La canción perfecta y la canción bella o desvaríos lingüísticos y musicales

 

En una entrada del blog del bueno de Stewie (ajeno a esta comunidad),definía las palabras ‘belleza’, ‘perfecto’ y ‘genio’. Tras el académicocopy-paste, decía escuetamente ‘Y aún así, todo lo dicho aquí se queda cortopara definir esto:’ y pondría una canción cualquiera de un álbum cualquiera.

Para entender el texto consultar definiciones: belleza, perfecto, genio.

La entrada en sí no me dijo nada, escuché la canción y pensé que sus motivostendría nuestro amigo Esteban. Pero me hico pensar en una canción que para misignificase lo mismo que para él, y pude sacar una conclusión. Ciñéndonos lasdefiniciones una canción bella, la más bella que encontremos, es perfecta. Sinembargo, una canción que consideremos perfecta no tiene por qué ser bella, yaque esa cualidad en particular que llega al grado máximo para considerarlo notiene que ser propiamente la belleza.

Una composición puede tener un apartado técnico impoluto, en ese sentidosería una canción perfecta, técnicamente perfecta. Pero si sólamentevaloraramos eso, la música que nos satisfaría será la de composiciones máscomplejas. No amigos, nuestro cerebro nos engaña, hace caso omiso a esasdefiniciones, nos hace sentir diferentes facetas de la música, hace que esabelleza se convierta en perfección, porque por un motivo u otro nos cala en lomás hondo; sea ritmo o melodía, sea tono o timbre, algo nos llama y nos exalta.Nos hace sentir, hasta el punto de que a veces una de las sensaciones másinenarrables y entrañables que hemos vivido a lo largo de nuestra vida nosviene con los cascos en los oídos, tumbados en la cama y aislados de todo loajeno. La que nos ha hecho llorar. Sí, lejos de nuestra vida del día a día, esaque se repite siempre, estamos en nuestro mágico mundo donde todo va al compásy cada vez experimenta algo nuevo.

Para que me entendáis mejor, pondré un ejemplo.

A Song for the Dead, deQueens of the Stone Age. La voz de Mark Lanegan, impecable. Los coros deHomme y compañía, espeluznantes. El sonido distorsionado de las guitarras,excepcional. Las líneas de bajo de Oliveri, reseñables. Y sobre todo, labatería de Dave Grohl, única, hay que ser un metrónomo para tocar eso.Técnicamente una canción como pocas se encuentran, pero con eso no basta, algotiene que hace que me aliene de este mundo cuando la escucho con los cascos.Como dije antes, estas sensaciones son inenarrables.

Por otro lado, cogemos Spiders, de System of a Down. Una canciónaparentemente simple, pudiendo ser compuesta sin muchos miramientos. Pero trasescucharla, por una razón u otra (podría decir que la voz de Tankian influyebastante) puedo elevarme al paroxismo. Tras escuchar esto he tenido que deciren voz alta que estaba escuchando el mejor disco jamás creado, y posiblementepor eso lo siga opinando. Pese a la simplicidad de sus líneas de guitarra, pesea la brevedad de sus temas, pese a todo. Este disco me ha hecho experimentarsentimientos jamás vividos. Un disco en el que puedo coger mi guitarra y tocarpor encima en todos los temas sin problemas.

Así vemos que la belleza nos lleva a la perfección musical. La música quenos hace sentir es la que vale, y que puede ser cualquier tipo de composición,al margen de su complejidad. No importa cuán exigentes sean nuestros oídos,siempre podremos encontrar la música que nos conmueva. Y se lo agradeceremos asus creadores. Serán nuestros particulares genios.

 

Notas aclaratorias:

-Esto es un texto que me apetecía escribir, yque debería haber guardado en algún rincón del disco duro, pero forzosamente lopublico en mi moribundo blog.

-Si te ha aburrido, te  comprendo.