Little Big Adventure

By Sone

Little Big Adventure (LBA) fue uno de esos títulos para mi que había que enmarcar en mi pequeño corazoncito en tiempos mozos. De esos memorables, de esos que con el paso de los años te pones nostálgico y sientes la necesidad de volver a jugar para otra vez sentir a flor de piel la experiencia que me brindó esa obra de Adeline Software. Y si algo te causa eso, significa que lamentas que se haya quedado atrás y no nos acompañe hoy en día, una sensación como la que causa Shenmue (quizá exagerada la comparación pero ya me entendéis), el querer rescatar a los que se han quedado tirados por el camino y te calaron hondo. Me cuesta ser consejero para la gente que no lo conoce y decirle que se pierde un juego que enamora, pero por los tiempos que corren, soy reacio a pensar que puede impactar como lo hizo en su momento. Aun así, pongo la mano en el fuego de que al menos hay que conocerlo. Bautizado con ese nombre (LBA) bajo el sello de EA en Europa; y en EEUU por Ubisoft bajo el nombre de “Relentless”, vendería 400.000 copias en todo el mundo nada más salir al escenario. Creado con todo el esplendor de Frederick Raynal, el papá de los primeros Alone in the Dark, una eminencia videojueguil en aquellos tiempos, ya es una gran referencias para interesarse por esta obra.

Eran esos tiempos donde el disquete todavía coexistía con el CD-ROM en nuestros ordenadores, MS-DOS y Windows a partes iguales. El equipo estándar de casi todo el mundo, el Pentium con nuestra gama audiovisual de SVGA y Sound Blaster, pleno auge de las mejores aventuras gráficas, shooters sucesores de Doom, simuladores de vuelo, juegos de estrategia belicosera que seguían la estela del gran Command & Conquer y nuevas apuestas jugables tirando a consoleras que iban abriéndose paso poco a poco en el mundo del PC. Incluso la revista MicroMania todavía conservaba ese formato enorme casi de papel de periódico si mal no recuerdo, perfecto para enrollar y tener lectura cuando alguien iba a jiñar. O sea, de los tiempos más dorados y entrañables para el ordenador de sobremesa. Supongo que no hace falta decir mucho más para los que vivisteis esos años, ¿nostálgicos verdad? (era más fácil buscar la fecha de salida del juego, pero seguro que así he puesto tierno a más de uno). Pues bien, LBA hace acto de presencia en esa época dando esas mismas sensaciones que no se quieren olvidar.

La verdad es que no sé exactamente en qué categoría clasificar LBA e imagino que esa fue una de sus grandes bondades, su sabor fresco fuera de lo convencional en esos tiempos le daba muchos enteros junto a su mecánica y visionado cautivador. Un juego que quería evolucionar, avanzarse a ese tiempo, no por lo que vieras en pantalla sino por su juego y originalidad. Podría decirse que hay ligeras pinceladas de diferentes estilos de juego, pero son muy discretas, tanto, que cuesta afirmar con certeza que se unan tales géneros. Es difícil atarlo a un solo lugar pero mucho menos podemos afirmar que esté descatalogado para los géneros que conocemos. Yo diría que el más notorio es que es un juego de aventura con tintes de acción, discretísima aventura gráfica, puzzle e ingenio, habilidad y ciertos momento plataformeros (según algunos). Yo diría que se llegan a percibir esos estilos, pero tienen tan poca profundidad comparado con los géneros mencionados que sí dan alarde de presencia en otros títulos, que podríamos incluso empezar a debatir todos aquellos que hemos conocido este juego. Participa en todos estos géneros y a la vez en ninguno.

El juego nos sitúa en Twinsun, un planeta parecido a la Tierra, con sus continentes y océanos. Se divide en dos hemisferios separados por un anillo de montañas nevadas que rodean todo el planeta. En ese planeta habitan 4 razas inteligentes: los colineses (la versión más parecida a la humana), los elefos (parecidos a los elefantes), conejunos (apariencia de conejo) y burbujos (que no se parecen a nada, son como pelotillas con brazos y piernas). La civilización de Twinsun ya es moderna: viviendas, ciudades, vehículos, televisores y cierta tecnología avanzada. Una mezcla entre la actualidad y toques futuristas que no desentonan. Y nuestro protagonista en Twinsen, un colinés normal y corriente con una vida tranquila y apacible junto a su esposa Zoe.

El planeta Twinsun

Los problemas empiezan por los tiempos que corren en el planeta Twinsun. Desde hace tiempo gobierna un tirano con mano firme, un dictador con ansias de poder y dominación que oprime a todo el pueblo, el megalomaniaco Dr. Funfrock. Este antagonista es conocido por todo el mundo como un gran científico, posee un gran ejercito y un arma invencible, el control de todo: la sanidad, el ejercito y la tecnología están bajo su dominio. Para poder dominar todo el planeta ingenió dos planes clave que le llevaron al poder: creó el centro de teleportación que permitía desplazarse instantáneamente por todo el planeta y por otro lado la fábrica de clones. Los clones eran la primera baza y primera línea que hacía temer al pueblo, eran híbridos mecánicos con la apariencia de cualquiera de las cuatro razas habitantes de Twinsun, vigilantes en todas las ciudades del planeta para mantener el orden según las absurdas leyes opresoras de Funfock. Eran casi indestructibles y letales y, al ser creados, Funfrock ya tenía un ejército casi infinito, podían matar o apresar si consideraban que alguien se saltaba la ley como tirar un papel al suelo o bañarse en una fuente. La gente empezó a vivir esclavizada, temerosa de cometer algún paso en falso, como por ejemplo, saber cuando caminar o no.

Sin embargo, la gente seguía haciendo sus rutinas intentando convivir con todas las normas establecidas y nuestro protagonista haría lo mismo, pues Twinsen es un habitante normal y corriente como cualquier otro del planeta, una persona normal con una vida normal. Pero nuestro protagonista empieza a tener sueños que cada noche se hacen más reales, sueños premonitorios de la destrucción del planeta. Hasta que en sus sueños le visita Sendell, la diosa de Twinsun, para indicarle su destino como salvador del mundo. Le revela como nuestro némesis quiere llegar al centro del planeta para conseguir el poder de Sendell. Como cualquier persona normal y corriente, en vez de hacer caso omiso y evitar ser un majadero, Twinsen decide visitar a un psicólogo para hablar de sus sueños y contar todas las imágenes que ve. Los doctores ven que sus visiones chocan con la realidad de los planes de Frunfrock. Cuando Funfrock se entera, no puede evitar recordar la profecía de un elegido que llevaría la libertad al mundo y encierra a Twinsen para silenciarlo temiendo que pueda ser él el libertador.

Así que con la excusa de que Twinsen está como una regadera, empezamos nuestro viaje encerrados en una celda. A partir de allí, la historia se complicará, incluso su esposa Zoe se verá envuelta en la aventura que le espera a Twinsen. Pero nuestro simpático personaje descubrirá que su familia es heredera de una poderosa orden de magos que sirvieron al culto de Sendell. Twinsen se enfundará con el legado de sus ancestros: la túnica y la bola mágica que le permitirá afrontar los peligros que le esperan convirtiéndose en un curioso intento de mago.

Escapar de esta celda es imposible a no ser que seas “impacientes”

La gracia del juego es que tendremos que viajar por todo el mundo visitando distintos escenarios, pero tras nuestra fuga nos convertiremos en el fugitivo más buscado del planeta, un peligro público, estamos solos contra un imperio y eso da la excusa de que tengamos que ir viajando de región en región, buscando la manera de conseguir un nuevo medio de transporte para llegar a nuestro siguiente destino ayudando a la gente para conseguir los medios necesarios. Conseguir nuestro propio catamarán para viajar por los mares y nuestro propio dragón son algunos de esos transportes que encontraremos en el juego. Además, tendremos que desviarnos de nuestro camino para encontrar requisitos necesarios para hacernos más poderosos para doblegar a Funfrock y su imperio. Así que para nada tenemos un viaje directo hacia el final, hay muchos obstáculos que superar para escribir el destino de Twinsen.

LBA tiene un apartado técnico genial, al menos visualmente es muy agradable. El juego se sitúa desde una vista isométrica tridimensional. Los personajes están formados por polígonos y totalmente tridimensionales de un diseño muy simpático. En cambio, los escenarios están diseñados mediante sprites, los cuales tienen un diseño único y preciosistas. Le dan una imagen muy personal, como si se representara la cultura propia del mundo de Twinsun, todo ello llevado con mucho mimo y cuidado en el diseño de edificios e interiores para dar vida e identidad a un mundo creado de la raíz de la mente privilegiada de Frederick Raynal que evoca toda su imaginación. Tendremos paisajes exteriores muy variopintos y escenarios interiores que, aunque sean sprites, no les faltan detalles para dar una decoración muy llamativa. El apartado sonoro se resume en pocas palabras, sobretodo en lo que concierne a la banda sonora que posee melodías para ser recordadas, sencillamente magnifica.

La mayor originalidad de LBA y nunca vista en un videojuego, son las acciones de Twinsen, que es algo que quizá no sea prodigioso pero, al fin y al cabo, muy original se mire por donde se mire. Los actos de Twinsen no se hacen pulsando un botón determinado, sino que tendremos que cambiar el modo de acción de Twinsen. La verdad es que quizá cueste de entender si no se ha visto pero es mucho más sencillo de lo que parece. Nosotros cambiamos el patrón de acción de nuestro personaje que se divide en cuatro categorías denominados “modos”: modo normal, modo deportivo, modo agresivo y modo discreto. No presentan ningún secreto, los nombres lo dicen todo, pero cambiando de un modo u otro harán que el comportamiento de Twinsen cambie y pueda hacer determinadas acciones. El modo normal nos permite pasearnos, hablar con la gente y buscar objetos por los escenarios. En modo deportivo, Twinsen cambia su postura a unos movimientos ágiles, moviendo sus piernas y controlando su respiración como si hiciera calentamientos, con este modo, Twinsen pasa a poder correr y desplazarnos más rápidos por el mapeado, pudiendo también realizar saltos de una plataforma a otra, esencial para escapar de nuestros captores. En modo agresivo, Twinsen pasa a una postura Berserk (aunque siempre digo que me recuerda a drunken boxing, o sea el arte marcial del borracho), que nos permitirá hacer ataques físicos entre puños y patadas. Y, finalmente, con el modo discreto, nuestro protagonista pasa a una postura casi cómica caminando de puntillas para poder pasar sin ser visto por sus enemigos. Los modos se hacen esenciales durante todo el juego y podemos ir cambiando de un modo a otro cuando queramos de forma rápida y fácil.

Los cuatro modos Twinsen

Hasta que uno no se hace con la mecánica del juego y si desconoce como funciona, tal vez, LBA tiene momentos de ensayo y error porque es un juego en tiempo real. Por ejemplo, desconocer la variedad de clones que hay, cada uno puede ejecutar acciones distintas, así que hay que ir conociendo a cada uno de los enemigos para ir superando el viaje. Algunos son rápidos y otros lentos, algunos ejecutan ataque cuerpo a cuerpo, mientras que otros disparan a distancia y sin piedad, y otros son para que no te vean ni cruzarte con ellos pues te eliminan de un solo golpe con un proyectil que te persigue allí donde vayas. También en ciertos momentos hay que ser rápidos, como evitar que los enemigos pulsen los botones de alarma si te ven, ser más rápidos que ellos y evitar que pulsen las alarmas y aparezcan clones. Como veis, los clones serán, en su mayoría, a los que hay que temer y algunos evitar. Pero como he dicho, una vez vemos el funcionamiento del juego y conocemos sus secretos el ensayo y error desaparece, esto suele pasar sólo al principio. Y avanzar por esta aventura, tampoco es que sea usar el coco, el único secreto que tiene el juego para ir avanzando es saber tu siguiente objetivo, saber controlar a Twinsen y hablar con los personajes, en ellos están las pistas que te dicen como conseguir lo que necesitas y donde para ir siguiendo tu camino, es una mecánica sencilla y divertida.

Toma ya. A ver quien es el listo que tiene su propio dragón

Pobrecico Twinsen. Es que es tan majo él, que da penita cuando recibe palos

Como el título ya indica, es una pequeña gran aventura y se vive por los cuatro costados con un ritmo genial y gran variedad de escenarios. Tiene momentos fantásticos, desde robar en un museo sin poder tocar el suelo a infiltrarnos tras las líneas enemigas uniéndonos a la resistencia. Es un juego sencillo en su apartado jugable pero tremendamente acertado, lleno de vida y multitud de detalles. Sinceramente, vale la pena. Algunos dirán que parece infantil, pero nada más lejos de la realidad, únicamente destila simpatía por su diseño, y si conocéis a Frederick Raynal seréis conocedores del sutil humor ácido que le caracteriza y del que hace gala este desarrollador, pues no necesita ni seriedad ni sangre ni vísceras para orientar un título a cualquier público.

También tengo que hacer mención de que existe Little Big Adventure 2: Twinsen’s Odyssey. Bastante más grande en magnitud que la primera parte, manteniendo su encanto y el mismo funcionamiento. Aunque para mi, el primero es el que crea el misticismo. En esta secuela, la cual no puedo deciros mucho porque lo tengo a medias, todo es más grande, los exteriores pasan a ser completamente tridimensionales y los escenarios isométricos creados mediante sprites sólo se mantienen en los interiores. La aventura es sin duda digna, aunque para mi, hay alguna cosita que le sobra, sobretodo en armas, pero tampoco es relevante. En este caso, para haceros una breve sinopsis, Twinsen es conocido mundialmente y tratado de héroe pero sigue con una vida tranquila junto a su esposa Zoe, su dragón como mascota y esperando su primer hijo. Los magos se han puesto a la orden del día en Twinsun y se crean escuelas de magia.

La aventura empieza cuando llegan seres de otro planeta en son de paz para conocer el mundo de Twinsun. Estos seres tienen un curioso diseño, son parecidos a los colineses, pero en vez de ser redonditos como ellos, son cuadriculados y visten a lo Men in Black, es decir, son como una mezcla entre marciano y trajeados como agentes de agencias secretas gubernamentales. Estos personajes proponen compartir sus conocimientos en tecnología mucho más avanzada a cambio de los secretos de la magia por los que sienten especial fascinación. Pero junto a Twinsen vamos descubriendo que los magos en Twinsun están desapareciendo y que esos visitante se preparan para una invasión en toda regla. Así que como hemos pasado a ser héroes de un mundo entero nos toca salvarlo otra vez.

En ambas aventuras de LBA, son juegos eruditos, no hay otro título que te cause un símil a lo que vives en las aventuras de Twinsen. Indiferentemente de obra maestra, épico, excelente juego, etc, es una obra de arte único en su especie. Hasta que no comprendes su funcionamiento y hasta que no piensas un poco como se resuelven las situaciones (que es más fácil de lo que creéis), es como casi una aventura gráfica donde avanzas porque quieres no porque te encuentras en un sitio del que sólo puedes avanzar usando ciertos objetos como hacían las aventuras gráficas puras y duras. Y sin darte cuenta, estás tan metido en el juego que no puedes dejar de avanzar hasta el final.

En fin, adquirir hoy en día estos dos juegos por si queréis probarlos no debe ser fácil, así que creo que nadie os culpará en como los consigáis. Para mi, os digo que vale la pena experimentar lo que se siente, cautivó a medio mundo en los 90, aunque reitero en qué quizá no cree ese impacto hoy en día como lo hizo antaño. Pero los que conocemos las aventuras de Twinsen ya clamamos para que se cree su tercera entrega. Esperemos que alguien se anime con la franquicia de Frederick Raynal aunque Adeline Software ya fuera desmantelada, como ya se ha hecho con Alone in the Dark, pero eso sí, si pasara, esperemos que sea un resultado que valga la pena y no sea un insulto y un estropicio.

Ya lo creo que lo recuerdo Twinsen… ya lo creo