La vieja guardia

Quien en una librería conoce a alguien a quien le apasiona un género, lo conoce, lo lee, y pone todo su conocimiento en ayudarte en escoger un libro, tiene un tesoro de incalculable valor. En la librería Maite Libros tengo un compañero lector, que en realidad es compañero de todo aquel que entra en la librería, en la sección de ciencia ficción y fantasía. De su conocimiento descubrí en menos de un año dos obras, una de ciencia ficción y otra de fantasía, que se han elevado en mi top personal de libros favoritos.

La recomendación de la vieja guardia fue gracias a una descripción muy resumida y escueta de la premisa que te presenta el libro al inicio, junto al tipo de lectura a la que me iba a enfrontar (y que en este caso ya que está narrado en primera persona, sería el "como" me presentan los hechos y pensamientos). Y por supuesto, una mención al escritor del libro, el hasta entonces desconocido para mi John Scalzi.

 


John Scalzi es el tio del centro… el que saca la lengua con lujuria… a su lado, Patrick Rothfuss, el tio que ha hecho el libro mas cipote que he leido en los ultimos años (el nombre del viento).

 

De John Scalzi poco voy a decir, desconozco bastante a este hombre y solo he leído dos libros suyos. Pero su primera novela publicada y finalista de los premios Hugo a la mejor novela en el 2006 es "La vieja guardia", el libro que hoy voy a comentaros. No es que el premio Hugo a mi me influenciara (ni intento que os influencie) porque en mi caso no es indicativo de nada, sino que se lo digan a Dan Simmons, del cual no he podido acabarme ni uno de sus libros.

Fue así, como una vez hechas las presentaciones pertinentes (os acabo de explicar las fases por las que pasamos cada vez que me recomienda un libro) me tocó decidir a mí. Yo soy consciente de la dificultad que tienen para mi algunos libros, y del tipo de lectura que yo quiero o aprecio. Lo que hizo que finalmente inclino la balanza e hizo que apostara por este libro, fue la palabra "gilipollas", un término que ya os comentare más adelante (no porque necesitéis saber la definición, sino por el contexto).

 

Arte conceptual de Alexander Preus, que no pinta nada en la novela pero queda bien.

 

Y es entonces cuando por fin conocí a John Perry, el protagonista de la novela. En un futuro no especificado, John Perry se encuentra ante la tumba de su difunta esposa. Perry, está a punto de tomar una decisión que junto a su mujer acordaron unos cuantos años atrás, y es la de alistarse en el ejercito. Si, alistarse en el ejército. Pero no en el ejercito que todos conocemos, sino a un ejercito un poco especial, uno que exige que como mínimo hayas cumplido los setenta y cinco años de edad.

¿Un ejército de abuelos? Bueno, si la FDC (Fuerzas de defensa Coloniales) quiere tener un geriátrico como fuerza de defensa no es problema suyo. John Perry tiene setenta y cinco años y ha decidido seguir los pasos que tenían planeados él y su esposa. Él realmente no sabe como de útil puede ser un anciano, pero tiene la oportunidad de viajar al espacio y conocer nuevos mundos coloniales. ¿Que le impide dejar su pasado atrás y poder ser de utilidad para la humanidad?

 


ahora de John Han, de alguna forma tengo que llenar la entrada.

 

Este es el inicio de una novela muy interesante en el que podrían diferenciarse tres partes en el mismo libro. La primera y la mejor parte del libro es la del proceso de reclutamiento hasta que se inicia el entrenamiento. A partir de ahí se empieza a desarrollar el grueso del libro hasta lo que algunos llaman (yo nunca he usado el termino y bien podría equivocarme en la utilización) una ópera espacial o como me ha indicado un invitado en una de sus respuestas opera espacial militar (cabe la posibilidad de que su termino sea bastante mas correcto que el que yo he usado, pero suelo morir con mis ideas xd) , que sería la última parte del libro.

Durante todo el libro iremos conociendo personajes y la relación que tienen con Perry, planetas nuevos, nuevas razas alienígenas, fuerzas especiales, ataques, emboscadas… no faltara acción en esta aventura, que se nos será narrada siempre desde el punto de vista y la experiencia de un hombre con setenta y cinco años a sus espaldas. Y vamos si se nota esto último. A sus años no está para tonterías, y cuando le dan su "ordenador personal", no se le ocurre otra cosa que llamarlo "gilipollas" (es curioso como las pequeñas cosas acaban haciéndote decidir según que cosas ¿no?).

Y lo mejor de todo. Se nos presenta una historia solida y nada descabellada. Que tiene una fácil lectura y no te lía demasiado la cabeza. Bien escrito. Con trescientas páginas. Si, repito. Trescientas páginas en las que se cuenta una historia de principio a fin. Donde no hay nada que sobre, e incluso desearías que tuviera unas cuantas páginas más. Un libro que esta vez, si que os recomiendo a los que os gusta el género. Adentraros en este nuevo universo, no hay nada de lo que arrepentirse.