no te dejaran en el mismo punto de cuando lo dejaste, sinó quizá un poco atrás o bastante atrás.

Lo del nivel gráfico siempre ha estado ahí pero no recuerdo nunca tanto bombo ni tanta importancia a este aspecto como ahora que con sólo ver unas imágenes buenas el juego es la repera y si son malas es un truño de proporciones épicas. Valga como ejemplo la perplejidad y mofa que sufrió Nier (PS3/ Xbox 360), un juego quizás justito en gráficos pero que en otros aspectos mantiene un nivel más que digno. Esto es igual al que hace años nadie necesitaba incentivos tipo Trofeos o Logros para pasarse un juego, acabarlo sin perder vidas o desentrañar todos sus secretos, sencillamente era una cuestión de orgullo personal o de que no tenías más recursos para comprar otro juego y había que exprimir y saborear los que tenías hasta que pudieras o te dejaran tener otro juego nuevo. Ahora si no lleva los dichosos objetivos sería un escándalo, incluso durante un tiempo proliferó un tipo de jugador que despreciaba los juegos sin Logros o Trofeos, por mucha calidad que tuvieran…

Incluso las disputas son diferentes. Antes se pegaban por los megas, ahora… por cualquier chorrada tal como "ese pétalo de la flor que está medio tapada por los arbustos del fondo del escenario no tiene muy buenas texturas que digamos… Pfff… Menuda chapuza de juego: FAIL".

Sí, en 20 años que llevo de jugador han cambiado cosas, otras se han manetido y algunas se han creado. He vivido ya varias generaciones con sus pros y contras, disfrutando de los juegos que me gustaran en cada periodo, y viendo como algunas series y géneros evolucionaban o desaparecían para siempre. Tanto tiempo da para mucho y para bastante experiencia acumulada. Sin lugar a dudas han sido dos décadas de diversión y de buenos ratos, sólo o en compañía, y de algún que otro mal rato esporádico de los que ya ni me acuerdo. Mr. Green