Mini-Análisis: El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford

 

Cocinandose a fuego lento, una historia de traición donde al acabar de verla no sabes si es un cobarde o un héroe, porque despues de ver como Robert Ford y Jesse James (Casey Affleck y Brad Pitt respectivamente) se comen la pantalla a cada aparición en escena, no sabes como quedarte.

Dos horas y 40 minutos de puro espectáculo visual, fotografía de ensueño y y despliegue artístico imponente. Con solo ver el título ya conocemos el final pero eso no es lo importante, y ni si quiera aun estando en el mundo del Oeste no te esperes duelos a la puesta del sol ni nada parecido, son largos diálogos y escenas.

Roberto Ford es un chaval que admira desde pequeño a Jesse hasta que acaba formando parte de su banda, pero poco a poco dos personalidades tan dispares empiezan a dar juego, descrubiendo la psicología de los personajes, desgranando las emociones de Robert Ford (Admiración, humillación, miedo…) y la locura de Jesse, que ya es un hombre agotado de ser un forajido, cansado de la vida.

Todo esto se refleja en un cuadro, un cuadro que muestra que Jesse conoce su destino, donde las muertes son a traición y por la espalda.

Es una película para amantes de películas donde se desvela la psique del personaje poco a poco, gente que disfruta con libros de Dovstoiesky, una estética realista y minuciasemente realista, donde se relatan todos los detalles a la perfeccion.