Alpha protocol

Rol, acción y espionaje moderno, la rompedora apuesta de los creadores de NeverWinter Nights 2.

Fallout, Planescape: Torment, NeverWinter Nights 2, Caballeros de la Antigua República 2… Con el currículum que acumula uno de los fundadores y máximo responsable de Obsidian parece blasfemo no mostrar interés en cualquiera de los proyectos futuros de su estudio. Y más cuando éstos tienen el calado de Alpha Protocol, un título que quizá en sus primeras screens mostradas no ha despertado el interés que, en realidad, su cuidada propuesta guarda en su interior.

Con enormes dosis de acción, dotado de un sistema de progresión del personaje realmente complejo y excepcional, y con unos árboles de diálogo enormes, innovadores, y llenos de posibilidades; Alpha Protocol se dibuja en el horizonte de 2009 como una de las alternativas más apasionantes en el saturado género de los RTS.

Running Man
En Alpha Protocol seremos Michael Thorton, un agente de campo de la CIA que, recién finalizado su entrenamiento, se dispone a acometer su primera misión. Durante el transcurso de ésta Thorton descubre que todo es una trampa, y que en realidad este encargo sólo sirve como tapadera de una operación gigantesca que le sitúa como cabeza de turco de una conspiración masiva.
Desarraigado de su familia y amistades, perseguido por las autoridades de su país y traicionado por sus jefes, la vida de Thorton se torna rápidamente en una pesadilla. El protagonista se ve obligado desde este momento a entrar en lo que se denomina el Protocolo Alfa –que da título al videojuego-, y que básicamente consiste en realizar acciones sin control de las autoridades con el fin de mantener intacta la seguridad nacional.
Desde el inicio del juego seremos un agente de la CIA bien preparado para el combate, y con sobradas capacidades para operar por su cuenta. Sin embargo de su “inexperiencia” se derivará el componente rolero del título, pues gracias a las muertes y a los objetivos cumplidos iremos logrando los puntos de aptitud que repartiremos entre las 10 habilidades disponibles –todavía no desveladas-, que a su vez se dividirán en 10 categorías.Así, por ejemplo, si invertimos la experiencia en la faceta de los gadgets obtendremos potentes explosivos y fascinantes artefactos de entre los que elegir; y si por el contrario decidimos aumentar nuestras habilidades en el sigilo seremos, con el progreso de éstas, virtualmente indetectables.
Perseguidos y acosados tendremos que improvisar nuestro aprendizaje sobre la marcha misión tras misión, en un desarrollo que en ocasiones parece asemejarse más a un título de acción que a uno de rol. Lejos quedan los combates de Alpha Protocol de lo que hace unos años se entendía por juego de rol, pues ni se desarrolla en un sistema por turnos ni se contextualiza en un mundo de fantasía.

En el título, tras la primera misión, lo único que tenemos es a nosotros mismos y una misteriosa lista de nombres. Ni que decir tiene que la aventura empezará por allí, y deberemos viajar a infinidad de lugares –Italia, Europa del Este, Oceanía…- para tratar de obtener informaciones de estos personajes que figuran en la lista, para que nos ayuden a aclarar el conflicto.
En cada viaje, que realizaremos en el orden que más nos interese, se nos plantearán una serie de misiones secundarias que nos ayudarán a “allanar el terreno”. Así, por ejemplo, deberemos robar información de unas oficinas de máxima seguridad o entablar contacto con un hombre de confianza para conocer datos de nuestro objetivo principal, por así decirlo. Estas misiones, como decimos, son opcionales; de modo que no estamos obligados a cumplirlas, sin embargo ayudarán a que las metas de la historia no sean tan complicados, y además nos reportarán experiencia.

Una vez lleguemos hasta el objetivo se nos plantearán varias posibilidades. Podremos sacarle la información que necesitemos empleando amenazas, haciendo uso de violencia o tratando de que todo se produzca amistosamente dentro de una conversación. Cada una de estas opciones tendrá sus ventajas e inconvenientes. Matar a la fuente, por ejemplo, puede tener pésimas repercusiones éticas, pero nos reportará el lote de lo que el personaje en cuestión lleve encima. Solucionarlo charlando también puede ser muy positivo por el hecho de no tener que usar la violencia, pero también será la opción que más tiempo requiera, y a menudo no dispondremos de demasiado.
La acción es, por lo tanto, uno de los principales puntos fuertes del juego, e incluso los chicos de Obsidian definen Alpha Protocol como un puente entre la acción en tercera persona –perspectiva en la que se desarrolla el título-, y el rol.
La parte de los tiroteos se resolverá con el uso de una retícula que nos facilitará toda la información que necesitemos. Así cuando apuntemos a un enemigo un círculo comenzará a dibujarse alrededor de nuestro punto de mira, cuando éste esté completo y alineado dispondremos de un disparo crítico. Las medidas de este tiempo se modificarán según las armas –automáticas, de precisión, recortadas, etc.- o según las circunstancias –disparo a ciegas tras una pared, agachados en el suelo, etc.-.
Otro de los aspectos primordiales de Alpha Protocol, que lo separan de los cientos de juegos de rol que se acumulan en las estanterías de las tiendas, es el de los diálogos. El sistema conocido como DSS (Sistema de postura de diálogo) es una versión corregida y aumentada de lo que ya se comenzó a vislumbrar, por ejemplo, en otros lanzamientos del calado de Mass Effect.

La idea es que en las conversaciones nos comuniquemos de la forma más rápida posible, y para ello en Obsidian planean emplear un desarrollo de éstos en los que sólo tengamos que mostrar nuestra actitud hacia la conversación. De este modo no se nos obligará a leer interminables líneas de diálogo de nuestro personaje antes de poder contestar, pues con sólo seleccionar el tono bastará para que la charla fluya sin interrupciones.
Además los desarrolladores del juego también tratan de acabar con la desagradable sensación de que no importa lo que digamos pues la conversación acaba desarrollándose siempre por los mismos derroteros, pues ese no va a ser el caso del título. Para ello se están creando unos árboles de diálogo enormes, que abarcan gran cantidad de posibilidades y que alteran el discurrir del juego según nuestras conversaciones.En conclusión podemos destacar a Alpha Protocol como uno de los más interesantes proyectos que ofertará el rol durante el año 2009. Buscando su personalidad tanto en su contexto argumental como en su desarrollo jugable, lo nuevo de Obsidian puede ser una agradable sorpresa.