Cuando jugar implica también documentarse.

Cuando pensamos en jugar la mayoría lo hacemos con la idea de poner un título y divertirse sin más, pero hay ocasiones en que si se quiere exprimir el juego en todas sus facetas y posibilidades puede implicar una cierta labor de documentación e investigación.

Tras adquirir The Witcher III Wild Hunt GOTY varios me han recomendado leer los libros en que se basa esta serie para entender referencias, personajes y cuadrar un poco más el mundo de Geralt de Rivia. Ya cuando compré The Witcher 2 Assassins of Kings en 2012 me dijeron lo mismo aunque decidí iniciar el juego sin más y seguramente me perdí detalles, referencias, cosas que quizás no comprendí del todo y que otra persona más metida pudo captar con diferentes matices. 

También tenemos el caso de Final Fantasy XV que ha repartido parte de su argumento en dos películas adicionales que complementan partes de su historia. No son algo vital pero visionarlas da otra perspectiva al argumento y a los personajes, aparte de explicar ciertos sucesos en los que no se extienden mucho en el juego.

En los títulos de lucha, por ejemplo, hay bastantes que se pasan horas visualizando técnicas y modos de usar luchadores por parte jugadores famosos del ámbito competitivo para captar ejemplos, maneras de contrarrestar al personaje, descubrir puntos débiles y fuertes, todo ello para conseguir un mejor dominio del personaje que hayan elegido.

Por otra parte hay juegos que disponen de un trasfondo argumental algo confuso o escueto con los que hay que buscar vías alternativas que completen esa falta de conocimiento. Así en los Demon’s/Dark Souls o Bloodborne es recomendable ir leyendo las descripciones de los diferentes ítems que recogemos así como entablar conversaciones una y otra vez con los personajes hasta agotar todo diálogo, pues son fuentes importantes de información que nos proporcionan nuevos datos de los mundos en que nos movemos.

En otros supuestos de series secuelas, precuelas y spi-off que hay que buscar información para cuadrar un poco tantas entregas porque no sabes por dónde empieza o acaba tal cual sería Kingdom Hearts.

Muchas veces es uno mismo quien se confecciona una buena documentación exprimir un juego hasta sus últimas consecuencias. Recuerdo especialmente casos como el del Compendio Demoníaco de Shin Megami Tensei III Nocturne que tuve que guiarme por una tabla de fusiones y aprender sobre las carácterísticas de los diferentes demonios para conseguirlos todos. En los tres Borderlands estuve mucho tiempo leyendo textos sobre armas y equipamiento para un mejor uso así como aprendiendo tácticas para enfrentarme a los enemigos secretos, también en los Suikoden para la búsqueda de las 108 Estrellas del Destino hice mi planning para encontrarlas a todas en cada entrega, o el tiempo que estuve investigando para usar adecuadamente el sistema de Gambit de Final Fantasy XII desplegando todo su potencial.

En resumen, jugar a un videojuego se puede hacer de muchas formas y entre ellas para mi estaría una opción más detallada que implicaría ir más allá de lo que te da el videojuego, rebuscando datos adicionales o crearlos tú mismo para que te ayuden a abarcar la totalidad de ese juego que tanto te gusta.