ESPECIAL Noche de Difuntos

 

 

Esta noche y también las siguientes, siempre que lo deseéis, os invito a escuchar una serie de relatos que he seleccionado de distintos autores y que son representativos para introducirnos en el misterio y el terror, todo ello mientras nos acomodamos con luz tenue tomando un café.

Inicio este "Especial", con Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 17 de febrero de 1836 – Madrid, 22 de diciembre de 1870). Un autor, quizás poco conocido en este género, que nos dejó dentro de su obra más célebre Rimas y Leyendas, una serie de relatos inquietantes y de los que he elegido uno muy acorde para estas fechas: El Monte de las Ánimas. Se publicó el 7 de noviembre de 1862, en el diario El Contemporáneo. Rimas y Leyendas fue una obra que ejerció una gran influencia en la literatura hispana y desde luego es de lectura obligada. 

Os dejo con dos versiones del mismo relato.

El primero está narrado por un actor de doblaje Pepe Mediavilla que es la voz habitual del actor Morgan Freeman. Una voz impresionante. La lectura se realizó la noche del 31de octubre -1 de noviembre en el paraje Soriano del Soto Playa, cercano al Monte de las Ánimas en el año 2012. El acto fue organizado por la Asociación Soriana "Amigos de las Ánimas" y el Excmo. Ayuntamiento de Soria.

El segundo es correspondiente al programa de "Historias de RNE" escrito y dirigido por Juan José Plans, en un ciclo dedicado al autor en el año 2010. En la introducción, aportan datos muy interesantes sobre la muerte de Bécquer en Madrid a los 34 años de edad. 

¡Ah! se me olvidaba: aseguraros de tener bien cerrada la puerta.

 

EL MONTE DE LAS ÁNIMAS de Gustavo Adolfo Bécquer

 

 

En busca de…Enigmas

La abducción es un fenómeno cuestionable. En términos ufológicos, se define, como el acto en el cual un ser vivo terrestre es secuestrado por supuestos seres extraterrestres y conducido a un determinado lugar que suele ser mayoritariamente al interior de la nave espacial de dichos alienígenas.  Muchas son las personas que afirman haber sido abducidas describiendo que, una vez en el interior, son sometidos a una especie de exámenes físicos similares a los que se les pudiera practicar en cualquier hospital. Una gran mayoría de estos supuestos "abducidos" no lo recuerdan al momento posterior de producirse la abducción, sino que es rescatado de su memoria a través de sueños e hipnosis.   
No se sabe si se trata de una patología, de una alteración de conciencia, o si por lo contrario se trata de algo real y vivido por estas personas. Las investigaciones que durante más de cuarenta años se han producido en torno a este fenómeno son divergentes en los resultados. 
Por una parte tenemos las científicas; las cuales niegan que tengan una base real ya que no existe una evidencia física que pueda ser examinada. 
Por otra, tenemos las ufológicas que aceptan la mayoría de los testimonios como ciertos afirmando que se tratan de una experiencia real.
Originándose dos puntos antagonistas y que no resuelven el enigma en sí, creando un debate constante y que actualmente continúa abierto. 
Han existido muchos casos de abducción, pero hay uno que sigue siendo, hoy en día, perturbador y este es:
El caso Travis Walton
En la noche del 5 de noviembre de 1975, Travis Walton, un joven de 22 años que trabajaba como empleado forestal en el Parque Nacional de Sitgreaves, en las proximidades a Snowflake (Arizona), regresaba a casa en una camioneta con cinco compañeros más, era una práctica rutinaria como tantas noches, dando por finalizada la jornada diaria. 
Todos ellos formaban el equipo de madereros del Parque Nacional de Sitgreaves. Travis, que desempeñaba las funciones de guarda forestal, era un joven normal y el más inquieto del grupo. Su mejor amigo, Mike Rogers, era operario en una empresa maderera y lo había contratado para ayudar a retirar matorrales y maleza de la zona.
 
Travis se encontraba sentado al lado del conductor conversando jocosamente de lo acontecido en el día. La noche caía sobre ellos, todo transcurría como cualquier otra noche de regreso a casa ¿por qué tenía que ser diferente esta? 
Cuando comenzaban a salir del parque, Travis detecto una especie de destello proveniente de una zona del parque que quedaba oculta por la arboleda, era un resplandor diferente al que cualquier linterna o foco de automóvil pudiera causar. Travis se giró para advertir a sus compañeros de su visión, contemplando que todos miraban en la misma dirección, también ellos habían presenciado el resplandor que surgió de entre los árboles. La luz permanecía en el mismo lugar, su color azulado, hizo que descartaran que pudiera tratarse de un incendio. Habían detenido el vehículo. Y en silencio, todos observaban aquella extraña luz que parecía estar suspendida en el aire. No lograban distinguir que era aquello. Nadie se atrevía a salir de la camioneta. De repente, aquella luz se inclinó mostrando un objeto con forma de disco y de color plateado, tal vez porque fuera metálico, que permanecía suspendido sobre la zona de la arboleda y que era la fuente de la luminiscencia azulada que el grupo contemplaba.
La situación de asombro, se transfiguró en miedo. En el interior de aquella camioneta la tensión era insoportable, nadie sabía cómo actuar, hasta que un portazo en la cabina del copiloto les devolvió a la realidad. ¡Travis!. Gritaron sus compañeros. Travis caminaba en dirección a esa luz sin que aparentemente les oyera llamarle para que regresara. Todos discutían entre ellos, ¡tenemos que impedirle que continúe! ¡No sabemos que es esa luz! se increpaban entre ellos.
Cuando Travis se encontraba casi debajo de aquel extraño objeto, éste comenzó a emitir un fuerte zumbido y seguidamente proyectó un haz de luz azulada hacia Travis que le envolvió elevándole del suelo. Todo ello, ante la mirada atónita de sus compañeros que se encontraban paralizados por el miedo. A continuación, Travis fue lanzado violentamente a más de tres metros contra el suelo. El pánico se desató en aquellos hombres que desde la distancia habían sido testigos del incidente y huyeron con la camioneta a toda velocidad de aquel lugar.
 
Todo era caos y confusión entre ellos y cuando comprobaron que aquel objeto no les seguía detuvieron el vehículo. Discutían entre ellos y se culpaban mutuamente de no haber intentado ayudar a Travis hasta que finalmente decidieron retornar para buscarlo.
Pero Travis no se encontraba allí. Este hecho, les provocó una ansiedad desmedida y comenzaron a gritar su nombre esperando que se encontrara deambulando por la zona. No hubo respuesta. Buscaron y buscaron por todas partes Travis… había desaparecido.
Y esta fue la descripción que relataron telefónicamente al ayudante del sheriff Chuck Ellison y posteriormente al propio sheriff Marlin Gillespie de la desaparición de Travis cuando llegaron al pueblo. La policía, ante la increíble versión de los hechos y las sospechas que les suscitaba, obligó al grupo a regresar con ellos a la zona donde se produjo el incidente para detallarle con exactitud la ubicación y buscar de nuevo a Travis.  
Al día siguiente, se organizaron grupos de voluntarios que trabajaron en conjunto con los agentes policiales para rastrear la zona. También helicópteros de la policía y de los bomberos sobrevolaron el lugar. Ninguna de las acciones emprendidas lograron su cometido, oficialmente Travis Walton había desaparecido.
En los días posteriores, la noticia transcendió a los medios informativos y el pequeño pueblo de Snowflakes (Arizona) fue invadido literalmente por investigadores, periodistas, ufólogos, etc. Organizaron nuevas exploraciones, a pie, en vehículos, a caballo, con perros sabuesos e incluso con helicópteros. Nada, sin rastro alguno de Travis Walton. La inquietud y las sospechas crecieron en el pueblo ante la versión declarada por el grupo sobre la desaparición de Travis.
El sheriff Gillespie volvió a analizar la declaración que realizaron en conjunto aquellos hombres y cada día que pasaba le resultaba más difícil de admitir. La sombra del homicidio planeaba sobre el grupo. A raíz de ello, la situación se convirtió en un infierno para aquellos cinco hombres que fueron acusados de asesinato. Socialmente se producían juicios paralelos que afirmaba la creencia de que la abducción era un fraude para encubrir el crimen cometido por aquellos hombres. La situación se agravó al revelarse que uno de ellos tenía antecedentes penales y todas las sospechas se centralizaron en él. 
Ante la presión social, el sheriff Gillespie, reunió a sus agentes y resolvieron someterlos, por segunda vez, a una interrogación por separado en compartimientos aislados. En ningún momento se produjo contradicciones en las declaraciones. Solo les quedaba por pasar una última prueba; la del polígrafo (el detector de mentiras). 
El 10 de noviembre, cinco días después del incidente, fueron sometidos al detector de mentiras. La sorpresa fue mayúscula en el momento que el polígrafo Cy Gilson presentó su informe del examen en el que se decía: "Que habían dicho la verdad y por tanto pasaron la prueba".
  
El caso seguía abierto, Travis Walton continuaba desaparecido, no había cadáver, por lo que no se podía certificar muerte alguna. Y después de toda la investigación llevada a cabo, tampoco se podía relacionar con un caso de homicidio. ¿Qué le había sucedido a Travis Walton aquella noche del 5 de noviembre? y lo más desconcertante: ¿Dónde está? 
Aquella misma madrugada la hermana de Walton recibe una llamada telefónica, cuando contestan, una voz suplica que le ayude que se encuentra en una cabina telefónica en la estación de gas Heber, aquella voz se identifica como Travis Walton. Al principio, su cuñado Grant que es quien contestó a la llamada, no da crédito a lo que escucha y piensa que se trata de otra de las tantas bromas pesadas que fueron recibiendo desde la desaparición de Travis.
"¡Grant, soy yo! ¡Necesito ayuda, por favor, ven a por mí!"
Sin duda alguna era él, era Travis. Salieron de inmediato hacia la dirección indicada por Travis. Lo encontraron desplomado al lado de la cabina de donde había realizado la llamada telefónica. Estaba desorientado, en su semblante se reflejaba el miedo que había padecido y murmuraba constantemente las palabras "seres, horribles, ojos" Estaba vestido con la misma ropa que tenía el día de su desaparición.
 
Travis reaccionó cuando le abrazaron y comenzaron a llamarle por su nombre, se sintió protegido, en sus ojos se transmitía el consuelo que le suponía volver a verlos. Desorientado, Travis preguntó cuantas horas habían pasado desde que desapareció. La respuesta recibida, de que había estado casi una semana desaparecido, le sumió en un profundo estado de perturbación.
Regresaron a casa y una vez allí, Travis les relató lo que le había sucedido:
"No recuerdo como baje de la camioneta, ni que fue lo que me impulsó ir hacia aquella luz. Pero si recuerdo con claridad como aquel haz de luz azulado atravesó mi cuerpo. No sentí daño alguno. Solo una sensación de ingravidez y seguidamente perdí el conocimiento. Desperté sentado en un sillón reclinable. Apenas podía abrir los ojos, ya que había una luz intensa sobre mi cabeza que me lo impedía. Era extraño, pero no sentí miedo alguno. Creía que me encontraba en la habitación de un hospital. Pasados unos minutos, noté que no me encontraba solo en aquella habitación. Unas sombras comenzaron a surgir de la oscuridad rodeándome. Cuando se posicionaron a mi altura, la luz que me alumbraba, me permitió ver que no su aspecto no era humano, desde luego donde me encontraba no era un hospital. Vestían con una especie de mono anaranjado. Al intentar incorporarme, noté como todo mi cuerpo me dolía, también sentí dificultades para respirar. Tenía mucho miedo ante la presencia de aquellos seres que me observaban fijamente y en silencio. Les grité que se fueran que me dejaran en paz, pero no produjo efecto alguno sobres esos seres que permanecían inmutables, observándome. Mi angustia crecía por segundos. Miré a mí alrededor y cogí un tubo cilíndrico, aparentemente de cristal, para romperlo y hacer un cuchillo improvisado, pero por mucho que lo intenté, aquel tubo era irrompible. Mi desesperación hizo que me abalanzara sobre uno de aquellos seres y le empujase con todas mis fuerzas. Ante ese gesto, aquellas criaturas, fueron desalojando la habitación. Aproveché y salí corriendo fuera de la habitación. Me dirigí por un pasillo que daba a otra habitación adyacente. Algo me hizo mirar hacia el techo. Y vi proyectada estrellas y galaxias, como si de un planetario se tratase. En el centro de la habitación había una silla, el brazo izquierdo de la silla tenía una especie de joystick que manipulé y observe que las estrellas proyectadas giraban a mi alrededor. Continué con mi huída volviendo al pasillo donde divisé una especie de rectángulo en la pared que semejaba una puerta. Me dirigí hacia ella pero un ruido detrás de mí hizo que me girara. Entonces lo vi, era, o al menos a mí me pareció, un ser humano. Vestía con un traje azul y un casco de vidrio. Cuando me acerqué a él, sus ojos eran anormalmente grandes y de color dorado. Pero no sé por qué razón me inspiró confianza. Comencé a preguntarle por lo que me estaba pasando. Le roge que me hablará que me ayudara…el me ignoró y me condujo a una habitación. Allí había otros seres humanos como yo. Me obligaron a sentarme en una mesa con ellos. Estaba a punto de perder la cordura. No resistía por más tiempo esa tensión. Tiritaba y un sudor frio recorrió todo mi cuerpo. Uno de ellos me puso una máscara de oxígeno y perdí de inmediato el conocimiento. Cuando lo recobré estaba tumbado al lado de la cabina telefónica."
Después del asombroso relato, vendría la parte más trascendental del incidente; el impacto social que la vuelta de Travis causaría.
Como era de esperar el regreso de Travis Walton conmocionó al pueblo y a parte de la sociedad americana. Cuando Travis se encontró con sus compañeros, estos se sentían profundamente avergonzados por su conducta al haberlo abandonado. Inmediatamente fueron retirados los cargos imputados a sus compañeros. La policía tenía otra investigación que realizar: la reaparición de Travis Walton.
Una vez que la policía escuchó el testimonio de Travis Walton, la conclusión que obtuvieron fue semejante a la del incidente de la desaparición. Un relato fantástico que desafiaba todo lo conocido hasta entonces y que desde luego era difícil de creer. La experiencia con el grupo sirvió que sin dilación alguna sometiera a la prueba del polígrafo a Travis Walton.
Una vez más el resultado fue positivo: Travis Walton decía la verdad. Travis Walton se convirtió en un personaje público.
Mediante posteriores sesiones hipnóticas, Travis, fue aportando más datos de lo acontecido a bordo de esa supuesta nave extraterrestre, con lo que el testimonio obtuvo una dimensión desmesurada. Convirtiéndose en uno de los casos más famosos de abducciones extraterrestres. 
   En 1990 publicó Fire in the sky, The Walton experience, (Fuego en el cielo, la experiencia de Walton), un libro que relataba su historia. En 1992, dicho libro fue adaptado al cine y surgió una película del mismo título Fuego en el cielo. Película que trata el tema con seriedad y que particularmente recomiendo ya que ampliará, de forma visual, este artículo.   
En 2009, fue invitado a un show televisivo, The Moment of Truth (El Momento de la Verdad). Allí, fue sometido a la prueba del polígrafo, y sus respuestas fueron las mismas. Pero el informe del polígrafo reflejaba que Travis Walton había mentido cuando respondió "Sí" a la pregunta de si había sido abducido por un ovni en 1975. Travis al tener conocimiento del informe se sorprende y expresa la duda sobre la honestidad del programa. El presentador intenta desacreditar a Travis e incluso se burla de él. 
Dicho informe quedó desacreditado por la "Global Polygraph Network", ya que después de un estudio del procedimiento utilizado en el Show televisivo se determinó que fue incorrecto.
Pero las dudas ya estaban sembradas y para un sector de la opinión pública, no estaba todo tan claro. El hecho de que los familiares demorasen el comunicado del retorno de Travis levantó sospechas sobre la autenticidad del caso. Se pensó que dicho retraso fue utilizado para urdir un complot y obtener un beneficio económico, Mike Rogers, amigo y contratista de Travis, atravesaba una situación económica delicada y sin duda dicha experiencia podría reportarle beneficios económicos particularmente a él y al resto de sus compañeros como ya lo estaban consiguiendo.  
Philip Klass, un escritor de origen británico especializado en novelas de ciencia ficción, se mostró muy discrepante con el incidente de Travis Walton. Según éste, el rapto que Travis Walton sufrió y lo que experimentó en el interior de la nave espacial solo fue atestiguado por él mismo. Por lo tanto no existe corroboración del suceso, permaneciendo como un relato subjetivo. Y también utilizó el informe del polígrafo, para apoyar su teoría, emitido por el show The Moment of Truth, negando que se realizara incorrectamente.
Ninguno de estos movimientos, nunca pudieron demostrar que Travis Walton mintiera. Solo sirvieron para que adquiriera mayor notoriedad. La duda, desde luego, continúa planeando sobre el suceso, pero este es uno de los pocos casos de abducción que hasta la fecha no ha podido ser desmentido. 
Testimonio Travis Walton 1 
Testimonio Travis Walton 2