Ni Burradas ni Gafapastas: Up

 

Los sueños infantiles muchas veces se quedan en eso, sueños infantiles. A medida que vamos creciendo y vamos madurando, muchos de esos sueños quedan en el olvido, tristemente quedan "aplazados" hasta una ocasión mejor o dejan de tener la importancia que tenían antaño. Las razones pueden ser variadas, las prioridades cambian con los años. Al fin y al cabo, somos humanos, y durante nuestra vida nosotros cambiamos, así como también lo hacen nuestras prioridades.

Puede que lo más importante al final sea que hayamos vivido una vida plena, con los buenos y los malos momentos que nos esperan. Si no es cumpliendo el sueño que teníamos de pequeños, hacer que nuestra vida actual la recordemos como un sueño. Poder mirar atrás y estar realmente satisfechos. Esto es parte de lo que Up nos muestra en sus magistrales y absolutamente fantásticos primeros minutos. La historia de una vida que sin ser mejor ni peor que la de cualquier otra persona del mundo, si que se podría calificar como plena y feliz.

Una introducción maravillosa cinematográficamente hablando en la que Pixar podría haber decidido hacer una pausa en la película y decir, "chicos, así es como se explica algo". A estas alturas no hace falta decir quienes son los chicos de Pixar ni sus trabajos anteriores. Ellos mismos, a base de libertad creativa y una decisión a prueba de bombas han ido evolucionando en su cine. Y tras su ultima película, en la que se mostraba una clara maduración de ideas y tendencias (aunque en mi opinión al final todo se lastraba por una serie de decisiones… comerciales), llega Up la película que confirma que han madurado.

En realidad, no seria justo decir que con Up se confirma que han madurado. Con esta película, se confirma que son los mejores en el terreno de la animación, que son de los mejores narrativamente hablando, y que son capaces de vender una película con un personaje "invendible" como es un yayo que se quiere ir de viaje con su casa atada en globos. Lo mejor de todo, es que no solo te lo venden, sino que creen en lo que hacen. Es entonces cuando tu también acabas creyendo en lo que te están explicando, y no te queda otra que desear que Carl Fredicksen cumpla con su objetivo (de no ser así, háztelo mirar, no eres humano).

Y es que la historia de Carl Fredicksen (de ahora en adelante Carl) te queda clara con sus primeros diez minutos. Has conocido su vida y milagros de una forma clara. Fácilmente te puedes poner en situación de lo que quiere, y no te queda otra que comprender que no se quiera ir de su casita de madera (la casa con mayor valor emocional que he visto hasta ahora) mientras a su alrededor una constructora se dedica a edificar y a intentar convencerlo de que les venda su parcelita. No hay que ser ningún genio, y menos después de ver a los jefazos de la constructora, para saber que ellos serán los que propicien el viaje que Carl va a emprender.

A raíz de ese hecho, una serie de minutos mágicos nos llevaran a ver el vuelo de Carl en su humilde casa de madera. Y a descubrir, que muy a su desgracia (y también para mi desgracia) no es el único viajero de su casa voladora. Russell, un niño regordete y deseoso de conseguir su ultima medalla de explorador estaba en el porche de su casa en el momento menos adecuado. Y como el crió sale en el cartel de la película, nosotros a diferencia de Carl sabremos que esta ahí para quedarse, aunque nuestro no tan antipático abuelete intentara sacárselo de encima.

Unidos irremediablemente en su destino es cuando cambia un poco la dinámica del film, entrando mas en un ritmo aventurero en el que Russell realmente no hacia falta. Las situaciones varían un poco y es cuando se entra en una pequeña subtrama de la película. No digo que eso sea malo, pero no era necesario poner a Russell en medio de todo para que haga de pequeño alivio cómico de la película (y más cuando Carl se basta y se sobra) y un reclamo infantil para que los más pequeños no se aburran como ostras.

Y es aquí realmente el único "pero" que le puedo achacar a Up, y es la sensación de que Russell esta única y exclusivamente destinado a satisfacer un tipo de publico. Pero su aportación a la historia, a lo que verdaderamente importa en la película, es muy prescindible. Lo que la película quiere explicar, y el como quiere hacerlo no necesita de Russell. En la "segunda" trama de la película (la parte que esta relacionada con Muntz) tampoco es imprescindible puesto que lo único que hace es ser el típico niño cansino al que le pondrías un bozal. Y la parte humorística de la película no lo necesita, con Carl es suficiente, y menos todavía con el correcaminos y el fantástico Alpha y su sequito.

Finalizando el apartado Russell, comentar que su participación no estropea la película, pero a mí me dio la sensación de ser tan prescindible que me resulto un pequeño incordio. Mas aun cuando una de las cosas más bellas de esta película esta en el poco dialogo que hay y la poca necesidad que tiene de ello. Y es esta apreciación personal lo que yo considero que es lo más "flojo" de la película.

En cambio se agradece la aportación de Muntz y el genial dialogo que mantiene con Carl. Suyas son las intervenciones que cambian el ritmo de la aventura. Tiene momentos realmente brillantes, y siempre que se junta con Carl se recupera parte de la calidad "perdida" durante el segundo tercio de la película. Antológicos sus dos cara a cara.

Queda muy claro que a mi Up me ha gustado y que la disfrute. Tiene una variedad de situaciones que hace que un adulto disfrute sin tener la sensación de que lo toman por tonto. Y si, he dicho adulto. Porque lo que Pixar nos ofrece aquí es su película mas madura hasta la fecha. Prácticamente se pasan por el forro las aspiraciones marketinianas y apuestan por su idea inicial. Todo aderezado con su propio estilo mejorándose película a película y con una banda sonora a la "altura".

Por eso a mi modo de ver Pixar ha parido la mejor película de su filmografía. El gran sabor de boca que me ha dejado Up no tiene comparación con ninguna otra película en lo que va de año, y solo es comparable a esa absoluta obra maestra que es el corto "Prácticamente Nublado", el corto con el que Pixar nos tiene acostumbrados antes de cada función.

Porque esta vez, Pixar no ha querido contentar a los adultos que van con los niños al cine. Yo diría que han querido contentar a los niños que iran con los padres. Ahí encuentro que radica la diferencia de Pixar con los demás estudios de animación. La historia de Carl, no creo que cale en los más pequeños ni por asomo, y ellos se quedaran antes con los momentos "ardilla" que con la brutal emotividad que el protagonista lleva consigo. Y en parte me parece cojonudo, los adultos también tienen derecho a cine de animación comercial de calidad (que conste que no me olvido del cine de animación japonés, solo que me parece que están en otra liga). Quien quiera ver un pollo bailando el Numa Numa que busque alguna de Disney, que su estudio últimamente no da una.