Exclusividades: ¿favorecen al sector?

La idea para ésta entrada me ha surgido tras leer una entrada de nuestro amigo Dapone sobre la conveniencia de que Resident Evil 5 saliera como multiplataforma, cuando tradicionalmente la saga siempre se ha asociado a Sony y Playstation. Independientemente de si su razonamiento era acertado o no (estamos en un pais libre, y todo el mundo puede opinar lo que quiera, esté en lo cierto o no), su entrada me ha dado ganas de exponer cuál es mi opinión personal sobre un tema tan controvertido como es el de las exclusividades, inmersos como estamos en las Fan Wars (o Troll Wars, según se mire).


La carátula imposible ¿o no?

Pero vayamos al fondo de la cuestión, ¿son buenas las exclusividades o de lo contrario, perjudican al sector? Por desgracia, las grandes empresas dedicadas al ocio electrónico que poseen su propia plataforma (Microsoft, Sony y Nintendo), parecen que apuestan por lo primero simplemente para asegurarse una cuota de mercado para su inversión de hardware (o sea, la consola) sin pensar en el usuario final. Vosotros direis, Microsoft no abusa de las exclusividades porque la gran mayoría de sus juegos acaban saliendo para PC, pero eso es un planteamiento erróneo porque Microsoft, como productor de software, le interesa que sus productos lleguen a la mayor cantidad posible de usuarios, siempre que pueda dejar al margen a la competencia, es decir, a Sony y Nintendo. Grandes sagas para XBox (DOA, Bioshock, Halo, Gears,…) nunca verán la luz para PS3 o Wii, nos parezca ético o no, pero Microsoft se lo puede permitir porque puede jugar con la carta del PC, es decir venta asegurada.

La actuación de Sony es aún peor, porque necesita esas exclusividades para poder vender una consola, que al fin y al cabo es su verdadera fuente de ingresos, ya que los juegos provienen generalmente de third-parties. Este año, la principal baza de Sony para vender su Playstation 3 es esencialmente la última (literalmente) entrega de la saga de Kojima, Metal Gear Solid 4. De hecho, se espera que el pack exclúsivo que se lanzará con el juego alcance el mayor número de ventas de la consola hasta la fecha. Servidora era una de las que pensaban comprar este pack cuando saliera al mercado, pero el temor a quedarme sin la retrocompatibilidad hizo que me adelantara al final. Algo similar ocurre cuando hablamos de Uncharted o Gran Turismo 5. Como productora casi exclusivamente de hardware, Sony está en la necesidad de hacerlo, mejor dicho en la obligación de hacerlo, porque no le ha quedado más remedio, en parte por lo poco acertado de sus decisiones (retraso en el lanzamiento, precios demasiado elevados, perdida de contratos con third-parties, y un largo etcetera), siendo ellos precisamente los culpables del poco exito de la plataforma, más que la competencia.


Otra carátula imposible pero que los usuarios deberíamos al menos apoyar

Mención aparte merece Nintendo, el Juan Palomo (yo me lo guiso yo me lo como) del mundo de las videoconsolas. Porque Nintendo no necesita third-parties para producir sus propios juegos, pero cuando lo hace, se asegura exclusividades intransferibles, que suelen dejar a los fans de algunas sagas con un regusto amargo (el caso más sangrante ha sido el del Residente Evil Remake y 0), aunque con algunas excepciones, como el caso del Resident Evil 4.

Ya conocemos cómo favorece a las grandes el tema de las exclusividades, que en algunos casos llegan a ser vitales, pero ¿cómo afecta esta política a las third-parties? La respuesta es sencilla: de forma negativa. Una desarrolladora (pongamos por ejemplo Naughty Dog) de juegos que se ate a una exclusividad con una compañía concreta, no necesariamente tiene asegurados los beneficios por la venta de su producto, ya que está ligado al éxito de una consola que tal vez no triunfe, así que es una apuesta arriesgada para ellos. Por supuesto, los responsables de una saga de éxito no tienen porque temer el fracaso del juego y pueden arriesgarse a las exclusividades, pero ¿qué pasa con los estudios pequeños? Sin duda, realizar juegos multiplataforma es, a la larga, lo más rentable para una desarrolladora ya que permite un mayor margen de posibles ventas, pero no todos pueden permitirse desarrollar para todas las plataformas por falta de personal (aquí obviaremos las diferencías técnicas entre consolas, porque no vienen a cuento), lo que puede acabar por hundir a un estudio. Es, pues, un pez que se muerde la cola y que puede acabar por perjudicar seriamente al mercado.

He dejado el punto más interesante para el final. ¿Cómo nos afecta el tema de las exclusividades a los usuarios? Opino, sinceramente, que mal. En este sentido, los usuarios como tales, deberíamos hacer piña y defender al máximo la democratización del medio, el todo para todos, en lugar de entrar en trifulcas estériles entre fanboys que lo único que nos aportan son expulsiones en el foro, merecidas o no. Un usuario XBox debería poder disfrutar de la última gran obra de Kojima, un usuario de Wii debería poder acabar con Umbrella en África, y yo debería poder matar Locusts en mi PS3, en lugar de jugar al juego de las eternas envidias. Sin duda, nosotros somos los más perjudicados de todos, así que la próxima vez que fardeis por poder jugar con Snake pensad ¿realmente tengo motivos para alegrarme?

Perdón por el tocharro, pero necesitaba expresar mi opinión, y como siempre, escuchar la vuestra al respecto.

P.D.: Comentad si no quereis que Nemesis os persiga hasta casa, y votad o os las vereis con P-Head… Very Surprised

Saludos!