Titus the Fox, el infierno hecho plataformas

Titus the Fox, to Marrakech and Back fue uno de los títulos que más pesadillas me provocó de jovencillo. No es que fuera un survival de la época, no. Es una especie de arcade plataformero, pero de los más difíciles que he probado.

 

Se publicó en 1991 por Titus Interactive, una empresa francesa de la que nunca más supe. La programación corrió a cargo de Eric Zmiro y el diseño de Francisco Fournier y de Stephan Beaufils. La versión original se supone que se basaba en una canción de Vincent Lagaf y el juego se llamaba Lagaf: Les Aventures de Moktar Vol. 1: La Zoubida. Al ser este tipo totalmente desconocido fuera de Francia, le cambiaron el nombre por el de la propia compañía. Salió para Amiga 500, DOS, Amstrad CPC, y posteriormente Game Boy y Game Boy Color.

Fue de esos juegos que compraba por correo, la mayoría de veces a escondidillas. Nada más arrancarlo me maravillé. El nivel gráfico era muy alto, con mucho detalle, gran variedad de enemigos, escenarios inmensos. Constaba de 15 niveles a recorrer para rescatar a tu novia, la zorra Suzy. Como bien dice el título, debías ir hasta el desierto y luego volverte. Pero qué difícil era…

 

Avanzabas por los inmensos y laberínticos escenarios intentando buscar la salida, saltando de aquí a allá, evitando trampas y todo tipo de peligros. Los enemigos eran de todo tipo: perros que despertaban cuando te acercabas, borrachos, obreros, abejas, bebés, ladrones, matones, fakires, esqueletos… De tanto en tanto te encontrabas con un enemigo final. La forma de acabar con ellos era lanzándoles algo. Lo que pillaras por ahí. Cajas, pelotas, botellas… Un punto muy atractivo es que, aprovechando la velocidad de tu personaje, podías correr tras un enemigo y agarrarlo por la espalda. Así, podías lanzarlo contra otro y matabas dos pájaros de un tiro.

La dificultad era tan alta que era uno de los juegos, en su época y género, más largos. Estuve meses para terminarlo, me duró un verano entero. En aquella época al terminar un nivel te daban un código, y así accedías directamente. Lo malo es que un amigo no te podía chivar sus códigos, porque los generaba la máquina. Demasiado pequeño para saber de algoritmos (ahora ya soy mayor y tampoco es que sean lo mío Razz), y ni hablar de internet. Así que a sudar y pasarlo como es debido. Para que os hagáis una idea, os dejo unos mapas: nivel3nivel6nivel8nivel11.

Si a alguien le apetece torturarse para instalarlo (va sobre DOS), y desesperarse para intentar superarlo, decir que el juego es abandonware. Lo podéis encontrar en la mayoría de este tipo de webs, pero ya os pongo un enlace: descarga Titus the Fox