¿Realmente Estamos Peor Que Antes?

Muchos habrán escuchado, especialmente de gente mayor, que los tiempos de antes eran mejores, o que la sociedad de ahora es peor que las pasadas. Déjenme negar estas afirmaciones comparando la situación de nuestra cultura con algunas de las pasadas.

Cuando la escritura apareció en nuestro mundo, pocos se podían permitir el lujo de aprender a utilizarla, hoy la mayor parte de la población mundial sabe leer y escribir.

Hace no demasiado se pensaba que era normal y moralmente aceptable que un niño hiciese trabajos pesados como minería o trabajo industrial. Y aunque hoy todavía es una situación que afecta a muchos menores, existen muchos esfuerzos para abolir este tipo de practicas alrededor del mundo.

Antiguamente un hombre podía poseer a otro como esclavo. Hoy la esclavitud es un crimen en todo el mundo.

Antes a los enfermos mentales se les trataba peor que a criminales. Hoy son tratados con la dignidad y atención que su enfermedad merece.

En antiguas culturas como algunas ciudades griegas la pedofilia era aceptable. Hoy en todo el mundo es considerado una abominación.

Antes se contaminaba si parar pensando que la Tierra absorbería todo y se cazaba sin control pensando que las especies jamás desaparecerían. Hoy la humanidad tiene conciencia ecológica y muchos trabajan para preservar nuestro ambiente.

Antes la idea general era que las mujeres eran inferiores a los hombres y no podían ocupar los mismos puestos. Hoy en muchas partes desgraciadamente sigue siendo así, pero en otras ya se han alcanzado grandes progresos en la igualdad y muchas m mujeres ocupan puestos de importancia y realizan trabajos que eran solo permitidos a los hombres.

Antiguamente la mayor parte de las enfermedades eran mortales. Hoy se ha encontrado cura o tratamiento para la mayor parte de ellas.

Antes la tortura era un método aceptado de interrogatorio y castigo. Hoy es considerado crimen contra la humanidad

Antes cuando los familiares o amigos se separaban por la distancia, pasaría mucho tiempo antes que volvieran a entrar en contacto incluso por escrito. Hoy las personas están al alcance de un numero telefónico o algunos clicks de ratón.

En la antigüedad la idea de derechos de los animales era risible. Hoy es una realidad.

No hace mucho en un país democrático un político podía apoyar políticas de segregación racial. Hoy es suicidio profesional.

Antes los trabajadores estaban a merced de sus patrones y tratar de oponérseles podía significar incluso enfrentarse a la autoridad. Hoy los trabajadores tienen medios apoyados por los gobiernos de defender sus derechos.

Antes si un ciudadano común quería expresar su opinión sobre un asunto ante el mundo, debería esperar a tener la suerte de que una carta suya fuese publicada en un periódico o revista o que se la preguntasen para un informativo. Hoy cualquiera puede decir lo que piensa en un blog de internet.

Antes las culturas “civilizadas” pensaban que tenían el derecho a acabar con las culturas “salvajes”. Hoy las culturas autóctonas son protegidas como patrimonio cultural.

Antes las enfermedades infecciosas se propagaban debido al ala falta de higiene. Hoy es inconcebible que vivamos con la suciedad de algunas ciudades medievales.

Durante siglos la guerra se considero una parte natural de la civilización. Hoy es cada vez mayor la conciencia de que debemos evitarla.

No soy un optimista perdido. Se que hay cosas que han empeorado. Que gracias a la droga los criminales se han vuelto mas poderosos que nunca. Que tenemos demasiadas armas capaces de autodestruirnos. Que las intolerancias culturales y raciales están alcanzando niveles preocupantes. Pero nos hemos concentrado tanto en estas situaciones negativas que hemos olvidado aquello en lo que hemos avanzado. Por eso no todo estará bien, pero tampoco esta tan mal como lo pintan.