En busca de…Autores

Alda Merini

 

 Los versos son polvo sellado

de un tormento mío de amor,

pero afuera el aire es preciso,

cambiante y dulce y el sol

te habla de caras promesas,

así, cuando escribo

inclino la cabeza hacia el polvo

y anhelo el viento, el sol

y mi piel de mujer

contra la piel de un hombre.

 

Este es un verso extraído de La Terra Santa, un libro de poesías que  Alda Giuseppina Angela Merini, escribió en 1979 y que fue publicado en 1984. Consta de cuarenta poemas y son el testimonio del dolor soportado durante once años de internamiento en el Hospital Psiquiátrico Paolo Pini de Milán (Italia). En estos poemas no existe la lamentación de la autora. En ellos anida la reflexión sobre la incomunicación impuesta, la soledad forzada y la enajenación soportada… Para Alda, el manicomio se convierte en una Tierra Santa cruel, un lugar de expiación, una morada de muertos en vida, de personas aisladas de la sociedad.   

He conocido Jericó,
he tenido también yo mi  propia Palestina,
los muros del manicomio
eran los muros de Jericó
y un pozo de agua infecta
nos ha bautizado a todos.

Fuimos lavados y sepultados,
olíamos a incienso.
Y después, cuando amábamos
nos hacían el electroshock
porque, decían, un loco
no puede amar a nadie.
Pero un día desde dentro del sepulcro
también yo me volví a despertar
y también yo como Jesús
tuve mi propia resurrección,
pero no subí a los cielos
descendí al infierno 
desde donde vigilo asombrada
los muros de la antigua Jericó.
La Terra Santa (1984)
Alda Merini, nacida un 21 de marzo de 1931 en Milán, fue una de la más importante poetisa de la poesía italiana del siglo XX. Dotada precozmente con el don de la escritura, publicó sus primeros poemas con tan solo quince años. Giacinto Spagnoletti, profesor y crítico literario, fue su descubridor. Su apoyo, protección y el talento de Alda, hizo posible que fuera reconocida y consiguiera publicar sus poemas iniciales.
En 1947, tenía Alda dieciséis años, aparece como ella misma definiría posteriormente a dicho estado: "Las primeras sombras de su mente" y es internada en el Hospital Psiquiátrico de San Raffaele Turro de Milán. Durante un mes estaría Alda recluida en dicho sanatorio. A su regreso, Giorgio Manganelli, amigo personal de Alda y preocupado por su estabilidad emocional, le obliga a someterse a terapia con los psicoanalistas Fornari y Cesare Musatti. 
En 1950, es incluida en una "Antologia della poesia italiana 1909-1948" que fue editada por Giacinto Spagnoletti. En 1951, publica dos poemas inéditos en el libro Poetesse del Novecento. En esa etapa de su obra iniciaría temáticas que serían recurrentes en la poesía de Merini: El erotismo y el misticismo. 
En 1953 edita su primer volumen de poemas titulado: La presenza di Orfeo, con un notable éxito de crítica. En ese mismo año contrae matrimonio con Ettore Carniti, empresario y dueño de algunas panaderías de Milán. Dos años más tarde publica Nozze Romane (Bodas Romanas) y Paura di Dio (Miedo de Dios). En 1955, concibe a su primera hija Emanuela. En 1961 publica una selección de versos con el título: Tu sei Pietro (Tú eres Pedro) dedicado al médico que cuidó de su hija, Pietro De Paschale
Una disputa conyugal, provoca que Alda sufra una recaída. El origen del altercado fue que Ettore, su marido, se presento ebrio habiéndose gastado todo el jornal en una noche con sus amigos. Discutieron y ella reacciona violentamente golpeándole con una silla. Debido a ello es internada en el Hospital Psiquiátrico Paolo Pini. El internamiento se prolonga hasta 1972. Debido a ello, Alda se sume en un periodo de silencio y aislamiento, como referencio al principio del artículo. Durante estos once años de tratamiento, Alda tuvo etapas en las que volvía a su casa permitiéndole  incluso llevar, en parte, una vida conyugal normal, fruto de la cual concibió tres hijos más. Siempre lamentó no poder estar con ellas, fueron criadas por otras familias debido a su incapacidad en esa etapa de su vida.
"No sé como encontré el tiempo para tenerlas. Se llaman Emanuela, Bárbara, Flavia y Simonetta. Siempre les digo que no digan que son las hijas de la poetisa Alda Merini. Esa loca. Ellas responden que soy su madre y basta, que no se avergüenzan de mí. Me conmueven" 
En 1981 fallece su marido. Ante este nuevo periodo de soledad, esta vez originado por otro motivo, inicia una correspondencia telefónica con el poeta Michele Pierri, con quien comparte largos debates sobre poesía. En 1983 se casa con Michele y se traslada a Tarento, donde residiría tres años. Escribe en ese tiempo La gazza ladra (La urraca ladrona). Dicha obra compuesta de veinte poemas es una alusión a una famosa ópera homónima de Rossini. Otra obra que escribe es L’altra verità. Diario di una diversa (La otra verdad. Diario de una distinta). 
Una recaída la obliga a regresar a Milán y someterse al tratamiento de la doctora Marcella Rizzo, gracias al cual gozaría de un periodo de estabilidad psicológica y de una actividad literaria inusual. 
Sus obras se van sucediendo. Fogli bianchi (1987) su primer libro en prosa. Testamento (1988). Delirio amoroso (1989). Il tormento delle figure (El tormento de las figuras, 1990).
En los años venideros se consolida su regreso al escenario literario. En 1993 gana el Premio Librex-Guggenheim "Eugenio Montale" en la categoría de poesía. Un galardón que la consagra entre los grandes literatos contemporáneos italianos. Todo el dinero que obtuvo de dicho premio fue donado por Alda a las personas sin hogar y a mendigos con los que se cruza por la calle.
Alda continuaría escribiendo obras como Titano amori intorno (Amores en torno a Titán, 1994), Sogno e Poesía (Sueño y Poesía, 1994), Reato di vita, autobiografía e poesía (Delito de vida, autobiografía y poesía, 1994), La pazza della porta accanto (La loca de la puerta de al lado, 1995) y Einaudi Ballate non pagate (Baladas no pagadas, 1995).
Gana el premio Vareggio por La vita facile en 1996. El premio Procida-Elsa Morante en 1997. En ese mismo año es candidata al Premio Nobel, pero finalmente no le fue concedido.
En sus últimos años, influenciada por Arnoldo Mosca Mondado, su obra adquiere un carácter espiritual y religioso, así crea obras como L’anima innamorata (2000), Corpo d’amore (2004), Poema della croce (2005) y Francesco, canto di una creatura (2007).
Recibe la Orden al Mérito de la República Italiana en 2002.
En 2004 la cantante Milva editó un disco: Milva canta a Merini con canciones compuestas por Giovanni Nuti sobre poemas de Alda Merini. En el mes de julio de ese mismo año Federico Gozzellino interpreta seis cantatas basadas en poemas de Merini.
En 2005 se publica Nel cerchio di un pensiero, teatro per voce sola (En el círculo de un pensamiento, teatro para voz solista), donde se registran los dictados telefónicos a Marco Campedelli.
La nera novella, una novela publicada en 2006, realiza una incursión al género negro, al parecer no existe traducción al español.
En 2007 fue nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Mesina.
Alda Merini falleció en la indigencia por elección personal el 1 de noviembre de 2009 en Milán, a consecuencia de un tumor óseo. Hasta el último momento siguió fumando sus cigarrillos, era una fumadora empedernida. 
 
 Opinión
Existe casi siempre una línea muy fina entre genialidad y locura. Muchos otros escritores fueron víctimas de esta situación. En ese proceso de lucha interna, el genio casi siempre termina por imponerse a la locura. 
Alda pasó por ese proceso y su talento prevaleció, dejándonos su testimonio expresado en sus poemas. Fue una artista transgresora para su tiempo. Tal vez le ayudo la desinhibición causada por su enfermad mental a la hora de transcribir sus sentimientos sin ningún tipo de aderezos, eso y su genial talento como literata.
Sirva este artículo, en el día de su onomástica, para reivindicar a una sublime poetisa sin ningún eco mediático y que nunca debería de perderse en el olvido.
Traducciones al español
Poesías de Alda Merini.
Traducción: Mercedes Arriaga Flórez. Sevilla: Fundación Cajasol, 1999.
La tierra santa.
Editorial Pre-Textos. 2002.
Baladas no pagadas.
Traductora: Jeannette Lozano Clariond. Barcelona: La Poesía, señor hidalgo, 2005.
Magnificat: un encuentro con María. 
Traducción: Jeannette Lozano Clariond. México: Vaso Roto Ediciones, 2007.
Clínica del abandono  
Traducción, prólogo y notas: Delfina Muschietti. Buenos Aires: Bajo la Luna, 2008.

En busca de…Enigmas

 

La Tercera Ola

 

 ¿POR QUÉ SOMOS CAPACES DE RENUNCIAR A NUESTRA LIBERTAD A CAMBIO DE LA IDEA DE SER MEJORES QUE LOS DEMAS?

Ron Jones

 

 

Abril de 1967, en el instituto Cubberley de Palo Alto, ciudad del condado de Santa Clara (California). 

 

Ron Jones, profesor de historia, iniciaba unas clases especiales sobre la Alemania Nazi aquella primera semana del mes de abril. Jones, era un profesor dotado de gran carisma y gozaba del aprecio de sus alumnos. Scott Thompson, director del Instituto Cubberley, en aquella época, le contrató motivado por su perfil académico. Cuidaba mucho la selección del personal con el propósito de ofrecer una enseñanza de calidad. Jones reunía todas esas cualidades. Era muy joven y se integraba bien con el claustro. Sus doctrinas estaban basadas en la educación experiencial, una corriente muy en boga en los años 60. Jones quería que sus alumnos se implicasen directamente y que tuvieran una relación directa con determinados temas a estudiar. Pretendía que todo ello incitara en los estudiantes reflexiones sobre los sentimientos propios, las formas de actuar individual o en grupo, estableciendo, de esta forma, un espacio de crecimiento personal a partir del conocimiento de sí mismo. Dicha norma, hacía de sus clases algo diferente a las del resto de profesores. 

 Ron Jones

Cuando inició la clase temática sobre el nazismo, lo hizo de la manera más convencional, es decir, exponiendo lo que ya de sobras todos conocían. Quería, en cierta manera, alentar a sus estudiantes a que debatiesen sobre lo acontecido en aquel tiempo. Y fue cuando, en mitad de la clase de historia, Steve Conigio, uno de sus estudiantes que se sentaba en la segunda fila, le preguntó "¿Cómo el pueblo alemán, los ciudadanos de a pie, permitieron que se produjera el exterminio de millones de judíos y de otros residentes a los que el sistema consideraba non grato?" Y lo que a su juicio, resultaba aún más incomprensible "¿Cómo el pueblo alemán, después de finalizar la guerra, alegaba ignorancia de lo ocurrido?" 
El profesor Jones, respondió explicando que debido a las técnicas de manipulación mental que dichos regímenes ejercían sobre sus ciudadanos, una mayoría del pueblo alemán fue persuadido de que era necesario actuar de esa forma ante lo que ellos consideraban como un peligro sobre su integridad como nación. Por ello, convencidos de que lo que hacían era lo correcto, no dudaron en prestar su apoyo al partido nazi y también como consecuencia del mismo, fueron posibles actuaciones como esas. Jones, advirtió que el riesgo de un régimen totalitario seguía latente en cualquier sociedad libre contemporánea y consideraba que continuábamos siendo manipulables hasta el punto de poder repetir la historia alemana en la actualidad. 
La clase se alborotó ante dicha afirmación. No creían que eso fuera posible en el presente. Debido a la incredulidad mostrada por los estudiantes ante dicha posibilidad, Jones, formuló una pregunta: 
¿Creéis que hoy en día no es posible que se produzca una dictadura semejante a la del Tercer  Reigh?
Todos coincidían en la misma conclusión, en la actualidad era improbable que se originara una situación parecida. Según ellos, en la sociedad moderna, no tenía cabida el nazismo. 
Jones no estaba de acuerdo con el convencimiento que sobre el tema poseían sus alumnos. Era necesario demostrarles que se equivocaban. Motivado por este objetivo, Jones, propuso llevar a cabo un experimento al que denominó: La Tercera Ola. La clase accedió al mismo. 
Con tal fin estableció cinco normas a tratar en las clases siguientes:
1. Fuerza mediante la disciplina.
2. Fuerza mediante la comunidad.
3. Fuerza mediante la acción.
4. Fuerza mediante el orgullo.
5. Fuerza mediante el entendimiento.
Estas normas fueron distribuidas durante las clases de la semana de la siguiente forma:
Día 1. Lunes. Fuerza mediante la disciplina.
En este primer día, se planteo el tema de la disciplina. La disciplina, eje principal de la Alemania nazi, era la herramienta necesaria para poder conseguir cualquier objetivo en la vida con éxito. Esgrimiendo la analogía del atleta que consigue a través de la disciplina el éxito en el deporte, Jones, comentó que era necesario introducir una serie de cambios en la forma y valores de la clase para obtenerla. Así, estableció la obligación a sus alumnos de adoptar una posición recta mientras se encontraban de pie o sentados en el aula. Una postura correcta, mejoraba la concentración y fortalecería la voluntad. Hizo que sus alumnos practicaran la postura correcta que consistía en poner los pies en contacto con el suelo y la espalda completamente recta contra el respaldo. Transmitió a sus estudiantes la necesidad de ello con la práctica. Estos se levantaban para volver a sentarse correctamente. En poco tiempo, la clase logró tal objetivo, en silencio y en cuestión de segundos, todos se sentaban correctamente y al unísono. 
Jones, quedó sorprendido de como todos aceptaron el cambio. Y decidió probar el nivel de tolerancia de sus estudiantes con una segunda norma. A partir de ese día, cada vez que cualquier alumno se dirigiera a él, lo haría con el tratamiento de Sr. Jones, así como la obligación de levantarse manteniéndose erguido mientras hablaba con éste. Igualmente, las preguntas que se formularan tendrían que, por expresarlo de alguna forma, un filtro de calidad. Si no eran cumplían con ese requisito se ignoraría y se daría paso a la siguiente. Este mismo criterio sería utilizado para las respuestas. Aquel alumno que no estuviera conforme o dispuesto a cumplir con las nuevas reglas, serían sancionados o expulsados de clase. 
Durante el transcurso de la clase, se puso en práctica esta nueva norma, resultando todo un acierto, ya que aportó calidad en el debate y en las respuestas, incluso los que los que no solían participar, ahora sí lo hacían.
El primer paso hacia la instauración de un entorno autoritario, diseñado por el profesor Jones, fue un triunfo. Sus alumnos aceptaron ese cambio sin percatarse de lo que realmente estaba ocurriendo.
Día 2. Martes. Fuerza mediante la comunidad.
Cuando Jones entró a clase, contempló con sorpresa, como todos sus alumnos se hallaban de pie firmes adoptando la postura correcta que el día anterior habían practicado. Se dirigió hacia la pizarra y, tratando de evitar su asombro, escribió dos frases, la primera: Fuerza mediante la disciplina, fue el tema tratado en la clase anterior y la segunda: Fuerza mediante la comunidad, correspondía al nuevo tema. Entonces, todos ellos se sentaron en silencio con la misma uniformidad con la que estaban de pie. 
Jones comenzó la clase explicándoles que el tema de este segundo día era obtener la fuerza utilizando para ello como canal conductor la unidad del grupo, de la comunidad, ya que si el grupo permanecía unido se convertiría en una comunidad fuerte capaz de enfrentarse a cualquier eventualidad. Esa unidad transmitiría a todo el grupo el poder necesario para conseguir sus objetivos. Para asimilar dicho concepto, prosiguió Jones, era necesaria la experimentación. A continuación, como si de un cántico se tratara, les hizo recitar "Fuerza mediante la disciplina" "Fuerza mediante la comunidad", así y de forma rotatoria, estuvieron repitiendo el lema. Poco antes de terminar la clase, Jones, decidió crear un saludo, en consonancia con el nombre del grupo. Se trataba de levantar la mano derecha a la altura del hombro, adoptando ésta, una posición curva, asemejando la cresta de una ola. Todos los miembros del grupo deberían de usar obligatoriamente el saludo entre ellos.
Una vez más, todos los alumnos acataban las leyes que, casi marciales, su profesor les dictaba. No existía el más mínimo atisbo de resistencia a ello.
Cuando terminaron las clases, todos se despedían entre ellos utilizando el saludo creado.
Día 3. Miércoles. Fuerza mediante la acción.
En este tercer día, Jones, les habló del significado de ser activos disciplinadamente para engrandecer a la comunidad. Ellos como miembros, debían de creer en sí mismo, en la comunidad y ser responsables de sus propias acciones. No deberían de dudar en hacer cualquier cosa para proteger a la comunidad y a sus miembros. Jones repartió tarjetas a cada alumno, con el objetivo de acreditarlos como miembros de la comunidad, y que también serían utilizadas, marcando con una X roja, para anotar las faltas en el cumplimiento de las reglas.
Todos, incluso el propio profesor Jones, eran conscientes de que las clases habían mejorado desde que se aplicaban estas nuevas normas. Algo que en Jones producía una contradicción, su idea era transmitir que utilizando dicha técnica se podría llegar a sufrir lo que significaba pertenecer a un determinado régimen autoritario. Pero lo que descubrieron fue que las clases fueron más provechosas que nunca y que el apoyo mutuo se había extendido entre ellos.
El éxito de la propuesta, le hizo reflexionar sobre lo que estaba consiguiendo. En pocos días a "La tercera Ola" se habían unido más de 200 alumnos de distintos cursos. La clase se encontraba desbordada. Incluso fuera de ella permanecían a la espera los que no podían entrar. En esos momento, tal y como el manifestó en su momento, Jones sintió miedo. 
En los días que sucedieron evidenciaron su temor. Los alumnos alcanzaron un grado de dependencia con el grupo alarmante. Se produjeron situaciones de violencia con los que no simpatizaban con la comunidad. Inclusive se utilizaron sistemáticas persecutorias e intimidadoras. Los alumnos, buscando uniformidad para el grupo, decidieron vestirse de la misma forma. Fabricaron emblemas, banderas y brazaletes. Esta, pensaron ellos, sería una forma de expandirse.
Cerca del centro de la escuela, en un emplazamiento idóneo para ser visibles por todos, ubicaron algo parecido a un punto de reclutamiento, invitando a todos los que pasaban a unirse a su causa a su comunidad, a ellos.
La situación se le descontrolaba al profesor Jones. Su experimento traspasaba el límite fijado por él. Uno de sus alumnos, Robert, el cual siempre se encontraba solo antes del experimento, estaba integrado como uno más, se ofreció a ser su guardaespaldas personal. 
Tres de sus alumnas más inteligentes, comenzaron a entender que la situación comenzaba a ser incontrolable y contaron a sus padres lo sucedido. Estos contactaron con el profesor Jones para mostrar su malestar, pero al contestarle de que simplemente se trataba de un estudio sobre la Alemania nazi, dieron su consentimiento. Aún siendo conocedores de la situación que se estaba produciendo en la escuela, dieron su aprobación sin parecer importarles sus consecuencias.
Día 4. Jueves. Fuerza mediante el orgullo.
Jones estaba inquieto con la situación, incluso él mismo había traspasado el límite del experimento. Se estaba comportando, en cierta manera y casi de forma inconsciente, como un autócrata. Había llegado el momento de finalizar el experimento. Lógicamente la forma de proceder debería de ser metódica, muchos de los alumnos implicados se sentirían totalmente desorientados, podría provocarse situaciones de burlas entre ellos y las consecuencias serían imprevisibles. 
Cuando entró en clase, la actitud de los estudiantes era la misma de estos últimos días, disciplinada y obediente. Más de 80 alumnos le contemplaban en silencio y en espera de sus palabras. Ese era el momento. Se dirigió a la pizarra escribiendo la frase del día: "Fuerza mediante el orgullo" A continuación les explico el significado del nuevo lema: El orgullo es saber que eres el mejor. Algo que nadie te podrá arrebatar.
Ante la expectación generada por dicha afirmación, Jones "reveló" la verdadera razón por la que se ha creado la Tercera Ola. No tenía nada que ver con una actividad escolar. Estaban ante la creación de una nueva formación política con el objetivo de alcanzar la presidencia del estado. Les dijo que desde hacía tiempo, otros profesores y en otras escuelas, habían procedido igual que él a reclutar alumnos dispuestos a la lucha política. Y que actualmente el movimiento se había extendido a nivel nacional. Todo ello por un objetivo: Cambiar el destino del país.
Todos quedaron sorprendidos ante dicha declaración. Y una vez más, Jones aprovecho la ocasión para anunciar que el viernes habría una reunión solo para miembros del grupo, en ésta, se presentaría al candidato a presidente para anunciar el programa a nivel nacional y que asistiría la prensa. El entusiasmo se extendió por toda la clase.
Día 5. Viernes. Fuerza mediante el entendimiento.
Este era el día elegido para desmantelar toda esta farsa. Durante toda la mañana, el profesor Jones estuvo preparando el auditorio para la reunión que se debía de celebrar. Algunos amigos suyos colaboraron en el montaje haciéndose pasar por periodistas y fotógrafos. Era necesario crear un ambiente creíble para provocar el efecto deseado cuando se descubriera toda la verdad. Cuando dieron las 12:00 el Auditorio se encontraba repleto, más de doscientos alumnos de todo tipo, se encontraban sentados disciplinadamente, en silencio y unidos. Seguidamente cerró las puertas. Hizo el saludo del grupo y aquellas 200 personas les correspondieron al unísono. Exclamó el lema de la comunidad: "Fuerza mediante la disciplina" y doscientas voces repitieron el lema. Apagó las luces y conectó la televisión donde supuestamente se proyectaría la presentación del líder y les haría llegar su mensaje. Como era normal en la pantalla de la televisión no se proyectaba nada, solo la pantalla en blanco. Nadie en la sala parecía importarle, creían fervientemente en que aparecería su líder de un momento a otro. El tiempo transcurría y la pantalla permanecía en blanco. El ambiente se tornó tenso. De repente uno se alzó y pregunto: ¿No existe ningún líder, verdad? Era lo que Jones esperaba.
Apagó la televisión, ante la mirada atenta de todos los congregados, en silencio, lentamente, Jones comenzó a hablarles:
“Escuchad con atención, tengo algo importante que deciros. No hay ningún líder. No hay ningún movimiento nacional llamado la Tercera Ola. Habéis sido utilizados, manipulados, no sois mejores que los nazis alemanes que habéis estudiado. Pensabais que erais los elegidos, mejores que los que no están en esta sala, habiendo cambiado vuestra libertad por la comodidad de la disciplina y la superioridad. Habéis aceptado la voluntad del grupo por encima de vuestras convicciones. Y sobre todo habéis creído que podíais saliros cuando quisierais. ¿Hasta dónde podríais haber llegado? Dejadme que os enseñe vuestro futuro.”
Jones encendió el proyector. Comenzaron a desfilar imágenes de la historia del Tercer Reich. De los desfiles del ejército nazi, de los mítines de Hitler. Imágenes de la detención de judíos, de la deportación de los mismos a borde de trenes con destino al horror por todos ya conocidos: Los campos de concentraciones. 
Detuvo la proyección para que todos vieran una frase que se dijo en el juicio de Núremberg "Todos deben aceptar su culpa. Nadie puede alegar que no tomó parte de una forma u otra."
Jones reanudó sus explicaciones:
“Con lo que ha ocurrido durante esta semana, hemos podido ver lo que suponía vivir en la Alemania nazi. Hemos aprendido a crear un entorno social disciplinado, jurar fidelidad a esa sociedad especial y sustituir la razón por las reglas. Habríamos sido buenos alemanes y nos habríamos puesto el uniforme, listos para traicionar a amigos y vecinos. Ahora sabemos lo que es optar por la solución rápida y quemar las ideas, sentirse fuerte y superior. Conocemos también el miedo a ser excluido, a quedarse fuera, pero también el sentimiento de control y el placer de hacer lo correcto socialmente. Hemos visto que el fascismo no es algo que otra gente hace. No, ha estado aquí, en esta sala, en nuestras conductas y forma de vivir. Basta arañar la superficie para que aparezca.  La creencia de que los seres humanos son intrínsecamente malos y que por tanto son incapaces de actuar bien con su prójimo, lo que demanda un líder fuerte y una disciplina para preservar el orden social. Y además, la apología.”
“Esta es la lección final. La lección final es quizás la más importante y responde la pregunta con la que comenzó este experimento. ¿Recordáis la pregunta? La cuestión era la sorpresa en el pueblo alemán ante todo lo ocurrido, alegando ignorancia y desconocimiento. ¿Cómo el ciudadano alemán, el trabajador de la calle, pudo, al final del Tercer Reich, alegar ignorancia? ¿Qué causa que la gente borre su propia historia? Ahora tenéis la oportunidad de responderos vosotros mismos a esta pregunta.”
“Si el experimento ha tenido éxito de verdad, ninguno de vosotros admitirá haber estado aquí hoy. Al igual que los propios alemanes, tendréis problemas para admitir que habéis llegado hasta aquí. No querréis que vuestras familias y amigos sepan que estuvisteis dispuestos a ceder vuestra libertad individual a líderes invisibles. No admitiréis haber sido manipulados, haber aceptado la Tercera Ola como una forma de vida, haber formado parte de esta locura. Lo guardareis como un secreto, un secreto que yo compartiré con vosotros.”
Jones dio por finalizado el experimento y, con él, la Tercera Ola. La mayoría, todavía confusos e impactados, fueron levantándose de sus asientos abandonando silenciosamente el auditorio. Otros permanecían en sus asientos llorando desconsoladamente.
Dos años más tarde, Ron Jones fue retirado de su cargo, impidiéndole practicar la enseñanza en  escuelas públicas. Se trasladó a San Francisco, dedicándose a la enseñanza de alumnos con necesidades especiales.
Conclusión… 
Ron Jones, utilizó conceptos como disciplina, unidad, orgullo, para manipular a sus estudiantes en sus acciones diarias y en su enfoque de la sociedad. Logró disociarlos de su entorno, como si se hubiera alzado un muro invisible ante ellos, provocando en estos, la creencia de que eran poseedores de "la verdad". Estuvieron convencidos de que estaban construyendo un nuevo paradigma social. En esa nueva sociedad, tendría cabida todo aquel que acatara los principios del movimiento denominado la Tercera Ola. Aquellos que repudiaran del movimiento, estarían marcados. Jóvenes estudiantes de secundaria, con un nivel cultural y conocedores de la historia del nazismo, sucumbieron en las redes del hecho diferencial. Inclusive el mismo Jones, quedó atrapado en su propio experimento, fue seducido por el respeto y poder que durante esos días alcanzó en el instituto.
Verdaderamente fue una experiencia en mayúsculas para Jones y sus alumnos. El experimento, demostró que nadie estaba a salvo de la adulación, de la exaltación, con el propósito de persuadirnos para que nos consideremos superior al prójimo, realizando, de esta forma, determinadas acciones contra el mismo, sin valorar sus consecuencias. También puso de manifiesto la necesidad de un Líder, un Guía que piense por nosotros y nos conduzca por la vía para lograr el objetivo. 
A título personal, opino que este tipo de experimento se ha producido y se sigue produciendo continuamente desde las instituciones políticas, los medios de comunicación, las entidades religiosas, etc. El ejemplo lo tenemos recientemente en España, con la denominada Ley de seguridad ciudadana, hay muchos otros pero nos limitaremos a éste. Con las modificaciones introducidas en la mencionada Ley, nuestra libertad de expresión se reduce alarmantemente, derrocando una parte del pilar de cualquier sistema que se considere democrático. Al igual que Jones en su clase con sus alumnos, el político pone a prueba a la sociedad para comprobar su cota de sumisión, pero con una diferencia abismal, ya que Jones demostró que el camino tomado con la Tercera Ola era erróneo y desmanteló el movimiento. Al contrario de nuestros gobernantes, ya que para estos, la aprobación de mencionada Ley, le otorga un control de la población y una libertad para sus acciones políticas que serán difíciles de cuestionar por el ciudadano con esta Ley. Si la ciudadanía no reacciona y acepta obedientemente dicha injerencia en su libertad individual, yo me pregunto: ¿Qué será lo próximo?
Recomendaciones:
Hay una película de 2008 y de procedencia alemana, basada en este experimento, su título: La Ola (Die Welle). Dirigida por Dennis Gansel. El film modifica, la ubicación original donde se produce el experimento de Ron Jones por la de Alemania y la contextualización en una época actual y otros elementos que no menciono, para evitar spoiler,  por si alguien decide visionarla. Lo más importante es que el mensaje no sufre alteración.
La Ola (2008)