Defendiendo a la ministra Sinde.

ID: 238241
Date: 2009-12-04 16:44:00
Origin: 09MADRID1161
Source: Embassy Madrid
Classification: UNCLASSIFIED//FOR OFFICIAL USE ONLY
Dunno: 09MADRID1052 09MADRID1137 09MADRID1152
Destination: VZCZCXRO8123
PP RUEHIK
DE RUEHMD #1161/01 3381644
ZNR UUUUU ZZH
P 041644Z DEC 09
FM AMEMBASSY MADRID
TO RUEHC/SECSTATE WASHDC PRIORITY 1536
INFO RUCNMEM/EU MEMBER STATES COLLECTIVE
RUEHLA/AMCONSUL BARCELONA 4256
RHEHNSC/NSC WASHDC
RUCPDOC/DEPT OF COMMERCE WASHDC

UNCLAS SECTION 01 OF 04 MADRID 001161 

SENSITIVE 
SIPDIS 

STATE FOR EUR/WE AND EEB/TPP/IPE 
STATE PASS USTR FOR D.WEINER AND J.GROVES 
STATE ALSO PASS U.S. COPYRIGHT OFFICE FOR M.PALLANTE AND 
M.WOODS 
COMMERCE FOR 4212/DON CALVERT 
COMMERCE ALSO FOR PTO 

E.O. 12958: N/A 
TAGS: KIPR, PGOV, SP 
SUBJECT: SPAIN: GOVERNMENT’S PROPOSED ANTI-INTERNET PIRACY 
LEGISLATIVE MEASURES GENERATE CONTROVERSY 

REF: A. MADRID 1152 
B. MADRID 1137 
C. MADRID 1052 

MADRID 00001161 001.3 OF 004 
 
        1. (U) En noviembre 27, el Consejo de España de los Ministros aprobaron por sumisión a Congreso una Ley del borrador para una Economía Sostenible (LES), diseñado a modernizar y reestructurar la economía 
para hacerla más competitiva. Septel Dirigirá el alcance de la ley y provisiones importantes. Un aspecto de la legislación del borrador propone enmendar la piratería en Internet existiendo leyes de propiedad intelectual. Los titulares de derechos generalmente apoyan estas propuestas como un primer paso hacia reducir la piratería, aunque representantes de industria de la música han expresado…. 
Artículo completo, en inglés.
  
 
 


                  
            De los multiples cables procedentes de España, la inmensa mayoria estaban relacionados con asuntos relaccionados con la Propiedad Intelectual al respecto de las tasas de descarga de contenido con copyright y abogando por el endurecimiento de las penas y el cierre de paginas con enlaces a dicho contenido y a las diversas reacciones que han estado provocando dichas directivas tanto entre la clase politica derivando en la nominacion de la guionista de cineÁngeles Gonzalez-Sinde como Ministra de Cultura y la proclamación de la conocida Ley Sinde para poder proceder al cierre de paginas web con enlaces a contenido con copyright sin precisar mediación judicial y las distintas criticas en contra entre los ciudadanos. Debido a que los cables fueron publicados pocas semanas antes de la votación de la ley esta se voto en contra, aunque actualmente (17-01-2011) el gobierno regido por PSOE esta intentando sacarla adelante con algunas modificaciones con apoyo del Partido Popular en la oposición. ‘
                                                                     Extraído de Wikipedia 
 
 
 
 
       Poco mas se puede decir sobre los hechos. ¿Es entonces la ministra González-Sinde una cabeza de turco del gobierno americano? ¿Con que derecho se presiona desde su país para llevar acabo estas acciones?. Puede que reafirmarse de nuevo en llevar adelante esta propuesta siga siendo bajo la presión extranjera, ¿Cual es la vía para luchar contra todo esto?

Un trocito de historia: 1754-1910

          

                         Los antecedentes a la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos se remontan a la confrontación franco-británica en Norteamérica y a las consecuencias de la Guerra de los Siete Años (1754- 1763), que hicieron cambiar la situación de las 13 colonias. Los británicos trataron de proteger a las colonias, enviando atacando con toda la fuerza posible, para resguardarlas de franceses e indios. Concluida dicha guerra, y después de agotar el tesoro británico por el esfuerzo económico, el parlamento británico decide crear impuestos para compartir el pago de las deudas generadas por el conflicto. Durante una década los británicos crearon una serie de medidas fiscales que indignaron a los colonos, puesto que no estaban enseñados a exacciones tributarias por parte de los británicos: sus impuestos eran para beneficio de las mismas colonias hasta ese instante.
 
         Los tributos afectaban por igual al comercio y el dinero; se colocaron impuestos a la importación del Té y del azúcar (1763) y (1764) respectivamente; se promulgó la ley de las estampillas (1765), la ley de declaratoria (1766) y las leyes de Townshend (1767). Los impuestos sobre las importaciones cobijaron también a otros elementos, como documentos jurídicos, vidrio, plomo, etc.
         Pero fue quizás un hecho el que quizás acabo con su paciencia. El Rey George III de Inglaterra puso a las colonias en deuda al erradicar el dinero sin interés que producían y usaban para su propio beneficio.
 
 

          Fue Benjamin Franklin quien escribió: 
          No permitir por parte del Rey que las colonias adopten un sistema de dinero honesto, que libera al hombre ordinario de los manipuladores monetarios es probablemente una de las principales causas de la revolución.
 
          El Tratado de París o Tratado de Versalles se firmó el 3 de septiembre de 1783 entre Gran Bretaña y Estados Unidos y puso término a la Guerra de Independencia de los Estados Unidos. El cansancio de los participantes y la evidencia de que la distribución de fuerzas, con el predominio inglés en el mar, hacía imposible un desenlace militar, condujo al cese de las hostilidades. Sin embargo, la lucha contra lo que es el concepto de banco central, contra la avaricia y corrupción en los hombres solo estaba empezando en ese nuevo país, en los Estados Unidos de América.
 

          Un banco central es una institución responsable de la política monetaria de una nación, es una entidad pública, autónoma e independiente del Gobierno al que pertenece; este posee dos funciones principales, que están siempre presentes en su práctica: El manejo de las tasas de interés y el control de la producción, o también llamado inflación.
 
          El banco central Estadounidense no solamente produce el dinero del gobierno, si no que se lo presa con interés. Entonces, con el uso de incrementar y decrecer la producción de dinero, el banco central regula el valor de la moneda que esta produciendo.
 
          Llevar acabo este sistema de producción solo puede producir una cosa a largo plazo: Deuda; no es complicado de ver el truco de dicho sistema, cada uno de los dólares producidos por el banco central es prestado a la nación con interés, significa que cada dólar producido es en realidad, un dólar mas cierto porcentaje de deuda basado en ese dólar.
 
         Y como el banco central tiene el monopolio en la producción de dinero para todo el país, y ellos prestan cada dólar con una deuda adherida a ese dólar, la pregunta consiste en: ¿De donde viene el dinero para pagar la deuda? Pues procede nuevamente del banco central, significa que este tiene que incrementar la producción permanentemente para cubrir temporalmente la deuda que ellos mismos han creado; retomando entonces al principio del cliché, el dinero nuevo para cubrir la deuda anterior se presta también con un interés en función del dólar, creando todavía mas deuda.
 
          El resultado es un bucle que se repite constantemente, se puede mencionar incluso la esclavitud. Porque es imposible que el gobierno, y así mismo, el pueblo, pueda salir de forma alguna de esta deuda.
 

          Los padre fundadores de USA sabían que esto podría pasa, y así lo anunciaba Thomas Jefferson:
          Creo que las instituciones financieras son mas peligrosas que las armadas. Si el pueblo Americano permite alguna vez que los bancos privados controlen la producción del dinero… las corporaciones que crecerán alrededor de ellos privaran al pueblo de su propiedad, hasta que sus hijos se despierten destituidos en un continente que los padres conquistaron.
 
          Al principio del centenar, EEUU ya había implementado esta medida,  removiendo en varios sistemas de bancos centrales, creados por banqueros que simplemente ansiaban con estafar al pueblo.
          Al principio de 1900 la economía estadounidense a pesar de vivir tiempos turbulentos, crecía a la espectacular cifra de un 7% medio anual.
 
          A mediados de Octubre de 1907, el especulador F. A. Heinze, se propuso adquirir la United Copper Company comprando de una manera masiva y fulminante las acciones de la empresa. Debida a la desmesurada cantidad de dinero necesaria, tuvo que tirar de influencias y amistades para obtener el apoyo del tercer mayor fondo de inversión de Nueva York, el Knickerbocker Trust Company. Y la hecatombe sucedió, las acciones de la United Copper se desplomaron a la misma velocidad con la que Heinze terminó arruinado. 
 
          En tan solo dos días había creado un agujero de cincuenta millones de dólares (Hay que tener en cuenta la época para comprender el valor del desastre). Fue peor, cuando sus profundas conexiones en el sistema financiero arrastraron consigo al Mercantile National Bank (Que el mismo presidía), así como a toda entidad con las que tuviera trato. Fue ahí cuando J.P. Morgan, probablemente el hombre más poderoso del país en aquel momento y considerado una estrella en el mundo financiero, exploto su influencia y publicó rumores de que el Knickerbocker Trust Company era insolvente, Morgan sabía que esto causaría histeria masiva y que afectaría a otros banco también, y así fue. 
 

          Cuando el lunes 21 de Octubre el desastre se hizo público, miles de ahorradores corrieron a retirar su dinero, asustados ante la posible insolvencia del banco. La crisis acababa de empezar.
 
          Morgan sabía que para salvar el sistema financiero solo podría funcionar una inyección gigantesca de dinero, si cualquiera que quisiera retirar su dinero fuera capaz de hacerlo la calma regresaría para tranquilizar a la población. Una noche, reunió a John D Rockefeller, el hombre más rico de América, George Baker, James Stillman y a George B. Cortelyou, Secretario del Tesoro, venido desde Washington. Fueron revisando las cuentas de diversos bancos, descartando aquellos con mala salud como el Knickerbocker, rescatando los que tuvieran los suficientes activos válidos y solventes. Poco después de media noche, Morgan extrajo de varias entidades el compromiso de aportar algo más de ocho millones de dólares. Rockefeller por su parte contribuyó otros diez. Cortelyou prometió depositar otros veinticinco en nombre del gobierno.
 
          Pese al esfuerzo y de la gran entrada de capital, la Bolsa de Nueva York llegó al borde del colapso, llegados a este punto, Morgan les informo o mas bien convenció a los presidentes de los bancos para que consiguieran otros veinticinco millones en diez minutos o el sistema se iría rápida y definitivamente al garete. En un cuarto de hora los había convencido para desembolsar veintitrés. El dinero llegó a Wall Street para que todos los pagos pudieran ser realizados. Los inversores respiraron aliviados ya que era el principio del fin de la crisis. Durante ese mismo fin de semana, Morgan se ocupó por un lado de persuadir al clero para que tranquilizara a sus congregaciones durante el sermón del domingo. Y por otro lado, informó cuidadosamente a la prensa de los detalles del plan de rescate ideado por él. Esos empujoncitos ayudarían a fortalecer la confianza de los inversores.
 

 
          Sin embargo, aún quedaba un último episodio dramático. Una de las corredurías más importantes de Nueva York había tomado fuertes prestamos utilizando como garantía acciones de la Tennessee Coal, Iron and Railroad Company, acciones que tras el crash bursátil poseían un valor ínfimo, esto le puso al borde de la quiebra. El riesgo de un nuevo pánico tras el fin de semana era elevado. A Morgan se le ocurrió para solucionarlo que su compañía, la US Steel Corporation, comprara la Tenesse antes de que la Bolsa volviera a abrir. Pero un obstáculo dificultaba su plan: Nada menos que el mismísimo presidente Theodore Roosevelt.
 
           Roosevelt era cabecilla en una cruzada antimonopolio, ninguna empresa se alzaría dominante en el mercado durante su mandato, esto le ayudó a continuar en el cargo tras las elecciones de 1904. Roosevelt tenía claro que no permitiría que una empresa como la US Steel, que ya controlaba el 60% de la cuota del mercado del acero, adquiriera una de las más importantes industrias metalúrgicas del país. Morgan envió a dos personas hasta Washington en la madrugada del domingo al lunes con la misión de convencer al presidente antes de la apertura de los mercados. Cuando llegaron a la Casa Blanca, el secretario de Roosevelt se negó a recibirles. El tiempo se estaba agotando hasta que consiguieron contactar con el Secretario de Interior y persuadirle, ante la urgencia de la situación, de que se saltara los protocolos para poder entrar a hablar con el presidente. Finalmente, los enviados de Morgan pudieron colarse en el despacho, donde Roosevelt solo dispuso de unos minutos para ponderar la decisión. Y enfrentado a una crisis segura, no tuvo más remedio que dejar sus principios a un lado. Cuando la buena nueva alcanzó Wall Street causó la euforia total. El pánico había terminado.
 
           Morgan, quien inicialmente había sido aclamado como un héroe salvador del país, se enriqueció con el pánico de 1907 mientras que sus competidores sufrieron grandes pérdidas. Incluso tuvo que comparecer ante el Comité Pujo, creado a sugerencia de Charles Lindbergh Sr. El comité no encontró pruebas que demostrasen un claro ejercicio de poder por parte de los banqueros, aunque sí descubrió que hombres de Morgan se sentaban en los consejos de administración de decenas de corporaciones. Las sospechas por parte de los magnates arreciaron. 
 
            Ya en el presente, Fredrik Allen de la revista LIFE escribió:
            Los intereses de Morgan tomaron ventaja para precipitar el pánico guiándolo astutamente mientras sucedía.
            Por otra parte se desató una investigación en torno al pánico de 1907, dirigida por el Senador Nelson Aldrich, quien tenía lazos íntimos con carteles bancarios, y luego formó parte de la familia Rockefeller por casar a su hija con el único hijo de John D. Rockefeller.
 
            La comisión dirigida por Aldrich aconsejó que debería implementarse un banco central para ‘Evitar que un pánico como el de 1907 volviera a suceder.’
           Hubo una reunión secreta el 22 de Noviembre de 1910, sucedió en una propiedad de J.P. Morgan en Jekyll Island, en las costas de Georgia. A la reunión asistieron el senador Aldrich, líder del Senado, Henry P. Davison, socio de los Morgan, Paul Warburg, Frank A. Vanderlip, vice presidente del "National City Bank of New York" y finalmente A. Piatt Andrew, presidente del NMC y hasta hace poco asistente del entonces secretario del Tesoro. Los asistentes recibieron instrucciones estrictas para mantener la reunión en secreto. De hecho, solo se sabe de la reunión porque algunos de los asistentes escribió sobre ella décadas más tarde.

Cap. 3

Capítulo 3
     Me despertó el cantar alegre de los pájaros. Tras desperezarme y levantarme de cama me asomé a la ventana, podía verlos posados en las ramas mojadas por el rocío mañanero en una mañana invernal donde el sol se alzaba protagonista por detrás de las sinuosas líneas de las montañas, se abría paso entre nubes que llevaban semanas cubriendo estas tierras y brillaba como si tuviese ganas de deslumbrar a la gente después de estar tanto tiempo oculto, de darles una razón por la que sonreír en una época tan triste.
     Vestí mi traje preferido, el de la camisa negra. Me gusta mi traje, si, y mi apariencia con el puesto. Es sobrio, con estilo, no es lo demasiado formal para que la gente llegue a sentirse intimidada pensando que conversan con el abogado del diablo, pero si lo suficiente para que te tengan un poco de respeto cuando te diriges a ellos. No quiero que me identifiquen en una clase social o algo por el estilo, pero… ¿Es mi problema que parezca un pseudo-gangster con el puesto? Siempre me ha gustado el negro para vestir y si la gente opina que es demasiado serio, yo digo que es elegante, si me dicen que parece que voy de luto… quizá tengan razón, puede que vista así en honor a la decencia y la privacidad, hace tiempo que fallecieron a manos de la propia sociedad, la misma que en un principio nos otorgaba estos derechos. Bienvenidos al mundo del capitalismo, pero ¡Oye!, yo no soy el mas indicado para hablar mal de él, a fin de cuentas es quien me permite este traje.
Sin duda es como la vida misma, serás calificado e incluso despreciado dependiendo del traje con el que nazcas, pero el traje no hace al hombre, solo es lo que le muestra al mundo, y es ahora cuando me puedo alegrar de que mi traje negro lo pueda quitar cada noche, sobretodo en este país. Nunca podrás ir paseando por los barrios sin temer por tu cartera o tu vida incluso, y el problema es que en el tópico siempre son los del traje negro los que están dispuestos a atracarte, pero quizás no sea culpa suya, por lo menos en parte, ya que cada cual erige su destino, pero ellos ya nacen en ese mundo, viven marginados porque así lleva siendo durante los últimos cientos de años, empezaron como esclavos y siguen como tales.
Esta es una de las razones por las que he preferido vivir en el campo. No quiere decir que renuncie a las ciudades, las sigo visitando a menudo para hacer compras o simplemente algunas gestiones, pero me quedo sin ninguna duda con la tranquilidad que me puede ofrecer una casa.
Ella me esperaba al desayuno, me esperaba apoyada en la cocina de hierro con un vestido azul y unas medias que cubrían sus impresionantes piernas hasta la cintura, calzaba unos zapatos brillantes, de color intenso; vestía de gala y no sabía muy bien porque, me observaba con una mirada tan profunda que casi me intimidó al entrar por la puerta.
-Qué raro encontrare por aquí… Dije con ironía después de templar la voz en la medida de lo posible.
-Vivo aquí, ¿Recuerdas?- Cierto… me acuerdo- Dialogamos un rato entre gracias, una conversación relajada donde nos divertíamos con el despotricar de las palabras.
-¿Quieres tomar algo?- ¿Que hay?- Busca aquí y sírvete tu mismo… creo que quedan galletas y puede que cereales, lo que más te guste.
Rebuscando entre armarios y estantes encontré una rosca como las que me hacía mi abuela los domingos. Tenía como costumbre ofrecernos un trozo de la rosca a cambio de ayuda con sus tareas trabajos en casa, y así era como los domingos mis hermanos y yo nos levantábamos a las seis de la mañana para tener todo recogido antes siquiera de que empezase con la masa. Últimamente estoy bastante sentimental con estos recuerdos, y creo que la señorita Koroski tiene que ver en todo esto.
Siento ganas de contarle todo lo que siento por ella, mas mi temor a que dirá y mi reticencia y desconfío me frenan, puede que se haya dado cuenta de que también sienta algo, pero no puedo hacer nada que no sea conjeturar, o intentar adivinar lo que piensa.
De pronto, y sin yo tenerlo previsto, ni si quiera poder imaginármelo en mis mas profundos sueños, se abalanzó fogosamente sobre mi boca indefensa, iniciando una batalla de difícil resolución. Busca una respuesta por mi parte, y vaya si la encuentra, ya que lo que viene a continuación empezará a calentar el aire que nos rodea.
Nos movemos al ritmo sincronizado de nuestros corazones, todo el ímpetu en las ganas de hacer todo aquello en lo que llevábamos pensando durante días se manifestó sobre la mesa de la cocina.
Minutos mas tarde, en el suelo abrazados me susurra al oído.
– Quiero que seas tu quien me lleve de aquí, eres a quien llevo esperando durante los últimos años, y ya creía imposible que llegase. ¿Por qué has tardado tanto?
…Porque esperaba al momento adecuado.
– ¿El momento adecuado era este? – No – ¿Por qué? Me pregunta extrañada, donde incluso se permite fruncir ligeramente el ceño en señal de disgusto.
-Porque ahora haré algo de lo que no se si me arrepentiré.
-¿El que?
-…Ya lo sabrás.
Me levanté y fui al baño a pensar en todo lo que había pasado, es el mejor sitio para razonar las cosas porque nadie te molesta y no te distraes con nada. Y como en una explosión de una granada, las ideas me asaltan como si de metralla se tratase.
¿Cual era la mejor opción?¿Que le diría a mi tío?¿Y su padre?…
-¡Acabas o que?!- ¿Quién es?- Soy tu madre si te parece… sal afuera de una vez.
-Ah! Eres tu… ¿Qué quieres?- Quiero acabar con esto de una vez, vamos al salón a cerrar el trato y punto. – ¿Tienes algo en mente? – Si, te cuento por el camino, apura…
Nos esperaban sentados a la mesa de una forma cordial, pareciendo querer darle un tono de seriedad a todo esto, quizás un poco exagerado para mi gusto, pero sigo el juego manteniendo inmóvil tranquilidad en mi rostro y sentándome casi con soberbia.
Los cinco sentados a la mesa, mantenemos una conversación silenciosa durante unos segundos; nos miramos de arriba abajo unos a otros, esperando a quien será el primero en irrumpir. Entonces el francés con cara de querer acabar de una vez se levanta de la silla.
-¿Han llegado a alguna solución pour notre petit malentendido? 
Mi tío lo imita, y enérgicamente se levanta como si fuese a recitar un discurso de presidente.
– Pueden quedarse con los terrenos.
Y dejando a la gente con la mente preparada para escuchar con atención todas su palabras se retiró a preparar sus maletas, y obviamente le seguí hasta su habitación desconcertado por lo que había hecho.
-¿Qué pasa?¿Por qué has cedido?- Me ha llamado Freider- ¿Y?- Que …bueno… en realidad me ha llamado su abogado, Freider asesinó a su mujer y después se suicido, en el testamento nos dejo su casa.
-¿Se trata de una broma…?- Fíjate que broma, que ahora tenemos casa gratis.-Pero a donde vas tan rápido, tu has visto la tormenta que hay ahí fuera.-Lo sé, pasaremos nuestra última noche y mañana nos vamos, puedes creértelo que ahora tenemos hogar querido sobrino.!
Me quedé sentado en la esquina de mi cama el resto de la tarde con cara de pocos amigos, este era el momento en el que decidir, si optar por la locura o seguir el camino de siempre. Y todo empieza a indicarme de que será el primer momento en el que me lancé a riesgo de lo que me pueda pasar.
Ya de noche fui a la habitación de Nathalie, llamé suavemente mientras pronunciaba su nombre en voz baja, tardé casi dos minutos hasta que vino a abrirme, pronto me dejo pasar a dentro.
-¿Qué haces aquí a estas horas?- Prepara tus cosas.- ¿Qué dices…?- ¿No era el hombre que te llevaría lejos de aquí? prepara las cosas que necesites y nos vamos.
Por un momento creía que bromeaba pero a los segundos de ver mi cara, se dio cuenta de que hablaba muy en serio y no tardó mas de quince minutos en tener la maleta y la moral para irse de su hogar. Esto me daba señales de lo decidida que estaba y lo que confiaba en mi.
De madrugada donde la oscuridad es reinante en toda la región, dos viajeros empiezan con entusiasmo un largo viaje. No sin antes de dejarle una nota informativa de lo sucedido a mi tío. El sabría que hacer. Solo me preocupaba lo que podía decir el viejo.
 
 
 
 
 
 
 
Por diversas razones este sea posiblemente el último capítulo que publique así si alguien se interesa en comentar que lo haga ahora.