Líder: Confianza

Jueves 26 de Enero de 1984

Pasan los días y nuestro equipo casi va por batalla diaria. He investigado y he escuchado a los otros chicos. Nunca en la historia un equipo había tenido tantas batallas en tan poco espacio de tiempo.

Y nunca hasta la fecha, cuando tenias una "baja" en una batalla la reemplazaban en la siguiente. No tiene sentido, ya que cualquier táctica usada y cualquier estrategia que pudieras guardarte será expuesta a los otros equipos una vez salgas de tu equipo inicial. Peor aun cuando todas las bajas que puedas tener son sustituidas por novatos.

En las dos batallas siguientes a nuestro debut no tuvimos ningún problema. Snake nos comando sin problemas y no tuvimos bajas gracias a su estrategia. Pero a partir de la siguiente, con dos bajas y su posterior reemplazo, nos dimos cuenta que había algo que no era normal.

Snake no se inmuto. Suele reaccionar de la misma manera que el primer día. Sigo creyendo que no es la mejor manera de dar ánimos a un novato. Pero rápidamente idea una estrategia a seguir. Da instrucciones claras y concisas. Y no puedes sino confiar en su seguridad.

La velocidad mental que posee para improvisar según el terreno es asombrosa. No duda. Inspira confianza incluso a un recluta que no ha participado nunca en tácticas avanzadas. Y no solo consigue mejorar el resultado previsto, sino que encima consigue darle la confianza necesaria para compensar su falta de experiencia.

Pero hay algo que no esta bien. Batalla a batalla hay diferencias en el terreno. No se como pueden cambiar de un día para otro todo el aspecto de jungla que tan fielmente recrean. Y esta claro que todos los demás equipos tienen indicaciones, tácticas y recomendaciones a seguir por parte de los profesores. Si a eso le sumamos que todos los equipos contra los que hemos combatido tienen mas experiencia estamos en clara desventaja.

En nuestra ultima batalla, la situación se volvió dramática. Lloviendo y de camino a la base enemiga abatieron a tres de nuestro equipo con una formación nunca vista hasta la fecha. Los cinco componentes del equipo rival iban todos equipados con rifles francotirador. Snake y yo conseguimos salir del apuro por los pelos. Barley, el único de nuestro equipo que junto a mi ha estado bajo las ordenes de Snake desde el primer día recibió dos disparos, Hoskins y Burton, con un disparo cada uno no llegaron a estrenar sus estadísticas. Y por ultimo yo tenia un disparo que me dio en el brazo y que me permitía seguir.

Estábamos rodeados. Y aun así Snake ideo un plan. Un plan absurdo donde los haya. No por la idea en si. Sino por como llevarla a cabo. No se le ocurrió mejor idea que quitarse la sudadera, romperla por los lados para que pareciera mas larga y solo se aguantara por las mangas, y hacer una montañita de barro en la parte superior con todo lo que encontrara.

Una vez hecha su montaña a base de tierra, ramitas y hierbas, cogió su obra y de cuclillas se la puso a su espalda. Jamás vi una cosa mas ridícula. Este tipo de extravagancias no le harán ningún bien a su carrera.

Pero por muy en desacuerdo que estuviera, él manda. Y dio cierto resultado. En su primer movimiento se dirigió a un árbol cercano al suyo alejándose aun mas de mi posición. En ese momento cinco disparos se oyeron y dejaron su rastro de tinta en el nuevo árbol.

Están tan obsesionados con alcanzar a Snake que han delatado su posición a la mínima oportunidad. En parte es normal esa ansiedad. Estadísticamente hablando Snake es el mejor soldado de la historia del juego en este momento. Y tiene su fama bien merecida. Pero se han olvidado de mi. Me han delatado su posición.

Y Solid Snake sabia que harían algo parecido. Por eso ha intentado (y con éxito ) cambiarse de posición de la forma menos disimulada posible. Para que supiera de donde provenían. El trabajo era sencillo. Y debido a las circunstancias lo tenia todo a favor. Desde la posición en la que me encontraba veía la bandera enemiga. El ultimo de los francotiradores en llegar a disparar debía de ser o muy lento de reflejos o estar mas alejado que los otros cuatro. Seguramente estaría en una posición en la que pudiera cubrir su bandera.

Me cubrí con todo lo que encontré para intentar camuflarme con el entorno. Y di un poco de vuelta hasta que volví a visualizar la bandera. Y ahí estaba. Incluso pude ver como Snake llego ha avanzar su posición entre las hierbas altas. De la montaña de tierra quedaban solo unas pocas ramas. Y un rió de tinta caía sobre la cara de Snake.

Ese era el momento. Ahora o nunca. Snake estaba en problemas y no podía permitir que tuviera una baja en sus estadísticas. Avance corriendo hacia la bandera. Veía que Snake no podía esperar mas. Corrí lo mas rápido que pude. Pero cuando estaba a 5 metros de distancia uno de los francotiradores cayo en la cuenta de mi posición. Disparo sobre mi. Y la presión enorme que sentí en la pierna me provoco un dolor desgarrador. 4 metros y seguro que estaba recargando. 3 Metros y no me quedaba tiempo. Tuve que lanzarme a la bandera. Y cuando creía que llegaba a pulsar el botón todo se volvió negro.

Cuando abrí los ojos Snake estaba fumándose un cigarro, con pintura amarilla que le caía por todo el cuerpo, y extendía una mano para ayudarme a levantarme. Me levante a duras penas. Veía borroso. Ese ultimo disparo me dio en la cabeza. Y entonces caí en la cuenta.
"¿Hemos ganado?" fue lo único que le pude preguntar.

"Por supuesto" dijo Snake. A lo que añadió la típica puyita suya. Sino parece que no se queda satisfecho. "¿Porque has tardado tanto?". Así. En frió. Como si fuera lo mas normal del mundo. Ni siquiera llegue a decirle lo ridículo que era verle con toda ese barro encima suyo y me suelta eso.

Desde luego Snake es un agua fiestas. Pero ese día no deje que me amargara. La victoria no fue fácil. Y me eligió a mi para conseguir la victoria. Cuando perfectamente podría haberme ordenado que hiciera de cebo. Esa pequeña gloria no me la podía quitar nadie.

Pero no podía dejar de pensar en que cada vez las batallas eran mas y mas difíciles. "¿Que crees que será lo próximo?" le pregunte. La dificultad cada vez era mayor. Y parecía que todos estaban intentando vencer a Snake y humillarlo.

Y entonces Snake soltó el comentario que menos me esperaba de alguien como él. "No lo se, pero tranquilo que mientras te tenga conmigo siempre podré pensar algo".

¡Maldito pedante presuntuoso! ¡Incluso los halagos demuestran una superioridad asquerosa! Esto es lo que pensé en ese momento. Y sigo creyéndolo. Pero también significaba que confiaba en mi. Por fin me había ganado su respeto obedeciendo y cumpliendo sus ordenes. Me había ganado su valía. Y aun con lo altivo que es su comentario. Si en ese momento me hubieran dicho de tener una batalla contra toda la escuela solo con Solid Snake. Hubiera aceptado. Ese era Solid Snake. Creído, pedante, altivo. Y un verdadero líder.