Shengu Riotsu. Capítulo 1

Cap. 1.- ¿soy un Shengu? ¿Qué demonios es eso?

Al estaba tendido en el suelo, a causa del golpe inesperado que había recibido. Las cosas empezaban a ponerse feas de verdad, escoltar el grupo a la estación protegiéndoles de los Homings no había sido muy difícil, pero un Shengu renegado había aparecido delante de ellos impidiéndoles el paso. Al se levanto con dificultad para reconocer a su oponente.

Al-¿Por qué hacéis esto? ¿Qué es lo que queréis?
¿?-Necesitamos su energía, sus almas, solo así conseguiremos nuestro objetivo.
Al-¿Vuestro objetivo? No se cual es vuestro objetivo, pero… ¡Ningún objetivo merece el sacrificio de vidas humanas! ¡No os voy a permitir cumplir vuestros planes! ¡¡SHENGU RIOTSU, VEN A MI!!

Al se transformo en Shengu y se lanzo sobre su enemigo…
-AL-Hey, hey, hey ¿por qué empiezas la historia desde aquí? – Pues porque es cuando empieza la trama importante… -AL- Pero si ni siquiera saben que son los Homing ni los Shengu… ¿Cómo quieres que entiendan esta historia? En fin, déjame a mi contarla, las cosas hay que contarlas desde el principio. Me llamo Albert Kirojima, mis amigos me llaman Al. Aunque mi apellido es japonés en realidad soy español. Yo llevaba la vida normal de un estudiante de 17 años que iba a segundo de bachiller, hasta la mañana del 7 de Julio, día que cambiaria mi vida de pies a cabeza… Ahí comienza mi historia… Soy un chico de aspecto normal, lo único reseñable de mi es mi pelo, aparentemente es como cualquier otro, pelo corto de tono negro-castaño, pero por alguna extraña razón, cada vez que me enfado este pasa a tener un tono pelirrojo oscuro. Esto ha conseguido ganarme la desconfianza de mis compañeros de clase. Sin embargo, con los pocos amigos que tengo me basta, ellos son los que me apoyan. Lo siento, me estoy enrollando demasiado…
Esa mañana fue bastante rara, mis amigos no iban al instituto así que me toco ir solo. Por el camino me encontré con la chica que me gusta, iba sola también. Soy un cagado para estas cosas y ni me hubiera atrevido ha acercarme de no ser por lo que vi. Una especie de roca blanca caía del cielo e iba directo hacia ella. Me dio el tiempo justo para empujarla y evitar que la diera.

¿?- ¡Auch! ¿Pero qué…? ¡Albert! ¿Por qué me has…? ¡! ¿Qué es eso?
Al- No lo se pero te iba a dar si no lo evitaba, perdona por el empujón Alice. ¡! ¿Qué dem…?

La roca exploto en un haz de luz y desapareció. Antes de que nos diéramos cuenta estábamos rodeados por una especie de soldados con armaduras futuristas, que en vez de tener mano derecha tenían un sable en su lugar. Lo reconozco, me acojone, digamos que nunca he sido el tipo más valiente del mundo.

Alice- Albert… ¿Quiénes son esos?
Al- no… no lo se…

Uno de ellos me ataco. Tuve la suerte de esquivar el golpe por los pelos, o me hubiera rebanado la cabeza, cada vez estaba más asustado y acabaron acorralándome. Entonces cuando me iban a dar el golpe de gracia alguien lo paro. Delante de mí se encontraba un tipo con unas pintas más raras aun que esos soldados con un sombrero tipo western y unos ropajes a juego con ese sombrero, parecía sacado de una película del oeste.  

¿?- Homings… Cansáis, desaparecer de mi vista. ¡Hiaa!

De una patada el homing desapareció en un haz de luz, había acabado con el. Entonces escuche gritar a Alice. Uno de esos homing la iba a atacar. No pensé en la tontería que hice, directamente me puse en medio e interpuse los brazos en un vano intento de amortiguar el golpe. Pero el golpe no llego.

Alice- ¡! ¿De donde has sacado esa ropa, Albert?

Se suponía que llevaba un chándal normal pero ahora llevaba puesto un traje de combate con protecciones ligeras, y en mi mano derecha una especie de espada de luz, con la que había parado el golpe. Mi pelo había adquirido ese tono pelirrojo que tanto había llegado a odiar y estaba de punta.

Al- ¿pero qué…?
¿?- Este chico se acaba de convertir en un Shengu… ¡Chico! ¡Es tu oportunidad, acaba con esos homings!

No sabia muy bien lo que estaba ocurriendo, no alcanzaba a comprenderlo, pero le hice caso. Sentía un poder que nunca había sentido, y una confianza en mi mismo que nunca había tenido, esquive un tajo horizontal de uno de ellos agachándome y le lance una estocada, acabando con el. Me acerque al siguiente, pare su ataque, le empuje y de una serie de movimientos de espada acabe con el. Salte hacia el ultimo que quedaba (el vaquero se había cargado a los demás) sorprendiéndome yo mismo de la longitud del salto. Vencí al último homing sin problema y volví a mi forma normal.

¿?- Vaya, eres bastante bueno, con el tiempo te convertirás en un shengu muy poderoso.
Al- Para el carro un momento, ¿qué eran esas cosas? ¿Qué son los shengu? ¿Qué diablos esta pasando aquí?
¿?- Esas cosas se llaman homing y se dedican a atacar a la gente para robarles su energía vital. Tú y yo somos shengu, elegidos para impedir que los homings consigan su objetivo. Pertenezco a una sociedad secreta de shengu que dirige la protección de la gente contra los homings.
Al- Perdona, ¿Cómo me he convertido en un shengu?
¿?- Ni idea. La primera vez ocurre de repente. Luego puedes transformarte a voluntad. Pero en cuanto te transformas por primera vez en shengu no hay vuelta atrás, tu deber es proteger aquellos que lo necesitan de los homings. Puedo hacer ahora mismo tu ingreso en la sociedad shengu, ¿Cómo te llamas?
Al- Albert Kirojima.
¿?- Muy bien, Kirojima, ya estas dentro. Toma este comunicador. Con el recibirás los avisos de homings de la zona en la que estés, te informaran de misiones y otras funciones que te iré desvelando luego. Debes estar preparado para luchar en cualquier momento, nunca se sabe cuando puede aparecer un homing.
Al- Entendido… ¿y como me vuelvo a transformar en shengu?
¿?- Solo grita: shengu riotsu, ven a mí. Que raro… ¿Por qué no ha desaparecido el campo aun?
Al- ¡Mira! ¿Eso también es un homing?

Una especie de monstruo alado aterrizo y lanzo un rugido temible. Era horrendo, grande, y con las cuchillas y dientes más afilados que había visto en mi vida.

¿?- Si… Lo es, y de los gordos además… ¡Prepárate! ¡Esta batalla no va ser tan fácil como la anterior! ¡Señorita, permanezca detrás de nosotros!
Alice- Vale… Tened cuidado…
Al- Lo tendremos… ¡Vale, allá vamos!  ¡¡¡SHENGU RIOTSU, VEN A MI!!!

Continuara…