Relatos

Edición Imagen: Pedro Segura

Una vez alguien me susurró al oído que existe un lugar imposible de describir. Donde el tiempo no tiene relevancia alguna. Sus moradores no saben cómo han llegado. Caminan en silencio, desorientados, iluminados por una luz taciturna que los acompaña en su vagar de ese mundo improbable.

A pesar de que se miran constantemente no distinguen sus rostros, ni su género, y tampoco hay superficies donde contemplarse. Miran hacia arriba y hacia abajo, para observar que no hay diferencias. No son conscientes de si acaban de llegar o llevan eones en ese mundo en el que no hay noche ni día, porque allí, el tiempo no existe.

Sin embargo, aunque parecen carecer de emociones, se producen ciertas anomalías que se propaga en el ambiente, ocasionándoles perturbaciones en sus anodinas existencias. Son conscientes, si la poseen, de ciertos huecos que se producen en el espacio que ocupan en su deambular ocasionados por la desaparición de algunos de ellos. De alguna manera el dramatismo de esas ausencias los conmociona. Incapaces de comunicarse entre ellos, pues carecen del verbo, gesticulan intentando transmitirse algún tipo de mensaje sin fortuna alguna en su tentativa.

Pero no es lo único que sucede en aquel hábitat que los altera.

Destellos de luces y colores se esparcen en ocasiones proyectando figuras. Formas de seres semejantes a ellos. De entes erráticos que parecen buscar algo. Cuando entran en su campo de visión, pueden observar que ellos si tienen rostro. Y al intentar comunicarse, la mayoría desaparecen horrorizados. Solo algunos mantienen la calma e intentan contactar. Pero es una tarea ardua y pesada, rompiendo las reglas establecidas en ese mundo ceniciento, carente de sonidos y de tiempo. Porque ese mundo es la morada de los muertos, y los vivos…son sus fantasmas.

No recuerdo quién o qué me lo contó. Fue hace tiempo, mucho tiempo. Seguramente fue un sueño, o una especie de alucinación, pero algo en mi interior me decía que fue real y me obsesioné con ello. Pregunté sutilmente a mis familiares y amigos más cercanos si alguna vez estuve sumido en un periodo de ausencia, o padecí alguna enfermedad. Aunque la mayoría se mostraban extrañados por la pregunta, todos respondieron indicándome que no.

Ese solo fue el primer paso de mis pesquisas, y una vez descartada la enfermedad, decidí buscar información relacionada con el tema en otros ámbitos.

Como creyente que una vez fui, intenté hallar una explicación mística. Decidí indagar practicando el recogimiento espiritual conforme a las normas religiosas. Meses de claustro no revelaron nada que explicara mi experiencia. Todo lo que encontré resultó ambiguo e infructuoso.

Recurrí al esoterismo. El abanico de posibilidades que se abrió para dar respuesta a mi experiencia fue abrumador, pero ninguna lo explicaba. Causándome la misma decepción que la vía religiosa.

Utilicé mi última carta, la medicina. En ese campo, no había duda alguna, mi experiencia era solo una cuestión fisiológica. Miguel, mi médico de cabecera, me explicó que los sueños siempre habían generado debates a lo largo de la historia. Decía que egipcios, asirios, griegos, tenían su teoría sobre ellos. Además, de los sueños siempre volvemos, me dijo guiñándome un ojo.

Admito que logró tranquilizarme durante un tiempo. Pero fue efímero. Algo en mi interior seguía repitiéndome que se equivocaban.

Y los años transcurrieron sin que pasara un solo día en el que no recodara lo que aquella voz me susurró al oído. Sin poder evitar el estremecimiento que me causaba los seres en pena que habitaban en aquel triste y marchito lugar.

Igualmente, me perturbaba la semejanza que se establecía con ciertas zonas de nuestro mundo y la morada de la muerte. Lugares donde la vida no tiene ningún valor y es arrebatada a las personas. Donde se muere solo por ser pobres. En aquellas tierras donde la guerra determina el futuro de una parte de la población. Allí donde se muere por enfermedades injustas de sufrir. Era aterrador establecer ese paralelismo.

Hoy estoy cansado y viejo. Sintiendo cada día más el peso del silencio que produce la soledad. A esa soledad con la que se condena a los viejos y a los muertos.

Salgo a la calle para evitar perder la cordura, pero me cuesta distinguir los sonidos de la vida que circula por ella. Todo me llega como un murmullo. La vista se turbia y todo se difumina. Regreso a casa todo lo rápido que mi desgastado cuerpo permite. Una vez dentro de mi piso me encuentro a salvo. Poco a poco me voy tranquilizando sentado en mi sillón, observando un cuadro que tengo en frente colgado en la pared. Un paisaje de campos de girasoles esta enmarcado en él. Me serena mirarlo a pesar de que el tiempo ha deteriorado los colores de esa pintura desdibujando el paisaje plasmado en él.

Y siempre después de estos episodios, cada vez más frecuentes, pienso que tendría que pedir cita al médico, o acudir a urgencias. Pero mis fuerzas flaquean, cada día me siento más débil. Si alguien pudiera ayudarme, algún vecino, pero en este maldito edificio parece que nadie viviera en él. Nunca me cruzo con nadie en las escaleras, en el ascensor…o tal vez sí y no lo recuerdo, mi memoria cada día es más porosa. Quizás esté dramatizando, pero me encuentro tan impotente. Nadie me visita, ni siquiera mi familia. Nunca suena el teléfono. No se les puede culpar, la edad nos convierte en un lastre para los jóvenes, siempre ha sido así.

Esta vez, será distinto. Si mañana me encuentro animado iré al ambulatorio. Pero todo parece contrariarme. Llevamos semanas en las que los días amanecen grises, como si fuera a llover de un momento a otro. No hace frío ni calor, pero todo está tan gris… tan silencioso.

Reflexiones

¿Aquién le importa?

Aunque no es éste, un planteamiento actual, existe una constante que incide en la insistencia de que la historia se repite. Frases dichas por personajes celebres como Charles Darwin: "La historia se repite. Ese es uno de los errores de la historia" o como la de Nicolás Avellaneda: "Los pueblos que olvidan su historia están condenados a repetirla" aluden a ese sentimiento.
También hechos históricos, como las dos guerras mundiales, parecen reforzar esa supuesta repetición de la historia. Por ello, no es descabellado teorizar si la historia está fraguada o sigue una trayectoria cíclica.
En la Europa precristiana, la concepción cíclica de la historia se encontraba fuertemente arraigada en ese periodo. Durante el año, las cuatro estaciones se suceden siempre en el mismo orden. El Sol cada mañana nos alumbra sin faltar a su cita y, a la vez, no es nunca exactamente el mismo Sol. Estos, eran algunos de los argumentos que basado en la observación del mundo natural, exponían como ejemplo.
Además, en numerosos pueblos ágrafos (se denomina así, a sociedades que carecieron de métodos de escrituras y obviamente de soportes escriptorios para perpetuar su memoria) está presente la concepción cíclica. En estas sociedades se utilizaba la tradición oral transmitiendo de esta forma su historia y experiencias. Lamentablemente, dichos grupos humanos, fueron sometidos por otros pueblos invasores denominados cultos, anulando su cultura, creencias y borrando casi todo su legado. Algunos investigadores lograron, no hay crimen perfecto, localizar restos arqueológicos de estas poblaciones que demostraron su existencia, ayudando el estudio de las formas de vida de aquellas sociedades extintas.  
De igual forma, hayamos dicho pensamiento en las grandes civilizaciones de la antigüedad, como en el antiguo Egipto (la doctrina del Eterno Retorno). En el mundo islámico (Ibn Jaldún).En China y su ciclo dinástico. En las religiones Dhármicas, y entre los griegos, los pitagóricos y los estoicos
Pero todo cambia con la llegada del judeocristianismo, el cual, introduce la concepción lineal de la historia. Basado en el concepto bíblico de la expulsión del hombre del jardín del Edén, el hombre no es libre de hacer lo que quiera, está obligado someterse a los designios de un ser superior (Dios), en un camino y una dirección única hasta el final escatológico previsto por ese ser superior: El Apocalipsis
Y es a partir de este acontecimiento, la historia es concebida oficialmente de forma lineal. La mayoría de los historiadores están de acuerdo con este concepto, aunque desde otro punto de vista. Para estos, el hecho de la evolución humana es la legitimación de esta concepción. Pasamos de una etapa primitiva, a la actual, dominada por la tecnología, todo ello en una línea rectilínea. 
Trazando mentalmente una imagen que pudiera representar dicha afirmación, lo primero que se nos proyecta, es algo semejante a la técnica que se utiliza en el dibujo en perspectiva. Imaginemos una línea lejana horizontal que representaría el futuro, un punto de fuga, la humanidad, caminando linealmente hacia ese futuro. 
 
Entonces: ¿Por qué se insiste en que la historia se repite? ¿Podría estar equivocada la concepción lineal de la historia? 
Algunos eruditos en el tema, aseguran que existen restos arqueológicos que dejan entrever la posibilidad de la preexistencia de otra humanidad antes que la nuestra. Así como ciertos textos, donde se testimoniaba de grandes cataclismos ocurridos, guerras, epidemias, que provocaron la desaparición de la civilización existente en ese periodo, retornando a comenzar desde cero. Los autores de mencionados textos, no tenían duda alguna, la historia era cíclica.
Todo esto nos puede parecer ficción, agorero o simplemente importarnos un pimiento. Pero aunque reneguemos del tema, somos conscientes de que, en estos momentos más que en ningún otro de nuestra historia, algo flota en el ambiente a niveles globales que hace plantearnos estas cuestiones. Nos inquieta el presente y buscamos en el pasado nuestro futuro. Coexiste una convicción de que estamos próximos al final de un ciclo, que somos poseedores de determinados fragmentos de este enorme rompecabezas denominado historia que no encajan, como si no pertenecieran a este puzzle ¿existió otro? 
Sabemos que la historia ha sido y sigue en la actualidad manipulada. Y esto es así porque siempre ha sido escrita desde un punto de vista: La de los vencedores. Muy pocas referencias se dan de los vencidos, y en la mayoría de los casos, los intereses políticos y el tiempo se ha encargado de enterrar esos testimonios y hacerlos desaparecer. La propia concepción de la linealidad es una herramienta para limitarnos nuestro campo de visión. Imaginemos que, por ejemplo, vivimos en un edificio donde la luz del exterior solo entra por una ventana. Día tras día nos obligaría contemplar el mismo paisaje, algo parecido al mito o alegoría de la caverna de Platón (libro VI y libro VII de la República). Al contrario de si dispusiéramos de otras ventanas, el paisaje sería vislumbrado desde distintos ángulos, observando diferentes matices.
  Similar ejemplo sería aplicable al concepto cíclico o esférico, como algunos denominan. En este caso la experiencia diaria sería recurrente, periódica, y posiblemente, pienso, que previsible y hasta evitable. 
Llegado a este punto, me pregunto si realmente es importante conceptuar cómo se estructura nuestra historia. A nivel antropológico, efectivamente, es significativo. Pero ¿y a nivel práctico, es útil? ¿Sería nuestro presente diferente de haber adoptado el modelo cíclico? o ¿Por el contrario estaríamos en el mismo punto en el que actualmente nos hallamos?
Cuestionarnos estas hipótesis, sin restar importancia a dichos planteamientos, me atrevería a decir que sería entrar en un debate estéril haciéndonos perder el auténtico objetivo de nuestra existencia y de lo que estamos perdiendo como sociedad. Caeríamos en la manipulación, una vez más, de un sistema que ha construido una historia que encaja a la perfección con el régimen, que están construyendo a nivel mundial, utilizándonos como meros instrumentos para conseguir un firme propósito: subyugarnos.
Si estamos al final de un ciclo, de una etapa, luchemos antes de sucumbir por lo que cada día, semana, mes, año, nos están arrebatando: Nuestra LIBERTAD, sí, en mayúsculas. No permitir que hoy consigan aprobar leyes injustas, ejecuten acciones contra la sociedad que la empobrecen a todos los niveles, rechazar la privatización de lo público y un sin fin de ejemplos que podría mencionar, sería entregar un legado transcendental a los futuros herederos. 
Si trasladamos, a la civilización venidera, nuestra historia y experiencias desde un punto de vista imparcial, donde se describa todo aquello que hicimos mal y en lo que acertamos, poseerían el conocimiento sin manipular de la verdadera historia, y un punto de referencia para superar lo que nosotros no conseguimos. Aprenderían que la manipulación a la que fuimos sometidos, y los errores propios, fueron el desencadenante de llevarnos casi al borde del abismo existencial. Esa nueva civilización se enfrentaría con otros retos distintos, y esto si tendría el concepto de evolución y de ellos dependería superarlos y secundar el ejemplo de sus antecesores para encontrar el verdadero significado de nuestra vida. 
Y cierro este artículo con la misma pregunta con el que lo inicié: ¿A quién le importa?

El Crimen de María del Carmen Barranco

El asesinato de María del Carmen Barranco
En el mes de junio de 2004, un hombre que paseaba plácidamente por la playa de San Sebastián de la Barceloneta (Barcelona), observa a una distancia aproximada de diez metros del agua, una bolsa deportiva de color verde con un lúgubre contenido en su interior: varias bolsas de plástico que envuelven cinco trozos de carne y que parecen ser humana. 
Los Mossos d’Esquadra (la policía autonómica de Catalunya), alertados por el ciudadano se trasladan al lugar de los hechos. Efectivamente corroboran de que se tratan de fragmentos seccionados de un cuerpo humano. 
Una vez realizadas las gestiones policiales oportunas y en la unidad correspondiente para ello, el cadáver es identificado. Se trata de María del Carmen Barranco Villafañe, de 64 años de edad, de origen Argentino y afincada establemente en la Ciudad Condal, en un apartamento del barrio de la Ribera. El asesinato era reciente, ya que no presentaba síntomas de descomposición. En los restos hallados, no se encontraban la cabeza, pies ni las vísceras de la mujer. Un dato más aterrador es que el cuerpo había sido despellejado completamente, antes de ser mutilado e introducido en las bolsas. Era evidente que, el homicida, estaba dotado de conocimientos de anatomía y cirugía. 
 
En el transcurso de la investigación, averiguaron que  uno de los cuchillos utilizados en el descuartizamiento, había sido sustraído en el mercado de la Barceloneta, un día antes de la aparición de la bolsa en la playa. Rastrearon el entorno social de María del Carmen, había compartido su apartamento con tres ciudadanos paquistaníes. Al parecer, uno de ellos, le convenció para que le vendiera un piso por un precio más económico del que estaba a la venta. También había heredado unas tierras en Almería, ya que tenía ascendencia andaluza. Nada parece tener transcendencia para el caso.
Pero sucede de nuevo, y es en la misma playa de San Sebastián de Barcelona, 13 meses después, cuando son localizadas, enterradas en la arena y en tres bolsas negras de basura, a unos 300 metros de donde se habían localizado los primeros restos, las partes que faltaban del cadáver de Mª Carmen Barranco. Apareciendo la cabeza, el tórax, las vísceras y las dos piernas de rodillas para abajo, incluidos los pies. Para sorpresa de la Unidad Científica y expertos en homicidios, salvo las vísceras, los restos estaban en buen estado de conservación y también habían sido totalmente despellejados. La respuesta posible a ello, era que el asesino introdujo los restos en un congelador durante esos 13 meses. ¿Pero con qué objetivo? y ¿por qué despellejar el cadáver? ¿tal vez para eliminar algún tipo de tatuaje que la víctima tenía oculto, dificultando de esta forma la investigación policial?
Una amiga de la víctima, comentó a la policía, que Mª Carmen le confesó, que temía por su vida a raíz de la herencia recibida. Debido a que uno de los que compartían su apartamento con ella, el mismo que la convenció para obtener un piso a bajo precio, la presionaba para comprarle unas tierras heredadas.
La Policía, detiene a estos tres ciudadanos paquistaníes, como presuntos sospechosos. Pero tras pasar tres meses en prisión provisional, y dando negativo el ADN hallado bajo las uñas de la víctima, son puestos en libertad. No se pudo confirmar la supuesta relación con el asesinato.
 
Con esto, se agotaba la única línea de investigación que disponía la Policía para tratar de resolver el crimen, por lo que hasta la fecha actual, no han surgido ningún dato ni pista alguna que pueda servir como hilo conductor y esclarecer el asesinato para identificar al culpable de tan espantoso crimen.  

Aparición

En esta segunda noche, tenemos un cuento de terror narrado: Aparición, de uno de mis autores favoritos: Henry René Albert Guy de Maupassant (Dieppe, 5 de agosto de 1850 – París, 6 de julio de 1893), durante su juventud fue miembro de un grupo literario surgido en torno al popular novelista Gustave Flaubert, que era íntimo amigo de la familia. Flaubert, formó al joven Maupassant en el arte de la creación literaria, especializándose en la narrativa breve, consiguiendo escribir y publicar más de doscientos cuentos a lo largo de su vida. Su obra está compuesta por novelas, poesías y cuentos cortos. Sus temas más característicos versa sobre las distintas formas de la crueldad humana. Maupassant es reconocido como un maestro a la altura de Edgar A. Poe por sus cuentos de terror. 
Acomodaros, crear vuestro ambiente favorito y escuchar la siguiente narración.
 

El Crimen de Macastre

Por segundo año consecutivo, inicio un especial para todos los amantes del misterio, aprovechando estas fechas tan señaladas para ello, donde os daré a conocer casos que, actualmente, siguen sin resolverse. Estáis invitados a leer estos casos y también a oír unas narraciones de  autores representativos del género del  misterio y el terror. Elegir vuestro rincón favorito, bajar la intensidad de la luz, o mejor aún, encender una vela, y comencemos con el primer caso que fue denominado como:
EL CRIMEN DE MACASTRE
Macastre es un municipio de la Comunidad Valenciana (España) perteneciente a la provincia de Valencia. Situado entre las cuencas del río Buñol y del río Magro. Con una población de 1.208 habitantes y una densidad demográfica de 32,08 hab./km2. El nombre de la población proviene de la época romana del emperador Adriano (117-139 d.C.) Formado por la raíz romana "castra, castrorum" significando: campamento. El nombre parece ser la contracción de "Magna Castra" que podría traducirse como "gran campamento o campamento grande". Esto es posible debido a algún tipo de asentamiento militar de las legiones romanas. (wikipedia).
 
Sucedió un 14 de enero de 1989, en la localidad valenciana de Macastre, hace ahora más de veinticinco años, un trágico suceso que sobrecogió a los vecinos del tranquilo pueblo.
Tres adolescentes: Rosario Isabel Sayete de 15 años, Francisco Valeriano Sánchez de 14 años y Pilar Ruiz Barriga de 15 años, decidieron organizar una excursión a Macastre. Una práctica tradicional por la zona. Pero en esta inocente acampada, los tres jóvenes, perderían sus vidas en extrañas circunstancias. 
 
El cadáver de Rosario Isabel fue hallado el 19 de enero de 1989, en el interior de la caseta de un campesino de Macastre. 
El 27 del mismo mes, la Policía localiza en un contenedor de la calle Alcácer de Valencia, un pie amputado que, presuntamente, no guardaría relación con la desaparición de los jóvenes. 
El 8 de abril, un campesino, mientras buscaba espárragos cerca de la caseta donde fue hallada Rosario, descubrió el cuerpo sin vida de Francisco Valeriano en un avanzado estado de descomposición. 
 
Los investigadores notificaron que ninguno de los dos cuerpos, mostraban signos de violencia, sin llegar a concluir las causas de la muerte. La Guardia Civil barajó la hipótesis de pudiera tratarse de una muerte accidental tras el consumo de sustancias estupefacientes. Esta tesis estaba influenciada porque al parecer en el barrio de Burjassot, estos jóvenes aprendieron a inhalar benzol, la llamada droga de los pobres en aquella época, y Francisco pasó un tiempo en un reformatorio. Estas declaraciones, en ningún momento, contribuyó a tranquilizar a los familiares ni a los habitantes de Macastre.  
Para las personas que vieron los cuerpos, su opinión era distinta, alguien asesinó a los jóvenes. Y de ser así, el homicida continuaba libre, y lo más inquietante era que Pilar Ruiz continuaba desaparecida.
La incertidumbre se adueñó de la vida del tranquilo pueblo de Macastre y sus alrededores, hasta que una llamada anónima a Protección Civil, a mediados del mes de mayo, denunció con nombre y apellidos al individuo que, presuntamente, arrojó el cadáver de una joven en una acequia de Turís. Inmediatamente detuvieron al sospechoso. El sospechoso fue interrogado, quedando libre por falta de pruebas.
Cuando la Guardia Civil se desplazó al lugar indicado por la llamada anónima, se encontraron con un escenario dantesco, un cadáver descuartizado, con el rostro desfigurado pero que podría pertenecer a la menor desaparecida, y al que le faltaba un pie y una mano. 
El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, tras un minucioso estudio de los restos humanos, confirmo el trágico hallazgo de que el cuerpo, desdichadamente, pertenecía a Pilar Ruiz,  y que fue descuartizado con una sierra eléctrica. Rápidamente, la Guardia Civil, relacionó el hallazgo del pie amputado en Valencia. Comprobando posteriormente que era a ella a quien correspondía.
"Para mi familia, mi hermana está desaparecida, pero no muerta. El cuerpo de Pilar estaba irreconocible, y además tenía una cicatriz en la pierna que no vimos en el cadáver", manifestó Felisa Ruiz al diario Las Provincias en 1997, cuando fue requerida para el reconocimiento del cuerpo.
Las hipótesis más aceptada fue que los tres jóvenes fueron asesinados. Según ésta, Rosario y Francisco, fueron obligados a consumir drogas hasta su muerte. Pilar, fue sometida violentamente y posteriormente descuartizada. Las razones, son una incógnita a día de hoy. El autor o autores del crimen continúan sin ser identificados. 
Debido a la falta de medios económicos de los padres de las víctimas, nunca pudieron solicitar reiniciar la investigación, nuevas autopsias, pruebas de ADN. 
Pero tres años después, a tan solo una hora del lugar donde murieron los jóvenes del caso Macastre, se produce un terrible crimen conocido como el caso Alcàsser. Las similitudes entre los crímenes  son evidentes. Se barajó la posibilidad de que los dos responsables del asesinato de las niñas de Alcàsser, estuvieran relacionados con el homicidio del caso Macastre. Pero no hubo forma de probarlo.
 
Sin embargo, a pesar de que la misma Guardia Civil admite que se trata de una "zona sensible" a la aparición de cadáveres, descarta la existencia de algún tipo de cacería humana o de que un psicópata que merodee la zona, sea el autor de los cuerpos que en los últimos 20 años han aparecido por la misma.
Desdichadamente, para los familiares y amigos, nada ha podido demostrarse y con ello, la angustia de estos,  nunca ha sido aliviada, solo les ha quedado la resignación por las pérdidas de sus seres queridos. 

El Experimento Milgram

Siempre se atribuye la maldad a personas que, por regla general, sufren algún tipo de disfunción  mental o una patología que les causa dicha alteración. Sin embargo, en sucesos históricos, o espectáculos considerados como típicos en ciertas regiones del planeta, se consideran normal la práctica de la maldad. Me explico, en lo referente a la historia de la humanidad, las agresiones sobre determinados grupos étnicos, contrarios a nuestras ideologías, no son considerados por los historiadores como genocidios, se considera simplemente conquistas, actos heroicos. Las cruzadas, por ejemplo, no son recriminadas, son contempladas como episodios históricos, sin cuestionárseles más. En ciertas fiestas regionales, el sufrimiento de los animales, son considerados parte de las diversiones populares y aceptadas por la mayoría.
Para no extenderme más en esta introducción, lo que quiero plantear es la duda sobre si la maldad pudiera obedecer, en determinas ocasiones, más a causas culturales que patológicas. 
En el artículo: La Tercera Ola, publicado el 9 de marzo,escribía sobre la manipulación ejercida sobre los individuos y como actuaban sin tener en cuenta las consecuencias de estos. En éste, presentaré un experimento que, según su autor y sin apartarse mucho del tema de la manipulación, demostrará que la maldad mora en cada uno de nosotros y solo es necesario el resorte apropiado para activarla. 
El experimento Milgran
Adolf Eichmann durante el juicio al que fue sometido en Jerusalén, en 1960, y en el cual fue sentenciado a muerte, por crímenes contra la humanidad durante el régimen nazi en Alemania, declaró que, al parecer, estaba sorprendido ante el odio que suscitaron sus actos. Manifestó que él sólo obedecía órdenes, y por dicha razón, estaba obligado a cumplirlas sin ningún tipo de titubeos. Eichmann, era el encargado de la logística, planeando la recogida, el transporte y exterminio de los judíos. Argumentó incluso que, personalmente, no tenía nada en contra de los judíos. Actuó conforme a los principios y valores que el régimen nazi promulgaba, sin cuestionarse las consecuencias de estos, estaba totalmente convencido y lealmente, cumplió con los mismos. Los análisis psiquiátricos, a los que fue sometido, posteriormente, coincidían en lo mismo: Eichmann era una persona sana mentalmente. 
 Adolf Eichmann durante el juicio (1960. Eichmann en 1942.

 

 

 

En 1961, Stanley Milgram (Nueva York, 15 de agosto de 1933 / Nueva York, 20 de diciembre de 1984) psicólogo, motivado por las declaraciones de Adolf Eichmann  e inspirado por los experimentos de Solomon Asch, sobre la conformidad de las personas, decidió llevar a cabo su propio experimento, en el cual, trataría de demostrar si la obediencia, pudiera actuar como mecanismo detonante, para mostrar la crueldad que cualquier persona, pudiera ejercer sobre otra, influenciado por ésta.
Milgram, puso un anuncio, donde solicitaba voluntarios para realizar un estudio sobre la memoria y el aprendizaje. A estos voluntarios, se les retribuiría con cuatro dólares, un equivalente a veintiocho dólares actuales, más dietas. Ocultando a los participantes, el objetivo real de la investigación: Las consecuencias que la obediencia a la autoridad pudiera provocar en los individuos.
Al experimento acudieron personas con edades comprendidas entre los 20 y 50 años y de diferentes clases culturales. Para la realización del experimento, se precisaba tres personas. Una, era el propio experimentador. La segunda, actuaría como "maestro" y la tercera como alumno. Para designar al maestro y alumno, se seguiría el proceso de elegir una papeleta al azar, por cada uno de ellos, de una caja donde se encontraban introducidas. En estas papeletas, se encontraba escrito alumno o maestro. Pero todo estaba totalmente manipulado, ya que en las dos papeletas ponía maestro, y un cómplice que se hacía pasar por participante indicaba siempre que le había tocado ser alumno. Una vez designados “maestro” y "alumno", el investigador explicaba a los presentes que para estimular la memoria y el aprendizaje era necesario infligir al alumno algún tipo de “persuasión”. Para ello, el participante elegido como maestro, dispondría de una máquina de voltajes para aplicar una descarga de menor a mayor intensidad, cada vez que el "alumno" fallase en la respuesta a la pregunta que se le formulase. También le advertía de que, las descargas conforme fueran incrementándose la intensidad, podrían llegar a causar en el alumno dolores extremos. 
Posteriormente se pasaría a la segunda fase, donde maestro y alumno quedarían separados por un módulo de vidrio.
 Gráfico del experimento.
El fingido alumno, se sentaba en una especie de silla eléctrica y se le sujetaba con correas para impedir que se levantara antes de finalizar el experimento. Se le colocaban unos electrodos en su cuerpo, aplicándole crema para "evitar quemaduras". El maestro era testigo de todo este procedimiento y seguidamente se sentaría en el otro módulo disponiendo de la máquina de voltajes para cumplir con su obligación.
    
Se les informaba a los participantes que el experimento sería grabado, evitando con ello, la negación posterior de la responsabilidad que los actos de cada uno pudieran conllevar.
A continuación daba comienzo el ensayo. El maestro recibía una hoja donde aparecía escrita una lista de palabras pares. Éste, leía dicha lista con el objetivo de que el alumno memorizara las mismas. Cuando finalizaba la lectura completa, procedía a leer únicamente la primera mitad de los pares de palabras, dando al alumno cuatro posibles respuestas para cada una de ellas. Si la respuesta fuera errónea, recibiría del maestro una primera descarga de 15 voltios. En la segunda respuesta incorrecta la descarga sería más alta, así, hasta poder llegar a los 450 voltios.
El cómplice designado como alumno, daba respuestas erróneas intencionadamente, para provocar que su maestro fuera intensificando las descargas. Por supuesto, todo era fingido, las descargas no se producían, pero él actuaba como si las sufriera. Cuando el ensayo alcanzaba el punto más álgido, es decir, la aplicación de mayor voltaje sobre el "alumno", por regla general, la mayoría de los "maestros", comenzaban a mostrarse dubitativos.
Para contrarrestar dicha situación, el investigador le indicaba imperativamente: Continúe, por favor. Si seguían titubeando, de nuevo se les ordenaba en el mismo tono: El experimento requiere que usted continúe. Ante nuevas dudas se les  mandaba: Es absolutamente esencial que usted persista. Hasta llegar a la orden definitiva: Usted no tiene opción alguna. Debe continuar.
A pesar de que el cómplice, conforme se le aplicaba mayor voltaje por sus errores, hacía creer al maestro que estaba recibiendo un daño insoportable, el 65% de los participantes aplicaron la descarga máxima, 450 voltios, aun sintiéndose inseguros. El resto de los participantes se negaron a continuar al alcanzar los 300 voltios.
Un dato importante es que ninguno de los participantes que se opusieron a administrar las descargas eléctricas máximas solicitó que finalizara el experimento, ni acudieron al otro módulo para revisar el estado de salud del “alumno”, sin antes pedir autorización para ello.
A raíz de su experimentación, el profesor Milgram elaboró dos teorías que explicaban sus resultados:
A la primera la denominó teoría del conformismo, siguiendo la estela de su inspirador Solomon Asch. Dicha teoría, estaba basada entre la relación del grupo de referencia y la persona individual, exponía que un sujeto que no tiene la habilidad ni el conocimiento para tomar decisiones, particularmente en una crisis, transferirá la toma de decisiones al grupo y su jerarquía. El grupo es el modelo de comportamiento de la persona. (wikipedia)
 Solomon Asch
La segunda es la teoría de la cosificación, donde, según Milgram, la naturaleza de la obediencia consiste en el hecho de que una persona se mira a sí misma como un instrumento que realiza los deseos de otra persona y por lo tanto no se considera a sí mismo responsable de sus actos. Una vez que esta transformación de la percepción personal ha ocurrido en el individuo, todas las características esenciales de la obediencia ocurren.  Este es el fundamento del respeto militar a la autoridad: los soldados seguirán, obedecerán y ejecutarán órdenes e instrucciones dictadas por los superiores, con el entendimiento de que la responsabilidad de sus actos recae en el mando de sus superiores jerárquicos. (wikipedia
Sin embargo, el experimento fue más cuestionado por la ética de la experimentación científica que por sus resultados. Una vez más, como sigue sucediendo en la actualidad, la hipocresía institucionalizada, desviaba el verdadero mensaje obtenido por el experimento.
La pretensión de  Milgran con su experimento, era demostrar que cuando los individuos son sometidos por una autoridad, ésta, los manipula, cambiándoles por completo sus valores y principios e induciéndolos a cometer actos perversos.  Convirtiéndoles en personas sumisas hasta el extremo más insospechado.
 
 
 
Conclusión… 
De lo que no hay duda, es que conceptos como obediencia y manipulación, suelen ir unidos. Un ejemplo, lo encontramos en los hombres y mujeres que integran los cuerpos de seguridad del estado o en el ejercito. Dichos hombres y mujeres integrantes del mismo, acatan sin cuestionarse, en determinadas ocasiones, la legitimidad de sus actos. Y digo esto por la sencilla razón de que actualmente se han aprobado leyes que derogan derechos ciudadanos que antes de esas nuevas leyes estaban permitidos. Actualmente, estos derechos son reprimidos por fuerzas policiales. Ninguno de esos agentes, se cuestionan, dudan, si realmente es injusta su labor con dicho antagonismo legal. Solo por el mero hecho de que el gobierno de turno haya presentado y conseguido llevar a cabo su ley, estos obedecen sin más. 
Si retrocedemos en el tiempo, en España y concretamente en la dictadura franquista, la policía de entonces, practicaba una represión similar a la actual contra las manifestaciones de los ciudadanos de aquel período. Estos agentes, una vez más, obedecían ciegamente al régimen. A la muerte del dictador, una vez instaurada la democracia y aprobada la constitución española, aquellos actos fueron calificados de represores e injustos, ya que atentaban contra las libertades de los ciudadanos.
¿Cómo puede ser que ninguno de estos agentes se cuestione dicha contradicción? ¿No son ciudadanos como todos nosotros? ¿No pertenecen a la misma sociedad? ¿Por qué somos tan hipócritas y hablamos de manipulación e injusticia en pasado? 
La obediencia ciega solo causará situaciones injustas. Nada tiene que ver con el respeto. Es lógico obedecer las normas establecidas socialmente, cuando las mismas estén destinadas a la convivencia y mejora de la sociedad. Debemos ser respetuosos no porque te obliguen, sino por convicción personal. Pero en el desarrollo de nuestras sociedades y sus respectivas leyes, no siempre se producen leyes o normas justas. Contra estas, la obediencia es lo más parecido a la sumisión. La desobediencia civil se configura como una herramienta que el ciudadano oprimido dispone para hacer frente ante esa manipulación. Esto, a su vez, se convierte en un arma de doble filo. Oponerse a una ley injusta, es cometer un acto ilegal. Aún siendo un derecho que antes era totalmente legítimo. De esta forma, comprobamos como el sistema concibe un método perfecto para sumir al ciudadano. 
El sistema tiene una agenda, en la que está marcada sus objetivos y la cumple sin vacilaciones. Y aquí es donde debemos actuar. Pensemos sin estar acondicionados, reflexionemos en lo que tenemos, si es que nos queda algo. Actuemos en consecuencia. Señalemos a los verdaderos culpables y no a los que ellos nos indican. Si lo conseguimos, de forma natural, cuestionaremos esas leyes injustas, esas noticias absurdas que nos desinforman y lo más importante: dejaremos de ser obedientes y pensaremos por fin, libremente. 

En busca de…Sincronicidad

La casualidad no es, ni puede ser, más que una causa ignorada de un efecto desconocido. (Voltaire)
El azar, es un término esgrimido asiduamente cuando se producen procesos en los que no existe relación causal entre ellos.
Anoche soñé contigo y hoy…te encuentro casualmente. –
A esta situación que expongo en el ejemplo, se le considera una casualidad. Pero todo cambiaría, si ese encuentro fortuito, originara, con el tiempo, un cambio en nuestras vidas.
Menos mal que coincidí aquel día contigo porque si no…
Con esta frase se daría por cerrado dicho proceso. Pero como es habitual, en estas circunstancias, no reflexionamos si todo eso que nos ha sucedido ha sido originado por la causalidad y no por la casualidad. Una sola vocal cambia el significado por completo. Una vocal que, asiduamente, es utilizada erróneamente.
Tal vez, ese sueño, sin ser consciente de ello, nos llevara a transitar por aquella calle, ese día y nos encontráramos con aquella persona, cumpliendo con su objetivo. Era importante causar esa "casualidad".
Expongo el ejemplo de un sueño, pero existen otros muchos que también se producen por la percepción.
No sé por qué, pero no fui aquella tarde a un determinado lugar-. 
Y al día siguiente, las noticias informan sobre un incendio que ha tenido lugar en aquel lugar al que no fue. Y seguramente lo atribuiremos a la suerte, al azar y no a la…
SINCRONICIDAD
La ciencia heterodoxa estudia casos en los que se producen inesperadamente estos y otros ejemplos, afirmando que no se le pueden atribuir al azar, sino que son originados por la sincronicidad. Para ellos, descartando aquellos casos que son fortuitos, dichos fenómenos se producen porque son determinantes para el individuo que la vive. Estos, actúan como advertencias o presentándose como oportunidades, con una finalidad  expresa, concienciar a la persona sobre sus decisiones presentes o futuras. Dependerá de su libre albedrío, aprovecharlas o ignorarlas. Las consecuencias de esa decisión, serán las que tendrá que asumir en su futuro.
Y es por esto, la insistencia de estar atentos a todo lo que nos sucede en nuestras vidas cotidianas. Todos, en algún momento de nuestras vidas, tenemos experiencias coincidentes, pero no tomamos conciencia de por qué y para qué se originan. 
Como he expuesto antes, hay que separar aquellas situaciones que obedecen únicamente a la coincidencia sin más, pero si estamos atentos, percibiremos que hay pocas que sean solo eso, pura casualidad. En este camino de conciencia, nos encontraremos con respuestas negativas, ilógicas y nuestra tendencia es rechazarlas automáticamente. Quizás, al principio, aceptarlas sea inverosímil, dolosa, pero el resultado final es el que nos vislumbrara si fue atinada nuestra decisión.
Un poco de historia…
 Carl Gustav Jung (1875/1961), médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, definió la sincronicidad como "una coincidencia significativa de dos o más sucesos en la que está implicada algo más que la probabilidad aleatoria" Jung concluyó que existe una intrínseca conexión entre el individuo y su entorno, que en determinados momentos ejerce una atracción que acaba creando circunstancias coincidentes, teniendo un valor específico para las personas que la viven, un significado alegórico.
 Wolfgang Paulí, (1900/1958), físico austríaco y premio Nobel de Física por su descubrimiento del Principio de exclusión, fue coautor con Jung de la teoría de la sincronicidad. Paulí desarrolló el Principio de exclusión de la constante de la estructura fina: 1/137. Esta constante es uno de los grandes misterios de la ciencia actual. Paulí vivió obsesionado con la misma hasta el punto de creer que tenía un especial significado para su existencia. Cuando enfermó, fue ingresado en un hospital y al visualizar el número de su habitación: 137, exclamó "no saldré vivo de aquí". Efectivamente, murió poco después de su internamiento hospitalario.
Conclusión… 
¿Tenía razón Paulí? ¿Existió sincronicidad? o ¿tal vez el mismo provocó la situación? Lamentablemente no hay una respuesta concluyente a estas preguntas. Los estudios sobre dichos fenómenos son llevados a cabo por una minoría de investigadores. No hay un interés institucional, como en tantas otras materias, por llegar al fondo de estos. También existe un temor a revelar la verdad sobre estas y otras anomalías que se producen. Descubrir algo que contrariara lo socialmente establecido provocaría ciertos "daños colaterales" a determinadas instituciones que imponen dogmas y eso es algo que nunca permitirán. ¿Qué utilidad podríamos obtener, si demostramos que muchas de las cosas que nos suceden pueden ser evitables o por el contrario pueden ser potenciadas para nuestro crecimiento como individuo? ¿Para qué serviría demostrar que el poder colectivo, puede transformar nuestras sociedades? Es mejor saber lo que tenemos que pensar a través de los medios oficialmente establecidos y nunca dudar de nada, para ellos, de esta forma, es más fácil la manipulación del individuo.  
Pero nunca dudéis de que existan muchas situaciones en nuestras vidas que no son producto de la casualidad. Circunstancias que se causan con un propósito específico y en una etapa determinada de nuestra existencia. Que nos ofrecerá la oportunidad de reflexionar sobre una situación, rectificar nuestra conducta, etc. Pensar libremente por un momento, estar alerta y las descubriréis. 

En busca de…

Ecce Homo
– He aquí el hombre –
Aceptar verdades sin cuestionarlas, sin preocuparnos de que existan hechos constatables que las ratifiquen, ha sido y continúa siendo, una práctica habitual en nuestras sociedades. Admitimos credos y leyes vinculadas con esas verdades, que nos obliga a vivir de una forma determinada y que, por regla general, suelen ser censurables y restrictivas para la gran mayoría. 
Creo no equivocarme, al afirmar, que todos somos conscientes de la existencia, desde tiempos pretéritos hasta la actualidad, de una manipulación sistemática a todos los niveles en la historia de la humanidad. Obedeciendo a una intencionalidad manifiesta; anular nuestra voluntad, evitando con ello, el pensamiento independiente, para dirigirnos por el camino que, los autores de esta manipulación, han diseñado para obtener su rédito. 
Hay un ejemplo histórico que podemos utilizar para ilustrar esta declaración. Se trata de un personaje: Jesús de Nazaret. Un personaje al que se le considera el Mesías y se le atribuye la fundación de una nueva religión: El cristianismo. Una de las figuras más influyentes de la cultura occidental. En este artículo no se cuestiona su existencia, lo que es objeto de debate es la manipulación de su imagen y la reinterpretación de su mensaje que, desde hace más de dos mil años, la Iglesia se ha encargado de fraguar.
La mayoría de los investigadores coinciden en que existen contradicciones entre los diversos relatos sobre sus acciones. Estas disonancias obedecen a una causa y es que durante muchos años, todas las acciones de Jesús, fueron transmitidas por tradición oral, siendo esto un factor condicionante para ello, ya que dicho procedimiento está expuesto a la multiplicidad interpretativa de los cronistas. Todos los datos que tenemos sobre su vida y muerte están recogidos por los testimonios de sus discípulos y transcurrieron  cuarenta años en transcribirse, dando como resultado lo que hoy conocemos como evangelios. 
Subrayamos esta última aportación, cuarenta años, este fue el tiempo diferido hasta escribirse dichos testimonios. Sin duda, la probabilidad de alteración del contenido aumenta considerablemente. Y no solo de forma intencionada, sino también a consecuencia del paso del tiempo. Rememorar unos hechos después de cuarenta años, con la deformación de la realidad a la que es sometido, resta credibilidad al testimonio.
Un número elevado de evangelios fueron escritos en la antigüedad, pero la Iglesia solo admitió a cuatro de ellos: Mateo, Marcos, Lucas y Juan, a los que catalogó como  canónicos, pasando a formar parte del Nuevo Testamento. Aquellos que no fueron admitidos se les conocen como apócrifos. La muerte y resurrección de Jesús constituye la médula esencial de estos evangelios canónicos, siendo la resurrección, el fundamento de la fe cristiana. 
 
Pero en las investigaciones efectuadas hasta la fecha, los historiadores no han hallado ningún dato tangible sobre este hecho transcendental para la fe cristiana. Solo se dispone del testimonio textual de sus discípulos, con las inconveniencias anteriormente puntualizadas. No hay otras fuentes como puedan ser arqueológicas o numismáticas. La resurrección de Jesús está sustentada por la evidencia, la fe, y no puede ser confirmada como un hecho histórico.
Sucede lo mismo con las acciones y mensaje de Jesús de Nazaret, no se puede aseverar que, lo transcrito cuarenta años más tarde, se ciña a la verdad de lo acontecido. Los evangelios, constituyen una fuente de información histórica, no hay duda, de lo que se duda es de su composición. Sus autores, remodelaron las acciones de Jesús con sus propias creencias teológicas. El presunto mensaje de Jesús fue modificado a conveniencia de sus autores. La Iglesia, durante siglos continuó con el encaje del mismo para justificar su existencia. La imagen real del personaje resultaría desfigurada con el mismo propósito.
Para Antonio Piñero, catedrático de Filología Griega en la Universidad Complutense de Madrid, especialista en lengua y literatura del cristianismo primitivo y una autoridad en la materia, la imagen de Jesucristo
"se forma por el consenso de la tradición, a la que, como a un árbol, se le van cortando las ramas que son disonantes para lograr una imagen de un Jesús único".  
Por ello ¿cuál fue realmente la verdad histórica de un profeta llamado Jesús? ¿Cuál fue su verdadero mensaje? Hay demasiados intereses, religiosos, políticos, para que estos interrogantes obtengan sus respuestas. ¿Alguien se imagina, las consecuencias que provocaría rectificar toda la base fundamental de este hecho que la iglesia se ha encargado, durante siglos, de transmitir y representar? Una doctrina, por la que se ha vertido sangre inocente, se ha producido cruzadas y fundado la Inquisición. Todo ello, sería admitir una falsedad. Declarar abiertamente que, millones de personas, han sido engañadas por unos ideales y valores manipulados, concebidos para satisfacer los intereses de sus autores, provocaría una fractura social de considerable dimensión. Algo que obligaría a millones de personas movilizarse y pensar libremente sobre la verdadera naturaleza de lo que somos ¿marionetas? Que anularía el argumento, de una vez por todas, del sentimiento de culpa constante que la religión ha introducido en nuestras vidas durante siglos, modificando gran parte de la estructura social impuesta a creyentes y no creyentes. Y todo ello únicamente con el argumento de la fe.
Si nos ceñimos, exclusivamente, al estudio histórico de la muerte y crucifixión de Jesús, nos ubicaríamos en una fecha próxima al año 30 de nuestra era. Una época, en la que surgían numerosos profetas que anunciaban la eminente venida del reino de Dios. Probablemente, sucedió en la celebración de una de las principales fiestas judías: La Pascua judía. En Jerusalén, centro de peregrinación de la misma. El desplazamiento masivo de personas provenientes de todas las franjas de Israel y de otros puntos,  aumentaba la posibilidad de revueltas contra el poder establecido de Roma. Por ello, los romanos, no dudaron de enviar ingentes tropas de soldados para evitar que la situación pudiera descontrolarse. El Templo de Jerusalén representaba el centro de todo este advenimiento, por tanto era un lugar clave para tener vigilado por los romanos. En este contexto aparece Jesús, un líder profético y predicador judío, acompañado por sus discípulos. Estos, estaban convencidos de que Jesús era el Mesías, el liberador de Israel. Por ello, dispusieron de un asno para que entrara en Jerusalén, montado en el mismo, realizando un itinerario referencial desde Guijón, en el valle del Cedrón, que comunica el monte de los Olivos con Jerusalén.
Con este acto, transmitían un mensaje desafiante, se está enunciando como rey de Israel, debido a que utiliza el mismo procedimiento de Salomón, identificándose con el Rey de la profecía de Zacarías.
La sociedad judía de la época era conocedora del Antiguo Testamento, atenta a la llegada del Mesías profetizado o a la de un Rey libertador. Por ello, captaron de inmediato el mensaje de Jesús. Este acto, tampoco pasó inadvertido por los romanos, quienes vieron en Jesús a un insurgente, un perturbador.
El segundo incidente lo provoca en el Templo, en éste, Jesús acomete contra los mercaderes, ya que considera sus prácticas, una falta de reverencia hacia la santidad del recinto. Su acto, una vez más, están impregnados de doble significado, porque también ponen en evidencia a los que toleran estas actividades. Era evidente que la facción religiosa encargada de ello: El clero del Templo y los saduceos, se dieron por aludidos e injuriados.
La reacción no tardó en producirse. La policía del Templo y seguidamente la de los romanos, intervinieron con el objetivo de dispersar los disturbios que se originaron entre los comerciantes y los discípulos de Jesús.
Las continuas predicaciones de Jesús, el poder de convocatoria que el galileo demostraba continuamente, eran signos evidentes de que, para las autoridades judías, Jesús personificaba una amenaza. Debían actuar y así lo hicieron. Las autoridades, a nivel interno, resolvieron condenar a Jesús por orden público y conducirlo ante Pilato.
Pilato, ante los alborotos originados por el tal Jesús en el Templo, la postura contraria de Jesús a pagar tributos y la predicación del establecimiento de un nuevo Reino, no dudó en catalogarlo como un personaje peligroso para el Imperio. Por ello, cuando Jesús es entregado por parte de las autoridades judías, Pilato, no titubeó en arrestarlo por motivos políticos. 
El sumario fue breve, acabando en una pena capital por sedición. Jesús fue crucificado, entre malhechores que bien pudieron ser discípulos suyo, como clara advertencia a presuntos rebeldes. Pilato, probablemente, ordenó colocar una tablilla en la cruz (titulus crucis), indicando el motivo "rey de los judíos", de esta forma, reafirmaba el castigo que recibiría quien osara desafiar a la soberanía romana. 
Jesús, tras horas de agonía, fallece en la cruz. Los propios romanos lo bajan de la cruz, evitando con este acto, provocar  los sentimientos religiosos de los judíos. Lo envuelven en una sábana y lo entierran rápidamente en una tumba cercana.
En esta libre descripción de la que pudo ser parte de la verdadera historia de la Pasión, encontramos puntos convergentes con lo que en tiempos atrás les sucedió a distintos líderes de la historia. El poder político, religioso, económico, ante la amenaza de revuelta, rápidamente actúa contra estos para evitar perder dicho poder. Si eliminan al cabecilla, el movimiento está muerto. 
Actualmente, no es necesario, han logrado que nos encontremos dispersos, sin ningún tipo de unidad puesto que las ideologías han sido seriamente comprometidas. El eslogan de que todos son iguales, ha calado profundamente en nuestras sociedades. Han producido una desidia en el compromiso individual, en el pensamiento político y social de los ciudadanos. Nos han convencido de que no hay más alternativas que aceptar lo que el poder imponga, y como decía al principio de este artículo, lo aceptamos sin cuestionarnos nada.
 
Conclusión… 
Hay muchos detalles del personaje que he obviado, ya que se trataba de escribir un artículo y no una tesis. Esa labor corresponde a eruditos en el tema. Por esto, invito a todos a que lean una serie de libros que, referenciados al pie de este artículo, son los que me han inspirado el mismo y desde luego os aportará una información completa sobre el tema.
Elegí a Jesús, por ser un personaje que ha influenciado cultural y socialmente nuestra historia de una manera determinada. Monopolizado por una corriente religiosa que, gracias al personaje, se ha establecido como una institución intocable, utilizándola para realizar actos terribles muy apartados del presunto mensaje que dicen conllevar los evangelios. Que se han otorgado la potestad de reinterpretar y redefinir al personaje para justificar sus propias acciones e incluso su existencia como institución. Sin admitir ninguna otra opción de exégesis que la impuesta por ellos, ya que, según ellos, se trata de una cuestión de fe. 
Considero importante y necesario, tener una postura crítica, siempre desde el respeto, hacía esas verdades establecidas sin más argumentos que el de una cuestión de fe. Si damos como válida esta regla, la misma, podría aplicarse a todo lo que nos rodea y esgrimirla en determinados momentos para justificar, a veces, lo injustificable. 
En un discurso del año 1999 de Julio Anguita que visualice por youtube, éste, manifestó que lo más revolucionario que había escuchado decir en una iglesia en Córdoba fue: Levántate y Piensa. Pues ya es hora de ponerlo en práctica, levantémonos, busquemos nuestros propios pensamientos, debatamos, dudemos, contagiemos a los que están a nuestro alrededor y estos a los que están al suyo, extendamos esa lucha contra esas verdades institucionalizadas, acabemos con esta resignación impuesta y no cabe duda de que todo esto cambiara.
Bibliografía:
•La verdadera Historia de la Pasión.
Autores: Antonio Piñero / Eugenio Gómez Segura.
Editorial: EDAF Año: 2009.
•Jesús de Nazaret (El hombre de las cien caras).
Autor: Antonio Piñero.
Editorial: EDAF Año: 2012.
•Los cristianismos derrotados.
Autor: Antonio Piñero.
Editorial: EDAF Año: 2009.
•La cara oculta de Jesús.
Autor: Mariano Fernández Urresti.
Editorial: EDAF Año: 2005.
 
NOTA: Ecce Homo (Latín para este es el hombre o he aquí el hombre). Se trata, según el Evangelio de Juan (19.5), de las palabras pronunciadas por el gobernador romano Poncio Pilato cuando presentó a Jesús de Nazaret (flagelado, atado y con la corona de espinas) ante la muchedumbre hostil con el objeto de conocer su veredicto final sobre su persona, pues por su parte no veía claro un motivo de condena. Históricamente, esto, no está demostrado que sucediera.
 

Actualidad

32 Salón Internacional del Cómic de Barcelona.

 

 

Del jueves 15 al domingo 18 de mayo de 2014, se celebrará el 32 Salón Internacional del Cómic de Barcelona. Es esta, una cita ineludible para todos los aficionados, o para todo aquel que lo desee, en los Palacios 1 y 2 de Fira de Barcelona Montjuïc.

 

Horarios:

Jueves 15 de mayo: de 10:00 a 20:00 h.

Viernes 16 de mayo: de 10:00 a 21:00 h.

Sábado 17 de mayo: de 10:00 a 21:00 h.

Domingo 18 de mayo: de 10:00 a 20:00 h.

 

Precios:

Entrada general: 7€.

Entrada descuento: 5€.

Entrada Grupos Escolares: 2€.

 

Este año 2014, se cumple 100 años de la Primera Guerra Mundial y 75 años de la Segunda. Por dicho motivo, el Salón del Cómic presentará una gran exposición temática con el nombre de: Cómics en Guerra. En la misma se realizará una retrospectiva cronológica de los diversos periodos de la Historia. Constará con más de 200 originales de cómics e ilustraciones de autores sobre el género bélico. Dicho evento ocupará todo el recinto del Palacio 1 (12.000 m2). Colaboraran diferentes asociaciones de reconstrucción histórica. También contará con un apartado dedicado a los corresponsales de guerra y a los genocidios y exilios.

Así mismo, se dedicará una exposición a los 75 años de Batman y Lobezno. La madurez del superhéroe, creado por Len Wein y Herb Trimpe y que celebra su 40 aniversario.

 

Exposiciones de los ganadores de los premios de la pasada edición:

Purita Campos (Gran Premio del Salón Internacional del Cómic de Barcelona).

Miguelanxo Prado (Mejor Obra por Ardalén).

El egarense Orio Hernández y La piel del Oso (Premio al Autor Revelación).

Fanzine Adobo (premio al Mejor Fanzine).

 

Invitados extranjeros confirmados:

El periodista Joe Sacco. 

Andrew Wildman  (Transformers).

Mike Carey  (The Unwritten).

Eduardo Risso  (100 Balas).

Audrey Spiry  (En silencio).

Chloé Cruchaudet  (Mauvais genre).

Manuel Fior  (La entrevista).

Pasquale Del Vecchio  (WW2.2).

R.M. Guéra  (Django Desencadenado).

La Universidad de Barcelona, institución que se incorpora como colaboradora del certamen, dispondrá de un stand en el Salón donde se promocionará un curso de verano dedicado a la relación del cómic con el cine.

Este año, debido al cambio de ubicación, constará con un 70% de espacio añadido, es decir con un total de 32.000 m2.

Así que ya sabéis, la cuenta atrás ha comenzado.

 

 

En busca de…Autores

Alda Merini

 

 Los versos son polvo sellado

de un tormento mío de amor,

pero afuera el aire es preciso,

cambiante y dulce y el sol

te habla de caras promesas,

así, cuando escribo

inclino la cabeza hacia el polvo

y anhelo el viento, el sol

y mi piel de mujer

contra la piel de un hombre.

 

Este es un verso extraído de La Terra Santa, un libro de poesías que  Alda Giuseppina Angela Merini, escribió en 1979 y que fue publicado en 1984. Consta de cuarenta poemas y son el testimonio del dolor soportado durante once años de internamiento en el Hospital Psiquiátrico Paolo Pini de Milán (Italia). En estos poemas no existe la lamentación de la autora. En ellos anida la reflexión sobre la incomunicación impuesta, la soledad forzada y la enajenación soportada… Para Alda, el manicomio se convierte en una Tierra Santa cruel, un lugar de expiación, una morada de muertos en vida, de personas aisladas de la sociedad.   

He conocido Jericó,
he tenido también yo mi  propia Palestina,
los muros del manicomio
eran los muros de Jericó
y un pozo de agua infecta
nos ha bautizado a todos.

Fuimos lavados y sepultados,
olíamos a incienso.
Y después, cuando amábamos
nos hacían el electroshock
porque, decían, un loco
no puede amar a nadie.
Pero un día desde dentro del sepulcro
también yo me volví a despertar
y también yo como Jesús
tuve mi propia resurrección,
pero no subí a los cielos
descendí al infierno 
desde donde vigilo asombrada
los muros de la antigua Jericó.
La Terra Santa (1984)
Alda Merini, nacida un 21 de marzo de 1931 en Milán, fue una de la más importante poetisa de la poesía italiana del siglo XX. Dotada precozmente con el don de la escritura, publicó sus primeros poemas con tan solo quince años. Giacinto Spagnoletti, profesor y crítico literario, fue su descubridor. Su apoyo, protección y el talento de Alda, hizo posible que fuera reconocida y consiguiera publicar sus poemas iniciales.
En 1947, tenía Alda dieciséis años, aparece como ella misma definiría posteriormente a dicho estado: "Las primeras sombras de su mente" y es internada en el Hospital Psiquiátrico de San Raffaele Turro de Milán. Durante un mes estaría Alda recluida en dicho sanatorio. A su regreso, Giorgio Manganelli, amigo personal de Alda y preocupado por su estabilidad emocional, le obliga a someterse a terapia con los psicoanalistas Fornari y Cesare Musatti. 
En 1950, es incluida en una "Antologia della poesia italiana 1909-1948" que fue editada por Giacinto Spagnoletti. En 1951, publica dos poemas inéditos en el libro Poetesse del Novecento. En esa etapa de su obra iniciaría temáticas que serían recurrentes en la poesía de Merini: El erotismo y el misticismo. 
En 1953 edita su primer volumen de poemas titulado: La presenza di Orfeo, con un notable éxito de crítica. En ese mismo año contrae matrimonio con Ettore Carniti, empresario y dueño de algunas panaderías de Milán. Dos años más tarde publica Nozze Romane (Bodas Romanas) y Paura di Dio (Miedo de Dios). En 1955, concibe a su primera hija Emanuela. En 1961 publica una selección de versos con el título: Tu sei Pietro (Tú eres Pedro) dedicado al médico que cuidó de su hija, Pietro De Paschale
Una disputa conyugal, provoca que Alda sufra una recaída. El origen del altercado fue que Ettore, su marido, se presento ebrio habiéndose gastado todo el jornal en una noche con sus amigos. Discutieron y ella reacciona violentamente golpeándole con una silla. Debido a ello es internada en el Hospital Psiquiátrico Paolo Pini. El internamiento se prolonga hasta 1972. Debido a ello, Alda se sume en un periodo de silencio y aislamiento, como referencio al principio del artículo. Durante estos once años de tratamiento, Alda tuvo etapas en las que volvía a su casa permitiéndole  incluso llevar, en parte, una vida conyugal normal, fruto de la cual concibió tres hijos más. Siempre lamentó no poder estar con ellas, fueron criadas por otras familias debido a su incapacidad en esa etapa de su vida.
"No sé como encontré el tiempo para tenerlas. Se llaman Emanuela, Bárbara, Flavia y Simonetta. Siempre les digo que no digan que son las hijas de la poetisa Alda Merini. Esa loca. Ellas responden que soy su madre y basta, que no se avergüenzan de mí. Me conmueven" 
En 1981 fallece su marido. Ante este nuevo periodo de soledad, esta vez originado por otro motivo, inicia una correspondencia telefónica con el poeta Michele Pierri, con quien comparte largos debates sobre poesía. En 1983 se casa con Michele y se traslada a Tarento, donde residiría tres años. Escribe en ese tiempo La gazza ladra (La urraca ladrona). Dicha obra compuesta de veinte poemas es una alusión a una famosa ópera homónima de Rossini. Otra obra que escribe es L’altra verità. Diario di una diversa (La otra verdad. Diario de una distinta). 
Una recaída la obliga a regresar a Milán y someterse al tratamiento de la doctora Marcella Rizzo, gracias al cual gozaría de un periodo de estabilidad psicológica y de una actividad literaria inusual. 
Sus obras se van sucediendo. Fogli bianchi (1987) su primer libro en prosa. Testamento (1988). Delirio amoroso (1989). Il tormento delle figure (El tormento de las figuras, 1990).
En los años venideros se consolida su regreso al escenario literario. En 1993 gana el Premio Librex-Guggenheim "Eugenio Montale" en la categoría de poesía. Un galardón que la consagra entre los grandes literatos contemporáneos italianos. Todo el dinero que obtuvo de dicho premio fue donado por Alda a las personas sin hogar y a mendigos con los que se cruza por la calle.
Alda continuaría escribiendo obras como Titano amori intorno (Amores en torno a Titán, 1994), Sogno e Poesía (Sueño y Poesía, 1994), Reato di vita, autobiografía e poesía (Delito de vida, autobiografía y poesía, 1994), La pazza della porta accanto (La loca de la puerta de al lado, 1995) y Einaudi Ballate non pagate (Baladas no pagadas, 1995).
Gana el premio Vareggio por La vita facile en 1996. El premio Procida-Elsa Morante en 1997. En ese mismo año es candidata al Premio Nobel, pero finalmente no le fue concedido.
En sus últimos años, influenciada por Arnoldo Mosca Mondado, su obra adquiere un carácter espiritual y religioso, así crea obras como L’anima innamorata (2000), Corpo d’amore (2004), Poema della croce (2005) y Francesco, canto di una creatura (2007).
Recibe la Orden al Mérito de la República Italiana en 2002.
En 2004 la cantante Milva editó un disco: Milva canta a Merini con canciones compuestas por Giovanni Nuti sobre poemas de Alda Merini. En el mes de julio de ese mismo año Federico Gozzellino interpreta seis cantatas basadas en poemas de Merini.
En 2005 se publica Nel cerchio di un pensiero, teatro per voce sola (En el círculo de un pensamiento, teatro para voz solista), donde se registran los dictados telefónicos a Marco Campedelli.
La nera novella, una novela publicada en 2006, realiza una incursión al género negro, al parecer no existe traducción al español.
En 2007 fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Mesina.
Alda Merini falleció en la indigencia por elección personal el 1 de noviembre de 2009 en Milán, a consecuencia de un tumor óseo. Hasta el último momento siguió fumando sus cigarrillos, era una fumadora empedernida. 
 
 Opinión
Existe casi siempre una línea muy fina entre genialidad y locura. Muchos otros escritores fueron víctimas de esta situación. En ese proceso de lucha interna, el genio casi siempre termina por imponerse a la locura. 
Alda pasó por ese proceso y su talento prevaleció, dejándonos su testimonio expresado en sus poemas. Fue una artista transgresora para su tiempo. Tal vez le ayudo la desinhibición causada por su enfermad mental a la hora de transcribir sus sentimientos sin ningún tipo de aderezos, eso y su genial talento como literata.
Sirva este artículo, en el día de su onomástica, para reivindicar a una sublime poetisa sin ningún eco mediático y que nunca debería de perderse en el olvido.
Traducciones al español
Poesías de Alda Merini.
Traducción: Mercedes Arriaga Flórez. Sevilla: Fundación Cajasol, 1999.
La tierra santa.
Editorial Pre-Textos. 2002.
Baladas no pagadas.
Traductora: Jeannette Lozano Clariond. Barcelona: La Poesía, señor hidalgo, 2005.
Magnificat: un encuentro con María. 
Traducción: Jeannette Lozano Clariond. México: Vaso Roto Ediciones, 2007.
Clínica del abandono  
Traducción, prólogo y notas: Delfina Muschietti. Buenos Aires: Bajo la Luna, 2008.