Darkseed daba mucho miedo

Otro de los juegos que compré por correo fue este Darkseed. La verdad es que lo único que sabía de él era que me gustaba la portada, ni siquiera sabía de qué género era. Por suerte, era una Aventura Gráfica, mi género favorito por aquellos días, así que comencé a jugarlo bien predispuesto.

La aventura fue desarrollada por Cyberdreams, en 1992, y acabó apareciendo en múltiples plataformas. Posteriormente salió en CD, pero creo recordar que eran 10 o 12 diskettes de juego, más uno para que pudiera funcionar.

La razón es simple, aunque a mí se me escapaba. Con los años y lo fanático que me hice de este juego (lo rejugué bastantes veces), descubrí que H.R. Giger, el artista suizo responsable de las abominaciones alienígenas más famosas del mundo estaba implicado en el diseño de personajes y escenarios.

 

El buen hombre puso como condición indispensable que corriera a la máxima resolución posible. Esto hacía que algunas imágenes corrieran en las nuevas (por entonces) tarjetas VGA a 640×480 en escala de 16 grises, y no a 320×200 con 256 colores, que era lo habitual. Eran en blanco y negro, sí, pero daba la sensación de ser lo más real que uno había visto en un juego.

Desgraciadamente, no pude disfrutar de esa experiencia en mi propio ordenador hasta un tiempo después… Lo veía a menor resolución y menos colores, teniéndome que maravillar en casa de un amigo.

La historia bebía directamente de la imaginería de Giger y se apoyaba descaradamente en Lovecraft. Mike Dawson adquiere una vieja mansión de aspecto inquietante (el cuadro que preside el salón era de lo más extraño y turbador, y otros tantos detalles), que le provoca pesadillas cuando duerme en ella.

En esos terroríficos sueños, se ve transportado a un mundo paralelo y aterrador. Ahí es dónde encontramos las famosas criaturas biomecánicas por doquier. Descubrirá que le han implantado una semilla en el cerebro, y que tiene tres días para evitar que los Ancianos que dominan ese horror se trasladen y conquisten nuestro mundo.

El buen argumento, excelente diseño, excepcional ambientación y un largo ecétera, hacían que Darkseed tuviera una inmersión fuera de lo normal, y uno pasaba momentos realmente angustiosos y terroríficos, a pesar del ritmo pausado del género. Lo malo del juego era llevar a un tío tan feo, con ese bigote y ese corte de pelo… 

La jugabilidad era buena, con un sistema realmente simple y accesible.

La secuela, pese a ser muy buena gráficamente, no tenía tanto mal rollo y pasó bastante desapercibida.

Tremendo este juego, si podéis (emuladores, o DOS o lo que sea) y os gusta el terror y las AG y lo viejuno (bueno, creo que van muchos requisitos ya… Very Happy), no lo dudéis. Es abandonware, y podéis bajarlo desde aquí.