En busca de…Enigmas

 

La Tercera Ola

 

 ¿POR QUÉ SOMOS CAPACES DE RENUNCIAR A NUESTRA LIBERTAD A CAMBIO DE LA IDEA DE SER MEJORES QUE LOS DEMAS?

Ron Jones

 

 

Abril de 1967, en el instituto Cubberley de Palo Alto, ciudad del condado de Santa Clara (California). 

 

Ron Jones, profesor de historia, iniciaba unas clases especiales sobre la Alemania Nazi aquella primera semana del mes de abril. Jones, era un profesor dotado de gran carisma y gozaba del aprecio de sus alumnos. Scott Thompson, director del Instituto Cubberley, en aquella época, le contrató motivado por su perfil académico. Cuidaba mucho la selección del personal con el propósito de ofrecer una enseñanza de calidad. Jones reunía todas esas cualidades. Era muy joven y se integraba bien con el claustro. Sus doctrinas estaban basadas en la educación experiencial, una corriente muy en boga en los años 60. Jones quería que sus alumnos se implicasen directamente y que tuvieran una relación directa con determinados temas a estudiar. Pretendía que todo ello incitara en los estudiantes reflexiones sobre los sentimientos propios, las formas de actuar individual o en grupo, estableciendo, de esta forma, un espacio de crecimiento personal a partir del conocimiento de sí mismo. Dicha norma, hacía de sus clases algo diferente a las del resto de profesores. 

 Ron Jones

Cuando inició la clase temática sobre el nazismo, lo hizo de la manera más convencional, es decir, exponiendo lo que ya de sobras todos conocían. Quería, en cierta manera, alentar a sus estudiantes a que debatiesen sobre lo acontecido en aquel tiempo. Y fue cuando, en mitad de la clase de historia, Steve Conigio, uno de sus estudiantes que se sentaba en la segunda fila, le preguntó "¿Cómo el pueblo alemán, los ciudadanos de a pie, permitieron que se produjera el exterminio de millones de judíos y de otros residentes a los que el sistema consideraba non grato?" Y lo que a su juicio, resultaba aún más incomprensible "¿Cómo el pueblo alemán, después de finalizar la guerra, alegaba ignorancia de lo ocurrido?" 
El profesor Jones, respondió explicando que debido a las técnicas de manipulación mental que dichos regímenes ejercían sobre sus ciudadanos, una mayoría del pueblo alemán fue persuadido de que era necesario actuar de esa forma ante lo que ellos consideraban como un peligro sobre su integridad como nación. Por ello, convencidos de que lo que hacían era lo correcto, no dudaron en prestar su apoyo al partido nazi y también como consecuencia del mismo, fueron posibles actuaciones como esas. Jones, advirtió que el riesgo de un régimen totalitario seguía latente en cualquier sociedad libre contemporánea y consideraba que continuábamos siendo manipulables hasta el punto de poder repetir la historia alemana en la actualidad. 
La clase se alborotó ante dicha afirmación. No creían que eso fuera posible en el presente. Debido a la incredulidad mostrada por los estudiantes ante dicha posibilidad, Jones, formuló una pregunta: 
¿Creéis que hoy en día no es posible que se produzca una dictadura semejante a la del Tercer  Reigh?
Todos coincidían en la misma conclusión, en la actualidad era improbable que se originara una situación parecida. Según ellos, en la sociedad moderna, no tenía cabida el nazismo. 
Jones no estaba de acuerdo con el convencimiento que sobre el tema poseían sus alumnos. Era necesario demostrarles que se equivocaban. Motivado por este objetivo, Jones, propuso llevar a cabo un experimento al que denominó: La Tercera Ola. La clase accedió al mismo. 
Con tal fin estableció cinco normas a tratar en las clases siguientes:
1. Fuerza mediante la disciplina.
2. Fuerza mediante la comunidad.
3. Fuerza mediante la acción.
4. Fuerza mediante el orgullo.
5. Fuerza mediante el entendimiento.
Estas normas fueron distribuidas durante las clases de la semana de la siguiente forma:
Día 1. Lunes. Fuerza mediante la disciplina.
En este primer día, se planteo el tema de la disciplina. La disciplina, eje principal de la Alemania nazi, era la herramienta necesaria para poder conseguir cualquier objetivo en la vida con éxito. Esgrimiendo la analogía del atleta que consigue a través de la disciplina el éxito en el deporte, Jones, comentó que era necesario introducir una serie de cambios en la forma y valores de la clase para obtenerla. Así, estableció la obligación a sus alumnos de adoptar una posición recta mientras se encontraban de pie o sentados en el aula. Una postura correcta, mejoraba la concentración y fortalecería la voluntad. Hizo que sus alumnos practicaran la postura correcta que consistía en poner los pies en contacto con el suelo y la espalda completamente recta contra el respaldo. Transmitió a sus estudiantes la necesidad de ello con la práctica. Estos se levantaban para volver a sentarse correctamente. En poco tiempo, la clase logró tal objetivo, en silencio y en cuestión de segundos, todos se sentaban correctamente y al unísono. 
Jones, quedó sorprendido de como todos aceptaron el cambio. Y decidió probar el nivel de tolerancia de sus estudiantes con una segunda norma. A partir de ese día, cada vez que cualquier alumno se dirigiera a él, lo haría con el tratamiento de Sr. Jones, así como la obligación de levantarse manteniéndose erguido mientras hablaba con éste. Igualmente, las preguntas que se formularan tendrían que, por expresarlo de alguna forma, un filtro de calidad. Si no eran cumplían con ese requisito se ignoraría y se daría paso a la siguiente. Este mismo criterio sería utilizado para las respuestas. Aquel alumno que no estuviera conforme o dispuesto a cumplir con las nuevas reglas, serían sancionados o expulsados de clase. 
Durante el transcurso de la clase, se puso en práctica esta nueva norma, resultando todo un acierto, ya que aportó calidad en el debate y en las respuestas, incluso los que los que no solían participar, ahora sí lo hacían.
El primer paso hacia la instauración de un entorno autoritario, diseñado por el profesor Jones, fue un triunfo. Sus alumnos aceptaron ese cambio sin percatarse de lo que realmente estaba ocurriendo.
Día 2. Martes. Fuerza mediante la comunidad.
Cuando Jones entró a clase, contempló con sorpresa, como todos sus alumnos se hallaban de pie firmes adoptando la postura correcta que el día anterior habían practicado. Se dirigió hacia la pizarra y, tratando de evitar su asombro, escribió dos frases, la primera: Fuerza mediante la disciplina, fue el tema tratado en la clase anterior y la segunda: Fuerza mediante la comunidad, correspondía al nuevo tema. Entonces, todos ellos se sentaron en silencio con la misma uniformidad con la que estaban de pie. 
Jones comenzó la clase explicándoles que el tema de este segundo día era obtener la fuerza utilizando para ello como canal conductor la unidad del grupo, de la comunidad, ya que si el grupo permanecía unido se convertiría en una comunidad fuerte capaz de enfrentarse a cualquier eventualidad. Esa unidad transmitiría a todo el grupo el poder necesario para conseguir sus objetivos. Para asimilar dicho concepto, prosiguió Jones, era necesaria la experimentación. A continuación, como si de un cántico se tratara, les hizo recitar "Fuerza mediante la disciplina" "Fuerza mediante la comunidad", así y de forma rotatoria, estuvieron repitiendo el lema. Poco antes de terminar la clase, Jones, decidió crear un saludo, en consonancia con el nombre del grupo. Se trataba de levantar la mano derecha a la altura del hombro, adoptando ésta, una posición curva, asemejando la cresta de una ola. Todos los miembros del grupo deberían de usar obligatoriamente el saludo entre ellos.
Una vez más, todos los alumnos acataban las leyes que, casi marciales, su profesor les dictaba. No existía el más mínimo atisbo de resistencia a ello.
Cuando terminaron las clases, todos se despedían entre ellos utilizando el saludo creado.
Día 3. Miércoles. Fuerza mediante la acción.
En este tercer día, Jones, les habló del significado de ser activos disciplinadamente para engrandecer a la comunidad. Ellos como miembros, debían de creer en sí mismo, en la comunidad y ser responsables de sus propias acciones. No deberían de dudar en hacer cualquier cosa para proteger a la comunidad y a sus miembros. Jones repartió tarjetas a cada alumno, con el objetivo de acreditarlos como miembros de la comunidad, y que también serían utilizadas, marcando con una X roja, para anotar las faltas en el cumplimiento de las reglas.
Todos, incluso el propio profesor Jones, eran conscientes de que las clases habían mejorado desde que se aplicaban estas nuevas normas. Algo que en Jones producía una contradicción, su idea era transmitir que utilizando dicha técnica se podría llegar a sufrir lo que significaba pertenecer a un determinado régimen autoritario. Pero lo que descubrieron fue que las clases fueron más provechosas que nunca y que el apoyo mutuo se había extendido entre ellos.
El éxito de la propuesta, le hizo reflexionar sobre lo que estaba consiguiendo. En pocos días a "La tercera Ola" se habían unido más de 200 alumnos de distintos cursos. La clase se encontraba desbordada. Incluso fuera de ella permanecían a la espera los que no podían entrar. En esos momento, tal y como el manifestó en su momento, Jones sintió miedo. 
En los días que sucedieron evidenciaron su temor. Los alumnos alcanzaron un grado de dependencia con el grupo alarmante. Se produjeron situaciones de violencia con los que no simpatizaban con la comunidad. Inclusive se utilizaron sistemáticas persecutorias e intimidadoras. Los alumnos, buscando uniformidad para el grupo, decidieron vestirse de la misma forma. Fabricaron emblemas, banderas y brazaletes. Esta, pensaron ellos, sería una forma de expandirse.
Cerca del centro de la escuela, en un emplazamiento idóneo para ser visibles por todos, ubicaron algo parecido a un punto de reclutamiento, invitando a todos los que pasaban a unirse a su causa a su comunidad, a ellos.
La situación se le descontrolaba al profesor Jones. Su experimento traspasaba el límite fijado por él. Uno de sus alumnos, Robert, el cual siempre se encontraba solo antes del experimento, estaba integrado como uno más, se ofreció a ser su guardaespaldas personal. 
Tres de sus alumnas más inteligentes, comenzaron a entender que la situación comenzaba a ser incontrolable y contaron a sus padres lo sucedido. Estos contactaron con el profesor Jones para mostrar su malestar, pero al contestarle de que simplemente se trataba de un estudio sobre la Alemania nazi, dieron su consentimiento. Aún siendo conocedores de la situación que se estaba produciendo en la escuela, dieron su aprobación sin parecer importarles sus consecuencias.
Día 4. Jueves. Fuerza mediante el orgullo.
Jones estaba inquieto con la situación, incluso él mismo había traspasado el límite del experimento. Se estaba comportando, en cierta manera y casi de forma inconsciente, como un autócrata. Había llegado el momento de finalizar el experimento. Lógicamente la forma de proceder debería de ser metódica, muchos de los alumnos implicados se sentirían totalmente desorientados, podría provocarse situaciones de burlas entre ellos y las consecuencias serían imprevisibles. 
Cuando entró en clase, la actitud de los estudiantes era la misma de estos últimos días, disciplinada y obediente. Más de 80 alumnos le contemplaban en silencio y en espera de sus palabras. Ese era el momento. Se dirigió a la pizarra escribiendo la frase del día: "Fuerza mediante el orgullo" A continuación les explico el significado del nuevo lema: El orgullo es saber que eres el mejor. Algo que nadie te podrá arrebatar.
Ante la expectación generada por dicha afirmación, Jones "reveló" la verdadera razón por la que se ha creado la Tercera Ola. No tenía nada que ver con una actividad escolar. Estaban ante la creación de una nueva formación política con el objetivo de alcanzar la presidencia del estado. Les dijo que desde hacía tiempo, otros profesores y en otras escuelas, habían procedido igual que él a reclutar alumnos dispuestos a la lucha política. Y que actualmente el movimiento se había extendido a nivel nacional. Todo ello por un objetivo: Cambiar el destino del país.
Todos quedaron sorprendidos ante dicha declaración. Y una vez más, Jones aprovecho la ocasión para anunciar que el viernes habría una reunión solo para miembros del grupo, en ésta, se presentaría al candidato a presidente para anunciar el programa a nivel nacional y que asistiría la prensa. El entusiasmo se extendió por toda la clase.
Día 5. Viernes. Fuerza mediante el entendimiento.
Este era el día elegido para desmantelar toda esta farsa. Durante toda la mañana, el profesor Jones estuvo preparando el auditorio para la reunión que se debía de celebrar. Algunos amigos suyos colaboraron en el montaje haciéndose pasar por periodistas y fotógrafos. Era necesario crear un ambiente creíble para provocar el efecto deseado cuando se descubriera toda la verdad. Cuando dieron las 12:00 el Auditorio se encontraba repleto, más de doscientos alumnos de todo tipo, se encontraban sentados disciplinadamente, en silencio y unidos. Seguidamente cerró las puertas. Hizo el saludo del grupo y aquellas 200 personas les correspondieron al unísono. Exclamó el lema de la comunidad: "Fuerza mediante la disciplina" y doscientas voces repitieron el lema. Apagó las luces y conectó la televisión donde supuestamente se proyectaría la presentación del líder y les haría llegar su mensaje. Como era normal en la pantalla de la televisión no se proyectaba nada, solo la pantalla en blanco. Nadie en la sala parecía importarle, creían fervientemente en que aparecería su líder de un momento a otro. El tiempo transcurría y la pantalla permanecía en blanco. El ambiente se tornó tenso. De repente uno se alzó y pregunto: ¿No existe ningún líder, verdad? Era lo que Jones esperaba.
Apagó la televisión, ante la mirada atenta de todos los congregados, en silencio, lentamente, Jones comenzó a hablarles:
“Escuchad con atención, tengo algo importante que deciros. No hay ningún líder. No hay ningún movimiento nacional llamado la Tercera Ola. Habéis sido utilizados, manipulados, no sois mejores que los nazis alemanes que habéis estudiado. Pensabais que erais los elegidos, mejores que los que no están en esta sala, habiendo cambiado vuestra libertad por la comodidad de la disciplina y la superioridad. Habéis aceptado la voluntad del grupo por encima de vuestras convicciones. Y sobre todo habéis creído que podíais saliros cuando quisierais. ¿Hasta dónde podríais haber llegado? Dejadme que os enseñe vuestro futuro.”
Jones encendió el proyector. Comenzaron a desfilar imágenes de la historia del Tercer Reich. De los desfiles del ejército nazi, de los mítines de Hitler. Imágenes de la detención de judíos, de la deportación de los mismos a borde de trenes con destino al horror por todos ya conocidos: Los campos de concentraciones. 
Detuvo la proyección para que todos vieran una frase que se dijo en el juicio de Núremberg "Todos deben aceptar su culpa. Nadie puede alegar que no tomó parte de una forma u otra."
Jones reanudó sus explicaciones:
“Con lo que ha ocurrido durante esta semana, hemos podido ver lo que suponía vivir en la Alemania nazi. Hemos aprendido a crear un entorno social disciplinado, jurar fidelidad a esa sociedad especial y sustituir la razón por las reglas. Habríamos sido buenos alemanes y nos habríamos puesto el uniforme, listos para traicionar a amigos y vecinos. Ahora sabemos lo que es optar por la solución rápida y quemar las ideas, sentirse fuerte y superior. Conocemos también el miedo a ser excluido, a quedarse fuera, pero también el sentimiento de control y el placer de hacer lo correcto socialmente. Hemos visto que el fascismo no es algo que otra gente hace. No, ha estado aquí, en esta sala, en nuestras conductas y forma de vivir. Basta arañar la superficie para que aparezca.  La creencia de que los seres humanos son intrínsecamente malos y que por tanto son incapaces de actuar bien con su prójimo, lo que demanda un líder fuerte y una disciplina para preservar el orden social. Y además, la apología.”
“Esta es la lección final. La lección final es quizás la más importante y responde la pregunta con la que comenzó este experimento. ¿Recordáis la pregunta? La cuestión era la sorpresa en el pueblo alemán ante todo lo ocurrido, alegando ignorancia y desconocimiento. ¿Cómo el ciudadano alemán, el trabajador de la calle, pudo, al final del Tercer Reich, alegar ignorancia? ¿Qué causa que la gente borre su propia historia? Ahora tenéis la oportunidad de responderos vosotros mismos a esta pregunta.”
“Si el experimento ha tenido éxito de verdad, ninguno de vosotros admitirá haber estado aquí hoy. Al igual que los propios alemanes, tendréis problemas para admitir que habéis llegado hasta aquí. No querréis que vuestras familias y amigos sepan que estuvisteis dispuestos a ceder vuestra libertad individual a líderes invisibles. No admitiréis haber sido manipulados, haber aceptado la Tercera Ola como una forma de vida, haber formado parte de esta locura. Lo guardareis como un secreto, un secreto que yo compartiré con vosotros.”
Jones dio por finalizado el experimento y, con él, la Tercera Ola. La mayoría, todavía confusos e impactados, fueron levantándose de sus asientos abandonando silenciosamente el auditorio. Otros permanecían en sus asientos llorando desconsoladamente.
Dos años más tarde, Ron Jones fue retirado de su cargo, impidiéndole practicar la enseñanza en  escuelas públicas. Se trasladó a San Francisco, dedicándose a la enseñanza de alumnos con necesidades especiales.
Conclusión… 
Ron Jones, utilizó conceptos como disciplina, unidad, orgullo, para manipular a sus estudiantes en sus acciones diarias y en su enfoque de la sociedad. Logró disociarlos de su entorno, como si se hubiera alzado un muro invisible ante ellos, provocando en estos, la creencia de que eran poseedores de "la verdad". Estuvieron convencidos de que estaban construyendo un nuevo paradigma social. En esa nueva sociedad, tendría cabida todo aquel que acatara los principios del movimiento denominado la Tercera Ola. Aquellos que repudiaran del movimiento, estarían marcados. Jóvenes estudiantes de secundaria, con un nivel cultural y conocedores de la historia del nazismo, sucumbieron en las redes del hecho diferencial. Inclusive el mismo Jones, quedó atrapado en su propio experimento, fue seducido por el respeto y poder que durante esos días alcanzó en el instituto.
Verdaderamente fue una experiencia en mayúsculas para Jones y sus alumnos. El experimento, demostró que nadie estaba a salvo de la adulación, de la exaltación, con el propósito de persuadirnos para que nos consideremos superior al prójimo, realizando, de esta forma, determinadas acciones contra el mismo, sin valorar sus consecuencias. También puso de manifiesto la necesidad de un Líder, un Guía que piense por nosotros y nos conduzca por la vía para lograr el objetivo. 
A título personal, opino que este tipo de experimento se ha producido y se sigue produciendo continuamente desde las instituciones políticas, los medios de comunicación, las entidades religiosas, etc. El ejemplo lo tenemos recientemente en España, con la denominada Ley de seguridad ciudadana, hay muchos otros pero nos limitaremos a éste. Con las modificaciones introducidas en la mencionada Ley, nuestra libertad de expresión se reduce alarmantemente, derrocando una parte del pilar de cualquier sistema que se considere democrático. Al igual que Jones en su clase con sus alumnos, el político pone a prueba a la sociedad para comprobar su cota de sumisión, pero con una diferencia abismal, ya que Jones demostró que el camino tomado con la Tercera Ola era erróneo y desmanteló el movimiento. Al contrario de nuestros gobernantes, ya que para estos, la aprobación de mencionada Ley, le otorga un control de la población y una libertad para sus acciones políticas que serán difíciles de cuestionar por el ciudadano con esta Ley. Si la ciudadanía no reacciona y acepta obedientemente dicha injerencia en su libertad individual, yo me pregunto: ¿Qué será lo próximo?
Recomendaciones:
Hay una película de 2008 y de procedencia alemana, basada en este experimento, su título: La Ola (Die Welle). Dirigida por Dennis Gansel. El film modifica, la ubicación original donde se produce el experimento de Ron Jones por la de Alemania y la contextualización en una época actual y otros elementos que no menciono, para evitar spoiler,  por si alguien decide visionarla. Lo más importante es que el mensaje no sufre alteración.
La Ola (2008)  

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  SFR
Cada día, cuando te despiertas, recuerdas normalmente lo que hiciste el día anterior, quien eres, donde vives, cómo te llamas. Este hecho, debido a su cotidianidad, no nos resulta sorprendente. A esta función que nuestro cerebro desarrolla para aportarnos dichos datos se le denomina memoria. Sin embargo, dicha función es más compleja y frágil de lo que podríamos pensar. Ya que en ocasiones sucede que todo aquello que nuestro cerebro de forma natural codifica y almacena como real o vivido podría en según qué casos no serlo. Científicamente se afirma que la memoria es confiable hasta cierto punto. En una conferencia celebrada en CaixaForum, en abril de 2012 y que llevaba por título: "El enigma de la memoria humana", Fernando Maestú, neuropsicólogo, investigador y profesor de la Universidad Complutense de Madrid, decía:
"La memoria es el sistema cognitivo más falso que tenemos. Para empezar, la información no es almacenada tal y como la vivimos, primero la pasamos por un filtro de información emocional, comparando lo que conocíamos con lo nuevo, lo que nos lleva a distorsionar el evento en el mismo momento en el que lo estamos viviendo.  Existe un 90% de probabilidades de que nuestro primer recuerdo sea falso. Es como cuando sacamos un texto de Word del disco duro y lo reescribimos; el programa nos pregunta ¿quiere usted sobrescribir?, pues eso mismo hace continuamente la memoria".                                                                                                                                                (Fernando Maestú)
Un concepto importante que debemos de retener es que: La memoria humana es un proceso cognitivo relacionado con casi todo lo que hacemos conscientemente o no, desde recordar nuestro nombre, hasta cuestiones éticas. Todo estos factores influyen a la hora de evocar un hecho personal, familiar, etc. Imaginemos que tenemos un diario personal donde, obviamente, escribimos lo que nos sucede a diario. Pero por cualquier situación imprevista no podemos anotar durante semanas lo que nos sucedió. Al retomarlo de nuevo intentando rememorar lo acontecido semanas anteriores, nuestra memoria puede alterar esa realidad vivida, involuntariamente, sin tener más implicaciones que la personal. ¿Pero qué puede suceder en circunstancias donde se forma parte de una identificación en calidad de testigos, o en las que se ha acusado directamente a alguien de determinados actos delictivos? Aquí es donde pueden surgir las complicaciones. La validez del recuerdo puede ser cuestionada, pero no desestimada…
Durante muchos años la hipnosis se empleaba como técnica terapéutica para que los pacientes pudieran externalizar sus sentimientos reales consiguiendo a su vez que hablará con total libertad sobre sus problemas psicológicos. El éxito de esta terapia en un elevado porcentaje de casos, hizo que se planteara esta misma técnica para investigaciones policiales, donde resultaba difícil identificar la causa del delito o al autor del mismo. Ampliándose el uso de dicha técnica en testigos presenciales de un delito para que aportaran más información del mismo, interrogatorios, en casos de sospechas de abusos a menores, en casos de supuestas abducciones extraterrestres, etc. 
Se llegó a crear un fármaco utilizando pentotal sódico, conocido posteriormente como el famoso "suero de la verdad", que era inyectado, en los interrogatorios, a las personas implicadas, con la presunta finalidad de extraer la veracidad de un determinado hecho. 
 
Pero todas estas prácticas provocaban estados alterados de conciencia, por lo que resultaban cuestionables los resultados. Los recuerdos recuperados, debido a dicha alteración, pudieran ser parcialmente falsos, involuntariamente implantados. Los que nos lleva a preguntarnos: ¿Y si se acusa erróneamente a alguien utilizando dicho procedimiento, y no hubiera forma demostrar lo contrario? ¿Qué justicia se aplicaría sobre el presunto culpable? 
Con esta base introductoria enlazaremos con el tema que presento a continuación el denominado:
Síndrome de Falso Recuerdo o Falsa Memoria (SFR/SFM).
Este es el término utilizado para la hipótesis que describe un estado mental en el cual un individuo tiene un alto número de recuerdos muy vívidos pero falsos. Esta sería su definición. Pero hay un caso que se puede calificar como detonante de este síndrome. Es el caso de una joven de 19 años, Californiana y de nombre Holly Ramona, que debido a problemas de depresión y bulimia asistía a sesiones de psicoterapia. Su terapeuta le recomendó someterse a sesiones de hipnosis para conocer la verdadera causa de su problema. El resultado fue dramático. Pudo recuperar supuestos recuerdos reprimidos de hacía más de 10 años, descubriendo que su padre había abusado de ella cuando tenía entre cinco y ocho años de edad. Holly, demandó a su padre Gary Ramona, el proceso duró cuatro años, Gary perdió su familia y su empleo. Pero él negaba todo los hechos declarándose inocente, hasta que con la ayuda de la psicóloga Elizabeth Loftus pudo aportar evidencia que convenció al tribunal de que la psicoterapeuta Marche Isabella junto con el Dr. Richard Rose, habían sugestionado a Holly e implantado involuntariamente recuerdos falsos en su memoria. La terapeuta le dijo a Holly que un porcentaje elevado de problemas de depresión y bulimia estaban relacionados con experiencias de abuso sexual durante la infancia, antes de las sesiones de hipnosis a la que fue sometida. Ganó la apelación y se impuso una multa a la terapeuta de 475.000 $ por concepto de reparación de daños y malas prácticas profesionales.
La psicóloga Elizabeth Loftus, criticó la validez de estos recuerdos recobrados demostrando, en este caso, ante las autoridades y científicos que la memoria de Holly fue manipulada a través de la terapia aplicada por su terapeuta. Es decir se produjo una negligencia médica.
A raíz del precedente marcado por el caso de Gary Ramona, muchas otras personas fueron exonerados de diversos casos o desistieron de sus demandas basadas en supuestas recuperaciones de recuerdos reprimidos durante muchos años. 
A causa de esta situación y la alarma social que se generó, se forma en 1992, La Fundación para el Síndrome de Falso Recuerdo (FSFR), constituida por un grupo de padres que habían sido acusados de abuso infantil, sus abogados y académicos que apoyaban la causa y que promueven la hipótesis del SFR y critican la validez de los recuerdos recobrados. Un miembro de la FSFR es la experta en memoria Elizabeth Loftus, que colaboró en la resolución del caso Gary Ramona. La FSFR coopera con las organizaciones anti-pseudociencia CSICOP y La Sociedad de Escépticos (The Skeptics Society), las cuales consideran que los recuerdos recuperados son pseudociencia típica, pero especialmente peligrosa. 
Sin embargo, existen ciertos puntos oscuros relacionados con esta Fundación. Al parecer, según sus críticos, dicha Fundación no realiza las pertinentes indagaciones de los antecedentes de los que dicen ser falsamente acusados. Incluso uno de sus miembros fue obligado a dejar la Fundación por desafortunadas declaraciones a un medio de comunicación holandés, sobre la pedofilia.
Estos datos que aporto, opino que eran necesarios reflejarlos y no desvirtúan el tema central del artículo, contribuyendo a contemplar la información expuesta, con sensatez y desde distintos puntos de vista. 
Ciertos temas, como el abuso a menores, no pueden ser tratados tan frívolamente por ninguna de las partes, y se deben de investigar a fondo. No se puede acusar o eximir tan libremente, se deben de activar todo los medios necesarios para esclarecer los hechos.
El síndrome no está actualmente aceptado por la comunidad científica debido a ciertas opacidades en el mismo. Pero si que han puesto de manifiesto que los métodos utilizados para recuperar recuerdos son susceptibles de distorsiones y obviamente alteran la realidad vivida. Como ya he expuesto en otros temas, todo está abierto y sujeto a variaciones acorde con la evolución de las investigaciones y estas aporten nuevos resultados del mismo.
A modo de conclusión…
Acostumbrados, como estamos, a considerar misterioso o anómalo aquello que no podemos visualizar, o lo que determinados medios sensacionalistas nos muestran, nos apartamos de la contemplación de nuestra rutina diaria ignorando que nuestra existencia es en sí un verdadero misterio. Que el estudio del cerebro, sigue deparándonos conocimientos que rebaten parte de los que ya se habían instaurados. Que el mecanismo que rige nuestra memoria es preciso pero no infalible, y lo más inquietante es que puede ser manipulada e influenciada en determinadas circunstancias.
Cualquiera de nosotros puede ser objeto de esa manipulación y sin necesidad de hipnosis, un "simple" anuncio publicitario que repite constantemente su mensaje quedará grabado en nuestra memoria sin que seamos conscientes de ello. Y un día, haremos lo que nos solicitaba: beber determinada marca de licor, comprar una marca de ropa, votar a determinada fuerza política… 
Todo lo expuesto no debe, bajo ningún concepto, hacernos dudar de los métodos que los profesionales dispongan pautarnos en el caso de sufrir una patología de este género. Este artículo solo pretende dar a conocer un caso que resulta curioso y creo que a su vez instructivo por la naturaleza del mismo.
Fuentes: es.wikipedia /articles.latimes.com

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El pueblo Dogon / El mito Dogon
En la república de Malí, un país del África Occidental, situada en la frontera del Sahara con las sabanas y a una distancia de 1.500 kilómetros del Atlántico, habita el pueblo Dogon. Pegadas a las paredes del acantilado de Bandiagara se extienden unas construcciones de barro con techo de paja, algunas a 200 metros del suelo, allí, vive la tribu Dogon. Hace más de medio siglo que, debido a su carácter pacífico, erigieron las casas en zonas abruptas como estos acantilados, para protegerse de los ataques de otras tribus. El origen exacto de los dogones es impreciso. Algunos estudios afirman que descienden de los egipcios.
El pueblo Dogon, por norma general, no acepta a los extranjeros, hecho que no impide que sean frecuentemente visitados en la actualidad, ya que no son agresivos con la presencia foránea pero si desconfiados con estos. Para ellos, la vida es algo sagrado, concepción que les hace poseer una actitud pacífica y respetuosa entre ellos y con los forasteros. 
Los dogones son objeto de visitas constantes por parte de investigadores y turistas del mundo entero. Todo ello es debido a sus enrevesadas creencias, mitología y cosmogonía. Pero principalmente a un hombre: Marcel Griaule, quien hace ahora ochenta años, se interesara por un extraño poblado ubicado en los acantilados de Bandiagara y llegara a la conclusión de que la tribu Dogon era muy distinta de otras tribus africanas.
EL Comienzo
Entre 1928 y 1933, el etnólogo Marcel Griaule (1898-1956), participó en dos grandes expediciones; una a Etiopía y otra a Dakar, itinerario que cruza África. Es en esta segunda expedición, donde por primera vez se encuentra con el pueblo Dogon. El contacto con la tribu, deja fascinado a Griaule.
Entusiasmado por su experiencia con los dogones, organiza una nueva expedición, para profundizar en el estudio etnográfico, esta vez con una colega, la antropóloga francesa Germain Dieterlen (1903-1999). 
Ambos, se destacarían en vida por una extensa investigación que realizaron de la tribu Dogon. Algo que, desde luego, no fue una labor fácil. El propio Marcel Griaule, declaró que le costó cerca de 15 años obtener la confianza del jefe de la tribu Dogon. Griaule y Dieterlen, mantuvieron conversaciones durante treinta y tres día consecutivos con un hogón, así denominan los Dogones a los chamanes, llamado: Ogotemeli.
Este hogón, le transmitió sus conocimientos, a través de sus leyendas, sobre la clasificación de las plantas y la cosmogonía. Según Dieterlen, había realizado una descripción de la luna como algo seco y estéril. Comentó que Júpiter, poseía cuatro satélites. Contenían datos científicos, exactos y detallados del sistema solar, todos ellos recogidos en su mitología. Datos  imposibles de obtener por ellos mismos y sin explicación racional alguna, puesto que el contacto con el exterior era prácticamente inexistente, de cómo obtuvieron dichos conocimientos. 
En el ámbito místico, sus creencias, comparten muchas concomitancias con las bíblicas y mesopotámicas, algo que entusiasmó a los historiadores de las religiones tribales. 
EL Mito
Pero lo más sorprendente de todo, y esto es lo que constituye el denominado mito Dogon,  fue que los Dogon conocían la existencia de Sirio B, una estrella imposible de distinguir a simple vista. Argumentaron que Sirio B, a la que le dan el nombre de "Po Tolo", giraba alrededor de Sirio A "Sigui Tolo" en un plazo de unos cincuenta años, poseían  dibujos donde describían la órbita de Sirio B (Po tolo), alrededor de Sirio A (Sigui tolo) y lo más extraordinario es que son exactamente idénticos a los del moderno diagrama astronómico. Aseveran que existe otra estrella que es cuatro veces mayor que "Po Tolo" a la que denominan: "Emme Ya" (Sirio C).
Subrayar que si es imposible vislumbrar a Sirio B, a simple vista, más improbable es lograr diferenciar una estrella de otra. 
En la actualidad la existencia de la tercera estrella Sirio C (Emme Ya), es objeto de investigación y a pesar de los esfuerzos de los astrónomos nunca ha sido observada, por lo que no se puede afirmar su existencia. 
Los Dogones afirman que todos sus conocimientos fueron obtenidos de unos seres procedentes del sistema estelar de Sirio. Estos seres, habitan en "Nyan Tolo", satélite de "Emme Ya", y son denominados "Nommos".
Según la tradición dogona, estos entes tienen una apariencia anfibia y llegaron en tiempos remotos descendiendo del cielo en un "arca voladora".
EL Ritual Sigui
Cada cincuenta años, fieles con el ciclo orbital de Sirio B alrededor de Sirio A, los dogones celebran sus ceremonias de renovación, las cuales son conocidas como Fiestas Sigui, en honor a "Sigui tolo" (Sirio A). Elaboran complejas máscaras para el ritual celebrando la entrada de un nuevo ciclo.
Este ritual es tratado con el mayor de los respetos, pues, para ellos, este ciclo orbital deparara cambios trascendentales para la humanidad. El próximo ritual se producirá en el año 2027.
Conclusión… 
Desde luego, la exactitud de los datos que en aquellos años los dogones tenían de Sirio no deja de sorprender actualmente. Conocimientos estos que sustentaban una base científica real y que posteriormente han sido admitidos en cosmografía. Leyenda, mito o llámesele como quiera, la verdad es que los dogones eran poseedores de datos concluyentes sobre el sistema solar y Sirio. Era evidente que existió para ellos una fuente de información externa. Por sus propios medios era imposible obtener tan vasto conocimientos. Hallar la procedencia de esa información ha sido una constante entre los antropólogos y científicos, pues ahí radica gran parte del mito dogon. 
Para una parte de los investigadores, los dogones, habían tenido contacto con los occidentales antes de la visita de Griaule, lo que originó un proceso de contaminación cultural debido estos visitantes. El astrónomo francés Henri A. Deslandres, al parecer, estuvo en territorio dogon, su objetivo era la observación de un eclipse solar en 1893. Deslandres pudo ser una parte de esa fuente informativa.
Carl Sagan señaló que los conocimientos del hogon Ogotemeli, reflejaban el mismo conocimiento occidental de la astronomía de 1932. Es decir, Ogotemeli no poseía ningún dato más avanzado. Incluso tenían los mismos errores de la astronomía occidental de la época.
Para estos investigadores, fueron los terrestres los que comunicaron los conocimientos astronómicos a Ogotemeli y éste a su vez a su tribu. 
Como casi siempre en estos casos y para finalizar, decir que no existe nada concluyente, pero de lo que no existe duda alguna es de que el mito dogon está presente en aquellas distantes tierras y constituye para ellos un dogma que vinculan su forma de vida. 
P.D.: Esta fue la descripción que el explorador y periodista W. B. Seabrook realizó del descubrimiento, en los años treinta, del pueblo Dogon:
"Desde el borde del precipicio se divisaba un paisaje semejante al decorado irregular, a la par que espléndido, erigido por gigantes que hubieran soñado con el gabinete del doctor Caligari, las pinturas de Picasso y las murallas de Carcasona, y lo hubieran juntado todo en un lugar secreto en las montañas del otro lado de la Luna".
Fuentes: wikipedia
Fotos:CollagePIter/wiki 

En busca de…Enigmas

   

                   El Incidente Hill 2ª Parte

En el verano de 1963, en la zona de Portsmouth, se produjeron numerosos avistamientos que provocaron la alarma en la población. Numerosos habitantes daban testimonios de lo visionado, acrecentando la incertidumbre por toda la urbe. Ante este contexto y con la intención de calmar a los ciudadanos, se organizaron reuniones en la parroquia, allí, se debatía sobre la veracidad de estos acontecimientos y se preveía establecer un protocolo de actuación para estos casos. Pero, lógicamente, no poseían referencia alguna sobre los mismos. Entonces, alguien propuso invitar al matrimonio Hill para que dieran testimonio de lo que les sucedió y de esta forma intentar obtener alguna explicación sobre lo que estaba ocurriendo.

En septiembre del mismo año, los Hill, acudieron a la parroquia. También había sido invitado el capitán Ben Sweet, de la base aérea de Pease, muy popular por sus estudios hipnóticos.

Cuando los Hill, por una vez más, relataron lo que les acaeció aquella, cada vez más lejana, noche de 19 de septiembre de 1961, el capitán Sweet quedó irremisiblemente interesado por el testimonio.

Al término de la reunión, el capitán Sweet, manifestó a los Hill la necesidad de que se sometieran a hipnosis. Estaba firmemente convencido de que encontrarían las respuestas a muchos interrogantes sobre el incidente. Coincidía plenamente con la sugerencia que McDonald propuso al matrimonio.

Y así fue como los Hill, motivados, esta vez, por el capitán Sweet, acudieron al Dr. Stephens para insistirle sobre la necesidad de someterse a hipnosis. Fueron necesarias varias visitas, hasta que finalmente, el Dr. Stephens aceptó, pero con una condición: que primero consultara al Dr. Benjamín Simon, psiquiatra y neurólogo de Boston. 

El Dr. Simon era un especialista en hipnosis que adquirió una merecida notoriedad, durante la Segunda Guerra Mundial, por la aplicación de una técnica innovadora en aquel tiempo, la hipnosis regresiva, que fue utilizada en muchos soldados que sufrían traumas originados por la guerra. A través de dicha técnica, se lograba que los recuerdos y vivencias perdidas encajaran debidamente con la realidad vivida en aquellas situaciones trágicas. Con esto, se conseguía restablecer el equilibrio mental y emocional perdido.

El 14 de diciembre de 1963, fue la fecha marcada por el Dr. Simon, para comenzar con las consultas. El Dr. Simon, estuvo cerca de dos meses preparando al matrimonio Hill para las sesiones a las que se les tenían que someter. Eran pruebas a las que nunca habían sido sometidos, por lo que era necesario ese tiempo de adaptación.

El 22 de febrero de 1964, comenzaron las sesiones de hipnosis regresiva con carácter semanal tanto para Barney como para Betty. Seis meses de agotadoras sesiones fue el tiempo que tuvieron que soportar el matrimonio Hill. En el transcurso de ese tiempo, ninguno de los dos recordaba nada de lo que hablaban en las sesiones, el Dr. Simon les daba esa orden, durante las sesiones de hipnosis, para evitar que se influyeran mutuamente.

Unas semanas antes de terminar las sesiones, el Dr. Simon permitió que el matrimonio escuchara lo que se había grabado cuando se encontraban bajo hipnosis regresiva.

 

 El Incidente 

Oh, dios mío, no, no es posible -murmuraba Barney- es una nave gigantesca. Flotando. Está rodeada de ventanillas y…, hay seres que me observan a través de ellas. Pero… ¿Qué hace ahora? Se desplaza hacia el interior del bosque.
Barney estaba muy asustado, pero, de una forma automática, cruzó la carretera en dirección al objeto. Sin miedo, se acercaba cada vez más a ese extraño objeto. Betty, contemplándolo todo, en un estado de histerismo, gritaba desesperadamente, desde el interior del automóvil, a Barney para evitar que continuara.
Ahora Barney, podía distinguir con total claridad cerca de media docena de seres que le miraban pegados a las ventanillas. Todo ello, mientras la gigantesca nave descendía suavemente en su dirección.
¡¡Barney!! – vociferaba Betty exasperadamente desde el coche, presa del pánico -.
Barney distinguió en particular a un ¿hombre? que parecía ostentar una autoridad en la nave. Le miraba fijamente. Y por extraño que parezca, escuchó sus palabras en el interior de su cabeza y que le decía: No tengas miedo. No te muevas de donde estas. 
Pero Barney, despavorido, reaccionó inversamente a las palabras de aquel ser, a pesar de que le temblaba todo el cuerpo, salió corriendo con todas las fuerzas de las que disponía hacia su coche.
Betty, en parte tranquilizada porque le veía llegar, no podía evitar seguir gritándole para que corriera lo más rápido posible y entrara dentro del coche.
Barney entró precipitosamente en el interior del coche y mirando a Betty le dijo:¡Nos van a capturar! arrancó el auto y seguidamente escucharon un zumbido, seguidamente sin poder evitarlo, Barney dirigía, contrariando a su voluntad, el vehículo hacia el bosque.
Cuando llegaron al bosque, el coche se detuvo. Barney intentó, en varias ocasiones, arrancarlo. El motor no respondía. Betty miraba aterrada por la ventanilla. Se encontraban rodeados de aquellos insólitos seres. Instintivamente, Betty, intentó abrir la puerta para huir pero ellos se lo impedían. Cuando ambos comprendieron la inutilidad de sus esfuerzos por huir, aquellos extraños los sacaron del coche. Betty, observó que Barney parecía inconsciente, por lo que le trasladaban arrastrándole, sujetándole por los brazos, describiendo con las punteras de sus zapatos un surco en la tierra. Betty caminaba forzadamente entre ellos.
¡Barney! ¡Barney! – le gritaba Betty – ¡Despierta! 
¿Barney? ¿Es ése su nombre? – Betty, sorprendida, miró a aquel ser que le preguntaba en su mismo idioma. Pero Betty no le respondió y continuó llamando a Barney.
¿Se llama Barney? – Betty, furiosa, seguía sin contestarle – No tenga miedo, no le haremos ningún daño – al escuchar estas palabras Betty se estremeció – Cuando los experimentos terminen, les llevaremos a usted y a Barney al coche para que continúen con su viaje – Betty sintió una especie de vértigo y un intenso miedo le invadió todo su cuerpo. 
Llegaron a la nave y subieron por una rampa hacia su interior. Una vez dentro, los separaron. 
Barney, parecía recobrar la conciencia, y pudo ver que era llevado a una sala parecida a un quirófano. Lo tumbaron en una camilla. –¡No abra los ojos! – le ordenó una voz. Seguidamente notó calor, había un foco de luz que le apuntaba directamente, a pesar de mantener cerrados los ojos podía percibir la claridad que aquel reflector desprendía. Comenzó a sentir que le palpaban por todo el cuerpo. Por su cavidad vocal Siente que le introducen algún tipo de objeto en el oído y que inmediatamente es retirado. A continuación, experimenta frío en la ingle, como el producido por un objeto metálico al contacto con la piel. Pero en ningún instante siente dolor.
Betty, que se encontraba en otra sala sentada en un taburete, se hallaba desnuda. La obligaron a desnudarse y le habían colocado agujas por su cuerpo que estaban conectadas a una pantalla. Se trataba, sin dudarlo, de un reconocimiento exhaustivo y de carácter científico. Pero lo peor para Betty no había pasado. Uno de ellos la tumbó, llevaba una aguja distinta a las demás con la intención de introducirla por su ombligo. Betty comenzó a llorar por el dolor infligido y la impotencia.
¡No, nooo! ¡Me duele, me dueleee! – Uno de ellos le tapa los ojos con la mano mientras le dice que no sentirá nada que todo irá bien. En ese momento el dolor desaparece. Betty, recuperada en parte, le pregunta: 
¿Por qué esto? – Aquel ser la mira fijamente y le responde – Para comprobar si estaba embarazada – 
Después de esto, se retiraron dejándola a solas con el que representaba poseer el mando de la nave. Ese ser le transmitía confianza a Betty que ahora se encontraba relajada y no sentía dolor alguno por la prueba a la que había sido sometida. 
Nadie podrá creer lo que nos ha sucedido – exclamó Betty – Esto ha sido una experiencia increíble – No tenía duda alguna de que aquellos seres eran extraterrestres y le preguntó de donde procedían. Él, le mostró un mapa estelar. En este, había muchos puntos y líneas curvas, algunas unían un punto con otro. Había un gran círculo del que salían muchas líneas, estas eran más gruesas que las otras, que se unían a otro círculo cercano pero de menor tamaño. Le explicó que las líneas más finas eran rutas de expediciones y las más gruesas eran comerciales pero no le dijo cuál de esos puntos era su planeta. Posteriormente le indica a Betty que debe salir al pasillo, allí, se encuentra con Barney que tiene los ojos cerrados y es sujetado por los brazos, por un ser a cada lado. Los extraterrestres los llevan hasta el vehículo. Cuando entraron, escucharon de nuevo un zumbido, consecutivamente se encontraban en la carretera y muy excitados. No parecían recordar lo que les había acontecido anteriormente después del primer zumbido. Los dos se miraron en silencio, sin apartar su mirada Betty le preguntó a Barney: 
¿Crees en los platillos volantes?
¿Una prueba? 
El Dr. Simon, le reveló al matrimonio algo más que la grabación que acababan de escuchar: Un mapa. Bajo sugestión post-hipnótica, Betty trazó el mapa estelar que le mostró el extraterrestre cuando le preguntó de donde provenían. ¿Podría ser esto la prueba irrebatible que corroborara el testimonio de los Hill?
 
En los meses sucesivos, el dibujo que escenificaba el presunto mapa estelar fue objeto de estudio de numerosos investigadores. La conclusión a la que llegaron fue unánime; el mapa no tenía sentido. 
En 1966 se publicó un libro: Interruptep Journey -El Viaje interrumpido- escrito por John G. Fuller, Jr., donde narra el incidente que aconteció al matrimonio Hill en la noche de 19 de septiembre de 1961. En el libro, Fuller, obteniendo el permiso para ello, transcribió el contenido de las cintas magnetofónicas grabadas en las sesiones de hipnosis a las que fueron sometidos los Hill. El libro popularizó el caso del matrimonio Hill por todo el mundo, inclusive, algunos ufólogos de la época, lo consideraron como el primer caso de abducción en pareja.
En febrero de 1969, fallece Barney de un derrame cerebral. Este hecho provocó que Betty se introdujera de pleno en el tema ufológico y paranormal, una forma de combatir la soledad. Fue una etapa de intensa actividad para Betty que comenzó a dar charlas y participar en debates sobre el tema e incluso escribir sobre el mismo.
En los años 70, una profesora de Ohio, Marjorie Fish, interesada por el caso de los Hill, reabrió la investigación del presunto mapa estelar, se dedicó a buscar un paralelismo entre el dibujo de Betty y los mapas astronómicos de la época. En 1972 consiguió, según su criterio, identificar a las estrellas dibujadas, como Zeta 1 y Zeta 2, ubicadas en la Constelación Reticuli, solamente visible desde el hemisferio sur. Dichas estrellas están situadas a 37 años luz de nuestro sistema solar, en términos astronómicos esta distancia se considera lo suficientemente próxima como para aceptar que una supuesta civilización extraterrestre, tecnológicamente más avanzada que la de la tierra, realizara sus rutas comerciales por ese cuadrante.
 
Posteriormente, Charles W. Atterberg, astrónomo de Elgin -Illionis-, demostró que Fish se equivocaba. Para ello, dibujó un mapa estelar según el dibujo de Betty Hills, identificando a las estrellas localizadas de Fish por otras distintas y en otra constelación a las que había encontrado Fish, por lo que reiteradamente la tesis se desmantelaba. 
La polémica continuaba, en 1975, Carl Sagan y Steven Soter, emplearon ordenadores para analizar el mapa y concluyeron en que no había base científica en este.
Todos estos acontecimientos, originaron una corriente de escepticismo sobre el incidente. Análisis voluntarios de psiquiatras manifestaron que, la supuesta abducción, era fruto de una alucinación ocasionada por el estrés de la pareja y algunos, incluso, sugirieron la posibilidad de que la hipnosis a la que fue sometido el matrimonio era la causante de dicha alucinación.
Los medios de comunicación comenzaron a insinuar que todo el caso formaba parte de una artimaña con el propósito de obtener un rendimiento económico, desacreditando el informe del Dr. Simon sobre el caso Hill.
Nada de esto desalentó a Betty Hill que continuó con su defensa pública de la existencia de los OVNIS. Estaba segura de lo que había contemplado y de lo experimentado aquella noche. 
 En una entrevista que concedió al investigador Allan Hendry, le relató que en sus salidas nocturnas al campo, con el propósito de avistar OVNIS, había logrado observar cerca de un centenar de estos objetos, por la ruta del célebre mapa que dibujó. Y que durante el invierno de 1976 a 1977 contempló algo espectacular: una especie de anillo aplanado dotado de luces de colores radiantes que, según ella, lo identifico como una nave extraterrestre. 
Betty continuaba participando en numerosos programas televisivos, conferencias y debates. Vivió de pleno el "boom" de las abducciones que se desató en EE. UU. Libros publicados en la época como Comunión (1987) de Wihtley Strieber e Intrusos (1987) de Budd Hopkins, contribuyeron a ello.
 
Y sin aviso, aprovechando una aparición pública en octubre de 1991, en la localidad de Portsmouth, anunció su retirada. Betty, manifestó que después de más de treinta años de estudiar y hablar sobre el fenómeno OVNI, se merecía un descanso. Así mismo, dijo que no cambiaría su experiencia por ninguna otra en esta vida, ni se arrepentía del tiempo dedicado a ello. Para ella, el abducido tenía encomendada una misión:
"La de comunicar al mundo que no estamos solos".
 Betty falleció de cáncer el 17 de octubre de 2004.
En la Universidad de New Hampshire, se conserva como parte de una colección, las notas que realizó Betty, cintas grabadas de la hipnosis y otras anexiones sobre el incidente.
 

 

En busca de…Enigmas

 El Incidente Hill

 

En la vida, hay momentos en los que ciertas situaciones nos produce y de forma natural, una satisfacción. Por ejemplo; conducir sin agobios, admirando el paisaje por una carretera poco transitada mientras la noche se extiende sobre nosotros. Eso es lo que experimentaron el matrimonio Betty y Barney Hill de regreso a la localidad de Portsmouth, después de unas vacaciones en el estado de Nueva York, a bordo del Chevrolet Bel Air que conducía Barney. También le acompañaban una tercer ocupante Delsey, su perrita. Anochecía aquel 19 de septiembre de 1961, el cielo estaba totalmente despejado, el verano finalizaba y con él las vacaciones del matrimonio Hill. 

Formaban un pareja inusual para la época, ya que se trataba de un matrimonio interracial, él era negro y ella blanca, en un país donde existía la segregación racial. Betty, era asistente social. Barney trabajaba en el Servicio Postal de Boston. Los dos eran activistas por los derechos civiles, una condición que les causó muchos problemas en su comunidad.

Decidieron parar para cenar en Colebrook, no tenían prisa, les quedaba por recorrer unos 275 Kilómetros y eran las 20:30 h. Después de una apacible cena, el matrimonio retomó su camino, eran la 22:05h, tenían previsto que antes de las 03:00h de la mañana llegarían a casa.

Betty, intentaba sintonizar en la radio, un programa musical que les acompañara en su travesía. Pero se le resistía, parecía que la antena, que en aquellos años se utilizaban en los automóviles para captar la señal de radio, no lograba su cometido. Delsey, la perrita que les acompañaba, se mostraba inquieta y comenzó a emitir gemidos sin causa aparente. Antes de subir al coche la habían bajado para que hiciera sus necesidades. Por lo que esos gemidos deberían tener otra naturaleza. Intentaron calmarla pero no fue posible. Comenzaron a preocuparse, tal vez se tratara de alguna dolencia interna que el animal sufriera. 

Mientras tomaban la autopista US3 en White Mountains, pensaron en detenerse para que Delsey bajara y quizás de esta forma se tranquilizara. En ese momento, Betty y Barney avistaron al unísono una especie de destello en el cielo que se desplazaba velozmente. Betty, motivada por la curiosidad, tomó los binoculares que tenían en la guantera del coche para observar con más detalles aquella luz. Barney, hacía constantes conjeturas sobre lo que podría ser. Betty, sin prestarle demasiada atención a sus teorías, no lograba fijarla ya que, el movimiento del automóvil y el continuo desplazamiento de la luz en el cielo, dificultaban dicha labor.

 

De repente, la luz cambió su trayectoria dirigiéndose vertiginosamente hacia ellos. Pasó por encima del automóvil emitiendo destellos multicolores y una especie de zumbido eléctrico. Esta maniobra produjo que Barney perdiera por unos segundos el control del vehículo, pero inmediatamente se hizo con él y continuó conduciendo por la desierta carretera. A pesar del sobresalto, Betty le pidió que redujera la velocidad para observar la trayectoria de la luz. Aquella luminaria que en ocasiones era tapada por los picos de las montañas cercanas, parecía estar siguiéndoles. En un momento determinado pudieron percibir que descendía sobre la cima de la montaña Cannon, volviéndose a desplazar por el cielo. Barney, instintivamente, abrió la guantera cogiendo su pistola. Se encontraba incómodo e inquieto por la situación y estar armado le hacía sentirse más seguro.  

Cuando se encontraba cerca de Indian Head, una pequeña localidad al sur, aquella extraña luz se dirigió nuevamente hacia ellos y descendió en medio de la autopista. Barney, detuvo el vehículo y arrebatándole de las manos los binoculares a Betty bajó del mismo para observarla. Lo que contempló le dejó aturdido. Se trataba de una gigantesca nave que, tan grande como un avión de pasajeros, oscilaba suavemente de derecha a izquierda y provista de luces carmesíes en los extremos. 

 

Betty, aún en el interior del coche, contemplaba con incredulidad y fascinación aquel objeto desconocido. Entonces, recordó que su hermana, confidencialmente, le relató que tuvo un avistamiento OVNI hace muchos años, aunque se asemejaba, lo que ella ahora mismo estaba experimentando, sin duda alguna, trascendía la experiencia de su hermana.

Barney, entró precipitadamente en el vehículo ante la mirada temerosa de Betty que no comprendía que era lo que realmente le estaba sucediendo. Murmuraba algo ininteligible, tembloroso, arrancó el coche, Betty que lo seguía mirando atónita consiguió oír: ¡Nos van a capturar! Sintió un estremecimiento que le recorrió todo el cuerpo. Betty, miraba temerosamente por la ventanilla tratando de divisar el objeto, en ese intervalo, el coche vibró, escuchándose un zumbido electrónico e invadiéndoles una extraña somnolencia. Un segundo zumbido, les devolvió al estado anterior. Los dos se miraron en silencio, sin apartar su mirada Betty le preguntó a Barney: 

 ¿Crees en los platillos volantes?

Cuando por fin llegaron a casa, Barney miró su reloj, estaba parado, igual que el de Betty. Una vez en el interior de la casa se dirigió al reloj de la cocina, eran las 05:00h de la madrugada, se habían demorado dos horas. Exhaustos, mas por la experiencia vivida que por el viaje, sintieron la necesidad de tomar un baño, como si esta acción realizara un efecto purificante. Al desvestirse para tomar un baño, Barney comprobó que sus zapatos tenían las punteras gastadas, su ropa estaba húmeda y en los calcetines había agujas de pino. Betty, tenía una especie de polvo rosáceo sobre su vestido. No supieron dar explicación a ello. En vano intentaron relajarse, solo pudieron dormir algunas horas. Lo que acababan de experimentar les marcaría de por vida y eran conscientes de ello.

Cuando ambos se encontraron más serenos, decidieron comunicar lo sucedido a la base Pease de las Fuerzas Aérea de EE.UU. El 21 de septiembre, dos días después del incidente, Betty telefoneó a la base informando del avistamiento, reservando parte de los detalles que resultaban más increíbles. Era indudable que si contaban todo lo sucedido pondrían en duda su estabilidad mental.

El 22 de septiembre, el mayor Paul W. Henderson telefoneó al matrimonio Hill para concertar una entrevista con ellos. Una vez realizada la reunión, el mayor Henderson con los datos recogidos del testimonio de los Hill, confecciono un informe que publicó el 26 de septiembre. En este informe, la conclusión final del incidente fue que el matrimonio Hill confundió el planeta Júpiter con la luz avistada. Este informe fue archivado en el Proyecto Libro Azul (Project Blue Book) donde se recogía todos los incidentes OVNI para su posterior investigación y clasificación. Betty y Barney Hill no estaban en absoluto conforme con la conclusión del informe pero era lógica, ya que se había ocultado detalles importantes del suceso, sino contaban toda la verdad sobre el mismo tendrían que aceptarlo, ¿qué otra cosa podían hacer? 

 

Las semanas siguientes fueron perturbadoras para Betty. Estuvo sufriendo pesadillas continuas. En estas, el escenario siempre era el mismo; un bosque, ella caminaba por él de noche y de repente unas presencias inquietantes que la cercaban y la desesperación por huir, sin conseguirlo. A continuación, se encontraba obligada por dos seres pequeños a continuar andando por aquel bosque ensombrecido. Impotencia, es lo que Betty sentía ante esa situación, ya que no podía hacer nada para evitarlo. Entonces, entre esa lobreguez, distinguía a Barney que se encontraba cercano a ella. Parecía caminar sumido en una especie de trance, le llamaba pero no le escuchaba. Este sueño, se repetía constantemente. Barney, no sabía qué hacer para ayudarla, se sentían tremendamente angustiados. 

Sin saber en quién confiar ni a quién acudir, Betty fue a la biblioteca local con la intención de encontrar alguna referencia y así poder obtener una explicación a lo que les estaba ocurriendo. Encontró varios libros sobre la temática OVNI, uno de estos, había sido escrito por el mayor Donald E. Keyhoe. Keyhoe, era un militar retirado que pertenecía a la Marina de EE. UU., concretamente al cuerpo de infantería y que a su vez dirigía el NICAP (Comité Nacional de Investigaciones sobre Fenómenos Aéreos), una organización no gubernamental para la investigación OVNI. 

En las semanas siguientes, Betty estuvo enfrascada en la lectura de estos libros, en particular el del Mayor Keyhoe, titulado "El complot contra los platillos volantes", con el que se encontraba totalmente identificada con el contenido. Betty y Barney resolvieron contactar con esta organización, tal vez ellos les pudiera ayudar a entender lo que les estaba ocurriendo. Betty escribió a Keyhoe describiéndole la experiencia completa. En esta ocasión, decidieron no soslayar ningún detalle de la experiencia vivida aquella noche del 19 de septiembre. En el mismo escrito, Betty le comunicó que el comunicado que realizaron en la base Pease no estaba completo ya que solo relataron una parte de la experiencia. También hizo referencia a las pesadillas que sufría relacionadas con el incidente. 

 

Walter N. Webb, astrónomo y miembro del NICAP les contestó en nombre del mayor Keyhoe y decidieron concertar una entrevista. EL 21 de octubre, fue el día señalado. La reunión duró más de seis horas. Fue un interrogatorio agotador. El dictamen fue:

 

"Después de interrogar a esta pareja y de estudiar sus reacciones y caracteres, mi opinión es que dicen la verdad y que el incidente ocurrió exactamente como ellos lo relatan

W.N. Webb

 

Dicho informe, impresionó a otros dos miembros de la Organización, C.D. Jackson, ingeniero eléctrico y Robert Hohman, escritor especializado en temas científicos. Webb, era un científico reconocido por su carácter meticuloso y juicioso en sus investigaciones y gozaba de total credibilidad en sus investigaciones. Por ello, Jackson y Hohman, solicitaron una segunda entrevista con el matrimonio Hill. 

La entrevista tuvo lugar el 25 de noviembre, los Hill fueron acompañados por el comandante James McDonald, oficial de las Fuerzas Armadas norteamericanas y amigo íntimo del matrimonio. Comenzaron al mediodía y se extendió hasta la medianoche. En esta segunda reunión se logró extraer un dato muy importante para la investigación, se trataba del retraso de dos horas de las que el matrimonio Hill solo fue consciente cuando llegaron a su casa y consultaron con el reloj de la cocina. Según el testimonio de los Hill, salieron sobre las 22:05h, el tiempo estimado de llegada era sobre las 03:00h de la madrugada y teniendo en cuenta que nunca estuvieron parados más de cinco minutos debido al incidente y que el tráfico era inexistente, llegaron a las 05:00h de la madrugada. No se encontraba una explicación que justificara esta demora. ¿Qué sucedió en esas dos horas? Los Hill no supieron que contestar, aunque admitían que el retraso les pareció excesivo, tampoco en ese momento le dieron más importancia. Pero este dato, podía ser clave para esclarecer el incidente. 

Pasaron los días y cuando los Hill estuvieron más tranquilos, su amigo McDonald, les fue a visitar. McDonald, les relató que a menudo cuando un soldado esta en el frente de batalla puede sufrir un shock violento. Este hecho provoca frecuentemente una pérdida de memoria, una amnesia temporal. Para tratar este desajuste se recurre a una terapia de hipnosis médica. De esta forma se recupera aquellos recuerdos perdidos a consecuencia del trauma. Con este ejemplo, McDonald, le aconsejó al matrimonio que recurrieran a un hipnólogo.  También le comentó que había planteado la propuesta a Hohman y Jackson y que ambos se mostraron de acuerdo con ella. 

Después de reflexionar la propuesta, Betty y Barney la aceptaron y decidieron ponerla en práctica. Ahora lo complicado era encontrar un hipnólogo cualificado. Hohman y Jackson se ofrecieron a localizarlo.

Durante este tiempo de búsqueda, Betty y Barney decidieron, por iniciativa propia, realizar una serie de viajes a la zona del incidente con la intención de recordar.

La frecuencia de estos viajes fue al principio de dos o tres veces al mes, una vez allí, trataban de reproducir la situación intentando recordar algo más de lo acaecido pero no obtenían ningún resultado. La decepción y el desánimo hizo que cada vez dilataran más sus viajes.

El tiempo pasaba, era primavera de 1962, y los Hill estaban cada vez más tensos. El incidente parecía haberles dividido en dos partes sus vidas: la que conocían perfectamente hasta la noche del suceso y la posterior al incidente, que se encontraba fragmentada por dos horas perdidas y que pudieron ser determinantes. Mientras tanto, Hohman y Jackson persistían en su búsqueda sin éxito alguno.

Barney acabó enfermando, a consecuencia de su estado de ansiedad, sufrió de hipertensión y severos trastornos estomacales, degenerando en una úlcera de duodeno. Posteriormente, observó que en la zona inguinal, aparecieron una serie de verrugas que formaban un círculo casi perfecto. Alarmado, concertó una visita con el Dr. Patrick J. Quirke. Quirke le realizó una exploración y una analítica de la zona, sin hallar nada de gravedad. El doctor, siendo conocedor del incidente de Barney, le recomendó que visitara a un psiquiatra, el Dr. Duncan Stephens. Barney aceptó y en el verano de 1962 acudió a la consulta del Dr. Stephens. Barney obvió por completo el suceso, limitándose a hablar de sus problemas emocionales y sociales en las sesiones. El informe del Dr. Stephens se elaboró, como era lógico, conforme a las aportaciones de carácter personales que Barney referenció en las sesiones, por lo que el dictamen final fue que la causa de la tensión estaba originada por problemas sufridos en su infancia y juventud por su condición racial. Algo que se había agravado, en su edad adulta, al casarse con una mujer blanca.
Durante un año estuvo sometido a un tratamiento específico. Barney parecía encontrarse emocionalmente estable, por lo que el Dr. Stephens consideró que era el momento de dar un descanso a Barney.
Aunque los sueños, en el caso de Betty, habían remitido, ambos coincidían en la sensación de que algo permanecía en su interior, aletargado, recóndito y lo más inquietante; revelador. 

  Fin de la 1ª Parte

 

ESPECIAL Noche de Difuntos 4

 

 

 

"Tengo miedo de mí mismo, tengo miedo del miedo, pero, ante todo, tengo miedo de la espantosa confusión de mi espíritu, de mi razón, sobre la cual pierdo el dominio y a la cual turbia un miedo opaco y misterioso".  

Guy de Maupassant

 

 

Henry René Albert Guy de Maupassant (Dieppe, 5 de agosto de 1850 – París, 6 de julio de 1893), este prosista francés se especializó en la narrativa breve, consiguiendo publicar más de doscientos cuentos a lo largo de su vida. En 1880, publicó su primera gran obra -Bola de sebo-, por la que conseguiría notoriedad en el mundo literario. Dicha obra no guardaba ninguna relación con el género de terror.

Su obra está compuesta por novelas, poesía y cuentos cortos. Algo desconocido es que fue cronista de actualidad en los periódicos de la época sobre literatura, política y sociedad.  

Es reconocido como un maestro a la altura de Edgar A. Poe por sus cuentos de terror. En estos, refleja visiblemente su desintegración psíquica, su obsesión sobre la muerte y lo sobrenatural.

Durante gran parte de su existencia, soportó graves problemas nerviosos, síntomas de demencia y pánico heredados. Fue ingresado en el manicomio de París, tras un intento de suicidio. Allí, moriría dieciocho meses después, sumido en un estado agónico originado por una parálisis general. 

Con este autor, cierro los breves aportes realizados en este ESPECIAL, con la única intención de dar a conocer escritores que marcaron una pauta a seguir y una forma de concebir el género de terror. En la actualidad, es mi opinión, el género de terror ha sido desvirtuado y reducido en muchas ocasiones a lo grotesco. No se aborda dicho género con el respeto requerido. Asistimos a representaciones que parecen más una burla al público que la representación de un proyecto serio. Se recurre asiduamente a producir remakes de clásicos que gozaron de éxito en su momento y que casi siempre terminan defraudando. Desde luego, existe, por fortuna, una minoría que si son representativas del género, pero estas terminan, en numerosas ocasiones, pasando desapercibidas por el gran público. 
La solución, no es acudir a los clásicos, desde mi punto de vista, un clásico es una obra concluida, que está para volver a visionar, releer y extraer de ellos lo esencial. Con esta técnica, obtendremos las herramientas necesarias para evolucionar el género, respetando su esencia para producir películas, escribir novelas originales y acordes con nuestro contexto social.  
Imaginemos que, a modo de ejemplo, un pintor actual emprendiera la labor de volver a pintar el Guernica de Picasso o La Gioconda de Da Vinci, qué sentido tendría hacerlo. Mejor, estudiemos sus técnicas, aprendiendo de ellos, para crear una obra original que nos transmita emociones semejantes a las de las obras anteriormente aludidas. 
Se cierra el telón con el siguiente relato: 

 

 

 

 LA MUERTA de Guy de Maupassant

 

 

ESPECIAL Noche de Difuntos 3

 

 "No está muerto lo que puede yacer eternamente, y con el paso de extraños eones incluso la muerte puede morir"

 

 

Únicamente Howard Phillips Lovecraft (Providence 20 de agosto de 189015 de marzo de 1937), podía ser el creador de esta frase. Una frase extraída de su obra La Llamada de Cthulhu. Se dice que las pesadillas que sufría Lovecraft sirvieron de inspiración para sus obras, aunque también estuvo influenciado, en sus inicios, por Edgar Allan Poe y por los avances científicos de la época. Para Lovecraft todos los descubrimientos que se produjeron en el campo de la astronomía, biología, geología y física, alteraron la concepción de nuestra existencia. Esto, provoco en Lovecraft un punto de inflexión en la percepción que él tenía del individuo con todo lo que le rodea, concibió al ser humano como algo intrascendente ante la grandeza imperecedera del universo.

Creó un mundo tenebroso poblado de entidades sombrías, en el que se producía una incesante lucha por evitar ser corrompidos por la maldad, esa maldad que aguarda en las sombras pacientemente su momento.  

Muchos de sus escritos han sido fuente de inspiración para novelas, películas, música, cómics y videojuegos. Un ejemplo lo tenemos en los cómics de Batman de D.C., donde los criminales son encarcelados en el Asilo Arkham y también en los videojuegos de Batman Arkham Asylum, Batman Arkham City o el más reciente Batman Arkham Origins y resulta que Arkham es una ciudad literaria creada por Lovecraft ubicada en Massachussetts.

Fue el inventor del Necromicón, el libro que ¿nunca existió?

Sin embargo, fue un escritor ignorado en vida. Un genio en la sombra que murió en la pobreza. Y solo por el esfuerzo de un pequeño grupo de sus amigos, tenemos el privilegio de conocer su obra, de lo contrario todo se hubiera perdido siendo injustamente olvidado.

Su obra ha sido catalogada en tres categorías:

 

• Historias macabras (1905-1920).

• Historias del Ciclo Onírico (1920-1927).

• Los Mitos de Cthulhu (1925-1935).

 

Permitirme una recomendación, acercaros a la obra de H. P. Lovecraft. Si lo hacéis, estoy seguro de ello, sentiréis un cambio en la concepción sobre todo lo que os rodea, visible e invisible, cambiando perpetuamente el significado adquirido del terror.

 

 

Dagón de Howad Phillips Lovecraft

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ESPECIAL Noche de Difuntos2

 

 

En esta segunda entrega, hay una doble aportación, me explico, por una parte tenemos un relato de uno, en mi opinión, de los maestros en el género del terror Edgar Allan Poe (19 de enero de 1809 Boston – 7 de octubre de 1849 Baltimore). Poe, revolucionó el cuento de terror, fue a su vez un renovador de la novela gótica y ha sido considerado el padre del relato detectivesco. Su bibliografía está compuesta por poemas, ensayo y crítica, cuentos, y una novela

A semejanza de Bécquer, también murió joven. La causa de su muerte sigue siendo enigmática, no existe un dictamen exacto sobre ella, fomentando la leyenda sobre la misma. La única reseña  es la procedente de los periódicos de la época que informaron de que la muerte de  Poe fue motivada por una "congestión" cerebral, este era un eufemismo utilizado en los casos de muertes por alcoholismo.

El relato que escucharéis "El Corazón Delator" y aquí doy paso a la explicación del doble aporte referenciado arriba, está interpretado por un magistral Vicent Price, extraído de un especial de 53 minutos de duración  para Televisión titulado: An Evening of Edgar Allan Poe (Una noche con Edgar Allan Poe), emitido en 1971 para la Noche de Brujas. En este tributo, Vincent Price narra e interpreta cuatro relatos de Poe, El Corazón Delator, La esfinge, El tonel del amontillado y el Pozo y el péndulo.

Está subtitulado y considero que es acertada dicha opción,  ya que de lo contrario perderíamos la auténtica interpretación de Price.

Se abre el telón:

(Acto I)

El CORAZÓN DELATOR de Edgar Allan Poe

 INTERPRETADO POR VINCENT PRICE 

 

 

 

 

ESPECIAL Noche de Difuntos

 

 

Esta noche y también las siguientes, siempre que lo deseéis, os invito a escuchar una serie de relatos que he seleccionado de distintos autores y que son representativos para introducirnos en el misterio y el terror, todo ello mientras nos acomodamos con luz tenue tomando un café.

Inicio este "Especial", con Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 17 de febrero de 1836 – Madrid, 22 de diciembre de 1870). Un autor, quizás poco conocido en este género, que nos dejó dentro de su obra más célebre Rimas y Leyendas, una serie de relatos inquietantes y de los que he elegido uno muy acorde para estas fechas: El Monte de las Ánimas. Se publicó el 7 de noviembre de 1862, en el diario El Contemporáneo. Rimas y Leyendas fue una obra que ejerció una gran influencia en la literatura hispana y desde luego es de lectura obligada. 

Os dejo con dos versiones del mismo relato.

El primero está narrado por un actor de doblaje Pepe Mediavilla que es la voz habitual del actor Morgan Freeman. Una voz impresionante. La lectura se realizó la noche del 31de octubre -1 de noviembre en el paraje Soriano del Soto Playa, cercano al Monte de las Ánimas en el año 2012. El acto fue organizado por la Asociación Soriana "Amigos de las Ánimas" y el Excmo. Ayuntamiento de Soria.

El segundo es correspondiente al programa de "Historias de RNE" escrito y dirigido por Juan José Plans, en un ciclo dedicado al autor en el año 2010. En la introducción, aportan datos muy interesantes sobre la muerte de Bécquer en Madrid a los 34 años de edad. 

¡Ah! se me olvidaba: aseguraros de tener bien cerrada la puerta.

 

EL MONTE DE LAS ÁNIMAS de Gustavo Adolfo Bécquer

 

 

En busca de…Enigmas

La abducción es un fenómeno cuestionable. En términos ufológicos, se define, como el acto en el cual un ser vivo terrestre es secuestrado por supuestos seres extraterrestres y conducido a un determinado lugar que suele ser mayoritariamente al interior de la nave espacial de dichos alienígenas.  Muchas son las personas que afirman haber sido abducidas describiendo que, una vez en el interior, son sometidos a una especie de exámenes físicos similares a los que se les pudiera practicar en cualquier hospital. Una gran mayoría de estos supuestos "abducidos" no lo recuerdan al momento posterior de producirse la abducción, sino que es rescatado de su memoria a través de sueños e hipnosis.   
No se sabe si se trata de una patología, de una alteración de conciencia, o si por lo contrario se trata de algo real y vivido por estas personas. Las investigaciones que durante más de cuarenta años se han producido en torno a este fenómeno son divergentes en los resultados. 
Por una parte tenemos las científicas; las cuales niegan que tengan una base real ya que no existe una evidencia física que pueda ser examinada. 
Por otra, tenemos las ufológicas que aceptan la mayoría de los testimonios como ciertos afirmando que se tratan de una experiencia real.
Originándose dos puntos antagonistas y que no resuelven el enigma en sí, creando un debate constante y que actualmente continúa abierto. 
Han existido muchos casos de abducción, pero hay uno que sigue siendo, hoy en día, perturbador y este es:
El caso Travis Walton
En la noche del 5 de noviembre de 1975, Travis Walton, un joven de 22 años que trabajaba como empleado forestal en el Parque Nacional de Sitgreaves, en las proximidades a Snowflake (Arizona), regresaba a casa en una camioneta con cinco compañeros más, era una práctica rutinaria como tantas noches, dando por finalizada la jornada diaria. 
Todos ellos formaban el equipo de madereros del Parque Nacional de Sitgreaves. Travis, que desempeñaba las funciones de guarda forestal, era un joven normal y el más inquieto del grupo. Su mejor amigo, Mike Rogers, era operario en una empresa maderera y lo había contratado para ayudar a retirar matorrales y maleza de la zona.
 
Travis se encontraba sentado al lado del conductor conversando jocosamente de lo acontecido en el día. La noche caía sobre ellos, todo transcurría como cualquier otra noche de regreso a casa ¿por qué tenía que ser diferente esta? 
Cuando comenzaban a salir del parque, Travis detecto una especie de destello proveniente de una zona del parque que quedaba oculta por la arboleda, era un resplandor diferente al que cualquier linterna o foco de automóvil pudiera causar. Travis se giró para advertir a sus compañeros de su visión, contemplando que todos miraban en la misma dirección, también ellos habían presenciado el resplandor que surgió de entre los árboles. La luz permanecía en el mismo lugar, su color azulado, hizo que descartaran que pudiera tratarse de un incendio. Habían detenido el vehículo. Y en silencio, todos observaban aquella extraña luz que parecía estar suspendida en el aire. No lograban distinguir que era aquello. Nadie se atrevía a salir de la camioneta. De repente, aquella luz se inclinó mostrando un objeto con forma de disco y de color plateado, tal vez porque fuera metálico, que permanecía suspendido sobre la zona de la arboleda y que era la fuente de la luminiscencia azulada que el grupo contemplaba.
La situación de asombro, se transfiguró en miedo. En el interior de aquella camioneta la tensión era insoportable, nadie sabía cómo actuar, hasta que un portazo en la cabina del copiloto les devolvió a la realidad. ¡Travis!. Gritaron sus compañeros. Travis caminaba en dirección a esa luz sin que aparentemente les oyera llamarle para que regresara. Todos discutían entre ellos, ¡tenemos que impedirle que continúe! ¡No sabemos que es esa luz! se increpaban entre ellos.
Cuando Travis se encontraba casi debajo de aquel extraño objeto, éste comenzó a emitir un fuerte zumbido y seguidamente proyectó un haz de luz azulada hacia Travis que le envolvió elevándole del suelo. Todo ello, ante la mirada atónita de sus compañeros que se encontraban paralizados por el miedo. A continuación, Travis fue lanzado violentamente a más de tres metros contra el suelo. El pánico se desató en aquellos hombres que desde la distancia habían sido testigos del incidente y huyeron con la camioneta a toda velocidad de aquel lugar.
 
Todo era caos y confusión entre ellos y cuando comprobaron que aquel objeto no les seguía detuvieron el vehículo. Discutían entre ellos y se culpaban mutuamente de no haber intentado ayudar a Travis hasta que finalmente decidieron retornar para buscarlo.
Pero Travis no se encontraba allí. Este hecho, les provocó una ansiedad desmedida y comenzaron a gritar su nombre esperando que se encontrara deambulando por la zona. No hubo respuesta. Buscaron y buscaron por todas partes Travis… había desaparecido.
Y esta fue la descripción que relataron telefónicamente al ayudante del sheriff Chuck Ellison y posteriormente al propio sheriff Marlin Gillespie de la desaparición de Travis cuando llegaron al pueblo. La policía, ante la increíble versión de los hechos y las sospechas que les suscitaba, obligó al grupo a regresar con ellos a la zona donde se produjo el incidente para detallarle con exactitud la ubicación y buscar de nuevo a Travis.  
Al día siguiente, se organizaron grupos de voluntarios que trabajaron en conjunto con los agentes policiales para rastrear la zona. También helicópteros de la policía y de los bomberos sobrevolaron el lugar. Ninguna de las acciones emprendidas lograron su cometido, oficialmente Travis Walton había desaparecido.
En los días posteriores, la noticia transcendió a los medios informativos y el pequeño pueblo de Snowflakes (Arizona) fue invadido literalmente por investigadores, periodistas, ufólogos, etc. Organizaron nuevas exploraciones, a pie, en vehículos, a caballo, con perros sabuesos e incluso con helicópteros. Nada, sin rastro alguno de Travis Walton. La inquietud y las sospechas crecieron en el pueblo ante la versión declarada por el grupo sobre la desaparición de Travis.
El sheriff Gillespie volvió a analizar la declaración que realizaron en conjunto aquellos hombres y cada día que pasaba le resultaba más difícil de admitir. La sombra del homicidio planeaba sobre el grupo. A raíz de ello, la situación se convirtió en un infierno para aquellos cinco hombres que fueron acusados de asesinato. Socialmente se producían juicios paralelos que afirmaba la creencia de que la abducción era un fraude para encubrir el crimen cometido por aquellos hombres. La situación se agravó al revelarse que uno de ellos tenía antecedentes penales y todas las sospechas se centralizaron en él. 
Ante la presión social, el sheriff Gillespie, reunió a sus agentes y resolvieron someterlos, por segunda vez, a una interrogación por separado en compartimientos aislados. En ningún momento se produjo contradicciones en las declaraciones. Solo les quedaba por pasar una última prueba; la del polígrafo (el detector de mentiras). 
El 10 de noviembre, cinco días después del incidente, fueron sometidos al detector de mentiras. La sorpresa fue mayúscula en el momento que el polígrafo Cy Gilson presentó su informe del examen en el que se decía: "Que habían dicho la verdad y por tanto pasaron la prueba".
  
El caso seguía abierto, Travis Walton continuaba desaparecido, no había cadáver, por lo que no se podía certificar muerte alguna. Y después de toda la investigación llevada a cabo, tampoco se podía relacionar con un caso de homicidio. ¿Qué le había sucedido a Travis Walton aquella noche del 5 de noviembre? y lo más desconcertante: ¿Dónde está? 
Aquella misma madrugada la hermana de Walton recibe una llamada telefónica, cuando contestan, una voz suplica que le ayude que se encuentra en una cabina telefónica en la estación de gas Heber, aquella voz se identifica como Travis Walton. Al principio, su cuñado Grant que es quien contestó a la llamada, no da crédito a lo que escucha y piensa que se trata de otra de las tantas bromas pesadas que fueron recibiendo desde la desaparición de Travis.
"¡Grant, soy yo! ¡Necesito ayuda, por favor, ven a por mí!"
Sin duda alguna era él, era Travis. Salieron de inmediato hacia la dirección indicada por Travis. Lo encontraron desplomado al lado de la cabina de donde había realizado la llamada telefónica. Estaba desorientado, en su semblante se reflejaba el miedo que había padecido y murmuraba constantemente las palabras "seres, horribles, ojos" Estaba vestido con la misma ropa que tenía el día de su desaparición.
 
Travis reaccionó cuando le abrazaron y comenzaron a llamarle por su nombre, se sintió protegido, en sus ojos se transmitía el consuelo que le suponía volver a verlos. Desorientado, Travis preguntó cuantas horas habían pasado desde que desapareció. La respuesta recibida, de que había estado casi una semana desaparecido, le sumió en un profundo estado de perturbación.
Regresaron a casa y una vez allí, Travis les relató lo que le había sucedido:
"No recuerdo como baje de la camioneta, ni que fue lo que me impulsó ir hacia aquella luz. Pero si recuerdo con claridad como aquel haz de luz azulado atravesó mi cuerpo. No sentí daño alguno. Solo una sensación de ingravidez y seguidamente perdí el conocimiento. Desperté sentado en un sillón reclinable. Apenas podía abrir los ojos, ya que había una luz intensa sobre mi cabeza que me lo impedía. Era extraño, pero no sentí miedo alguno. Creía que me encontraba en la habitación de un hospital. Pasados unos minutos, noté que no me encontraba solo en aquella habitación. Unas sombras comenzaron a surgir de la oscuridad rodeándome. Cuando se posicionaron a mi altura, la luz que me alumbraba, me permitió ver que no su aspecto no era humano, desde luego donde me encontraba no era un hospital. Vestían con una especie de mono anaranjado. Al intentar incorporarme, noté como todo mi cuerpo me dolía, también sentí dificultades para respirar. Tenía mucho miedo ante la presencia de aquellos seres que me observaban fijamente y en silencio. Les grité que se fueran que me dejaran en paz, pero no produjo efecto alguno sobres esos seres que permanecían inmutables, observándome. Mi angustia crecía por segundos. Miré a mí alrededor y cogí un tubo cilíndrico, aparentemente de cristal, para romperlo y hacer un cuchillo improvisado, pero por mucho que lo intenté, aquel tubo era irrompible. Mi desesperación hizo que me abalanzara sobre uno de aquellos seres y le empujase con todas mis fuerzas. Ante ese gesto, aquellas criaturas, fueron desalojando la habitación. Aproveché y salí corriendo fuera de la habitación. Me dirigí por un pasillo que daba a otra habitación adyacente. Algo me hizo mirar hacia el techo. Y vi proyectada estrellas y galaxias, como si de un planetario se tratase. En el centro de la habitación había una silla, el brazo izquierdo de la silla tenía una especie de joystick que manipulé y observe que las estrellas proyectadas giraban a mi alrededor. Continué con mi huída volviendo al pasillo donde divisé una especie de rectángulo en la pared que semejaba una puerta. Me dirigí hacia ella pero un ruido detrás de mí hizo que me girara. Entonces lo vi, era, o al menos a mí me pareció, un ser humano. Vestía con un traje azul y un casco de vidrio. Cuando me acerqué a él, sus ojos eran anormalmente grandes y de color dorado. Pero no sé por qué razón me inspiró confianza. Comencé a preguntarle por lo que me estaba pasando. Le roge que me hablará que me ayudara…el me ignoró y me condujo a una habitación. Allí había otros seres humanos como yo. Me obligaron a sentarme en una mesa con ellos. Estaba a punto de perder la cordura. No resistía por más tiempo esa tensión. Tiritaba y un sudor frio recorrió todo mi cuerpo. Uno de ellos me puso una máscara de oxígeno y perdí de inmediato el conocimiento. Cuando lo recobré estaba tumbado al lado de la cabina telefónica."
Después del asombroso relato, vendría la parte más trascendental del incidente; el impacto social que la vuelta de Travis causaría.
Como era de esperar el regreso de Travis Walton conmocionó al pueblo y a parte de la sociedad americana. Cuando Travis se encontró con sus compañeros, estos se sentían profundamente avergonzados por su conducta al haberlo abandonado. Inmediatamente fueron retirados los cargos imputados a sus compañeros. La policía tenía otra investigación que realizar: la reaparición de Travis Walton.
Una vez que la policía escuchó el testimonio de Travis Walton, la conclusión que obtuvieron fue semejante a la del incidente de la desaparición. Un relato fantástico que desafiaba todo lo conocido hasta entonces y que desde luego era difícil de creer. La experiencia con el grupo sirvió que sin dilación alguna sometiera a la prueba del polígrafo a Travis Walton.
Una vez más el resultado fue positivo: Travis Walton decía la verdad. Travis Walton se convirtió en un personaje público.
Mediante posteriores sesiones hipnóticas, Travis, fue aportando más datos de lo acontecido a bordo de esa supuesta nave extraterrestre, con lo que el testimonio obtuvo una dimensión desmesurada. Convirtiéndose en uno de los casos más famosos de abducciones extraterrestres. 
   En 1990 publicó Fire in the sky, The Walton experience, (Fuego en el cielo, la experiencia de Walton), un libro que relataba su historia. En 1992, dicho libro fue adaptado al cine y surgió una película del mismo título Fuego en el cielo. Película que trata el tema con seriedad y que particularmente recomiendo ya que ampliará, de forma visual, este artículo.   
En 2009, fue invitado a un show televisivo, The Moment of Truth (El Momento de la Verdad). Allí, fue sometido a la prueba del polígrafo, y sus respuestas fueron las mismas. Pero el informe del polígrafo reflejaba que Travis Walton había mentido cuando respondió "Sí" a la pregunta de si había sido abducido por un ovni en 1975. Travis al tener conocimiento del informe se sorprende y expresa la duda sobre la honestidad del programa. El presentador intenta desacreditar a Travis e incluso se burla de él. 
Dicho informe quedó desacreditado por la "Global Polygraph Network", ya que después de un estudio del procedimiento utilizado en el Show televisivo se determinó que fue incorrecto.
Pero las dudas ya estaban sembradas y para un sector de la opinión pública, no estaba todo tan claro. El hecho de que los familiares demorasen el comunicado del retorno de Travis levantó sospechas sobre la autenticidad del caso. Se pensó que dicho retraso fue utilizado para urdir un complot y obtener un beneficio económico, Mike Rogers, amigo y contratista de Travis, atravesaba una situación económica delicada y sin duda dicha experiencia podría reportarle beneficios económicos particularmente a él y al resto de sus compañeros como ya lo estaban consiguiendo.  
Philip Klass, un escritor de origen británico especializado en novelas de ciencia ficción, se mostró muy discrepante con el incidente de Travis Walton. Según éste, el rapto que Travis Walton sufrió y lo que experimentó en el interior de la nave espacial solo fue atestiguado por él mismo. Por lo tanto no existe corroboración del suceso, permaneciendo como un relato subjetivo. Y también utilizó el informe del polígrafo, para apoyar su teoría, emitido por el show The Moment of Truth, negando que se realizara incorrectamente.
Ninguno de estos movimientos, nunca pudieron demostrar que Travis Walton mintiera. Solo sirvieron para que adquiriera mayor notoriedad. La duda, desde luego, continúa planeando sobre el suceso, pero este es uno de los pocos casos de abducción que hasta la fecha no ha podido ser desmentido. 
Testimonio Travis Walton 1 
Testimonio Travis Walton 2