En busca de…Enigmas

 El Incidente Hill

 

En la vida, hay momentos en los que ciertas situaciones nos produce y de forma natural, una satisfacción. Por ejemplo; conducir sin agobios, admirando el paisaje por una carretera poco transitada mientras la noche se extiende sobre nosotros. Eso es lo que experimentaron el matrimonio Betty y Barney Hill de regreso a la localidad de Portsmouth, después de unas vacaciones en el estado de Nueva York, a bordo del Chevrolet Bel Air que conducía Barney. También le acompañaban una tercer ocupante Delsey, su perrita. Anochecía aquel 19 de septiembre de 1961, el cielo estaba totalmente despejado, el verano finalizaba y con él las vacaciones del matrimonio Hill. 

Formaban un pareja inusual para la época, ya que se trataba de un matrimonio interracial, él era negro y ella blanca, en un país donde existía la segregación racial. Betty, era asistente social. Barney trabajaba en el Servicio Postal de Boston. Los dos eran activistas por los derechos civiles, una condición que les causó muchos problemas en su comunidad.

Decidieron parar para cenar en Colebrook, no tenían prisa, les quedaba por recorrer unos 275 Kilómetros y eran las 20:30 h. Después de una apacible cena, el matrimonio retomó su camino, eran la 22:05h, tenían previsto que antes de las 03:00h de la mañana llegarían a casa.

Betty, intentaba sintonizar en la radio, un programa musical que les acompañara en su travesía. Pero se le resistía, parecía que la antena, que en aquellos años se utilizaban en los automóviles para captar la señal de radio, no lograba su cometido. Delsey, la perrita que les acompañaba, se mostraba inquieta y comenzó a emitir gemidos sin causa aparente. Antes de subir al coche la habían bajado para que hiciera sus necesidades. Por lo que esos gemidos deberían tener otra naturaleza. Intentaron calmarla pero no fue posible. Comenzaron a preocuparse, tal vez se tratara de alguna dolencia interna que el animal sufriera. 

Mientras tomaban la autopista US3 en White Mountains, pensaron en detenerse para que Delsey bajara y quizás de esta forma se tranquilizara. En ese momento, Betty y Barney avistaron al unísono una especie de destello en el cielo que se desplazaba velozmente. Betty, motivada por la curiosidad, tomó los binoculares que tenían en la guantera del coche para observar con más detalles aquella luz. Barney, hacía constantes conjeturas sobre lo que podría ser. Betty, sin prestarle demasiada atención a sus teorías, no lograba fijarla ya que, el movimiento del automóvil y el continuo desplazamiento de la luz en el cielo, dificultaban dicha labor.

 

De repente, la luz cambió su trayectoria dirigiéndose vertiginosamente hacia ellos. Pasó por encima del automóvil emitiendo destellos multicolores y una especie de zumbido eléctrico. Esta maniobra produjo que Barney perdiera por unos segundos el control del vehículo, pero inmediatamente se hizo con él y continuó conduciendo por la desierta carretera. A pesar del sobresalto, Betty le pidió que redujera la velocidad para observar la trayectoria de la luz. Aquella luminaria que en ocasiones era tapada por los picos de las montañas cercanas, parecía estar siguiéndoles. En un momento determinado pudieron percibir que descendía sobre la cima de la montaña Cannon, volviéndose a desplazar por el cielo. Barney, instintivamente, abrió la guantera cogiendo su pistola. Se encontraba incómodo e inquieto por la situación y estar armado le hacía sentirse más seguro.  

Cuando se encontraba cerca de Indian Head, una pequeña localidad al sur, aquella extraña luz se dirigió nuevamente hacia ellos y descendió en medio de la autopista. Barney, detuvo el vehículo y arrebatándole de las manos los binoculares a Betty bajó del mismo para observarla. Lo que contempló le dejó aturdido. Se trataba de una gigantesca nave que, tan grande como un avión de pasajeros, oscilaba suavemente de derecha a izquierda y provista de luces carmesíes en los extremos. 

 

Betty, aún en el interior del coche, contemplaba con incredulidad y fascinación aquel objeto desconocido. Entonces, recordó que su hermana, confidencialmente, le relató que tuvo un avistamiento OVNI hace muchos años, aunque se asemejaba, lo que ella ahora mismo estaba experimentando, sin duda alguna, trascendía la experiencia de su hermana.

Barney, entró precipitadamente en el vehículo ante la mirada temerosa de Betty que no comprendía que era lo que realmente le estaba sucediendo. Murmuraba algo ininteligible, tembloroso, arrancó el coche, Betty que lo seguía mirando atónita consiguió oír: ¡Nos van a capturar! Sintió un estremecimiento que le recorrió todo el cuerpo. Betty, miraba temerosamente por la ventanilla tratando de divisar el objeto, en ese intervalo, el coche vibró, escuchándose un zumbido electrónico e invadiéndoles una extraña somnolencia. Un segundo zumbido, les devolvió al estado anterior. Los dos se miraron en silencio, sin apartar su mirada Betty le preguntó a Barney: 

 ¿Crees en los platillos volantes?

Cuando por fin llegaron a casa, Barney miró su reloj, estaba parado, igual que el de Betty. Una vez en el interior de la casa se dirigió al reloj de la cocina, eran las 05:00h de la madrugada, se habían demorado dos horas. Exhaustos, mas por la experiencia vivida que por el viaje, sintieron la necesidad de tomar un baño, como si esta acción realizara un efecto purificante. Al desvestirse para tomar un baño, Barney comprobó que sus zapatos tenían las punteras gastadas, su ropa estaba húmeda y en los calcetines había agujas de pino. Betty, tenía una especie de polvo rosáceo sobre su vestido. No supieron dar explicación a ello. En vano intentaron relajarse, solo pudieron dormir algunas horas. Lo que acababan de experimentar les marcaría de por vida y eran conscientes de ello.

Cuando ambos se encontraron más serenos, decidieron comunicar lo sucedido a la base Pease de las Fuerzas Aérea de EE.UU. El 21 de septiembre, dos días después del incidente, Betty telefoneó a la base informando del avistamiento, reservando parte de los detalles que resultaban más increíbles. Era indudable que si contaban todo lo sucedido pondrían en duda su estabilidad mental.

El 22 de septiembre, el mayor Paul W. Henderson telefoneó al matrimonio Hill para concertar una entrevista con ellos. Una vez realizada la reunión, el mayor Henderson con los datos recogidos del testimonio de los Hill, confecciono un informe que publicó el 26 de septiembre. En este informe, la conclusión final del incidente fue que el matrimonio Hill confundió el planeta Júpiter con la luz avistada. Este informe fue archivado en el Proyecto Libro Azul (Project Blue Book) donde se recogía todos los incidentes OVNI para su posterior investigación y clasificación. Betty y Barney Hill no estaban en absoluto conforme con la conclusión del informe pero era lógica, ya que se había ocultado detalles importantes del suceso, sino contaban toda la verdad sobre el mismo tendrían que aceptarlo, ¿qué otra cosa podían hacer? 

 

Las semanas siguientes fueron perturbadoras para Betty. Estuvo sufriendo pesadillas continuas. En estas, el escenario siempre era el mismo; un bosque, ella caminaba por él de noche y de repente unas presencias inquietantes que la cercaban y la desesperación por huir, sin conseguirlo. A continuación, se encontraba obligada por dos seres pequeños a continuar andando por aquel bosque ensombrecido. Impotencia, es lo que Betty sentía ante esa situación, ya que no podía hacer nada para evitarlo. Entonces, entre esa lobreguez, distinguía a Barney que se encontraba cercano a ella. Parecía caminar sumido en una especie de trance, le llamaba pero no le escuchaba. Este sueño, se repetía constantemente. Barney, no sabía qué hacer para ayudarla, se sentían tremendamente angustiados. 

Sin saber en quién confiar ni a quién acudir, Betty fue a la biblioteca local con la intención de encontrar alguna referencia y así poder obtener una explicación a lo que les estaba ocurriendo. Encontró varios libros sobre la temática OVNI, uno de estos, había sido escrito por el mayor Donald E. Keyhoe. Keyhoe, era un militar retirado que pertenecía a la Marina de EE. UU., concretamente al cuerpo de infantería y que a su vez dirigía el NICAP (Comité Nacional de Investigaciones sobre Fenómenos Aéreos), una organización no gubernamental para la investigación OVNI. 

En las semanas siguientes, Betty estuvo enfrascada en la lectura de estos libros, en particular el del Mayor Keyhoe, titulado "El complot contra los platillos volantes", con el que se encontraba totalmente identificada con el contenido. Betty y Barney resolvieron contactar con esta organización, tal vez ellos les pudiera ayudar a entender lo que les estaba ocurriendo. Betty escribió a Keyhoe describiéndole la experiencia completa. En esta ocasión, decidieron no soslayar ningún detalle de la experiencia vivida aquella noche del 19 de septiembre. En el mismo escrito, Betty le comunicó que el comunicado que realizaron en la base Pease no estaba completo ya que solo relataron una parte de la experiencia. También hizo referencia a las pesadillas que sufría relacionadas con el incidente. 

 

Walter N. Webb, astrónomo y miembro del NICAP les contestó en nombre del mayor Keyhoe y decidieron concertar una entrevista. EL 21 de octubre, fue el día señalado. La reunión duró más de seis horas. Fue un interrogatorio agotador. El dictamen fue:

 

"Después de interrogar a esta pareja y de estudiar sus reacciones y caracteres, mi opinión es que dicen la verdad y que el incidente ocurrió exactamente como ellos lo relatan

W.N. Webb

 

Dicho informe, impresionó a otros dos miembros de la Organización, C.D. Jackson, ingeniero eléctrico y Robert Hohman, escritor especializado en temas científicos. Webb, era un científico reconocido por su carácter meticuloso y juicioso en sus investigaciones y gozaba de total credibilidad en sus investigaciones. Por ello, Jackson y Hohman, solicitaron una segunda entrevista con el matrimonio Hill. 

La entrevista tuvo lugar el 25 de noviembre, los Hill fueron acompañados por el comandante James McDonald, oficial de las Fuerzas Armadas norteamericanas y amigo íntimo del matrimonio. Comenzaron al mediodía y se extendió hasta la medianoche. En esta segunda reunión se logró extraer un dato muy importante para la investigación, se trataba del retraso de dos horas de las que el matrimonio Hill solo fue consciente cuando llegaron a su casa y consultaron con el reloj de la cocina. Según el testimonio de los Hill, salieron sobre las 22:05h, el tiempo estimado de llegada era sobre las 03:00h de la madrugada y teniendo en cuenta que nunca estuvieron parados más de cinco minutos debido al incidente y que el tráfico era inexistente, llegaron a las 05:00h de la madrugada. No se encontraba una explicación que justificara esta demora. ¿Qué sucedió en esas dos horas? Los Hill no supieron que contestar, aunque admitían que el retraso les pareció excesivo, tampoco en ese momento le dieron más importancia. Pero este dato, podía ser clave para esclarecer el incidente. 

Pasaron los días y cuando los Hill estuvieron más tranquilos, su amigo McDonald, les fue a visitar. McDonald, les relató que a menudo cuando un soldado esta en el frente de batalla puede sufrir un shock violento. Este hecho provoca frecuentemente una pérdida de memoria, una amnesia temporal. Para tratar este desajuste se recurre a una terapia de hipnosis médica. De esta forma se recupera aquellos recuerdos perdidos a consecuencia del trauma. Con este ejemplo, McDonald, le aconsejó al matrimonio que recurrieran a un hipnólogo.  También le comentó que había planteado la propuesta a Hohman y Jackson y que ambos se mostraron de acuerdo con ella. 

Después de reflexionar la propuesta, Betty y Barney la aceptaron y decidieron ponerla en práctica. Ahora lo complicado era encontrar un hipnólogo cualificado. Hohman y Jackson se ofrecieron a localizarlo.

Durante este tiempo de búsqueda, Betty y Barney decidieron, por iniciativa propia, realizar una serie de viajes a la zona del incidente con la intención de recordar.

La frecuencia de estos viajes fue al principio de dos o tres veces al mes, una vez allí, trataban de reproducir la situación intentando recordar algo más de lo acaecido pero no obtenían ningún resultado. La decepción y el desánimo hizo que cada vez dilataran más sus viajes.

El tiempo pasaba, era primavera de 1962, y los Hill estaban cada vez más tensos. El incidente parecía haberles dividido en dos partes sus vidas: la que conocían perfectamente hasta la noche del suceso y la posterior al incidente, que se encontraba fragmentada por dos horas perdidas y que pudieron ser determinantes. Mientras tanto, Hohman y Jackson persistían en su búsqueda sin éxito alguno.

Barney acabó enfermando, a consecuencia de su estado de ansiedad, sufrió de hipertensión y severos trastornos estomacales, degenerando en una úlcera de duodeno. Posteriormente, observó que en la zona inguinal, aparecieron una serie de verrugas que formaban un círculo casi perfecto. Alarmado, concertó una visita con el Dr. Patrick J. Quirke. Quirke le realizó una exploración y una analítica de la zona, sin hallar nada de gravedad. El doctor, siendo conocedor del incidente de Barney, le recomendó que visitara a un psiquiatra, el Dr. Duncan Stephens. Barney aceptó y en el verano de 1962 acudió a la consulta del Dr. Stephens. Barney obvió por completo el suceso, limitándose a hablar de sus problemas emocionales y sociales en las sesiones. El informe del Dr. Stephens se elaboró, como era lógico, conforme a las aportaciones de carácter personales que Barney referenció en las sesiones, por lo que el dictamen final fue que la causa de la tensión estaba originada por problemas sufridos en su infancia y juventud por su condición racial. Algo que se había agravado, en su edad adulta, al casarse con una mujer blanca.
Durante un año estuvo sometido a un tratamiento específico. Barney parecía encontrarse emocionalmente estable, por lo que el Dr. Stephens consideró que era el momento de dar un descanso a Barney.
Aunque los sueños, en el caso de Betty, habían remitido, ambos coincidían en la sensación de que algo permanecía en su interior, aletargado, recóndito y lo más inquietante; revelador. 

  Fin de la 1ª Parte

 

ESPECIAL Noche de Difuntos 4

 

 

 

"Tengo miedo de mí mismo, tengo miedo del miedo, pero, ante todo, tengo miedo de la espantosa confusión de mi espíritu, de mi razón, sobre la cual pierdo el dominio y a la cual turbia un miedo opaco y misterioso".  

Guy de Maupassant

 

 

Henry René Albert Guy de Maupassant (Dieppe, 5 de agosto de 1850 – París, 6 de julio de 1893), este prosista francés se especializó en la narrativa breve, consiguiendo publicar más de doscientos cuentos a lo largo de su vida. En 1880, publicó su primera gran obra -Bola de sebo-, por la que conseguiría notoriedad en el mundo literario. Dicha obra no guardaba ninguna relación con el género de terror.

Su obra está compuesta por novelas, poesía y cuentos cortos. Algo desconocido es que fue cronista de actualidad en los periódicos de la época sobre literatura, política y sociedad.  

Es reconocido como un maestro a la altura de Edgar A. Poe por sus cuentos de terror. En estos, refleja visiblemente su desintegración psíquica, su obsesión sobre la muerte y lo sobrenatural.

Durante gran parte de su existencia, soportó graves problemas nerviosos, síntomas de demencia y pánico heredados. Fue ingresado en el manicomio de París, tras un intento de suicidio. Allí, moriría dieciocho meses después, sumido en un estado agónico originado por una parálisis general. 

Con este autor, cierro los breves aportes realizados en este ESPECIAL, con la única intención de dar a conocer escritores que marcaron una pauta a seguir y una forma de concebir el género de terror. En la actualidad, es mi opinión, el género de terror ha sido desvirtuado y reducido en muchas ocasiones a lo grotesco. No se aborda dicho género con el respeto requerido. Asistimos a representaciones que parecen más una burla al público que la representación de un proyecto serio. Se recurre asiduamente a producir remakes de clásicos que gozaron de éxito en su momento y que casi siempre terminan defraudando. Desde luego, existe, por fortuna, una minoría que si son representativas del género, pero estas terminan, en numerosas ocasiones, pasando desapercibidas por el gran público. 
La solución, no es acudir a los clásicos, desde mi punto de vista, un clásico es una obra concluida, que está para volver a visionar, releer y extraer de ellos lo esencial. Con esta técnica, obtendremos las herramientas necesarias para evolucionar el género, respetando su esencia para producir películas, escribir novelas originales y acordes con nuestro contexto social.  
Imaginemos que, a modo de ejemplo, un pintor actual emprendiera la labor de volver a pintar el Guernica de Picasso o La Gioconda de Da Vinci, qué sentido tendría hacerlo. Mejor, estudiemos sus técnicas, aprendiendo de ellos, para crear una obra original que nos transmita emociones semejantes a las de las obras anteriormente aludidas. 
Se cierra el telón con el siguiente relato: 

 

 

 

 LA MUERTA de Guy de Maupassant

 

 

ESPECIAL Noche de Difuntos 3

 

 "No está muerto lo que puede yacer eternamente, y con el paso de extraños eones incluso la muerte puede morir"

 

 

Únicamente Howard Phillips Lovecraft (Providence 20 de agosto de 189015 de marzo de 1937), podía ser el creador de esta frase. Una frase extraída de su obra La Llamada de Cthulhu. Se dice que las pesadillas que sufría Lovecraft sirvieron de inspiración para sus obras, aunque también estuvo influenciado, en sus inicios, por Edgar Allan Poe y por los avances científicos de la época. Para Lovecraft todos los descubrimientos que se produjeron en el campo de la astronomía, biología, geología y física, alteraron la concepción de nuestra existencia. Esto, provoco en Lovecraft un punto de inflexión en la percepción que él tenía del individuo con todo lo que le rodea, concibió al ser humano como algo intrascendente ante la grandeza imperecedera del universo.

Creó un mundo tenebroso poblado de entidades sombrías, en el que se producía una incesante lucha por evitar ser corrompidos por la maldad, esa maldad que aguarda en las sombras pacientemente su momento.  

Muchos de sus escritos han sido fuente de inspiración para novelas, películas, música, cómics y videojuegos. Un ejemplo lo tenemos en los cómics de Batman de D.C., donde los criminales son encarcelados en el Asilo Arkham y también en los videojuegos de Batman Arkham Asylum, Batman Arkham City o el más reciente Batman Arkham Origins y resulta que Arkham es una ciudad literaria creada por Lovecraft ubicada en Massachussetts.

Fue el inventor del Necromicón, el libro que ¿nunca existió?

Sin embargo, fue un escritor ignorado en vida. Un genio en la sombra que murió en la pobreza. Y solo por el esfuerzo de un pequeño grupo de sus amigos, tenemos el privilegio de conocer su obra, de lo contrario todo se hubiera perdido siendo injustamente olvidado.

Su obra ha sido catalogada en tres categorías:

 

• Historias macabras (1905-1920).

• Historias del Ciclo Onírico (1920-1927).

• Los Mitos de Cthulhu (1925-1935).

 

Permitirme una recomendación, acercaros a la obra de H. P. Lovecraft. Si lo hacéis, estoy seguro de ello, sentiréis un cambio en la concepción sobre todo lo que os rodea, visible e invisible, cambiando perpetuamente el significado adquirido del terror.

 

 

Dagón de Howad Phillips Lovecraft

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPECIAL Noche de Difuntos2

 

 

En esta segunda entrega, hay una doble aportación, me explico, por una parte tenemos un relato de uno, en mi opinión, de los maestros en el género del terror Edgar Allan Poe (19 de enero de 1809 Boston – 7 de octubre de 1849 Baltimore). Poe, revolucionó el cuento de terror, fue a su vez un renovador de la novela gótica y ha sido considerado el padre del relato detectivesco. Su bibliografía está compuesta por poemas, ensayo y crítica, cuentos, y una novela

A semejanza de Bécquer, también murió joven. La causa de su muerte sigue siendo enigmática, no existe un dictamen exacto sobre ella, fomentando la leyenda sobre la misma. La única reseña  es la procedente de los periódicos de la época que informaron de que la muerte de  Poe fue motivada por una "congestión" cerebral, este era un eufemismo utilizado en los casos de muertes por alcoholismo.

El relato que escucharéis "El Corazón Delator" y aquí doy paso a la explicación del doble aporte referenciado arriba, está interpretado por un magistral Vicent Price, extraído de un especial de 53 minutos de duración  para Televisión titulado: An Evening of Edgar Allan Poe (Una noche con Edgar Allan Poe), emitido en 1971 para la Noche de Brujas. En este tributo, Vincent Price narra e interpreta cuatro relatos de Poe, El Corazón Delator, La esfinge, El tonel del amontillado y el Pozo y el péndulo.

Está subtitulado y considero que es acertada dicha opción,  ya que de lo contrario perderíamos la auténtica interpretación de Price.

Se abre el telón:

(Acto I)

El CORAZÓN DELATOR de Edgar Allan Poe

 INTERPRETADO POR VINCENT PRICE