SOY MASOCA, Disfruté jugando al Star Wars Episodio III, La Venganza de los Sith

¿Qué se puede comentar de este juego, aparte de que sí te gusta seguramente es porque eres más raro que un perro verde? Pues sí, yo debo ser uno de esos ejemplares caninos de extraño tinte capilar porque este juego me gusta, no tanto como para ponerlo en mi exclusivo altar de juegos adorados, pero si lo suficiente como para hacerme pasar sus buenas horas.  


La prueba del delito (sí, me gusta Star Wars, pa que negarlo)

Partiendo de la premisa inicial de que cualquier adaptación de una película a un videojuego suele ser un bodrio cantado de antemano, este Episodio III no es la excepción que ratifica esa norma. Analizándolo bien, es malo, y malo de narices, sobretodo si lo comparamos con esa obra maestra que es a su lado el Star Wars: Knights of the Old Republic. Además, esta obra de los difuntos The Collective (mal llamados por menda, Prince, por su extraña capacidad de cambiar de nombre en los últimos tiempos), creadores de ese excelente juego, también adaptación, que es The Fallen, un correctísimo acercamiento al universo de Star Trek en su spin-off de Espacio Profundo 9, a primera vista no tenía porqué ser mala. Por la forma en que se publicitaba, como el juego que más se acercaría a la sensación de ser un jedi, por el control que tendríamos de los poderes, La Venganza de los Sith prometía mucho, sobretodo teniendo en cuenta la película que adaptaba. En su contra tenía que, aparte de algún título brillante como el mencionado anteriormente de BioWare, el Battlefront y alguno más, ningún título de la franquicia de esa época, destacaba demasiado por su calidad, demostrando que LucasArts estaba en horas bajas.

Las promesas se convirtieron en agua de borrajas. El uso de los poderes no sólo es uno de los más limitados de toda la franquicia sino que ni siquiera tenemos esa pequeña brizna del sistema de karma tan bien explotado en otros juegos. Si lo comparamos con un juego similar de la misma época, como es Jedi Knight: Jedi Academy, este último deja en pañales, en todos los sentidos, a La Venganza de los Sith. Realmente te hace sentir el poder (un poco cabroncete) de los jedis/sith al lanzar a un stormtrooper a "tomarporculo" desde una plataforma a miles de metros de altura, o al estrangular a un sith mientras lo rematas con tu sable láser doble. En realidad, en la Venganza sólo dispondremos de los cuatro mal contados poderes (o menos) que se suelen ver en las películas y poco más, por lo que eso de "sentir lo verdaderamente poderosos que podían ser los jedis" se queda como un mero chiste.


Anakin haciendo de mimo ante un droideka,… insensato.

Encima, como adaptación, ni siquiera le llega a la suela del zapato a la película, que desde mi punto de vista es la mejor de las nuevas películas, precuelas o como quiera llamarlas George Lucas, que parece más preocupado en crear una paradoja temporal que en recuperar la magia de las originales. En la película, tenemos nada más empezar, vistosas batallas espaciales, con naves explotando a tu alrededor, droides, lásers,… todo en una especie de Salvar al Soldado Ryan espacial que te hace pensar, "¡Joder, si pusieran eso en un videojuego, sería la repera!". ¿Sale esa batalla en el juego? No, ahí va el primer zas en la cara: de batallas interestelares, nada de nada, y eso que incluir algo así les hubiese asegurado el éxito. En el juego sólo podremos manejar a Obi-Wan y a Anakin (y hasta a Yoda), y ni siquiera nos darán a elegir entre ambos: por unos momentos nos limitaremos a ser Anakin y por otros, Obi-Wan.

Por suerte, aparte de la fase de las naves, también se obvia las partes ñoñas de la película que no encajarían demasiado bien en un juego como éste que se puede calificar de hack & slash, o lo que es lo mismo en la vieja lengua de Cervantes, un "mata-mata" puro y duro, lo que limita bastante el juego ya que los momentos de acción y lucha no son suficientes para rellenar un juego de este tipo. Esto se compensa con el añadido de nuevas escenas adicionales que no salen en la película pero que en algunos casos (no todos, porque cierta parte manejando a Obi Wan sobra) lo hacen mucho más inmersivo, permitiéndonos conocer qué pasó en el Templo Jedi una vez que Palpatine decretó la siniestra Orden 66, en uno de los que, junto al duelo con Obi Wan y el enfrentamiento Palpatine-Yoda, es de lo mejor de todo el juego.


"¿Ves Anakin? Así se roba una cartera… por eso yo soy el maestro y tú el aprendiz."

El problema tal vez resida en que en la mayor parte del tiempo nos la pasaremos eliminando droides de la Federación de Comercio que no suponen mucho problema, a excepción de la guardia pretoriana del asmático Grievous con sus bastones de energía y cierto droide-tanque que no salía en la película y que es absurdamente complicado derrotar. Si el juego se hubiese basado sólo en eso, ni siquiera yo estaría escribiendo esta entrada, y el juego estaría criando polvo en algún GAME, porque lo habría vendido. Parte de la gracia reside en que en su mayoria, los Final Bosses son jedis, así que esos son los momentos en los que, en cierto modo y minimamente, podremos sentirnos verdaderos jedi luchando de tú a tú. A eso hay que añadir que cada jedi contrincante tiene su propia técnica de combate, por lo que habrá que aprender diferentes técnicas para derrotar a cada uno de ellos, unos conocidos por salir en la película, como el duelo con Mace Windu, y otros que suponen un verdadero soplo de aire fresco como el duelo contra un maestro y su discípula que nos tocará luchar dentro del templo. La dificultad de estos duelos suele ser bastante elevada (¡maldito Dooku, lo que me costó y eso que era de los primeros!) y a veces crea la extraña sensación de estar jugando un juego aparte, pero es precisamente en esos momentos donde aparece parte de esa magia que se nos prometió. Para repetir esos momentos, al acabar el juego podremos desbloquear un modo Arena, en el que podremos escoger un personaje con el que luchar y a su contrincante, para poder combatir en un modo versus con un compañero.


Se sabe que Hayden Christensen tuvo que ingresar en un psiquiatrico por el trauma que le supuso el pelucón de la Venganza, tan bien reproducido en el juego.

Gráficamente, el Star Wars: La Venganza de los Sith no es ninguna maravilla, a pesar de que reprodujeron casi fielmente los rostros de cada uno de los personajes de la película. Por desgracia, si lo comparamos con otros juegos de la misma hornada, en los que Playstation 2 ya estaba en su apogeo, el juego pierde por goleada puesto que parece de los primeros tiempos de la consola. A su favor tiene que al ser franquicia oficial de la película, aprovecha las cinemáticas de la misma, así como el copyright de la banda sonora. Pero aparte de esto, no hay nada más que sea digno de reseñar.

En resumen, puede que este juego sea una chusta pero tiene algo, que a pesar de todo lo malo, hace que le tengas aprecio. Si jugaste al Jedi Power Battles, aquel juego de lucha con personajes del universo de Star Wars, la Arena y los duelos que te encontrarás en el juego, te lo recordarán constantemente, salvo que las peleas son sólo con sables láser. Además, los duelos contra Mace Windu, el Conde Dooku, Obi-Wan son realmente dificiles y trepidantes, lo que en cierto modo compensa lo demás.

Esta entrada pertenece a la iniciativa de master1983, SOY MASOCA.