Historias de Mafia: Capítulo 1

Para los que han leído el borrador de mi historia en su momento ahora teneis el primer capítulo, que aunque se mantienen muchas cosas tiene gran parte de cosas nuevas incluido un cambio principal en la historia.

-¿Todo el mundo sabe que el mundo de las drogas mueve mucho dinero, pero hasta que punto es esto cierto?

-Él narcotráfico genera unos 300.000 millones de dólares en el mundo, convirtiéndose así en el segundo negocio mas lucrativo del mundo, solo por detrás del petróleo, y como con este ya se encargan de traficar las grandes potencias mundiales, dejan las drogas para el pequeño empresario de a pie.

¿Con que material trafica?

-…Cocaína, heroína, marihuana, codeína, morfina… Cualquier sustancia que produzca beneficios.

¿Cómo es el recorrido que pasa la droga hasta llegar al consumidor?

-Es como una gran empresa. Primero esta el fabricante, que produce la materia prima. Después el distribuidor que le compra la mercancía se la vende cortada a los grandes empresarios, estos la cortan y se la dan a sus hombres de la calle que la cortan y la venden.

¿Por qué se corta tantas veces?

-Es el margen de beneficios, imagínate que el distribuidor compra 100 kilos de materia pura. Entonces la corta y se la vende al empresario, que le compra 200 kilos, entonces este la vuelve a cortar y distribuye 400 kilos entre sus hombre. Al final, estos la cortan otra vez, transformando 100 kilos en 800, se incluyen aumentos en el precio/gramo entre cada transacción. Este es el proceso normal, y la razón de que el material que llega a la calle pierda tanta pureza.

¿Y que puesto ocupa usted en esta cadena?

-El de fabricante, distribuidor y gran empresario.

¿Podría explicarme eso?

-Bueno, es una historia larga que contar…

Vivía en un barrio de clase baja al sur en una familia de clase media, con un padre religioso y una madre trabajadora. Según mi padre era una buena oportunidad de compra a un buen precio, pero mi madre se sentía insegura en un barrio de este tipo, fue algo que tardó en perdonarle, si es que llegó a hacerlo…

Recuerdo muchas mañanas en las que aún no ha salido el sol al levantarme temprano. En invierno no amanece hasta las ocho y con 12 años me asustaban las calles llenas de gente, en la noche la gente es muy extraña y nunca me dejaban salir por si me pasa algo. Normalmente no me esperaba encontrarme a nadie a pie por casa porque mis hermanos ya eran lo suficientemente mayores como para irse de casa. Afuera solo se escuchaba el ruido de los pitidos de coches en atascos; antes del amanecer, cuando la noche es más oscura la carretera adquiere un tono tenebroso que me producía escalofríos.

Yo mismo me preparaba el desayuno, me vestía y salía por la puerta para ir a clase, o eso piensan mis padres, ya que normalmente quedaba con mi amigo Luca a jugar junto a un descampando al sur de los edificios Norrington.

En el colegio no era alguien muy relevante ni tiene demasiado interés como para relatarlo. Es lo que pasa en el resto de mi vida lo que cuento.

-¿Pero como llegaste a ser el protegido del señor Cicero?

-Ahora llego a eso…

Clarence ha sido mi mentor durante mi adolescencia, me acogió cuando acabe en la calle poco después del accidente. Él es el hombre mas respetado de los barrios fondos de la ciudad. Si alguien tenía un problema iban a Clarence, pero nunca se mezcla con el resto de jefes. Dirigía el negocio desde la sombra y aunque la pasma supiera que el controlaba todo nunca tuvieron pruebas para poder siquiera detenerlo, los únicos antecedentes fueron robos y agresiones antes de los 18.

Al principio fui su chico de los recados, aunque nunca me dejó coger una bolsa de caballo, ni mucho menos probarlo, según sus propias palabras:

“No puedes dirigir un negocio si te metes esa mierda en el cuerpo”. Clarence ha sacado la estructura familiar de la mafia siciliana para su organización. Así es como ha traído a sus primos para ocuparse de los encargos con la gente de la calle. La mayoría ha dispersado talleres o negocios propios donde poder blanquear las ganancias a lo largo de la periferia.

¿Qué relación tenía Cicero con la mafia italiana?

– Normalmente no tenían mucha relación, pero llegó un momento en el que era imposible no negociar, así que acabaron por trabajar para Clarence.

-Según tengo entendido, el nombre de “Clarence” era Carmine…

-Se lo cambió a los 21.

Pues Clarence no suena muy italiano.

-Es italoamericano, que no se porque te extraña, después de la gran emigración a principios de siglo XX se expandió el gremio por Norteamérica.

A los 18 pasé a ser su chófer personal, lo llevaba a donde el me decía. Estaba a su disposición las 24 horas del día, sin importar que estuviera en casa de alguien, comiendo o de viaje en indochina tenía que estar a tiempo para llevarle a donde fuera.

Llegado a este momento cualquier socio, trabajador o yonki para hablarle al jefe tenía que dirigirse antes a su hombre de confianza, yo. Empezaba a tener responsabilidades, incluyendo pequeños trabajos; el primero fue poco antes de navidades, un carguero hacía puerto cerca de la madrugada. Me dijeron que buscara el contenedor AS 0033, que contenía mercancía por valor de 25 millones, y fue no menos complicado llevarlo como carga hasta el remolque de camión porque quien tuvo que estar allí para hacer el trabajo no apareció. Nadie de nosotros sabía manejar una grúa de barco, así fue como mi primera entrega se retrasó un par de horas hasta que a Chris Castelluccio, socio desde hacía un par de días, se propuso llevar ese contenedor hasta los almacenes Silver Cup. Él sabía tanto de maquinaria como el resto de nosotros pero era el que saldría menos perjudicado si todo salía mal, era un favor que le hacía a Clarence por salvarle el culo en una redada de narcóticos.

 

Un viernes por la noche, dos coches de policía nos esperaban a fuera del club Satin Dolls, Clarence me hizo una señal para que retrocediera y antes de que pudiera sacar la mano del bolsillo lo acribillaron. Corrí hasta el sin entender porque empezaron a disparar si ninguna razón.

 

La muerte de Clarence fue obra del jefe de policía, Joe Mcphelan, un cabrón irlandés, bebedor, falso y corrupto como para vender a su familia por un coche nuevo. Clarence fue informante durante años, hace un tiempo lo detuvieron por tráfico de drogas y extorsión, desde entonces estuvo vendiendo al resto de familias para librarse de ir a la cárcel unos 20 años. Empezó a declarar en contra de policías corruptos hasta que cerca de 50 agentes de estupefacientes fueron arrestados por cohecho. Mcphelan averiguó la identidad del informante después de presionar a un conocido de asuntos internos.

Desde entonces Aniello Gravano impuso ley marcial para que sus soldati llevasen el control del crimen organizado en esta ciudad. Empezó a supervisar desde extorsiones a constructores, distribuidores de carne, narcóticos, hasta pornografía y todo desde el sofá de su mansión. Antes vivíamos en cierta connivencia con la mafia, pero ahora desde que se supo que mi antiguo amigo estuvo delatando al resto de Familias nos pusieron precio a nuestras cabezas, aquí fue cuando decidí alejarme un tiempo del país.