La leyenda de Aitor, el primer vasco

Hola de nuevo.

Hoy pretendo contar una historia muy curiosa,pese a mis limitados conocimientos de historia. Os sonará el nombre’Aitor’, es un nombre en euskera pero según tengo entendido estáextendido por tierras castellanoparlantes. Quizás alguno de vosotros sellame Aitor. Pues bien, querido amigo Aitor, que sepas que tu nombre esfalso. No existe, o no debería existir, al menos. Invéntate un nombre,el que sea, lo primero que se te ocurra. Pues bien, simplemente notendría la misma validez que Aitor porque éste tiene mucha mástradición detrás. ¿Por qué? – te preguntarás consternado. Pues porqueel nombre surge de una leyenda creada por un error de lectura, o deescritura, quién sabe. ¿A qué se debe el error?

Sabréis de laexistencia de los fueros, estos tuvieron más repercusión e importanciaen Eusal Herria porque fueron los más duraderos y posiblemente los quemás privilegios otorgaban. No serían abolidos hasta 1876, por Cánovasdel Castillo.

Fernando el Católico jurando respetar los fueros de Bizkaia.

Unode estos importantes privilegios era que cualquier vasco tenía elderecho de no pagar impuestos al rey, ni siquiera al cacique. Esto sedebía a que todos los vascos eran nobles, es decir, había ‘kaparetasununibertsala’ o ‘hidalguía universal’. Aquí viene lo interesante.Hidalgo o gentilhombre en euskera se puede traducir como kapare, quesería la forma común de llamarlo, o también como aitonen seme/alaba.Aitonen seme/alaba no significa ‘hijos/as de los abuelos’ como algúnvascoparlante habrá pensado, por lo visto viene de ‘aita onenseme/alaba’, es decir, ‘hijos/as de buenos padres’ (padres en este casono quiere decir padre y madre, sino sólo el género maculino).

Analizandoalgún texto referente a este título que los vascos poseían, elhistoriador vascofrancés Agustín Xaho (1811-1858) cometió el fallo deleer Aitonen seme como Aitorren seme, es decir, hijos de Aitor. A raízde esto inventaría una historia que, pese a sus obras escritas,posiblemente sería lo que más fama le otorgaría, la Leyenda de Aitor,el padre de todos los vascos. Esta leyenda se difundiríadefinitivamente gracias a el libro ‘Amaya o los vascos del siglo VIII’,escrito por Francisco Navarro Villoslada en 1879, que hacía clarasalusiones al término y la leyenda.

Agustín Xaho

Desafortunadamente, no he podido encontrar mucho sobre la leyenda. He leído un fragmentorealmente interesante, pero de Aitor habla bien poco, aunque se puedever la connotación católica de la leyenda, algo muy normal en unescritor vasco. Habla mucho del euskera y del origen de variaspalabras, así como de culturas de las etnias peninsulares.

Asíque ya sabéis, el nombre Aitor no es debido  ninguna religión (aunquepretendía serlo), ni una traducción hecha por Sabino Arana y KoldoElizalde, ni un monasterio, ni nada que haga que dicho nombre sea usadopor personas comunes. Aitor es ni más ni menos que el primer vasco 😉

Un saludo