Así es como se despierta: Devil May Cry 3 Dante’s Awakening

 

By Sone

Cuando Rapsodos me propuso ser compañero de armas en su blog otorgándome el espacio de “la otra visión”, uno de los primeros juegos que pasó por mi cabeza y quería comentar, era este DMC3. No sé porque. Me cautivó como tantos otros, pero tiene algo muy especial que me hace tenerle una alta estima y tenerlo en consideración como para dejar constancia de él. Por fin creo haber encontrado las palabras idóneas y he decidido hacer la entrada.
¿Por qué no hablar del mítico primer DMC? ¿Por qué no hablar de la bazofia de DMC2? ¿O por qué no hablar del mas reciente, notable e irregular DMC4? No lo sé. Quizá por que este es el auténtico inicio de esta franquicia, la precuela, el despertar de Dante y el que significó el renacer de esta saga “gracias” a la chusta y desilusión que consiguió la segunda entrega.

Como ya he dicho alguna vez, una de las grandes virtudes de Capcom es que sabe explotar de forma excelente la sencillez para encandilar a la mayoría de usuarios. Así vemos grandes obras que sirven de resistente pilar para sostener en alto esta compañía: Devil May Cry, Resident Evil, Street Fighter, Monster Hunter, Viewtiful Joe, Dead Rising, Lost Planet, Megaman, Dino Crisis, Rival Schools, Onimusha… y seguro que el inminente Dark Void acabará añadido a la lista. Si nos fijamos en cada uno, son juegos estupendos y que en común tienen una mecánica sencilla, el sello característico de Capcom de convertir la acción directa y gratuita en genialidad. Sin duda es un currículum envidiable y en el que se encuentra la saga Devil May Cry como uno de los grandes referentes para la compañía.

Cuando un nuevo proyecto sale a la calle, la aceptación de  los jugones es esencial para el plantearse concebir la secuela e iniciar el viaje de una saga. Mas rabia da por eso, cuando una segunda parte sobrepasa las puertas de la excelencia continuando una historia de una primera parte mediocre, un hecho que hace que muchos tengan que comprar la mala calidad del primer juego para no hacernos daño a los ojos cuando en nuestros estantes vemos que no falta ningún episodio de la saga de una obra maestra a las entendederas de cada uno. En el caso con DMC ocurrió con la segunda parte. Un hecho que hizo dudar de la calidad y del futuro de la saga la cual parecía que su nacimiento marcaría referentes y que tristemente acabaría muriendo ahí mismo.

Capcom apostó fuerte para un tercer capítulo, una sola carta pero a doble o nada. El motivo del doble riesgo era por un lado, que hiciera borrón y cuenta nueva sin caer donde cayó el 2 y estuviera a la altura del mito inicial cuando nació; y por otro lado y segundo riesgo, es que el capítulo era una precuela, un inicio antes del inicio que vimos años atrás. Las precuelas, en general, han tenido mucha aceptación y normalmente se han sabido llevar y convencer. Pero tocar y alterar el orden de algo que fue estupendo, nos hace ver un riesgo, mirar de reojo y con recelo cual va a ser el resultado. Y si te gusta una saga, incluso rezar para que salga bien.

¿Lo consiguió DMC3? Sí, sin duda alguna. No solamente hizo olvidar a la segunda parte sino que se colocó a la altura del inicio solventando lo que pudiera faltar cuando nació el mito. Un ritmo de juego preciso, casi a cuenta gotas, evitando los vacíos y la pesadez en momentos puntuales que se vivieron en la primera entrega. Ensambló las pinceladas que faltaban en un collage que ya había empezado la primera parte en la cual esperábamos a poder destapar por fin la sábana que se cubría de polvo para poder continuar esta saga.

Gráficamente el juego siempre ha impactado, es uno de los apartados mas sólidos de los que hace gala DMC, con mucha fluidez y pocos fallos, y una cámara que se sitúa casi siempre en un buen lugar para no perder de vista la acción. Entornos bellos dentro de ese concepto gótico inspirado en arquitecturas reales para darnos ese perfecto ambiente demoníaco. Complementado siempre con un diseño de personajes excelente aunque escaso en variedad como viene siendo habitual en esta saga.

El sonido es realmente bueno, los golpes y las armas son contundentes y destilan potencia. Incluso sigue guardando siempre esos sonidos únicos como la recogida de gemas. La música con ese estilo Rock oscuro electrónico, sello inconfundible marca de la casa, que no es de mi agrado pero no significa que sea mala, sólo que para ser sincero no es que DMC tenga una banda sonora como para ser tatareada fácilmente, muy caótica, pero sí que es inconfundible para reconocerla. Quizá un apartado que necesita una pequeña dedicación para crear alguna melodía atribuible a DMC, pues no nos damos cuenta de la música, sólo sabemos que está allí sonando mientras matamos, pero cumple invitándonos a crear caos y destrucción. Este apartado acaba redondeándose con un doblaje al inglés excelente, en especial Jester y Vergil con unas voces muy destacables.

Su diversión viene atada a su jugabilidad, la mecánica sencilla que explota Capcom en el estilo de juego de Devil May Cry, mezclando habilidades con la espada y las pistolas y consiguiendo los puntos de estilo, o sea, matar y que encima te quede chulo, limpiar el escenario y acabar diciendo “precioso”. En DMC3 es el apartado que mas dedicación puso Capcom, creando habilidades nuevas y golpes impactantes para impresionar a cualquiera compartiendo nuestra chulería oculta con la de Dante. Y no es secreto decir que el abanico de armas y habilidades de las que disponíamos hacían gran parte de ese trabajo para hacer combinaciones sorprendentes. El único problema es que había las suficientes como para hacernos dudar de cual escoger. Una obra rejugable dada su ajustada dificultad endemoniada en los niveles altos, pero que se hace algo corta por desgracia.

En líneas generales, ningún Devil May Cry ha tenido nunca un gran argumento, toda su grandeza narrativa reside en la leyenda de Sparda, pero cuando jugamos a la aventura en concreto no es que haya mucho peso en ese apartado en cada capítulo. Devil May Cry nos relató la leyenda de Sparda y el regreso de Mundus, lo cual no estaba mal, y salvo la tercera entrega y quizá porque va atada argumentalmente a la primera, es la que se ha demostrado mas ambición. La segunda parte es mejor hacer ver que nunca existió por su total despropósito. Y la cuarta entrega, que no está mal, salvo algunos detalles que son las relaciones con la leyenda de Sparda, se aleja demasiado del hilo argumental que marcaron el 1 y el 3, la auténtica esencia primordial de la saga DMC. He aquí cuando te das cuenta de la importancia argumental en un juego, y que cuando te alejas, la obra puede entrar en un declive torciéndose sensiblemente. Es el estigma mas notorio de la saga DMC junto a su duración.

Argumento
La historia relata que miles de años atrás la tierra y el infierno coexistían de alguna manera, donde se equilibraba una frágil balanza entre el bien y el mal. Pero toda esta extraña armonía terminó cuando surgió del infierno un ser oscuro que se proclamó emperador del mal, un demonio llamado Mundus. Con la supremacía de su gran poder organizó un gran ejercito en los infiernos para llevar a cabo su plan de conquistar el plano terrenal. Fue entonces cuando surgió Sparda, un poderoso caballero oscuro, un soldado de élite con el rango de general que estaba bajo las ordenes del soberano Mundus. La conquista empezó pero algo cambió en Sparda, por alguna extraña razón empezaba a sentir compasión por los frágiles humanos y eso le llevó a rebelarse contra Mundus y su ejercito. Fue así como nació la leyenda del demonio que luchó contra su propia raza y linaje para defender a los humanos.

Otros demonios se unieron a la causa de Sparda y tras varias batallas la victoria se decantó por el compasivo demonio, el cual consiguió encerrar a Mundus en una cripta durante 2000 años. Los demonios a las órdenes de Mundus persiguieron a Sparda y éste huyó al mundo humano y con un hechizo selló las puertas que unían el infierno y la tierra. En la tierra, Sparda se enamoró de una humana, Eva, y concibieron dos hijos gemelos, Dante y Vergil. El umbral al infierno sólo podía abrirse con el poder de Sparda así que para evitar que Mundus regresara, Sparda decidió verter todo su poder en su espada la cual acabó dividiendo en dos partes en forma de dos amuletos que acabó entregando a Eva, su esposa. Sparda despareció, unos dicen que murió y otros que regresó al infierno. Eva dio los dos amuletos a sus dos hijos Dante y Vergil, son el único recuero que tienen de su madre y el legado de su padre. La leyenda perdura hasta convertirse en mito, sólo aquellos clanes que lucharon junto a Sparda corroboran los hechos y los más curiosos  juegan con fuego cuando investigan y se acercan al nombre de Sparda.

A partir de este punto, empieza el morbo que nos pica la curiosidad y nos gustaría ver. En un momento dado, ambos hermanos quedan enemistados y se separan por culpa de sus diferencias. Dante decide seguir los ideales de su padre y decide cazar demonios, pero haciendo uso de sus propios principios; mientras que Vergil decide seguir el camino de lo que es, lo que lleva en la sangre y no renegar de su condición demoníaca donde seguirá una senda para conseguir el poder de un demonio puro para librarse de su parte débil, la fragilidad humana.

Dante se aposenta en una ciudad con su negocio a punto de abrir pero al que todavía no ha encontrado un nombre adecuado. Decidido a ser cazademonios como mercenario de lo oculto se dedicará a proteger a la humanidad de los demonios inferiores que consiguen cruzar el plano terrestre por medio de brechas que consiguen abrir y evitar que los humanos más codiciosos traigan algo de mayor índole del otro lado. Vergil, por su parte, sigue investigando la forma de conseguir el poder de un auténtico demonio. Su contrapuesta de opiniones escribe el destino de que los dos hermanos se encuentren en mas de una ocasión.

Personajes (Spoiler)

Uno de los problemas que tuvo DMC es que era un juego demasiado vacío y solitario por la carencia de personajes que dieran algo de calor, vida e interacción social. Si nos acordamos, los diálogos eran bien escasos y Dante pasaba casi todo el juego en silencio salvo en alguna secuencia. DMC3 solventó eso añadiendo de forma correcta y convincente a varios personajes bien atados al argumento. Y no solamente eso, sino que a Dante se le dio la ocasión de charlar con sus enemigos finales antes y después del combate, un detalle que dio mas personalidad a cada uno de ellos y no ser un simple obstáculo que atravesar. Y para sorpresa de todos, tratándose de Capcom, eran unos diálogos de una buena calidad en su guión, salpicados con discreto pero inteligente humor negro, toda una grata sorpresa que enriquecía más el juego. También hay que añadir que había un número de secuencias muy generosa entre capítulo y capítulo, más impactantes, sorprendentes y con acción desbordante por todos lados, algo que no habíamos visto hasta ahora en esta saga al menos no a tanto nivel, un factor clave que le dio a la tercera parte algo mas de entretenimiento gratuito que la primera. Todos esos factores se encargaron de rellenar los vacíos que dejó el primero dando por acabado un juego redondo

Sparda

El auténtico abanderado de esta saga, pues cada entrega gira entorno a su leyenda. El demonio que sintió compasión por los humanos y decidió protegerlos es del que mas se habla, y a la vez, del que menos se sabe. Su paradero sigue siendo una misterio, algo que Capcom todavía se guarda en la manga. Consiguió derrotar al gran demonio Mundus tras rebelarse contra él y toda su estirpe y selló las puertas del infierno. Al ser perseguido y odiado por todos los demonios por su traición, Sparda huye al mundo humano donde se enamora de una mujer, Eva, y acaban teniendo dos hijos. Su temor por el regreso de Mundus le hace verter y esconder todo su poder en dos amuletos para evitar que se vuelvan a abrir las puertas que unen el infierno y la tierra, y los confiará al destino de sus dos hijos.

Dante

El auténtico protagonista de la saga salvo en la cuarta entrega que capitanea Nero. Su chulería no conoce límites, es arrogante, bocazas, inmaduro e implacable. Siempre acompañado de su espada Rebellion recuerdo de su padre y sus inseparables pistolas gemelas Ébano y Marfil, armas que utiliza para su caza de demonios. Su condición de semidemonio le permite hacer virguerías imposibles y le otorga fuerza sobrehumana que combina con un estilo de lucha muy molón que se acerca a la barbarie destructiva. Aunque parece que se mueva por la voluntad de su padre, la realidad es bien distinta, reniega siempre del nombre de Sparda y es una cruz para él llevar su nombre. La venganza jurada por todos los demonios contra Sparda, hacen que le busquen a él por tener la misma sangre y ser mas accesible, cosa que le irrita bastante. El porqué de esta especie de odio, aun pareciendo que padre e hijo tengan los mismos ideales y principios, sigue siendo una incógnita que Capcom todavía no desvela. Hay quien dice que es por culpa del sello de Sparda, pues para que éste tuviera éxito en el hechizo de cerrar el infierno, se necesitaba la sangre de una sacerdotisa, y puede que fuera el sacrificio de la madre. En DM3 vemos el despertar de su condición demoníaca por primera vez cuando Vergil le hiere de muerte. Dante consigue vencer a Vergil pero sin llegar a matarlo y cierra la puerta al infierno que se había abierto. Años después se volvería a encontrar con Vergil pero bajo una armadura negra a las ordenes de Mundus y con el nombre de Nero Angelo.

Vergil

Es quizá el personaje estrella que eleva sustancialmente la calidad de DMC3. Siendo objetivos y aunque el argumento es ambicioso y bien cohesionado con la primera parte, Capcom se sacó  a un personaje con calidad, personalidad propia y mucho carisma. Si pensamos en DMC3 lo primera imagen que nos viene a la cabeza es Vergil y no Dante. Él es el hermano gemelo de Dante, el mayor de los dos y la otra cara de la moneda respecto a su otro yo fraternal. Tan contrario y opuesto a Dante como el rojo y el azul que viste cada uno, así como su peinado severo y riguroso respecto al de expresión rebelde de Dante. Es calmado, frío y calculador. Con la misma chulería indómita que su hermano pero diferente, más sutil y elegante que la bravura salvaje de Dante. Niega las armas de fuego pues no las considera honorables para un guerrero y prefiere echar mano de sus poderes demoníacos.

Al igual que Dante, como hijo del legendario demonio Sparda, puede beneficiarse de su condición de demonio. Pero al contrario que su hermano, él respeta el mundo oscuro y acepta su condición de lo que es, un demonio queriendo renegar de su parte humana. Acepta con agrado el ser hijo de Sparda, tanto, que las ropas que viste son nobles como las de su padre e incluso lleva un peinado parecido. También carga como arma una herencia de su padre, la espada de las sombras Yamato. El propósito de Vergil es conseguir el poder que confiere el sello que su padre utilizó para cerrar las puertas del infierno, aunque eso conlleve a desatar el caos en el mundo humano. Es el poder que cree que le corresponde como heredero de su padre.
Tras su derrota frente a Dante, Vergil queda atrapado en el limbo entre el infierno y la tierra y presencia la aparición de los tres orbes que identifican a Mundus. Quizá porque ya no tiene nada que perder e intentar ser el nuevo dominante y señor del infierno, se lanza al ataque contra el príncipe de las tinieblas cayendo derrotado. Luego lo veríamos en la primera parte bajo las ordenes de Mundus como un caballero oscuro denominado Nero Angelo, vestido con armadura negra y armado con una descomunal espada. Hasta que Dante no ve su colgante con el mismo amuleto que él posee, no nos percatamos de quien se trata.

Lady (Mary)

La seductora y sensual muchacha que aparece como reclamo femenino, algo también muy común en esta franquicia de que a Dante le acompañe una mujer. Al no mencionar su nombre, Dante la bautiza como Lady, la cual tiene un peso importante en el argumento. Más tarde su auténtico apelativo sale a la luz al toparse con su padre cuando la menciona por su nombre real, Mary. Lady odia a los demonios y se dedica a cazarlos sin piedad ni compasión con el uso de todo tipo de armas de fuego. Intenta matar a Dante en varias ocasiones ya que en éste fluye sangre de demonio por sus venas. Sus pelas son algo curioso, como un romance a punta de pistola, un baile en que las balas ponen la música. Es temeraria y habilidosa y sólo se mueve por la venganza que le tiene jurada a su padre por asesinar a su madre. Al final acaba confiando con Dante y depositando su fe en él para conseguir lo que ella no puede abarcar.

Arkham

Es el misterioso personaje que hace acto de presencia e inicia todo el cotarro en DMC3. Él conoce la manera de romper el sello de Sparda y abrir la puerta del mundo de los demonios, y acude a Vergil pues le necesita para ello. Vergil no confía en él pero Arkham demuestra que de verdad puede abrir la puerta al infierno tras hacer resurgir la Torre de Temen-Ni-Grum, la arquitectura que antaño simbolizó el pórtico que une el infierno y la tierra y que en su interior alberga la entrada al infierno sellada por Sparda. Arkham era humano, pero fascinado por la leyenda de Sparda acabó dominado por un ente maligno. La admiración que sentía por el legendario demonio que protegió a la humanidad le adentró al estudio de escrituras prohibidas, oscuras y ocultistas, cualquier cosa que mencionara el nombre de Sparda le adentró más y más a las sombras hasta sucumbir al mal y acabar convertido en un sacerdote del mal. Para acabar de completar su adentro a la oscuridad y terminar sus estudios, realizó un ritual en el que sacrificó a su esposa ganándose así el eterno rencor de su hija Mary. Antes de morir le confiesa toda la verdad a Mary, pues sólo había sido un títere. Y entre sus lágrimas es cuando representa que nacerá el nombre de la tienda de Dante y título de la saga, el diablo puede llorar (Devil May Cry).

Jester

Un bufón que parece salido de la corte de un castillo para entretener al mismo Satanás. Lo encontramos al adentrarnos en la Temen-Ni-Grum y parece ser un habitante de la estructura. Ayuda a Dante a avanzar en varias ocasiones con todo su cinismo, aunque en otras ocasiones parece que entorpezca su camino. Su aspecto nos hace dudar de sus intenciones, todo un acierto para desorientarnos y más para escondernos que se trata del auténtico villano de DMC3. Jester traza un plan que tiene que ir hilvanando poco a poco hasta reunir a todas las piezas claves en el mismo lugar, todas las personas que harán de llave para abrir la puerta que cerró Sparda. Sus intenciones son las mismas que las de Vergil, hacerse con el poder de Sparda y para ello necesita de la colaboración de todos los protagonistas que se encuentran dentro de la torre.

Él es el demonio que posee a Arkham y que le obliga a matar a su esposa y en consecuencia provocar la ira de Mary para clamar venganza. Utiliza a Vergil seduciéndolo con obtener el poder de Sparda y la necesidad de Dante para ello. Y Dante cae en la trampa con la provocación de Vergil, pues el destino de ambos no necesita esfuerzo para reunirlos. Jester consigue elaborar una reacción en cadena para conseguir todos lo ingredientes para romper el sello de Sparda: los dos amuletos que poseen Vergil y Dante, que unidos invocan a la grotesca espada de Sparda que es utilizada como llave y liberar todo su poder; la sangre de Sparda que ya fluye en las venas de Vergil y Dante; y la sangre de una sacerdotisa, Mary, la hija de Arkham el sacerdote. Todos estos elementos son esenciales para romper el sello del poder de Sparda que mantiene cerradas las puertas al infierno. Jester consigue su propósito, que los dos hermanos derramen su sangre mutuamente en la puerta y queden debilitados, momento que aprovecha para quedarse con los colgantes. Hiere a Meryl derramando su sangre también y finalmente consigue el poder de Sparda y abrir la puerta al infierno. Con lo que no contaba Jester era con el devastador poder de Sparda, el cual no puede controlar y le convierte en una criatura deforme pero de gran poder. Dante y Vergil le derrotan y acto seguido empieza su duelo final.

Con DMC nació Dante, con un juego que muchos consideran perfecto dentro de su concepto, ideal, de que no hace falta tocar nada, aunque para mi faltaba pulir algunas cosillas. DMC2 ha sido el lastre y la mancha negra en el brillante expediente de esta saga. Con DMC3 se cautivó a todos y estuvo muy por encima de las expectativas, incluso por encima del mito, llenando los vacíos y llegando a besar el cielo ahí donde casi lo consigue el primero. Una delicia jugable dentro de un ritmo y equilibrio perfectos. Pero eso claro está, a pareceres y gustos de un servidor.

DMC4 ha sido una obra muy loable y notable, aunque tal vez algo irregular. Cuesta entender que teniendo unas premisas y unas bases sólidas que el primer y tercer DMC ya asentaron, se quiera intentar alejarse de ese concepto inicial en un capítulo que no es que aporte nada especialmente relevante. No es que quiera desprestigiar a Nero, en absoluto, pero… ¿Era realmente necesario? Es como estar siguiendo un anime y de repente te ponen un OVA. Y no digo que sea un mal capítulo, ni por argumento, ni mala idea,  simplemente se aleja demasiado de lo que nos interesa ver realmente. Demasiado adelantado en el tiempo cuando era mucho mejor seguir donde se consiguió el triunfo y el éxito al principio.

Hay que esperar a ver el futuro de esta franquicia, así como otras sagas de la compañía Capcom en las que el usuario quiere ver más, y DMC no es una excepción. Pero tal vez se debería volver a lo que realmente nos ha marcado, sobretodo saber de Sparda, y con una buena idea quizá Vergil también, ahí es donde está el auténtico gancho de esta saga.

 

Star Trek

 

Difícil papeleta puede ser la de analizar la nueva vuelta de tuerca que nos trae el creador de "Perdidos" en el universo de Star Trek. Difícil porque desde un punto de vista no "trekkie" como es el mío puede darse un choque de opiniones como bien se podría dar respecto a Watchmen (por poner un ejemplo). Y es difícil porque desde aquí yo afirmo que se han puesto las bases, como en su tiempo hizo Nolan con su Batman Begins, para "revivir" esta franquicia.

Este "Batman Begins" de Abrams fácilmente la puedo catalogar como una notabilísima película. Y enfocándonos en el mundo del cine de entretenimiento sin rubor puedo decir que raya a un nivel excelente. No es que no tenga fallos, que los tiene, pero por desgracia para nosotros tiene la particular intención de entretenernos sin sobrecargarnos demasiado, y de no tratarnos por tontos, algo que parece estar muy de moda en este tipo de películas (y más ahora en estas fechas).

Sin embargo, no hay que olvidar que esta película es la introducción a este nuevo estilo de Abrams. Con estas películas introductorias, y más aun cuando son de esta magnitud, el reparto de roles, presentaciones y relaciones tienen mas importancia que la historia en si misma, si esta no esta trabajada o no vale nada. En parte es lo que ocurre aquí. En mi opinión por querer enlazar esta historia con la historia original (siento decirlo así, pero paso de dar cualquier tipo de spoiler), y por la falta de fuerza que tiene el villano en cuestión, que no llega al notable (no por actuación que quede claro). No significa que piense que el argumento es malo. El problema que le veo, es que desde el punto de partida esta pensada para una situación en concreto, y aunque todo lo que pasa en la película tiene ritmo y su relativa lógica, todo esta condicionado. Afortunadamente los personajes se presentan y aparecen de una forma bastante lógica y normal, y solo en un caso chirría un poco. Así que a grosso modo, se puede decir que la película va del primer vuelo del Enterprise según Abrams, con todo lo que ello conlleva.

Por lo demás, poco más voy a tocar del tema. Solo decir que por la tarde y por mera curiosidad, he visto "La ira de Khan". No creo que haya sido mala idea, menos por tener muy fresco un par de referencias que han sido tratadas en la película. Por lo demás me ha parecido (y eso es algo que me ha gustado) que se trataba de una película de submarinos, pero en el espacio. No sé si ese es el espíritu de la franquicia o no. Si así lo fuera, aquí se lo han pasado un poco por los forros, ya que el ritmo y la acción es endiablada y las dos horas de película se me han hecho cortas. Y es algo que a mi no me ha molestado, no la he visto injustificada. Ni se me ha hecho pesada (algo que no puedo decir sobre la acción y películas de Michael Bay).

Así que aquí la combinación de cine de acción y aventura sé vera bastante más descompensada. Y repito que no lo digo como una critica negativa, pero vuelvo ha hacer mención a que yo no soy un gran fan de la saga, y puede que los trekkies de toda la vida vean desproporcionado y fuera de lugar tanta acción. Una acción dicho sea de paso, correctísima en cuanto duración. En ningún momento me dio la sensación de que ya tocaba que acabase la escena. Al contrario, las he disfrutado muchísimo. Sobretodo cuando se estaba en el espacio. Un espacio que quitando alguna que otra cosilla, siempre esta en silencio, como los supuestos entendidos sobre la materia siempre han dicho (ahí esta el asesoramiento que tuvo George Lucas…). Y esos momentos de silencio absoluto, os aseguro que no molestan precisamente.

La verdad es que en mi opinión el gran culpable de todo lo que pasa en la película, es del líder espiritual que es Abrams (para lo bueno y para el par de cosillas malas que tiene). Él es quien dirige todo el cotarro y el que ha puesto especial cuidado en todos los detalles posibles. Y hay que tener en cuenta que no se declaro trekkie en realidad. Pero lo que esta claro es que cuando este tipo se pone enserio con algo, se implica al 100%. Desde el diseño artístico de la película (ese toque retro que ha mantenido), el montaje, el trabajo realizado por sus chicos en los efectos especiales, la música y las actuaciones… todo lo hace funcionar a la perfección. No descubro nada diciendo que este tipo sabe un rato. Pero entonces me acuerdo de lo comentado mas arriba, del tema argumental… y leñe, te ha faltado muy poco Abrams, pero esta vez no ha podido ser. Casi consigues un cipote de película.

Esta vez, he decidido dejar para el final el tema de las actuaciones. Muchos comentarios han habido al respecto a medida que nos íbamos enterando de los actores que iban a participar. Realmente, para este tipo de película nunca se han exigido grandes interpretaciones, y yo nunca me las esperaría. Lo digo sin ningún tipo de duda. Yo voy a ver Star Trek y no espero encontrarme con ningún papel a la altura de "Promesas del Este" (por poner el primer ejemplo que se me viene a la cabeza de película mas seria). Los precedentes tampoco invitan a ello, por muy mitificados que sean Kirk y Spock, sus actores serán recordados mas por encasillamiento que por otra cosa.

Por eso no esta de mas comentar la sorpresa que me he llevado en su inmensa mayoría. Todos los actores como mínimo cumplen a la perfección. Menos el graciosete de turno, que a mi no me ha hecho mucha gracia (y eso que la película tiene sus gracietas, pero no esta implicado el supuesto gracioso, que casualidad). Eric Bana, en el papel de Nero, cumple con un papel que se le queda pequeño. Demasiado buen trabajo, presencia o calidad (lo que queráis) para tan poco papel. Es al único que veo desperdiciado. El oriental de "dos colgados muy fumados" no molesta, y en ningún momento da la sensación de estorbar. Eomer (este actor va camino de ser recordado solo por eso) tiene cierto peso en la historia, pero imagino que en las próximas entregas es cuando tendrá mas minutos y tiene que estar mucho más aprovechado.

Chris Pine, como James Kirk, creo que era el que despertaba mas dudas. Al menos por mi parte así era. Tiene pinta de ser el típico que se cree un guaperas y que hace lo que le sale de los huevos. Y puede que lo sea. Pero aquí en el papel que le toca, da la sorpresa mayúscula de la película. Yo no apostaba un duro por él. Resulta mas que convincente. Te crees que Kirk era un poco gamberrillo y un casanovas con suma facilidad, y en los momentos de tensión y de mover mas de dos músculos de la boca cumple con creces. Una muy grata sorpresa.

Historia aparte la de Quinto y su Spock. Tienes que coger a un tío que hace de psicópata en una serie, afeitarle las cejas, decirle que es del planeta Vulcano, prohibirle prácticamente usar su cara para expresarse, y aun así, convencerle de que con todo eso tiene que "expresarse". ¿Que le queda, aparte de usar sus cejas afeitadas y el triste movimiento de boca cual pez en la pecera para expresarse? Pues precisamente eso. Bailar con la más fea, sobrevivir, y resultarme por lo menos a mi muchísimo más interesante que el Spock original. Quinto hace malabarismos sobre una cuerda finísima. De lo que hace en la película, básicamente expresarse según como estén las cejas de levantadas, a hacer una imitación de un poste telefónico hay mucho menos que un paso. Y a mi nadie me hará cambiar de opinión, veo que hace suyo el personaje y lo mejora. Hubo un actor que fracaso de mala manera al ponerse en la piel de otro personaje importantísimo en otra saga galáctica. Aquí no se repite este caso.

¿Y que es lo que nos queda? Una base solidísima sobre la que volver a edificar esta franquicia siempre que se mantenga al trío protagonista y la labor del director. Puede que los entendidos crean que se ha perdido algo por el camino. Yo ya digo que de este universo sé bien poco. Pero lo que he visto me ha gustado mucho. Tengo la impresión que tiene la dosis exacta para agradar a novatos en la materia y a los fans más intransigentes. O al menos eso es lo que me ha parecido a mí. Y lo que tengo claro, es que ahora, y no con Watchmen ni Lobezno, a empezado la temporada "alta" del entretenimiento cinematografico. Y no podía empezar mejor.