Lider: Consuelo

Sábado 9 de Febrero de 1985

El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.

Sócrates

El momento llego. Llovía y llevábamos 10 minutos mas de tiempo que Snake. Todos estaban en posición. Cumpliendo con su deber. Auténticos soldados dispuestos a cumplir con sus ordenes.

Todos forman parte de un engranaje. He visualizado esta batalla durante meses. Todos están en sus puestos. Estratégicamente cubriendo todas las rutas posibles. Y todos y cada uno de ellos caerán. Mucho me decepcionaría el gran Solid Snake si cuando fuera en mi busca quedara alguno disponible.

Son buenos reclutas y tienen un gran futuro. Por ello, aunque Solid Snake iba a ser el vencedor, sabia que no le pondrían las cosas fáciles. Y los chicos confiaban en mi. Los profesores también. El profesor Bennedict vino en persona a entregarme el arma. Todos sabían que esta batalla eracrucial. Es la batalla que todos estaban esperando.

Llevaba toda la semana anterior excitado. El plan lo había repasado multitud de veces. Mi preparación había alcanzado un estado optimo. No podía esperar a aplastar a Snake. La sangre me hervía de la emoción. Solo pude calmarme cuando le advertí que en su próxima batalla se decidiría quien será el verdadero líder y que no tenia forma de vencerme. Mis resultados académicos superaron los suyos. Tan creído se lo tenia que los estaba dejando de lado.

Y aunque tenia prevista su reacción. La sonrisa de autosuficiencia que me mostró hizo que estuviera a punto de estallar. Lo tenia calado. No había forma de sorprenderme. Mi objetivo final estaba a punto de cumplirse.

La lluvia caía sobre mi. Y la adrenalina segregada por mis glándulas suprarrenales me mantenía alerta y expectante. La larga espera hasta llegar al momento crucial es una tortura para muchos. Para mi es parte del proceso hasta que cumpla con mi misión. Cuanta mayor sea la espera mayor será la satisfacción.

Y aunque estaba preparado para lo inesperado. Que Snake apareciera 7 minutos después de su supuesta salida era algo que no estaba en mis planes. ¿Como podía ser? ¿Tan débiles eran esos muchachos? No, yo mismo los evalué. ¿Traición? Poco probable. ¿Pero acaso importaba?

Por fin tenia a Solid Snake frente a mi. No parecía tan cansado como tenia previsto. El que llueva desde luego que ha ayudado a aumentar su desgaste. Ese era la idea. Y que tuviera la esperanza de acabar pronto conmigo. Estaba frente a la bandera. Solo tendría que vencerme y ganaría la batalla.

"Por fin cara a cara Snake, ahora se decide nuestro futuro". Acto seguido cogí mi pistola. Y sin apartarle la mirada la lance al suelo.

"Vamos, acércate, acabemos con esto". Entonces cayo un rayo, nos ilumino y pudimos observarnos mejor el uno al otro para después ser ensordecidos por el sonido del trueno.

La cara de Snake era inexpresiva. Yo me notaba ansioso. Necesitaba demostrarle por fin que yo era el mejor y el futuro líder de nuestras tropas.

Cayo el segundo rayo. La onda de choque causada por el rayo al moverse entre las nubes dio paso al sonido del trueno.

Al tercer trueno empezaríamos nuestra pelea. Me costaba respirar de la ansiedad. Y él se mantenía impasible. Pronto iba a saber lo que era una buena cura de humildad.

Entonces cayo el tercer rayo, todos mis músculos se pusieron en tensión. Estaba preparado para lanzarme hacia él. Y entonces volvió a tronar.

Como si de un momento de libertad se tratase mis músculos estallaron y se abalanzaron hacia mi rival. Aun no había acabado el sonido del trueno que note una presión en el pecho y tuve que frenarme.

Había algo raro en Snake. Había cambiado de posición. Sostenía su pistola. Estaba apuntándome. Baje la mirada hasta mi pecho y vi un mancha de pintura.

Me había disparado. Me disparo. No era posible. Empecé a reírme. No pude contenerme. "¿Que es esto Snake?

"No eres digno de ser tenido en cuenta, novato. Hazte el muerto, que empiezo a tener frió". Estoy convencido que disfruto cuando dijo la palabra novato. Un brillo de satisfacción había en sus ojos. El hijo de perra había jugado conmigo. No me veía como un rival. No me respetaba. Estábamos ahí por una razón y yo iba a llevarla a cabo.

Me dirigí hacia él pero volvió a dispararme. Esta vez, dos veces. En la frente. Luego en la rodilla y otra vez en la frente. Caí al suelo. No me lo explicaba. ¿Lo había sobrestimado?

"Tranquilo pronto podrás levantarte"

No podía ser. ¿Me había engañado? No me sentía satisfecho. No tenia que ser así. Y mientras pasaba por mi lado la locura me domino.

Cogí una piedra y se la lance a su cabeza. Si no quería luchar como un soldado ya me encargaría de provocarlo. Si no era como soldado seria a la antigua. Como animales.

Le provoque una brecha en la cabeza y por fin tuve su atención. Me lance hacia él. Aprendí mas CQC por mi cuenta que cuando estaba en sus clases particulares.

Pero en mi primera embestida debí calcular algo mal y me tumbo. Me volví a levantar para luchar contra él.

Fácilmente esquivo mis golpes y me tiro al suelo. Una y otra vez. Cuanto mas me pesaba la ropa por el peso del agua mas impotente me sentía. ¿Como era posible que con todo lo que había entrenado no pudiera siquiera herirlo?

Me abalance a la desesperada por ultima vez. Y aprovechando mi impulso me lanzo contra un árbol. Quede tendido boca arriba. Entumecido. Sin poder moverme.

Snake decidió que ya había acabado conmigo. Y pulso el botón de la bandera. Se acabo. Pasaron unos minutos y aparecieron los demás reclutas.

Solo uno tenia manchas de pintura. Había ignorado a los demás. Había cambiado su rutina. ¿Porque? ¿Porque lo habían permitido los profesores? Yo tenia que haber salido de aquí victorioso. Tenían que haberlo predispuesto para que tuviera la ventaja. En vez de diferentes rutas deberían haber hecho solo un par. No era posible. No lo aceptaba. Me negaba a aceptarlo. No podía ser así.

En la guerra hasta que no estés muerto no puedes darte por vencido. Si, eso era lo mas importante. Mientras hay vida hay esperanza. Intente moverme. Pero las piernas no me respondían. Extendí los brazos y entonces lo note.

La pistola estaba junto a mi. Aun tenia posibilidades. Si le disparaba en el lugar adecuado, podría dejarlo inconsciente. Si. Eso podría bastar. La nuca o la sien seguro que eran buenos lugares.

La cogí y apunte como pude. Estaba todos rodeando a Snake. ¡Y Snake les estaba comentando como deberían haberse colocado! ¡Estaban maravillados con sus palabras! Esto tenia que acabar. Dispare.

Y para mi sorpresa una bala real salió del cañón. El disparo dio en el brazo de Anderson. Y entonces caí en la conclusión que confirmaba mis sospechas. Tenia un arma de fuego real porque querían que venciera de una vez por todas a Solid Snake.

Querían enterrarlo con su propia leyenda. Durante ese pequeño instante volvi a sentirme lleno de vida. Pero me costo encontrar a Snake. Cuando oyó el primer disparo y vio como la sangre manaba del brazo de Anderson ordeno a todos los demás que se lanzaran al suelo. Y cuando por fin volví a encontrarlo su mano apuntaba hacia mi.

Supe que había pasado, pero mi cerebro no llego a procesar la información lo suficientemente rápido. Cuando entendí que Snake se había agachado para coger una piedra y lanzármela, esta ya se había hundido en mi cabeza. Y caí inconsciente.

Cuando despiertas de un coma de una semana cuesta entender porque estas en una camilla. Tardas en reconstruir los hechos. En comprender que ha pasado.

Y cuando solo tienes tu propia soledad como compañía te das cuenta de otras muchas cosas. El orgullo me ha cegado. La facilidad con la que conseguí influenciar a muchos reclutas hizo que dejara de pensar con claridad. Me di mas importancia de la que tuve. Los profesores me utilizaron.

Y no es que no supiera que me utilizaran. Pero no me utilizaban para los propósitos que yo creía que eran los verdaderos. En ningún momento querían comprobar quien podía ser el mejor de entre Snake y yo. Solo querían proporcionarle un rival. Alguien con quien dar el siguiente paso. Un líder capaz. Un líder que diera ejemplo.

Alguien que incluso protegiera a los que hasta hace poco eran sus rivales de posibles daños. Ellos ya sabían que tenían entre manos. Solo querían que aprendiera a ser un líder en todas las situaciones posibles.

Puede que yo haya cumplido con el verdadero objetivo que tenían en mente. Puede que estén satisfechos. Y aunque para ellos haya sido un éxito, yo siento que he fracasado. Puede que cumpliera unas ordenes encubiertas, pero mis objetivos reales han sido un fracaso.

Solo espero haber sido útil para mi país. Es lo único que me queda. Es lo único que les puedo ofrecer a mis padres que vienen a visitarme hoy. El día de las visitas. Vienen a descubrir que su hijo se ha quedado paralítico y que el hemisferio izquierdo de su cuerpo ha quedado inutilizado por culpa de una pedrada que se me hundió en el cabeza.

Que el resultado de mi intervención en la vida de Solid Snake sea de utilidad es lo único que puedo esperar. Por el bien de todos. Por el bien de mis padres y mis hermanos que no lo entenderán. Por el bien de todos espero que mi lealtad hasta el final hacia mis creencias sean de utilidad.