Mi particular curriculum vitae


 "¿Zeguro que ezto se juega azí?" 

La entrada de Shaiyia y su particular Odisea de una videojugadora, me ha dado ganas de explicar precisamente mi particular curriculum vitae en este mundillo. Aunque la idea general que parece que predomina en todas partes es que el auge actual de mujeres que juegan se debe a los Sims, a la Nintendo DS y su Brain Training, o a los juegos casual como SingStar (que me encanta, por cierto) o WiiPlay, lo cierto es que muchas de nosotras empezamos en esto jugando casi con pañales a la Nintendo, como melyzza o Starwig II, o en mi caso con el PC.

Corría el año 90, cuando mi padre le compró a mi hermana mayor un PC para que pudiera seguir sus estudios de programación informática. Bien, pues mi hermana no pasará nunca a la Historia por ser una segunda Jade Raymond y mi padre nunca ha sabido comprar aparatos electrónicos: el PC ya era una carraca cuando lo compró nuevecito, así que nos juntamos con un ordenador con 512 Kb de memoria RAM y ¡sin disco duro! Pero no todo iba a ser tan malo, porque esa máquina me permitió poder hacer mis primeros pinitos en BASIC, programando pequeñas aplicaciones que no servían de mucho, y sobretodo me permitió tener mi primer contacto con el mundo de los videojuegos, que no he abandonado desde entonces. Aquí empieza mi particular lista de juegos que me han marcado la vida.

Juegos de PC (8 bits)

Bien, en aquella época, la HD ni siquiera había pasado por la cabeza de los directivos de Sony, Phillips y compañía, y los juegos quedaban limitados a ¿tienes pantalla color o monocroma? Si la respuesta era pantalla a color, podías elegir entre tres tipos: CGA 4 colores, EGA 4 colores (no pregunteis la diferencia) o Hercules 16 colores… ¡Dios mio, 16 colores! ¡Eso era el colmo de la Alta Definición! Por desgracia, mi monitor era monocromo, verde monocromo, así que todas las imágenes que veais aquí, teneis que imaginároslas con toda la variedad posible de verdes (verde claro, verde, verde oscuro, verde oliva) que mi CGA permitía. Ya os podeís imaginar que a mi que me hablen de 720p o 1080p me importa lo mismo que si el zapato le hubiese dado a Bush en el jeto (bueno no, con eso me habría estado riendo 3 dias seguidos).

Decathlon (IBM)

En su época era el summum del summum de los gráficos de última generación: monigotes hechos con palotes simulando personas, que emulaban las 10 pruebas de la famosa disciplina olímpica. A pesar de su simplicidad, era un juego que enganchaba como pocos, sobretodo porque permitía jugar en "cooperativo" (ni RE5 ni huevos, Decathlon rulz!), e incluso jugar hasta 4 jugadores en la misma partida, en la que si ganabas, sonaba la musiquilla del pais al que representabas, eso si conseguías superar la puntuación de un tal Bruce Jenner, que nunca supe quién era pero que siempre estaba ahí.

Game Over (Dinamic)

¡Yo jugue al mítico Game Over! Pero como era "prestado", nunca ví la famosa portada del juego, que por supuesto no tenía nada que ver con el mismo. Era un plataformas bastante clásico en el que manejabas a un astronauta en dos ambientes muy diferentes: en el exterior y dentro de lo que se suponía una base. El Game Over tenía su lógica y el nombre parecía puesto a conciencia: el Game Over era lo que más veías en pantalla. Nunca llegué a saber cómo acababa, por su dificultad y porque mi PC, en sus últimos tiempos, se colgaba a los 20 minutos de encenderlo, lo que me pribó de probar el Golden Axe.

Phantis (Dinamic)

Otro juego con carátula cachonda (que no ví por el mismo motivo que el anterior) que por supuesto no tenía nada que ver. Nosotras, mis hermanas y yo, teníamos la absurda teoría de que el nombre tenía que ver con que la protagonista al ser chica llevaría los idems, y es que esta heroina fue la primera y no esa advenediza de Samus Aran. El juego también constaba de dos partes, una en la que manejabas una nave en scroll vertícal y una segunda en la que la manejabas a ella directamente, luchando contra ¿tios subidos en saltabolas? po zí… Es que esos juegos eran frikis de cuidado.

Test Drive (Accolade)

Este puede considerarse el primer gran juego de conducción de la historia. Necesitaba un floppy disk de 5 1/4 " para él solito, pero con razón. Podías escoger entre cinco modelos de coche distintos como el Lamborghini Diablo, el Lotus Spirit, el Porsche 911 Turbo, el Ferrari Testarrossa o el Chevy Corbette, todos ellos reproducidos con el lujo de detalles que los 8 bits podían permitir, incluidos los salpicadores. En esa época, olvidaos de físicas realistas tipo Burnout, pero a cambio, el juego tenía mucha lógica ya que a más velocidad más dificultad para tomar las curvas, con lo que lo habitual era caerse por el barranco o estamparse contra el tráfico del sentido contrario. Además, pasado un límite de velocidad, te perseguía la policía, lo que hacía que aún corrieras más, con el consecuente accidente, o dejarte atrapar por la pasma, que te daba tu correspondiente multa.

Si conseguías llegar al final de la fase, aparecías en una gasolinera repostando, donde te decían los promedios de velocidad que habías tenido, y algún que otro apelativo "cariñoso". Al completar las cuatro fases del juego, aparecía una última pantalla y te daban la llave que te otorgaba el titulo de conductor.

Double Dragon

Este era uno de mis juegos preferidos, el reparte-estopa por excelencia de mi infancia. Lo había jugado en el camping al que iba de vacaciones, en una de aquellas recreativas de partida a 5 duros, pero donde se ponga jugarlo en toda la variedad posible de verdes que se quite jugarlo en Master System II… Lo mejor era que como muchos juegos de PC de esa época, se podía jugar en cooperativo, lo que en cristiano quiere decir que tú jugabas con la parte izquierda del teclado y tu compañero con el keypad. La dificultad radicaba en que tenías un número limitado de "continues", como en las máquinas recreativas, y costaba llegar al final, sobretodo si…

¡Oh, Dios mio! ¡M.A. Barrackus intenta sodomizarme! ¡¡Corre insensato!!

Barbarian

Otro clásico entre los clásicos. El mecanismo era sencillo: tenías que derrotar a tu oponente cuál Arnold "Chuachenager", o por puntos, como en boxeo, o mediante un crítico que hacía volar la cabeza de tu contrincante por los aires, mientras un bicho verde (bueno, para mi todos eran verdes) la recogía dándole patadas y pasabas a la siguiente ronda. Había un total de 4, y cuando conseguías derrotar al último bárbaro que se interponía en tu camino, aparecía el brujo (el tio de lila, que para mí era verde, que está al lado de la pechugona en la foto), y tenías que eliminarlo a pesar de que el muy hijo de fruta usaba magia. Lo mejor, el cooperativo por supuesto, y el berrinche que se pillaba tu hermana cuando le cortabas la cabeza nada más empezar.

No es por chulear, pero este me lo pase…

Por supuesto, estos son sólo una muestra de los juegos a los que jugué con aquel ordenador porque también disfruté de juegos de SEGA, cuando aún era una empresa americana, o juegos realmente "casuals" como Alley Cat, o Hard Hat Mack, juegos todos ellos a los que aún guardo en mi corazoncito de videojugadora.

Luego tuve que jubilar aquel PC y conseguí que me compraran un Pentium Centrino, que me permitió jugar a otras pequeñas joyas, esta vez ya sí en color, como Episodio I, Age of Empires, Indiana Jones y la Máquina Infernal, Diablo o Resident Evil. Más tarde, con mi primer trabajo, pude comprarme mi primera consola, una flamante PS2 que me costó mi pequeña fortuna, con juegos tan buenos como Onimusha, Resident Evil Code Veronica, Silent Hill 2,…


 ¡¡Toooma Brain Training!!

Por eso, me fastidia bastante seguir oyendo comentarios como "las chicas sólo juegan a los Sims", "son casuals", o simplemente "prefieren comprarse ropa". Siempre he sido videojugadora desde que tengo memoria y creo que mi bagaje es mucho más amplio del de algunos que se consideran "hardcores", básicamente porque ni siquiera saben lo que significa. El problema es que la sociedad sigue poniendo etiquetas y es mejor no plantearse en que tipo de rol te encasillan, ya sea como mujer o como jugador, porque lo cierto es que muchas veces, simplemente preferimos no sacar el tema fuera de nuestro circulo más íntimo por el qué diran.


 "Yo he visto bárbaros luchando más allá de Cimmeria, he traspasado Mullholand Drive a bordo de mi Testarrossa, le he pateado el culo a M.A…. Cuando me formateen, todos esos recuerdos desapareceran, como lágrimas en la lluvia… pero tú, si quieres, puedes seguir con el PRO, y llamarme casual…"