Ni Burradas ni Gafapastas: Harry Potter y el príncipe mestizo

Muchas veces nos dejamos engañar por los productores y los directores de cine cuando se dedican a presentar una secuela de una gran franquicia. Normalmente, usan la palabra de moda. Será "más oscura". Es como si fuera una declaracion de intenciones de que van a hacer una película más adulta, como si realmente fuera una señal de maduración y evolución. Harry Potter y el Príncipe Mestizo también fue anunciada como una película más oscura. Y os diré la verdad, es más oscura, con mas mala ostias, perturbadora y perversa. Con dos cojones.

Cuando tratas una adaptación literaria, debes tener muy claro como planteas el tema de la "adaptación". Personalmente la mejor película de la saga del mago gafotas es su tercera parte. Y es precisamente la película de Alfonso Cuaron la que podría decirse que es deliberadamente menos "fiel". Pero como adaptación la considero cojonuda, y sobre todo respeta la esencia mágica de los libros.

David Yates tenia fácil el superar el resultado de Mike Newell tras la cuarta entrega, aunque el resultado en la quinta parte fuese más irregular. Cuando digo irregular me refiero a irregular argumentalmente, porque difícilmente encontraría yo a alguien que habiendo visto solo la película pudiera explicarme bien que pasaba, y peor aun, si lo había entendido. Pero aquí con "el Príncipe Mestizo" el material interesante estaba muchísimo mas diferenciado, mucho mas fácil de separar entre lo que es importante y lo que no. En definitiva, las posibilidades de adaptación de este libro dan como resultado la posibilidad de hacer la mejor película hasta la fecha en esta saga. Pero la han cagado, y a lo grande.

La película empieza como un tiro. Buen ritmo, todos en faena, sin perder nada de tiempo. Se agradece no tener que ver a la familia asquerosa con la que Harry convive. El inicio se puede considerar, salvando las distancias ya que esto es una adaptación, como el esperado para cualquiera que haya leído el libro. No hay ningún tipo de sorpresa desagradable para que nos entendamos. La única pega inicial que le veo reside en la dirección, a David Yates lo veo un tanto presuntuoso y me da la sensación de que Alfonso Cuaron, con su estilo de no dar tanta importancia a hechos que no son para tanto lo habría hecho mejor. Pero no es nada grave.

Pero tranquilos, todo empieza bastante bien. Esta Harry y sus gafas con su "interminable" colección de expresiones faciales, Albus Dumbledore con un toque juguetón que me hizo cierta gracia, Snape haciendo de Snape y eso es lo mejor que se puede pedir, y un cierto toque de mala ostia dando a entender que no será nada recomendable traer a niños pequeños a ver la película al cine (gracias a dios, otra cosa es que los padres harán lo que les salga del pito). Por desgracia era previsible que pusiera una pega nada mas empezar este párrafo. Se empieza a torcer todo cuando aparece Ron.

Algunos podréis pensar que le tengo manía a Ron. Si, le tengo manía. Seguramente es mas culpa del actor, que me da cierta grima que del propio personaje, que con el tiempo se ha asentado como el payaso inútil del grupo. O como también se suele decir, es el desgraciado del grupo (siempre hay alguno). Si a eso le sumamos que aquí directamente es el que "da" el toque cómico el resultado es evidente. Desde su primera aparición en pantalla estoy que me subo por las paredes.

Afortunadamente la película no se llama "Ron Weasley y…", sino "Harry Potter", y será con Harry con quien veamos en su practica totalidad el desarrollo de la trama. Una trama, que si nos quedamos estrictamente con la principal, esta muy bien llevada y muy bien adaptada. Siempre hay sus pequeñas cosas, alguna cosilla eliminada, alguna modificación en beneficio de la película… cosas típicas que se permiten. Lo más esencial, es que su trama esta bastante bien adaptada, y se entiende sin necesidad de consultar con nadie que haya leído el libro durante el 80% de su argumento. Otra historia es el 20% restante y lo que implica, que de eso hablare mas adelante.

La verdad es que durante la primera hora de película yo estaba convencido de que funcionaba la formula de Yates. Las cosas no iban del todo mal. Puede que la mayor pega fuera que nos explican entre dos y tres veces las cosas, no sea que seamos de coeficiente intelectual bajo y no sepamos que va el asunto. Incluso desvelan alguna que otra cosilla antes de tiempo en la película, pero aun y así tiene cierto perdón.

La impresión que tengo mientras escribo esta critica, es que a estas alturas, en este momento se esta esperando un PERO enorme que empiece a señalar fallos realmente gordos e imperdonables de la película. Y esa es la señal que estaba buscando, porque lo voy a hacer. Y os aseguro que me voy a quedar a gusto.

Porque la película, que hasta el momento iba bien, la caga. Y la caga enormemente. Uno de sus fallos, esta en darle muchísima mas importancia al tema amoroso, que al tema Malfoy. Al tema amoroso repito. No estoy en contra sobre esta subtrama del libro, pero cuando esta trama queda inevitablemente ligada a Ron, uno ya piensa mal. Y cuando definitivamente comprendes que las únicas personas que se lo pasan bien son las preadolescentes y las preadultas de la sala uno pierde la fe en la raza humana. La trama no tiene ni puta gracia, y encima toca aspectos que aquí no van. Que no van aquí en absoluto.

Y esto me lleva a Hermione. No la he mencionado hasta ahora. ¿Sabéis porque? ¿Sabéis que es una chica florero? Pues eso es Hermione. Su aportación a la película esta condicionada absolutamente a un par de escenitas. Y punto pelota, no pinta prácticamente nada en la película. En cambio, quien si luce sus pocos minutos de forma coherente es la hermana de Ron. Y eso me lleva a preguntarme como demonios se lo montan los del casting para encontrar chicas que a la larga tienen un crecer mas que decente (¿Qué? El comentario es legal ahora mismo).

El profesor Snape aparece. Pero tras el espejismo del primer rato de película, Snape solo se dedica a aparecer cuando es única y exclusivamente imprescindible. Y ya van tres películas seguidas en las que se coge al personaje más interesante y ambiguo de toda la maldita saga para desperdiciarlo de forma insultante.

Entonces es cuando se empiezan a sumar estos factores y uno empieza a estar mosca. Las explicaciones para niños de parvulario empiezan a quemarte de soberana manera y la tónica general como adaptación empieza a parecerte menos buena que al principio. Y es cuando llega el momento de apretar el botón de autodestrucción. Te incrustan por la puta cara una pseudoescena de acción, que argumentalmente no aporta absolutamente nada. Ojo al dato, una escena que no aporta nada. Vale que es una adaptación, vale que la escena tiene la habilidad de dar mas mal rollete que en toda la cuarta película filmada por Mike Newell, pero para hacerte la cuarta paja del domingo no es necesaria tanta historia. Es perfectamente prescindible.

Esto no hace mas que enturbiar la trama de nuestro amigo con gafas, ya que parece que es la única historia trabajada en beneficio de la saga. Porque a diestro y siniestro intentan arreglar algunos despistes pasados con referencias e información que no tienen nada que ver.

Para cuando se llega a uno de los momentos más interesantes de la película, del libro y ya en menor medida de la saga, la esperanza yo la tenia perdida. Pero la verdad es que sentí que la cosa se podía arreglar. Esa situación es el inicio de un clímax cojonudo y largo en la película. Y siendo sinceros esa escena creo que no la podrían haber resuelto mejor. Incluso Harry se nos desmelena y nos ofrece algún registro mas del par que nos tiene habituados.

Yo consideraría esta parte como el inicio del clímax final de la película. El momento mas deseado para ver como lo llevan, porque guste o no, adaptación o no, es el mejor y más importante momento del libro. Así a bote pronto solo podría calificarlo de una manera. COITUS INTERRUPTUS. O tal vez como chapuza mal hecha. O quien sabe, puede que la mejor definición para todo el fragmento final sea el de soberana mierda. Pero solo sé que he aguantado una trama decente en toda la película, para que al final la caguen de la manera más escandalosa posible. No hay carga dramática, no hay sorpresa, por no haber, ni siquiera tenia ganas de levantarme e irme de la sala tras eso.

Y es que al final lo que se ha ganado con esta película no compensa con todo lo que se ha perdido por el camino. Se ha ganado un toque macabro y de mala leche que sin duda le venia genial a la película. Pero se ha perdido por el camino la magia de Howarts y de toda la saga, una magia que alcanzo su máximo esplendor en la tercera entrega, y que se vio perfectamente reflejada en las dos primeras películas. Dos primeras películas calificadas de infantiles por cierto. Pero dos películas que respetaban el espíritu como ninguna lo ha hecho tras el prisionero de Azkaban.

Esa magia de la que hablo, ya no solo es la que hay en Howarts, ya no es la magia fabulosa de los magos. Es una magia que habla de dedicación y entrega en lo que tu haces y trabajas. Son las ganas que pones en tu trabajo. Cuando ya no tienes esa magia, no puedes plasmar la esencia de una obra a la gran pantalla. Cuando no tienes ganas, realmente no tienes posibilidad alguna de trasladarnos a un mundo fantástico. Y hablo de un mundo fantástico, que siempre se ha quedado en segundo plano, pero que todos sabíamos que era mágico y pasaban cosas fabulosas. Ahora se presta especial atención a las cosas sin importancia para mostrarnos lo fabuloso que es todo. El resultado es que ese mundo se perdió por el camino y ya no existe. Y por muy competente o decente que acabe siendo el film, el resultado es que la película ya no es mágica, ni para nosotros, ni para los que trabajan en ella.

Moraleja: Si con el trailer ya no es necesario que veas la película, no lo hagas.

P.D Tened el detalle de avisar si pones spoilers.