Reflexiones absurdas (I): Los calvos son malos

Después de una larga reflexión, causada por exceso de cafeina y azúcar, hablando con una amiga, llegué a la siguiente conclusión: los calvos, por norma general son malos.

¿Cómo demonios has llegado a esa conclusión tan radical? os preguntareis. Muy sencillo, coincide que ese día de vicio cocacolil y otros desenfrenos varios, nos encontrabamos contando chistes de humor negrísimo sobre nuestro antiguo jefe, hombre manipulador y malvado donde los haya con una característica que lo definía a primera vista: era calvo (y además con una calva superrara). Ergo, por silogismo simple, se podía deducir que todos los calvos son malvados. Por supuesto, hay excepciones a esa regla, pero también hay casos que lo demuestran.

Pon un calvo en tu historia y a la larga se volverá malvado

Cuando me puse a buscar otros casos de calvos malvados en seguida me vino a la mente Lex Luthor, calvisimo donde los haya, pero malo de narices. Según Smallville, al principio no era malo, "pero la vida le hizo así", como dice la canción. ¡Y una leche! Lex es calvo y por tanto es el más malo maloso de todos, ¿porqué? Pues porque le tiene envidia a Superman por la mata de pelo que tiene (nada de envidiarlo por los superpoderes que eso los tiene cualquiera).

La calva produce maldad, y además se contagia. La pobre Lana no era así, pero ya se sabe que quien comparte lecho…

Pero Luthor no es el único ejemplo, la Marvel también se dió cuenta del poder de las calvas y creó el personaje de KingPin, enemigo de todo superhéroe que se pase por las viñetas de Stan Lee y cia. (las malas lenguas dicen que se ha enemistado hasta con la señora de la limpieza).

Calvo y gordo, mala combinación que sólo puede crear al malo más maloso de todos (los gordos también son malignos, pero eso es otra historia)

Vosotros direis ahora "sí, vale, pero el profesor Xavier es calvo y es bueno", pero hombre, un tipo que es capaz de controlar tu mente y hacer que hagas cosas horribles tampoco es de fiar, que un día le da por tomar cafe sin descafeinar y la tenemos liada. Además con esas cejas, tampoco puede ser bueno, aunque lo aparente.

Otro ejemplo clásico de malvado que salta a la vista. Lo de los clavos en la cara es para despistar. Salta a la vista que este chico es malo de cuidado, no porque le guste ser masoquista clavándose cosas en la cara (ese día no vió el capítulo de Bricomania donde explicaban cómo orientar la perforadora) sino por su calva perfecta y reluciente.

Otra muestra de lo que afirmo, ahora en el mundo de los videojuegos, es Kratos, el dios de la guerra.

"Menos cachondeito o te quito las arrugas de la cara a base de yoyas"

¿Hay alguién en su sano juicio que opine que este dios es bueno? Si se ve a la legua que sus intenciones no son buenas y que además es violento. Vamos, que si alguién le pide para poder comer, Kratos le de "tortas" pero de las de la mano abierta.

Y por último, el clásico, el inigualable:

¡El Dr. Maligno!

En resumen, y para acabar, si realmente quereis dominar el mundo o simplemente dejaros llevar por vuestra vena malvada: raparos la cabeza y así os asegurareis el éxito. Si sois calvos pero aún no sabeis que hacer con vuestra vida, haced lo que por genética os está destinado: cread vuestro club de subordinados, con aspiraciones malvadas también, y diseñad un plan para dominar el mundo lo más rocambolesco posible, pero eso sí, un consejo, cuando tengais al bueno de turno a punto de ser cocinado/cortado/ahogado, ¡no os entretengais contándoles vuestros planes!

Nota del Psiquiatra: La autora del blog está bajo medicación por múltiple personalidad. No hagais mucho caso de lo que dice.