Recordando: Shadow Warrior

El nombre de 3D Realms esta inevitablemente asociado con Duke Nukem, ya sea por la enorme popularidad de Duke Nukem 3D o por la absurda cantidad de tiempo que les esta tomando crear Duke Nukem Forever. Debido a esta situación es comprensible que algunos de sus títulos que no están protagonizados por el rubiales mas macho de la galaxia hallan quedado un tanto en el olvido. Uno de esos juegos es Shadow Warrior. 

 
Uzi-no-Jutsu 
How Want Some Wang?

Japón esta dominada por las corporaciones. Cada una de ellas cuenta con los servicios de un Shadow Warrior, un guerrero ninja que se encarga de todos los trabajos sucios de la compañía. Como era de esperar, la mas poderosa de todas las corporaciones, Zilla Enterprise, tiene al mas poderoso de los Shadow Warriors: Lo Wang, quien adora el sushi y las armas de fuego rápido. Pero un día el presidente Zilla decide que desea conquistar todo el mundo, por lo que invoca un ejercito de criaturas maléficas para llevar a cabo su plan. Pero no contaba con un obstáculo: Lo Wang podrá ser un sanguinario y despiadado asesino, pero es un sanguinario y despiadado asesino con principios, y decide oponerse a su ahora ex jefe

Grenade launcher-no-jutsu

You Don’t Mess With Lo Wang

Shadow Warrior es un FPS semejante a Duke Nukem 3D lanzado en 1997. El objetivo de los distintos niveles es encontrar 4 llaves / tarjetas de acceso, que nos  permitirán ir abriendo gradualmente nuevas zonas del escenario hasta que lleguemos al final del mismo. Para encontrarlas deberemos explorar los escenarios, resolver puzles, esquivar trampas, y, claro está, acabar con cualquier criatura paranormal lo suficientemente insensata para meterse en nuestro camino.

Come Shurikens

Lo Wang contara con un arsenal nada despreciable. Evidentemente incluye armas de corte ninja  como una katana o shurikens ( los cuales podemos recuperar de las paredes en caso fallemos). Pero además podrá usar un par de uzis, un lanzacohetes ( que podrá lanzar tiros teledirigidos y nucleares si encontramos los ítems adecuados), una riot gun ( una bizarra mezcla de escopeta y ametralladora), lanzagranadas y hasta la cabeza de los trolls enemigos ( la cual puede realizar distintos ataque dependiendo del dedo que Lo Wang le incruste en el cráneo) . Y si todo eso falla, aun nos queda la opción de usar los puños de furia de Lo Wang. Podremos también transportar con nosotros una serie de ítems que podemos usar en cualquier momento, como botiquines portátiles, gafas de visión nocturna, trampas para pies, una granada que nos permite hacernos invisibles y un maletín d herramientas que nos permite reparar vehículos. Si, este juego nos permite usar vehículos, tales como tanques, barcos y hasta un curioso montacargas con una ametralladora pesada.

No seas troll o terminaras asi

La variedad de los niveles es aceptable. Visitaremos aeropuertos, pequeños poblados, estaciones de tren, buques, ruinas, un volcán en erupción e incluso la residencia del maestro de Lo Wang. Los escenarios no son lineares, por lo que ,muchas veces tendremos que retroceder en nuestra búsqueda de las llaves. Uno de los problemas del juego es que a veces la ubicación de las susodichas llaves es tan enrevesada que estaremos un montón de tiempo buscándolas, y no es raro tener que recurrir a una guía. Para compensar hay un grado llamativo de interactividad con el escenario: es posible activar las muchas maquinas de pachinko o de refrescos que se encuentran por los niveles, y por veces nos toparemos con muñecos de entrenamiento los cuales podemos golpear para recuperar energía. Y además hay un montón de zonas secretas en cada nivel que motivan la exploración. La variedad de enemigos también es de notar: ninjas monstruosos, peces asesinos, una especie de bicho semejante a los hunters de Resident Evil y unos realmente odiosos zombis con explosivos que, a menos que los destrocemos con un arma explosiva, después de morir  se transforman en un fantasma muy ágil, molesto y con ataques a distancia ( como los odio).

Corta, pica y acaba con armadas de la oscurida

Hay bastante humor a lo largo de todo el juego, mucho del cual es generado por el facto de que Lo Wang esta loco de remate, y no para de decir tonterías todo el tiempo dependiendo de la situación:”amo los shurikens” ( si recogemos unos cuantos),”¡aaaahhh! mejor que acupuntura”(si usamos un botiquín portátil), “personalidad múltiple” (si partimos a alguien por la mitad con la katana), “debe ser hecho en América” ( si intentamos activar un vehículo dañado, incluido los de marca “Titsubishi”), “esto no es un torneo, es real” ( ¿se acuerdan de Karate Kid, verdad?). Hay bastantes chistes referenciales en las zonas secretas, entre otras cosas podemos ver a una cierta famosa arqueóloga inglesa encadenada en una celda, o encontrarnos con una tumba que dice “Chan, resbalo en la ducha” (si no lo pillan, el Chan es de Jackie Chan). Un problema con este humor es que a veces se pasa con los estereotipos asiáticos, y puede llegar a ser ofensivo para algunas personas, agravado porque aquí es patente la típica falta de distinción entre las culturas chinas y japonesa (¿ desde cuándo hay ninjas chinos?). Tal como Duke Nukem 3D hay toques de erotismo, pero bastante menos notables. Fuera de una que otra revista porno desperdigadas por los escenarios, el mayor elemento sexual del juego son las concubinas del maestro de Lo Wang, las cuales parecen salidas de un juego hentai, tanto por el hecho de su diseño anime como porque aparentemente se pasan el día desnudas ( pero antes que los chicos se lancen a buscar el juego como locos, hay que avisar que estas chicas mantienen los brazos y las piernas en posiciones que no dejan ver nada).

¡Poster de Slayer!

(y aunque no se ven aqui, también hay de Cazadores de Magos)

¡¿Sailor Moon?!

Para mover sus gráficos el juego recurre al Build Engine, el mismo motor grafico usado por Duke Nukem 3D. Evidentemente esto hace que su apariencia sea obsoleta si lo comparamos con un FPS más moderno. Pero para la época en que salió eran bastante buenos, con escenarios y enemigos bien diseñados y estos últimos contaban con un numero de animaciones aceptables, incluyendo varios tipos de muerte dependiendo del arma usada. Los escenarios son en 3D, pero los enemigos y otros elementos son sprites 2D, lo que crea el molesto efecto de “no importa de que ángulo lo veas, siempre veras  mismo” ( no me gustaba en aquella época y no me gusta ahora). A destacar que las manos y armas de Lo Wang fueron modeladas  con volvex ( una técnica grafica ya prácticamente en desuso huy en día). Esto les da un nivel de detalle excelente, y permite incluir algunas animaciones de su funcionamiento o cosas como que las Katana y los puños de furia de Lo Wang se van manchando de sangre a medida que los usamos ( la cual desaparece si nos metemos en el agua).

¡No me apuntes con eso!

En términos sonoros destaca la voz de Lo Wang. Creada con un falso acento oriental completamente tronchante, es una de las razones por la que este demente ninja es tan carismático. Los efectos de las armas también están bastante conseguidos, y es fácil reconocer cual es cual solo por el sonido que hacen. En cuanto a los enemigos, se limitan a una serie de gruñidos que terminan por volverse cansinos tras algunos niveles . El juego carece prácticamente de música ( solo suena en la pantalla de puntuación tras acabar el nivel).

El juego además cuenta con un modo multiplayer ,donde se podrá decidir que Lo Wang es el mas Lo Wang de todos en partidas deathmatch.  Y como dato curioso, se llegaron a publicar dos novelas basadas en el juego:  “For Dead Eyes Only” y “You Only Die Twice” ( títulos que son obvias parodias a historias de James Bond).

My sword is bigger

En fin, un juego injustamente olvidado que también se merecía una continuación con un periodo de desarrollo enorme (  Lo Wang wants more Wang). Si te gustan los FPS con jugabilidad de vieja escuela y no le haces asco a los gráficos de vieja escuela, deberías darle una oportunidad si te cruzas con él.

“Cuando voy al cine siempre llevo un paquete de shurikens. Si alguien hace ruido con sus popcorns, lanzo shurikens en la oscuridad. ¿A dónde van dar?, nadie lo sabe…”

Lo Wang