Entre botellas

       Se podría recurrir a una convención cultural, arraigada y anclada entre nosotros. Como una costumbre, de casi obligado a recurrir a ello para festejar, celebrar o simplemente divertirse.

        Recuerdo lo que me dijo un día una amiga inglesa: "Vosotros bebeis porque teneis la cultura romana de la bebida, aquí la gente bebe sin control." Solo pude esbozar una sonrisa y pensar ¿Por qué países con un mayor avance cultural y social ven en su lista negra el alcoholismo juvenil? . La embriaguez es asimismo simbólica, aunque la expresión conductual de la “borrachera” – la forma en que la gente se comporta bajo los efectos del alcohol- varía de un país a otro, en el norte de Europa es motivo de reconocimiento soportar ingentes cantidades de alcohol. Es entonces un mal endémico del comportamiento, un problema de identidad, de confianza en nosotros mismos, ¿De que manera nos hemos quedado desvinculados de la capacidad de interactuar y divertirnos?

       Puede que el problema no sea nuestro, si solo podemos conocer una manera de relacionarnos, si nos vemos conducidos por el camino fácil. Hay muchas razones por las que el alcohol sigue en la misma posición hegemónica pero se pueden destacar dos. Por una parte es uno de los negocios boyantes de este país, por otro es un elemento de entretenimiento, distracción del pueblo