Depresión (2011-¿?)

Capítulo I: Contención del impacto inicial. Socialización de pérdidas, déficits y endeudamiento público.

Los acontecimientos económico-financieros de la crisis actual se interpretaron inmediatamente como el posible inicio de una gran depresión.

En 2008 pronto se advirtió que el mundo enfrentaba una crisis similar a la de 1929. La reacción anticíclica (política fiscal y monetaria fuertemente expansionistas) fue rápida, potente y bastante coordinada, evitando el colapso inicial.

Inmediatamente se pusieron en práctica planes deestímulo monetario y fiscal (en USA el estímulo fiscal fue cercano al 3% del PIB en cada uno de los dos años siguientes y los tipos de interésquasi cero). Tanto las economías avanzadas como las emergentes reaccionaron, al unísono, de igual forma.

Enprincipio, en 2008 los gobiernos estaban mejor preparados para reaccionar de forma anticíclica gracias al instrumental keynesiano, aun operativo a pesar del acoso y derribo neoliberal de las últimas décadas.Los programas de asistencia social, la seguridad social y los subsidiospor desempleo (casi inexistentes en los años 30) actuaron inmediatamente como estabilizadores automáticos anticíclicos frenando lacaída en picado de la demanda y retrasando los impagos de los créditos (hipotecas, …).

El colapso financiero se evitó gracias a ingentesrescates bancarios a cargo de los presupuestos públicos. Pero la regulación no avanzó con la excusa de no recortar los canales habitualesdel crédito tan necesario para la recuperación. Poco después de los rescates los bancos volvían a las andadas especulando en divisas, CDSs, Deuda pública y materias primas.

Frente al colapso de las exportaciones, China, el único país con una economía dirigida y con una amplia base industrial alimentada por la progresiva deslocalización, implementó un descomunal plan de estímulo a la inversión, en su mayor parte, pública, para mantener el empleo y evitar la creciente desestabilización social.

A la relativa recuperación de la demanda agregada y del comercio internacional se añadió una burbuja especulativa en los mercados de materias primas y alimentos, una recuperación de la actividad especulativa financiera (divisas y deuda pública) y una cierta recuperación de las bolsas.

En 2008, con una economía globalizada por y para los intereses de los grandes monopolios, las medidas frente a la crisis han sido más coordinadas que en los años 30. Pero se trata de una coordinación perniciosa, viciada y en beneficio exclusivo de las élites de las grandes corporaciones y bancos que han aprovechado para:

. Aumentar más aún la concentración del capital a base de más fusiones y adquisiciones.

.Aumentar su dominio sobre las instituciones democráticas imponiedo "su"política económica a través de organismos burocráticos a-democráticos bajo su control (FMI, BM, Comisión Europea, …)

. Aprovechar la coyuntura de crisis para el saqueo del sector público de los países más afectados según el modelo de las terapias de choque estudiadas por NaomiKlein.

. Desregular más, si cabe, el entorno económico globalizado, forzando más desregulación en el mercado laboral, más desregulación medioambiental y más desregulación social (ataque a la yugular del sistema de jubilación, pensiones y subsidios de desempleo).

.Conseguir una "recuperación" de sus beneficios con cargo a una disminución de los salarios, beneficios que no reinvierten en la economía real sino en la especulativa.

Capítulo II: “Solidaridad de mercado”.Consolidación fiscal, fin de los estímulos y recortes. Agotamiento del tirón chino.

Monopolistas y financieros han impuesto una especie de “solidaridad de mercado”.En ausencia de proteccionismo, y con la mayoría de las industrias deslocalizadas, los estímulos en unos países acaban beneficiando las exportaciones de otros.

Por otra parte, algunas economías, despojadas de instrumentos de política monetaria, tipos de cambio y política fiscal, en cuyas cabinas de mando se han colado instituciones a-democráticas como son el FMI y la Comisión Europea, deben ser sacrificadas a base de recortes, consolidación fiscal y estímulos negativos, para taponar las vías de agua del desregulado sistema financiero internacional y permitir que otras economías (EEUU, Alemania,… ) puedan mantener los estímulos para una hipotética futura recuperación.

Pero los desequilibrios sistémicos acumulados en elpresente siglo son de una magnitud incomparablemente mayor que los que precipitaron la Gran Depresión de los años 30. La posibilidad de una gran depresión no se ha considerado seriamente. Nadie está preparándose para el enorme socavón que se avecina. Bancos y corporaciones han aprovechado la crisis y los estímulos para concentrar más aún sus negocios. La polarización de la renta y la riqueza ha seguido avanzando aun ritmo mayor y la sobreproducción, que en 2008 se concentraba básicamente en el sector industrial, amenaza ya a todos los sectores ante la caída en picado del consumo y la inversión.

Los economistas pro-sistema, después de negar sistemáticamente la posibilidad de una nueva depresión, defienden que, de todas formas, si se presentaba tal eventualidad, con estímulos monetarios (los helicópteros monetarios de Friedman y Benanke) bastaría para evitar el colapso bancario y volver al negocio de la forma habitual.

ChristinaD. Romer, especialista en la política fiscal y monetaria de los años treinta, apuntó que una lección clave de la Gran Depresión de los 30 erala del peligro que implicaba reducir los estímulos antes de tiempo. Pero mientras nos acercamos al 5º año de la Depresión, las finanzas públicas han quedado desballestadas en la mayoría de los países y los signos de la depresión, levemente velados por los altisonantes discursossobre brotes verdes y los estímulos anticíclicos de los países que han podido permitírselos, vuelven a manifestarse con toda su acritud. El sector financiero, recién rescatado, y más concentrado y sistémico que nunca, vuelve a necesitar del suero público tras pillarse de nuevo los dedos en sendas burbujas (materias primas, divisas y deuda pública).

China,el motor de la especulación en materias primas y divisas, que consiguiódesacoplar de la crisis a un pelotón de países “emergentes” exportadores de materias primas, empieza a dar signos de agotamiento.


Durante los primeros ¾ de 2009 la inversión en activos fijos (fabricas, ferrocarril, … fue la responsable del 95% del crecimiento chino y del 45% del PIB. Un hito histórico sin ninguna posibilidad de mantenerlo por mucho tiempo. Un bosque de edificios de oficinas vacíos, grandes almacenes, barriadas residenciales, autopistas, puertos, aeropuertos, trenes, … todo vació,por todo el país. En la industria del acero en la que china tenía un exceso de capacidad de 200 mill. de tn. en 2008, el programa de estímulopromovió la construcción de nuevas factorías que añadieron una sobrecapacidad de 58 millones de toneladas adicionales.

Elsobrecalentamiento de la economía china se tradujo en un aumento de la bolsa del 100% (índice de Censen) durante 2009, mientras que los preciosde la vivienda se dispararon entre un 51 y un 68% en las principales ciudades. Los coches, camiones y autobuses también aumentaban sus precios en un 45%.

El estímulo de la inversión pública no se ha traducido en una mejor distribución de la renta y la riqueza (demanda interna) sino más bien al contrario. China es el país con más desigualdad del mundo (después de Nepal). Además, la mayor parte de la nueva capacidad instalada lo ha sido en el sector exportador (controladopor los monopolios multinacionales) en orden a una futura recuperación de la demanda externa mundial que no se va a producir.

La demandachina de materias primas, junto a la especulación inducida por Londres-Wall Street, han actuado como la “locomotora” que ha permitido un desacoplo temporal de los países exportadores de materias primas. Esta etapa está a punto de finalizar. Pero China nunca va a sustituir a EEUU o Europa como locomotora consumista mundial,puesto que ello implicaría mejorar las condiciones sociales de los trabajadores y revaluar el Yuan y esto no va ha suceder puesto que el gobierno chino es una marioneta de los monopolios multinacionales que han convertido a China en una plataforma exportadora.

Los síntomas de la recaída ya son manifiestos. La crisis financiera cabalga de nuevo. De nuevo reuniones maratonianas para evitar o retrasar un desastre difícilmente absorbible por los desballestados presupuestos públicos. Los precios de las materias primas (cobre, cinc, estaño, …) están en caída libre desde julio 2011 y la recesión ensombrece de nuevo el panorama mundial, y esta vez sin desacoplamientos que valgan.

 

 

http://crisiscapitalista.blogspot.com/2011/10/fase-4-depresion-permanente.html