La Nueva Mitologia

Desde el siglo XIX se ha podido observar un progresivo incremento en la producción de historias ficciónales, que ha crecido hasta el punto de que actualmente tenemos un verdadero boom creativo que probablemente no se había visto nunca en la historia de la humanidad. Cada año aparecen una cantidad considerable de nuevos personajes y universos  ante nuestros ojos, y muchos de los ya prexistentes son expandidos y vueltos mas ricos. Un conjunto de relatos que pueden rivalizar en riqueza a toda la mitología creada por las antiguas civilizaciones. Una idea sorprendente, ya que dicha mitología es la recopilación  de milenios de relatos, y lo que hemos hecho actualmente ha solo tomado un par de siglos, un tiempo que comparado con la escala total del tiempo del universo es solo un parpadeo.

Hay muchas razones que explican este fenómeno: La creación de nuevos conceptos y tecnologías que han proporcionado nuevos métodos para narrar historias fuera de los clásicos relatos escritos y hablados o el teatro: La grabación de video, el comic, la animación y los videojuegos. El que existan mayores medios para difundirlos: el cine, la televisión, la radio, internet e incluso las actuales tecnologías de impresión. El aumento del alfabetismo y finalmente, el hecho de que se hallan vuelto un negocio bastante rentable, fruto de una sociedad con mas tiempo libre que sus ancestros y necesitan algo para mantener ocupadas sus mentes, por lo que la historia ficcional se ha vuelto otro producto producible a escala industrial.

Pero,¿cuál será el destino de todos estos personajes y mundos?. Lamentablemente, muchos desaparecerán. La subsistencia de un relato depende de que este este presente en la mente de las personas. Un relato que no consigue éxito, o que después de su logro inicial se pierde en el tiempo termina por ser opacado por otras historias, ya sean nuevas o antiguas que han sabido mantenerse frescas. Sin que la gente tenga presente estas historias, estas están condenadas a desvanecerse en las arenas de la historia. ¿Y que pasara con las que sobrevivan?, pues la grandeza.

Cuando un relato es popular, se vuelve parte de nuestro conciente. Eventualmente alguien lo vera desde un prisma distinto, reinterpretándolo a su manera. Eventualmente las personas harán a los personajes suyos, conectando con ellos sus miedo, aspiraciones, vergüenzas o alegrías. En ese momento dejaran de ser simplemente la creación de una persona y se convertirán en un símbolo, un concepto, una parte integrante de nuestra cultura, influenciándola y siendo influenciados por la misma. El sumun de ese proceso llega cuando dichos relatos caen en el dominio publico. Como saben, las leyes establecen que después de un periodo de tiempo, generalmente de 100 años, las historias ficciónales pierden su derecho de autor y quedan a disposición total del publico. En un futuro relativamente cercano cualquiera podrá crear su historia de Superman, su propia película de Star Wars o su propio videojuego de Mario, sin tener que pararse a pensar en la legalidad de sus acciones. Y cuando una historia pertenece al mundo asegura su inmortalidad, ya que siempre habrá alguien que se encargara de mantenerlas vivas.

Y no debemos preocuparnos por los cambios que sufran aquellas historias que tanto adoramos. Primero, porque ya ha sido demostrado por los héroes clásicos como Hércules ( o Heracles si prefieren el nombre griego) que por mucho que se “juegue” con ellos, pueden mantener su esencia a lo largo de los siglos. Y segundó, los cambios son esenciales para mantener a los personajes al día y presentarlos de manera fresca a las nuevas generaciones, que debido al proceso de búsqueda de identidad propia, suelen rechazar aquello que sus padres disfrutaron.

Pero ahora vallamos mas lejos, he imaginemos estas historias dentro de, por ejemplo, 5000 años. En ese punto se habrán enraizado tanto en la cultura que pasaran a ser vistas como la mitología de nuestra época. Y lo que ahora es considerado solo una afición será materia de estudio de grandes mentes. Y es que para bien o para mal, ellas serán una de las mayores carta de presentación de nuestra sociedad a las generaciones futuras, ya que en ellas están grabadas el alma de quienes las crearon y de los que le dieron su toque a lo largo del tiempo. En ellas están evidenciadas nuestra psicología, nuestra cultura y la forma en que veíamos y sentíamos los sucesos de nuestro mundo.

Y algo que en cierta forma es cómico es que podrían a llegar a considerar que algunos de estos relatos tienen mas base real de la que poseen en verdad. Se podría discutir si Sherlock Holmes, James Bond o Gregory House fueron personas reales, o si el nivel tecnológico visto en Metal Gear existia en nuestra época o no. Parece locura, pero actualmente nos preguntamos si figuras como el Rey Arturo o Robin Hood fueron reales, basadas en alguien real o solo fruto de la imaginación de una persona. Y no veo porque no pueda volver a ocurrir. Y la gran ironía es que las respuestas a la preguntas que vuelven locos a los eruditos del futuro son conocidas por la mayor parte de las personas de nuestra época, así como las personas del pasado conocían las de las cuestiones planteadas por los eruditos de hoy.