El Porque los Jugadores Abandonaron los Salones de Arcade

Los salones de arcade fueron la cuna de los videojuegos, lugares donde grandes títulos vieron la luz y que se convirtieron en referencia para los jugadores. Pero aun con su magia estos locales son un negocio en decadencia. Y por mas que me entristezca esta situación (todavía recuerdo con nostalgia cuando jugué X-Men Vs Street Fighter en una pantalla gigante), no puedo dejar de pensar que estaba destinado a pasar. He aquí una lista de razones por las cuales los jugadores han abandonado lo que antes era su centro neurálgico.

Económicas:

A la larga, resulta mas económico adquirir un juego para una plataforma domestica que jugarlo en un arcade. Aunque el precio de un juego exceda por mucho el de una partida del mismo en un arcade, en el arcade tienes que pagar por cada partida en cuanto que por la versión domestica solo pagas una vez.. Solo piénsenlo: si dos jugadores deciden intentar jugar un juego 2 horas todos los días durante un año, pero uno se compra la versión domestica por 50 euros y el otro va al arcade todos los días y tiene que usar de 2 a 5 monedas por día, la cantidad total del gasto de este ultimo seguro supera los 50 euros gastados por el otro, quien de paso podrá repetir el proceso otro año a costo 0.

Mayores Opciones:

Las versiones domesticas siempre cuentan con varios añadidos que las vuelven mas atractivas que sus originales del arcade. Varios modos de juego, personalizar las opciones ( si quieres hacer eso en un arcade tienes que convencer al encargado de la tienda de que lo haga por ti, lo que yo nunca he visto que suceda) o la capacidad de guardar la partida y continuar donde te quedaste cuando quieras en lugar de empezar todo de nuevo en tu siguiente visita al arcade.

Menos Competencia:

¿Quién no tubo que hacer fila para probar un juego?, ¿quién fue a un arcade pensando en jugar x titulo y se quedo con las ganas porque uno o varios individuos literalmente no se despegan de la maquina?, ¿quién no estaba todo feliz jugando a un juego de pelea y en cuanto llevas algo de avance (o cuando a penas estas comenzando) viene otr@ ti@ a retarte, te consigue derrotar, y tu pierdes tu turno y tu moneda? A mi me pasaron todas estas cosas, y varias veces di media vuelta en la puerta del salón al verlo muy lleno porque sabia que me pasaría mas el tiempo compitiendo por la maquina que contra la maquina. En tu casa apenas tienes que competir contra tus familiares cercanos o compañeros de habitación, y con ellos puedes llegar a un acuerdo de horarios o jugar a 2 de común acuerdo ( como odiaba ese asunto de los retos, recuerdo un día a un tipo que no paro de meter monedas en la maquina hasta que me la robo).

Mas Comodidad:

En un arcade tienes que jugar de pie o en un banco que no necesariamente es cómodo, y de paso aguantar un montón de cacofonía que casi oculta el sonido del juego, especialmente de esos tipos que no entienden el concepto de tono moderado de voz. En tu casita puedes recostarte en el sofá, con u montón de bocadillos, en pijamas y con ningún otro sonido que no venga del televisor.

Perdida de Ventaja:

En este momento alguien dirá “ pero todo eso ya pasaba casi desde el inicio de los arcades y aun así mira cuanto duraron”. Es verdad, y la razón es que los arcades eran tecnológicamente superiores a las consolas, y las conversiones domesticas siempre eran inferiores técnicamente hablando, y en los tiempos de las 8 bits a veces ni tenían nada que ver con lo visto en los recreativos. Esta calidad superior hacia que los jugadores se olvidasen de los mayores incómodos para poder probar el juego en todo su esplendor. Esto se acabo con la llegada de las consolas de 128 bits, que estaban a par con los arcades y eliminaban su ventaja por completo. Los jugadores pensaron “si ahora el titulo es igual en ambas versiones, ¿por qué me molesto?. Y si no me creen , solo vean que la decadencia de los salones recreativos empezó con la llegada de esa generación de consolas.