Higadillos televisados, El Juego de tu Vida

La tele cambia continuamente. Siempre hay que ofrecer algo nuevo para destacar en la oferta y conseguir más audiencia, pero claro, el tiempo pasa y las ideas se acaban. Quizá lo último realmente nuevo que ha hecho la TV es Gran Hermano, nunca se había visto nada así antes. Pero sin ser tan radical, la cosa va perfilándose, mutando.

 

Operación Triunfo se parece como un huevo a una castaña a lo que fue en inicio. Entonces era un rollete y aburrido, pero ahora, siendo igual de amuermante y pesado, tenemos a Evaristo Mejide, Risto para los amigos. El objetivo del programa ya no es un concurso de canto, ni una escuela, ni siquiera crear un producto, como el propio Risto decía. Ahora es humillación pública. OT casi dobla el share en la parte de las valoraciones (del señor Mejide, básicamente), lo que ha provocado que ahora se hagan después de cada actuación, y no al final.

El concursante de OT también ha cambiado. Antes, eran chavales que el que más o el que menos, todos habían recibido clases, tenían un grupo, actuaban en salas… Ahora ya no. Son karaokeros, posesos del Sing Star, que lo que quieren es ser famosos, no cantantes. Saben a lo que van, a explotar ciertas cosas para hacerse un hueco en cualquier programa al salir de la "academia". Y claro, eso es el pez que se muerde la cola: la crítica es más dura aún, lo que hace que cada edición el concursante sea más "granhermanero", lo que hace que expriman aún más a esos jovenzuelos con sueños de fama y riqueza fácil.

 

Pero Tele 5, en su estilo tan depurado (en técnica, el contenido es otro cantar) ha dado un paso más que me resulta fascinante. El Juego de tu Vida se emite la madrugada del miércoles, y se hace llamar concurso aunque no lo sea: todos los participantes conocen las respuestas perfectamente. No es necesario tener alguna habilidad, talento o conocimientos. Con que estés dispuesto a humillarte públicamente basta.

 

La dinámica es sencilla: entrevistan a familiares y amigos del participante para sacar trapos sucios, y someten al hasta hace poco ingenuo sujeto a una batería de 200 preguntas. Con un polígrafo saben si miente o no, y lo registran. Al día siguiente el participante se sienta ante las cámaras, y deberá enfrentarse a 21 de las 200 preguntas para obtener hasta 100.000€, acompañado por 3 personas cercanas. Es obvio que las 21 son las más gore. De lejos. La escala de fases es así:

Nivel 1: 6 preguntas: 1.000€

Nivel 2: 5 preguntas: 3.000€ 

Nivel 3: 4 preguntas: 5.000€ 

Nivel 4: 3 preguntas: 10.000€ 

Nivel 5: 2 preguntas: 40.000€ 

Nivel 6: 1 pregunta: 100.000€

Una sola mentira te descalifica, y te vuelves sin un duro. 

Al principio la gente entraba divertida y salía destrozada. Y destrozada normalmente por una cifra de 5.000€ o 10.000€, que es un dinerín, pero si rompe tu matrimonio o relación, te deja seriamente comprometido con tus padres o hijos, o te echan del trabajo (a unos 3 o 4 seguro que los han echado), tampoco es tanto dinero.

 

Esa época del programa era mi favorita. Lo podías ver con un bol de palomitas, realmente divertido, aunque no acababa de comprender por qué iba la gente ahí. La pregunta estrella de esos programas, para mí, fue una que le hicieron a una chica los padres de la cuál tenían una frutería. Como no puede ser de otra forma, la pregunta fue que si se había masturbado en la frutería con las frutas de la tienda. La respuesta es sí, siempre es sí. A no ser que la pregunta sea: ¿Sigues queriendo a tu mujer? Very Happy Ahora la pregunta que espero es algo más fuerte. No se, zoofília, coprofagia, algo de eso…

Visto lo visto, la gente no es tan tonta. Alguno cae de tanto en tanto, pero ahora van pasotas. Les preguntes lo que les preguntes, se quedan bastante templados. Claro, así no tiene gracia. Pues ahora se dedican a humillar a los acompañantes. El mejor (o el peor) fue un hombre que trajo a su exmujer y al marido de ésta. ¡¡¡¿¿¿PERO ES QUE NO QUEDA GENTE CON CONOCIMIENTO???!!! Me pregunto qué habrá sido de esa pareja…

 

Otro tipo de concursante es el que tiene un objetivo. El que tiene algo dentro y quiere sacarlo como sea y, si encima le dan pasta, mejor. Suele ser gente que sale del armario o quieren abandonar a su pareja. Pero volvemos a lo anterior: se ceban en los acompañantes.

El público mola. Sale una pregunta tipo: ¿Has usado tus conocimientos como mecánico para robar coches? Pues cuando dice que sí y gana sus eurillos, el plató es todo risas, aplausos y jolgorio. Viva. 

¿Qué nos pasa? ¿A qué estamos dispuestos a llegar por un puñado de € (recuerdo que no suelen pasar de los 5.000 o 10.000€)? ¿Y los acompañantes? Porque esos no rascan ni un duro… ¿Qué impulsa a la gente para ir a un programa así? ¿El dinero? ¿Salir en la tele? ¿Sacarse un peso de encima? Las consecuencias son demasiado horribles para mí, pero cada semana salen 2 o 3 nuevos…

Entiendo a los participantes de Gran Hermano, OT, Tienes Talento (o no), y todas estas cosas. Entiendo a la prensa del corazón, a los que debaten mierdas de temas de forma grosera. No compartiré ni aprobaré eso, pero los comprendo. A los que van a El Juego de tu Vida no los entiendo.

Saludos y buen fin de semana. 

¿Por qué no abrimos las ventanas del manga y nos aireamos un poco?

El dibujo japonés tiene muchas virtudes. La principal (y casi básica) es que ha sabido trascender la frontera de los 12 años, llegando a todo tipo de público. Se ha diversificado tanto que tenemos series de fantasía, costumbristas, románticas, gore, acción, porno, ciencia-ficción… Se puede decir que, tengas los gustos que tengas, hay algo hecho en Japón que te va a encantar. Seguro.

 

Pero de unos años para acá, me parece que esto se desmadra. Hay series en papel que aventajan en ventas a las hasta no hace mucho clásicas americanas. Esto a mí me importa un pimiento, pero sí hay cosas que me intrigan. ¿Por qué se leen tantas historias niponas? Por muy friki que uno sea, se te escapan cosas. Primero, que la mayoría de traducciones que nos llegan son de la versión americana, casi nunca directamente de la japonesa. Una traducción de una traducción…

Y el tema cultural no es tontería. Cosas que nunca acabaremos de entender, sin duda, y eso hablando de historias normales. Si nos ponemos en temáticas más históricas suyas, o folklore, o su cultura como su música, su literatura, su cine, su televisión, sus mitos… Ahí lo más probable es que no sepamos qué está pasando realmente. Se puede disfrutar de todas formas, pero no debidamente. El esfuerzo por comprenderlo nos podría llevar mucho tiempo. Tanto como la vida de un japonés.

Con todo esto, ni echo pestes sobre el dibujo japonés ni sobre sus aficionados. Sólo digo que hay también grandes obras americanas más allá de Shrecks o Los Increíbles de turno. En novela gráfica, auténticas maravillas. Europa pasa a un tercer plano, eso está claro, sin saber qué hacer: o seguimos con la tradición clásica, o tiramos por imitaciones cutres de Pixar con Donkey Xotes de tercera regional.

Pero encontramos algo más cercano, más nuestro. Obras maravillosas que se esconden entre tanto Nakamura, Shiminawa y Yamamoto.

No soy un fanático del dibujo, y admito que lo veo más en cine que leerlo en papel. Os recomiendo un par de películas de animación europeas, que seguramente conoceréis pero quizá no todos hayáis visto. Son para todos los públicos, pero seguramente un crío no entenderá nada, ni disfrutará con ellas.

Kirikú y la bruja (Michel Ocelet, 1998)

Nos cuenta la historia de Kirikú, un niño diminuto pero de gran valor, que se enfrentará a la bruja Karabá. Tiene una animación algo torpe, que combina lo digital con lo tradicional, pero el diseño es fantástico. La música acompaña perfectamente, y el ritmo se funde con la historia, el paisaje y la forma de hablar, de una forma sorprendente y curiosa.

Belleville rendez-vous (Sylvain Chomet, 2002)

También se la conoce como Las Trillizas de Belleville. Es una película prácticamente muda, y lo que se habla no está ni traducido ni doblado, así que no temáis si la queréis ver por internet, o comprar o alquilar. La edición es la misma. Pero no le hacen falta palabras. El festival de imágenes fabulosas, surrealistas y de ensueño es tal que no es necesario explicar nada.

Nos contará el periplo de una abuelita portuguesa, Madame Souza y Bruno, un viejo perro que sueña con trenes, en busca de Champion, el nieto fanático del ciclismo que ha desaparecido. Encontrarán por el camino a tres viejas cantantes, las Trillizas de Belleville, que no dudarán en prestarle ayuda de una forma bizarra.

Maravillosa. Deberías fustigaros si aún no la habéis visto. 

 

Cosas imbéciles que puedes hacer con tu MacBook

Viendo que hay mucho maldito MacHater que critica al Dios absoluto de la informática, haré una entrada con programas especiales que puedes usar en tu precioso MacBook con procesador Intel. Como bien sabréis todos (y si no pues ya os lo digo yo), los MacBook tienen incorporado un sensor de movimiento, que sirve para que, en caso de caída o accidente, el disco duro se bloquee automáticamente y no se dañe. Eso es algo estupendo, pero la cosa no se queda ahí. Hay gente que lo aprovecha haciendo programas tales como:

MacSaber:

¡Lucha con tu MacBook como todo un Jedi! Dependiendo de la intensidad de tus MacSablazos, el altavoz emitirá los sonidos que tan bien conocemos…

Podéis descargarlo gratuitamente desde aquí

SeisMac:

Maravillosa herramienta que, en caso de terremoto, nos hará posible comprobar en directo de qué intensidad es. Si somos lo suficientemente rápidos para arrancar el programa antes de que termine, y controlar el miedo, claro… También puedes dar puñetazos en la mesa para ver cómo se mueven las rayas…

Podéis descargarlo gratuitamente desde aquí.

iAlertU:

Sin duda, el mejor de esta pequeña colección. Es una alarma para tu MacBook. Usa el sensor de movimiento y la cámara integrada. Configuramos primero el grado de sensibilidad del detector de movimiento, que no es plan que alguien arrastre una silla y se encienda (en serio, es muy sensible). Una vez activado con nuestro bonito mando a distancia, podemos ir a mear a los lavabos de la biblioteca (por ejemplo) tranquilamente. En el caso de que alguien ose teclear algo o directamente coger nuestro precioso ordenador, toda función queda bloqueada automáticamente (teclado y ratón), la pantalla parpadea y el ordenador grita pidiendo auxilio. Tendremos que volver y apagar la alarma con el mando. Además, hace una fotografía del despreciable intruso, para que no haya excusas.

Podéis descargarlo gratuitamente desde aquí.

 

Hay muchos más, pero estos para mí se llevan la palma. 

Gone Baby Gone, la sorpresa

Pues sí, la sorpresa. Y tremenda sorpresa. En muchos sentidos, además. No es que la encuentre recomendable, es que es de visión obligatoria para cualquiera que se considere aficionado al cine. Tranquilos todos que no voy a destripar lo más mínimo. Esta película se merece verla "vírgen". En mi videoclub el título estaba en inglés, pero creo que se ha editado como Adiós Pequeña, Adiós.

La película está basada en la novela homónima de Dennis Lehane (de 1998), y trata sobre la desaparición de una niña en los suburbios de Boston. Ben Afflec la leyó e inmediatamente se interesó en llevarla al cine. Teniendo un Oscar por el guión de "El indomable Will Hunting" (junto con su amigo Matt Damon), se propuso adaptarlo (junto con Aaron Stockard) y dirigirlo. Se estrena tanto en guión adaptado como en dirección, y la verdad, para mí con sobresaliente.

 

Llevar a pantalla grande una novela negra, emocionante, compleja, rebuscada y con no pocos dilemas morales suele tener como resultado un desastre. Eso, o que no se parece en nada, y acaba siendo un festival de tiros con moraleja.

Sin embargo, Gone Baby Gone (estrenada en octubre de 2007) mantiene bien el pulso con la diversidad de situaciones, de personajes, de motivaciones, de giros argumentales… Crea un clima especial, intenso y absorvente desde el primer minuto, y consigue aguantarlo hasta el final, absolutamente sorprendente.

 

El reparto oscila entre actorazos totalmente asentados con gente menos conocida que en absoluto desentona al lado de las estrellas. Casey Afflec (sí, sí… Very Happy) y Michelle Monaghan llevan los papeles protagonistas, siendo secundarios Morgan Freeman y Ed Harris, entre otros.

La película sufrió un retraso en el estreno en Reino Unido, por las semejanzas con el caso Madeleine (la niña se parece mucho). No es igual (la novela es del ’98 y la película estaba rodada un año antes, casi), pero las similitudes están ahí. Prefirieron no herir sensibilidades en un momento delicado.

 

Como veis, poco cuento sobre el argumento. No lo haré. Es más, si no sabéis nada más de esta película, NO VEAIS NINGÚN TRAILER. Son de los que están tan bien hechos que te ponen 3 de las 4 sorpresas de la peli. Debería estar penado, eso. 

Ortega Cano, duelos de miradas

Estaba hace un rato tonteando en Tutubo, viendo por enésima vez unos vídeos que hacen que se me salten las lágrimas. Como me da algo de pereza buscarlos cada vez que me apetece reírme un rato, y la cosa tampoco llega para que los meta en favoritos, pues me los cuelgo aquí. Así puedo verlos en un pis pas cuando me de el punto Razz.

Nada más y nada menos que las entrevistas-reto de Ortega Cano con mil personas. Son montajes que han hecho en el programa El Intermedio, de La Sexta, y nos muestran un Ortega Cano paralelo, que trasciende a sí mismo para convertirse en un personaje de lo más surrealista. Yo es que me troncho, sobretodo con los dos últimos.

 

 

LMAO LMAO LMAO LMAO LMAO  Bueeeno… ya está. Dentro de un rato ya cuelgo algo más normal Razz.

Californication

Californication es una serie que empezó a andar las madrugadas de Cuatro el pasado viernes (no, esto no va de los Red Hot… Razz). La grabé, y he ido viendo los tres o cuatro capítulos que emitieron del tirón en un par de días. ¡Mantened a los niños alejados de esta serie! Es absolutamente para adultos.

 

Y es que las escenas de sexo son frecuentes. Al principio nada fuera de lo normal, aunque se ven desnudos integrales, sin taparse con sábanas ni colocar la cámara de forma extraña para que un cactus tape las cositas de cada uno. Sin embargo en el último capítulo sí se añade algo de morbo.

La serie coge ritmo capítulo a capítulo, y nos retrata la vida de un personaje en el fondo del hoyo, acabado y amargado. Tiene un sentido del humor bastante cabrón y a menudo grosero, pero lejos de American Pie. El arranque ha estado bien, y creo que la seguiré. Si a alguien le interesa y se ha perdido los capítulos, haré un resumen de lo sucedido, para que no vayáis tan perdidos.

Hank Moody  es un novelista que vive en Nueva York con su mujer Karen (sin estar casados) y su hija Becca  (ahora con 12 años). Escribe varias novelas con más o menos éxito, hasta que recibe una oferta para adaptar su novela "Dios nos odia a todos nosotros" al cine. Acepta, y se mudan todos a Los Ángeles durante el rodaje. Pero lo que Hank no esperaba es que su libro acabe siendo una pastelosa película interpretada por Tom y Katie titulada "Esa pequeña y loca cosa llamada amor".

La imposibilidad de cambiar eso provoca que caiga en la desesperación, lo que le lleva a la separación con Karen, lo que le desespera aún más, le deprime y pierde la inspiración. Acabado, se esconde tras una máscara de inmadurez y estupidez profunda. Se dedica a gandulear, beber y, sobretodo, acostarse con mujeres. Con todas las que pueda. De esa forma, intenta llamar la atención de Karen (¿he dicho ya lo de inmadurez y estupidez profunda?).

Para acabarlo de rematar, Charlie, su editor , intenta buscarle pareja estable y un trabajo. Al llevar tantos años sin escribir ni una palabra, acaba obligando a Hank que acepte llevar un blog para una revista. Hank no está nada contento con esto, pero acaba desquiciándose cuando se entera que el propietario de la revista no es otro que Bill , el prometido de su "exmujer". Además, Cuando Hank conoce a la hija de Bill, descubre horrorizado que es Mia , una chiflada con la que se acostó, que para llegar al orgasmo le abofeteó hasta dejarle un ojo morado. Al ver quién es quién, a Mia le parece divertido acosar a Hank, que desconocía que tan solo tiene 16 años.

Por otro lado, Charlie, el editor, es un hombre que parece felizmente casado con Marci . Pero su secretaria, "Dani California"  es una chica punk algo inútil que le pone en un aprieto. Charlie la despide, pero ella le envía una dirección web, en la que aparece en pelotas. Como todo un bobo, cae, y empieza una relación jefe – empleada bastante extraña. Charlie se muestra receloso al principio, pero ante los ofrecimientos de Dani es incapaz de controlarse:

 

Y ya está. Con esto tenéis suficiente. Espero que el argumento con fotos no haya quedado demasiado confuso ni raro para leer…

Me encanta el humor de esta serie que, según lo veo yo, es lo que nos prometió "Cuestión de Sexo" y no se atrevieron a hacer. Una serie adulta y transgresora. No temáis, viendo el plantel podréis imaginar que no hay nada porno, pero sí se tratan algunos temas de una forma clara.

¡Professor Layton desata mi ira psycótica!

Echando espuma por la boca, os paso a describir mis sensaciones con este maravilloso juego. Se trata de una aventura de misterio para la pequeña portátil: Professor Layton and the Curious Village.

El diseño de este juego me encanta. Aunque es japonés toma un estilo de dibujo muy europeo. En el análisis decían que británico pero, pese al acento en las voces, parece más francés que otra cosa. Menos mal que no han hecho los típicos dibujitos manga, que parecen todos iguales al final, como en los horrendos (bueno, no tanto, pero sí algo irritantes) Ace Attorneys.

El aspecto sonoro está bien. Bonitas melodías irán acompañando nuestras comidas de tarro sin que lleguen a desquiciarnos por sí mismas (gracias). Los vídeos, muy bonitos, están doblados.

 

El Profesor Layton es un experto en resolver enigmas y acertijos (no es detective, aunque la semejanza es grande). Acompañado de su joven discípulo, acude a un pequeño pueblo de enfermos mentales: todos los ciudadanos están obsesionados con los puzzles de forma insana. Yendo de acá para allá, nos encontraremos con distintas y pequeñas cosas a resolver, difícil será hablar con alguien sin que nos proponga la resolución de un acertijo y, de vez en cuando, el chaval y el estirado profesor (yo creo que es gay, pero tampoco voy a adentrarme demasiado en ello) se proponen un enigma el uno al otro, así porque sí.

 

Los hay de todo tipo: de piezas, puzzles (puzzle puzzle, me refiero), de volúmenes, de pesos, matemáticos, de cerillas,… Nos encontramos grandes clásicos como el de cruzar un río con lobos y ovejas (aquí son pollitos), y los típicos tramposos que, simplemente, precisan una lectura literal del enunciado sin calentarnos demasiado la cabeza. Hay muchísimos, aparecen cada dos por tres (es la base del juego), y una vez resueltos quedan desbloqueados.

También hay otro tipo de extras dentro del juego: amueblar las habitaciones de los cerebritos, recolectar ciertos objetos… Por otro lado, a través de la conexión wifi, se pueden descargar de forma gratuita nuevos enigmas, con lo que tiene bastante vida.

La dificultad es algo extraña: algunos puzzles valorados en 40 puntos los resuelves de un vistazo, y puedes llegar a enfermar con otros de 20… Supongo que depende de cada uno. Si tenemos problemas con un puzzle, simplemente pasamos a otra cosa, y podemos volver a intentarlo más adelante. Mencionar que no estaría mal que a este hombre le pagaran algo, porque va buscando calderilla por todas las casas y por los suelos de las calles. Ese dinero nos servirá para pagar pistas.

Lo peor de este juego, sin duda, es que no está a la venta aquí. Yo, bueno… errr… La verdad es que un día encendí la DS y… ¡estaba dentro! Rolling Eyes Ah, que no cuela… No, no, era broma… errrr… No, eso, lo cogí de importación, sí, importación.

Por lo tanto, está en completo inglés. ¡¡¡Eso nos lleva al porqué he estado a punto de echar mi vida por la borda por este maldito juego!!! Evil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very Mad La crisis: el puzzle de la torre del reloj, Digital Digits. Cuidao que viene un destripe. El enunciado reza:

Imagine a digital clock like the one shown below (y sale un dibujín de un reloj digital). How many times will the clock display three or more of the same number in a row over the curse of one day? The clock displays time on a 12-hour scale.

Fale. Con mi inglés macarroniquillo, entiendo lo que dice, que le digas cuantas veces en un día se repiten tres o más de el mismo número seguidos. Me pongo ahí en la táctil. Que si este, que si el otro… pongo un número y me dice que no, que aún me faltan. Confundido, me digo que habré entendido mal el enunciado, que cuente por ejemplo números del tipo 01:11, pero también 01:00, aunque no vayan seguidos.

 

Hago una prueba, otra, otra, otra… Relleno hojas y hojas de notas, repaso las horas una y otra vez… Nada. Le apunto 58 y me dice que aún me faltan números. Empiezo a perder la cabeza. Por la noche no concilio el sueño, me quedo de lado en la cama, mirando los brillantes números de mi despertador digital, repasando mentalmente cifra tras cifra, intentando adivinar qué es lo que se me está escapando. Pasan los días y la solución no sale. Mi mujer deja de hablarme, porque me reprocha que no la escucho, que cuando me habla estoy mirando la hora en el DVD… Me parece bien, así tendré más calma y tiempo para pensar… Zombie

Dos semanas después la solución no aparece. En las prácticas de conducir, cuando estoy a punto de atropellar a una abuela por quedarme absorto con el reloj del salpicadero, decido que ya es suficiente. Por más que me pese, me avergüence y me humille, haré trampas. ¡¡Buscaré la solución en internet!!Crying or Very sad

¿¿¿COMO QUE 34??? Evil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very Mad ¡¡¡Pero si llegué a poner 58 y me decía que aún me faltaban números!!! ¡¡¡Maldito seas, Profesor Layton, maldito seas tú y tus puzzles confusos con malos consejos cuando la cagas!!!! ¡¡¡¿¿¿Pero qué mierda de ayuda es esa cuando tienes un error???!!!Evil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very MadEvil or Very Mad

Al margen de este pequeño incidente obsesivo-destructivo, el juego está muy bien, sobretodo si aparece dentro de… Ai, no, perdón, si lo consigues de importación.

(…Ríe, cabrón, ríe… Pero que sepas que como nos crucemos por la calle esa no va a ser tu cara… Twisted Evil).

Philip Marlowe, ¡qué tío!

Raymond Chandler (Chicago, 1888 – California, 1959) es una de mis pasiones. Me encanta la novela negra, y he pasado por Cain, Hammet, Highsmith (a la que, probablemente, le dedicaré un aporte en breve) y otros, pero las novelas de Chandler son distintas.

Fue educado en Inglaterra, y se dedicó a cosas tan dispares como militar, periodista, empleado de banco, ejecutivo de una petrolera… Aquí lo despidieron por acosar a las secretarias, e intentó suicidarse. Después de participar en la Primera Guerra Mundial, se instaló definitivamente en California. Se casó a los 36 años con una mujer de 54. En 1954, su mujer muere sumiéndolo en una profunda depresión, con varios intentos de suicidio, nuevamente.

Literariamente, empezó a escribir bastante tarde. Pasó por la poesía, los relatos y la novela, pero se le conoce prácticamente por esto último. Era un gran aficionado a las novelas de misterio, y admirador de Dashiell Hammet. Le gustaba el enfoque negro que le daba a sus novelas, dónde, misterios a parte, se retrataban las miserias de la sociedad, la ambición, el poder, el capitalismo. Se propuso hacer lo mismo al crear a Philip Marlowe, pero no creo que esperara superar tanto a su admirado escritor.

A mi parecer, Hammet es mucho más frío, más seco y duro. Chandler consigue darle a Marlowe un encanto, un humor (cínico) y una profundidad que ningún Spade de ningún Hammet han conseguido.

Marlowe trabajó para la fiscalía de Los Ángeles, aunque fue despedido. Se instala entonces como detective privado. Su extraña moral le impide aceptar casos de divorcio, pero sin embargo tampoco se atormenta por dejar libre a un culpable. Es barato y fiel a su cliente, y esto hace que los ricachones de turno se fíen de él para que arregle sus trapos sucios.

 

Resulta muy interesante ver cómo evoluciona con los años. En las primeras novelas su amargura es evidente, aunque se escuda a menudo en el sarcasmo y grandes cantidades de alcohol para disimular sus penas. Poco a poco, va aceptando su papel en el mundo. Al final, encontramos a un Marlowe igual de cínico, pero más "tranquilo", menos bebedor, y con algo de mejor humor. Viste de traje (sin gabardina), fuma cigarrillos y en pipa, le gusta la poesía y el ajedrez, y el cognac del bueno se lo bebe de un trago.

De la misma forma, vemos como cambia Los Ángeles. Las localizaciones a veces se repiten de libro a libro, pero con años de distancia. Así, lo que era una urbanización de ricos, con el tiempo se ha convertido en una gran barriada de clase media con pretensiones. Dónde había un núcleo de juego y mafias, acaba siendo un pueblo tranquilo. La policía vive una fuerte transformación, bastante pareja a la que sufrió realmente durante esos años.

Aunque Chandler dijera que "Si alguna vez hubiese tenido la oportunidad de elergir a un actor de cine que representara mejor la imagen que yo tengo de él, creo que tendría que haber sido Cary Grant", mi imagen (¡y no soy el único!) de Marlowe es la de Humphrey Bogart. El personaje ha sido interpretado también por George Montgomery, Robert Mitchum, Elliot Gould, Danny Glover y James Caan, pero Bogart, aunque había encarnado a Sam Spade (El halcón Maltés, 1941) sabe captar plenamente la esencia, y el cigarrillo colgando de la sonrisa torcida es algo que uno puede ver cuando lee. Da igual que Marlowe sea más alto y más corpulento; habla, se mueve y gesticula como Bogart.

 

Recomiendo empezar por La dama del lago (1943), de trama más sencilla y digerible, pero apasionante de todas formas. Marlowe debe encontrar a la desaparecida mujer de un acaudalado hombre de negocios. Fue un gran éxito comercial, y llevada al cine por Robert Montgomery en 1946, en cámara subjetiva.

La hermana pequeña (1949) y El largo adiós (1954) me parecen obras maestras. En la primera, el detective se verá envuelto en las frivolidades de Hollywwod, y en la segunda se encontrará en un grave aprieto al ayudar a un amigo a escabullirse de un asunto del que no está enterado. Soberbias. El largo adiós fue rodada por el aburrido de Robert Altman en 1973.

Adiós, muñeca (1940) y La ventana alta (1942) son notables, pero lejos de los mencionados anteriormente. Adiós, muñeca la firmó Dick Richards en 1975, y Robert Mitchum dio vida a Marlowe.

Playback (1958) es breve y tremendamente divertida, pero es muy recomendable conocer bien al personaje para disfrutarla. Poodle Springs quedó a medias al morir Chandler, y posteriormente fue terminada por Robert B. Parker en 1989. Raro.

El sueño eterno (1939) merece mención especial. Muchos conocerán más la película (Howard Hawks, 1946), incluso sin verla, que la novela. Además de eso, es quizá la mejor adaptación al cine. Encontramos una trama tremendamente enrevesada (habitual en Chandler). Chantajes, conspiraciones, asesinatos y pornografía se entremezclan con decenas de personajes. Tan confuso resulta todo que ni Hawks fue capaz de explicar algunas incongruencias de su película (LMAO). Pero los diálogos están estupendamente llevados, Humphrey Bogart y Lauren Bacall tienen una química increíble (fue la primera película que rodaron estando casados) y el clima está perfectamente plasmado. Imprescindible.

Recientemente se anunció que Clive Owen daría vida al detective en una nueva película, basada esta vez en los relatos cortos (Finger man, 1934, y Marlowe takes on the Syndicate, 1961). Lo tiene difícil pero, siendo ahora un actor que me gusta, si se sale con la suya pasará a ser el protagonista de mis noches más húmedas (¿la chica podría ser mi Scarlett, por favor? Drool).

El corazón de las tinieblas

Józef Teodor Konrad Korzeniowski de Na??cz, Joseph Conrad para los amigos, nació en la Polonia Rusa de 1857. En esa época, el mundo era muy distinto. La industria había cambiado Europa en muy poco tiempo de una forma radical. Había transformaciones por todas partes, movimientos sociales, intelectuales… Pero a un niño eso no le llama especialmente la atención. El pequeño Joseph repasaba con fascinación el mapa del mundo, especialmente las partes en blanco. Disparada la imaginación por vete tú a saber qué libros, se preguntaba qué había allí. Como eran esas zonas, qué extraños animales y árboles habría. Quizá extrañas personas. La mayor parte del mundo desconocido era, como no podía ser de otra forma, África.

Decidió que él, algún día estaría allí, para descubrirlo con sus propios ojos. A cualquiera se le van pasando estas cosas con los años, pero Conrad nunca perdió ese espíritu. Creciendo en una familia noble, liberal y culta, sufrió una juventud convulsa, al ver que su padre era enviado a hacer trabajos forzados por su oposición al gobierno Ruso. Su madre murió de tuberculosis en el exilio, y su padre lo hizo cuatro años después.

Enviado con su tío, un hombre muy autoritario, decide abandonar los estudios y embarcarse, con 17 años. Pasa unos años locos, metido en todo tipo de actividades más o menos peligrosas, como tráfico de armas. Con el tiempo, aprende inglés, y consigue ser capitán de la marina británica, y finalmente obtiene la nacionalidad. Viaja por todo el mundo esta vez en viajes comerciales, pero en 1884 tiene la oportunidad de conseguir su sueño.

 

Debía dar el relevo a un capitán, remontando el río Congo, en una estación de marfil. El mundo ya no era lo que había sido, el mapa estaba mucho más lleno, pero el Congo, con sus salvajes corrientes y cataratas, con la densa selva que lo rodeaba, era aún un misterio.

Pero Conrad se encuentra con un misterio más profundo al llegar allí. El terror. El miedo a lo desconocido. El miedo a lo primario. El miedo a no entender. Los nativos tienen miedo de los blancos, los colonos tienen miedo de los negros. La travesía, río arriba, es lenta. Ve cómo la gente se transforma, como él se transforma. Cualquier ruido, cualquier rama que se mueve en la orilla, despierta un pánico primitivo. Lo que le lleva a una nueva dimensión del miedo, el miedo a no volver a ser como antes, a cambiar, o peor aún, descubrir que no eras como creías.

 

Lo sorprendente es que en plena colonización, un libro escrito en 1899 muestre una visión tan real, tan crítica y sin atisbo alguno de racismo. Es más, si hay algún tipo de racismo, va siempre más en dirección del blanco que no del negro, respetando su forma de ser y sus costumbres, por más extrañas y aterradoras que le parecieran.

La travesía se convierte de esta forma en uno de los viajes más increíbles que he tenido la oportunidad de leer. Supongo que con una profunda impresión al volver del Congo, escribió El Corazón de las Tinieblas, dónde nos narra su travesía a partir del personaje de Marlow. Un viaje crudo a través del horror hacia las entrañas del hombre.

Batman y el cine

Cuando de chaval leía comics, el primero era Spiderman, luego Superlópez y Batman. Ése era mi Top 3. Luego la lista era larga, pero ni punto de comparación. Hemos visto recientemente una buena adaptación en la trilogía de Raimi, Superlópez está a punto de tener película desde hace años, pero nunca se concreta y Batman… Qué irregulares han sido las adaptaciones del zumbao del disfraz…

Porque estaremos de acuerdo que es un zumbao con disfraz. Cuando tienes superpoderes, estás obligado a elegir: o salvas el mundo, o haces lo que te salga de las narices, le pese a quién le pese (creo que yo sería de estos…). Los que salvan el mundo son muy buenos, y los que no, son malos o muy malos, dependiendo de las alianzas o intereses de turno.

Pero Batman no es así. Bruce Wayne no tiene poderes, y es malo. Si más no, bueno no es. Está traumatizado, paranoico, semiesquizoide (ve murciélagos por todas partes), y tiene una sed de venganza que lo tiene frustrado, ya que no puede enfocarla en un sólo individuo. Su mente enferma le lleva a disfrazarse y, saltando de tejado en tejado, liberar esa rabia en pequeñas dosis y, así, no sucumbir a la demencia total y la maldad absoluta. A veces hasta se folla a un tigre.

 

No diré que veía así al personaje cuando tenía 6 años, pero sí cuando fui madurando. El personaje ha sido visto desde muchos puntos de vista, ha pasado de horteradas sesenteras por la tele, una peli sesentera también, varias series de dibujos animados (de las que salvo sólo una de la quema) y varias películas. Este veranito tenemos la última (arf, arf, arf,… Drool), y aprovecho la ocasión para darles un repasillo.

1. Batman (Tim Burton, 1989)

El principal problema de esta película es el título. Sí, el título. Debería llamarse "Joker" o algo así. No me negaréis que se lo come con patatas… Pasados unos años, nos acordamos más del villano que del héroe. Al menos, el amigo Bruce tiene a la mejor acompañante femenina de las pelis.

Por otro lado, la peli está bastante bien. Tiene ese rollito Tim Burton tan chulo, sus maquetas, sus localizaciones atrezás, etc, pero es muy blanquita para mi gusto. De momento (y según mi criterio), es la segunda mejor película de Batman, que no es poco.

2. Batman Returns (Tim Burton, 1992)

Cuando uno no tiene ganas de hacer una película, lo mejor que puede hacer es no hacerla. Y ya está, oye, nadie te va a criticar por eso. Tristemente la pasta es la pasta. Tampoco me pondré muy duro, la de cosas que haría yo por un puñado de millones de €… ehem… y la peli no está tan mal.

Cojea de protagonista, que el carisma era casi nulo en la primera, y aquí ya va mareado de un lado a otro, y no sabe si es mejor coger el batmovil, el batplano, el batbarco o el batrollercoaster.

 

El Pingüino, pese a ser un clásico, está bastante difuminado entre tanto giro argumental y tanto personaje. El traje de Catwoman está genial (Drool), lo que falla es el relleno. No puedes meter a una chica tan flacucha como la Pfeiffer ahí dentro. Menos mal que Halle Berry arregló eso, aunque la peli era bastante rollete (de eso me di cuenta la 3ª o 4ª vez que la vi).

Total, repite los fallos de la anterior, pero suma un poco más de soserío. Visible solo una lluviosa, solitaria y soñolienta tarde de domingo.

3. Batman forever (Joel Schumacher, 1995)

Batman ever never, diría yo. Basura, basura, basura… Tenemos al plantel más inadecuado posible, con el ñoño de Robin, Dos Caras y Enigma. Bastante sosos todos. Val Kilmer no se cree en toda la película que está dentro de ese traje. Y Nicole, pues a lo suyo, esforzándose por alcanzar los 15ºC de temperatura corporal. Argumento mínimo y previsible. Aburrida y hortera. 

4. Batman y Robin (Joel Schumacher, 1997)

El señor caballero Joel parece que creyó que Batman necesitaba más cosas horteras, más humos de colores, más chistes malos, más coreografías surrealistas y más luces por aquí y por allá. Total, un festival de drag-queens.

Los personajes, a base de sumar, se van agotando, y tenemos a Mr. Freezer, interpretado por el memo de Arnold. Uma le da algo de gracia a Poison Ivy, luego está Bane, luego Robin, un George Clooney absolutamente descolocado, la sobrina de Batman, Batgirl, el Batcuñao, el Batprimo y la Batsuegra. Tremenda mierda de peli.

5. Batman Begins (Christopher Nolan, 2005)

La mejor peli de Batman jamás rodada. ¡¡¡Y el que se atreva a ponerlo en duda, tendrá serios problemas conmigo!!!Evil or Very Mad

Primero, es una peli de Batman que va sobre… ¡Batman! Por fin alguien se atreve a retratar al personaje. En el cine, cuando vi que, encima, era un psicópata en potencia, la excitación fue tal que perdí el riego cerebral por unos minutos.

Sí, lo se, se inventa un montón de cosas, pasa olímpicamente de otras y cambia lo que le da la gana. Es más, ¡Batman es ninja! ¿¿Y qué?? El ambiente es el más parecido a la visión de Miller. Oscuro, atormentado, amargado, emocional y psicológicamente inestable. Por fin se muestra como es debido al personaje en pantalla grande.

Para acabarlo de rematar, una trama que supera en complejidad cualquier película de superhéroes (bastante idiotas en general), y un elenco de infarto. Christian Bale, aunque muy joven para el personaje, sabe darle perfectamente ese aire de ido de la olla y de brutalidad cuando es debido. Falla la chica de Tom, con su sonrisa retorcida.

6. The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008)

 

Dentro de poco tendremos la secuela de mano del propio Nolan. Aquí ya está todo contado, con lo que es de prever que será un festival de tiros, tortas, petardos y explosiones. Al menos, ha tenido el acierto de, sin ningún miedo, rescatar al Joker (el malogrado Heath Ledger), en lugar de rebuscar en el fondo del basurero de villanos disponibles.

De esta peli espero que sea igual de oscura que la anterior. Que los malos sean malos de verdad (no gente que no es tan mala y luego sufre un accidente y tira rayos por las orejas, y roba cosas para salvar a su hijita enferma, o a su mujer enferma o a su gatito enfermo). Esta vez, además, el Joker promete ser asquerosillo. Esperaré ansioso.

No os cuento más de esta, porque no se nada, ni quiero saber. No leeré ni las críticas. Cuando la estrenen, voy a verla. Con un cubo de palomitas y 5 litros de Coca Cola bajo el brazo.


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