Recomendación: Stargate

El doctor Jackson, egiptólogo de profesión y experto en semiótica antigua, está dando una charla sobre su tesis a la que apenas han acudido una decena de personas. Es la tónica de siempre: nadie cree en sus estrafalarias hipótesis sobre el orígen de las piramides de Gizeh y él, como ya está acostumbrado, no le da la mayor importancia al hecho. Pero la conferencia de hoy es diferente: alguien muy especial ha venido a verle, alguien con una oferta que cambiará para siempre su forma de ver el mundo, su futuro y, por supuesto, la Historia.

Así, más o menos, podríamos decir que empieza Stargate, aunque en realidad su principio es bastante diferente, la película de Roland Emmerich que en 1994 relanzó de nuevo su carrera, que empezaba a estar de capa caída. En ella, Emmerich, bautizado a su llegada a Estados Unidos como el Spielberg europeo, jugaba con la bizarra idea de que las piramides de Gizeh, construidas durante la IV Dinastía egipcia, en pleno Imperio Antiguo no podían haber sido construidas por simples humanos que en aquella época ni siquiera conocían el hierro. Hoy día sabemos que sí es posible, mediante enormes rampas de adobe, cuyos restos aún se conservan en algunas de las pirámides más tardías, y el trabajo de miles de personas trabajando a la vez que no necesariamente eran esclavos (la economía del antiguo Egipto se basaba en las crecidas anuales del Nilo, lo que dejaba a la población ociosa durante la mitad del año, en la que no se podía hacer nada hasta que el nivel del rio bajara, momento en el que se hacían las grandes obras públicas).

Como la realidad no es lo suficientemente romántica e interesante, Emmerich nos plantea lo siguiente: ¿y si las pirámides las hubiesen creado extraterrestres para unos fines que nunca hubiesemos imaginado? Este es sólo el motu de la película pero a partir de ella, se desarrollan un buen puñado de ideas frescas y un mundo propio casi tan extenso y atractivo como el de Star Wars o Star Trek.

Stargate, Puerta a las Estrellas (1994)

La historia empieza con un simple flashback a los inicios del siglo XX, cuando unos arqueólogos descubren en las ruinas de la antigua ciudad de Abydos, un extraño sarcófago circular ante la mirada atónita de una niña, la hija del arqueólogo jefe y mecenas de la expedición. A esta enigmática escena le sigue la conferencia del Dr. Jackson antes comentada, un científico que cree que las piramides tienen un orígen que no se parece en nada al que la comunidad científica tiene asumido. La persona especial que ha acudido a oirle hablar no es otra que Catherine Langford (Viveca Lindfors), la niña que fue testigo del mayor descubrimiento que jamas haya hecho la Humanidad y que corrobora las teorías de Jackson, que le ofrece la oportunidad de estudiar aquel descubrimiento, como experto en lenguas antiguas que es. El único problema es que el "objeto" está en mano de los militares, bastante reacios ante la ingerencia de civiles. Pero pronto, gracias a sus dotes, Jackson les hace cambiar de idea al descifrar los jeroglificos y la forma de activar lo que al final resulta ser un aparato, una especie de puerta capaz de crear un agujero de gusano hasta otro punto del universo.

Después de las reticiencias iniciales, Jackson consigue ser incluido en el equipo de exploración, comandado por el Coronel O’Neill, que viaja a través del Stargate, y ante su sorpresa, el planeta que les espera al otro lado es tremendamente parecido a la Tierra, salvo algunas excepciones como su peculiar "fauna". Pero las similitudes no terminan ahí. Con sorpresa, descubren que el planeta, que también posee una gran piramide, está poblado por humanos que además hablan egipcio antiguo. Mientras Jackson estudia los símbolos de la pirámide de este lado del Stargate (a la vez que "confraterniza" con una de las indígenas, Sha’uri), y O’Neill establece el perímetro de seguridad, son testigos del porqué los humanos siguen vivendo como esclavos: al caer la noche, una enorme nave de forma piramidal aterriza justo encima de donde están ellos. Se trata de la nave de Ra, un extraterrestre con forma humana al que tratan como un dios, al igual que hicieron los antiguos egipcios, y que los esclaviza como hace milenios que hacía en la Tierra. Jackson descubre que los antiguos egipcios se revelaron contra Ra, un miembro de la raza de los goa’ulds, derribando y enterrando la Stargate terrestre para evitar su regreso, y que los habitantes de Abydos (nombre con el que bautizan el planeta) en realidad, procedían de la Tierra, de donde fueron abducidos para hacerlos trabajar como esclavos antes de huir de allí derrotado.

A esto se añade que para viajar a través de la Stargate, hace falta marcar los simbolos en un orden correcto para una destinación concreta, pero que el equipo de O’Neill sólo conoce los de Abydos pero no los de la Tierra, y que por tanto no saben cómo regresar. Todo se complicará aún más con una revolución y un pequeño contratiempo en forma de bomba que puede hacer que todo acabe muy mal.

Personajes

Daniel Jackson (James Spader)

Daniel es un joven egiptólogo tímido y apocado, además de gran conocedor de lenguas antiguas. Aunque es un hombre muy inteligente y gran estudioso, sus teorías bastante extravagantes chocan de lleno con el orden establecido, por lo que ha visto como su carrera se ha visto seriamente perjudicada por estas, es decir, el orígen extraterrestre de los primeros faraones egipcios. Su vida cambia de repente, el dia en el que Catherine Langford le visita y le muestra la Stargate, un dispositivo antiguo que permite viajar a puntos distantes del universo, creando un pequeño agujero de gusano, gracias a la marcación del destino mediante una serie de simbolos (siete en total, como se explicará en la serie). Forzado a unirse al equipo de exploración del coronel O’Neill, Jackson será el primero en establecer contacto con los habitantes de Abydos, gracias a sus conocimientos de egipcio antiguo, especialmente con Shau’ri, la hija del jefe tribal, de la que se enamorará.

Coronel Jack O’Neill (Kurt Russell)

A diferencia de Jackson, O’Neill es un hombre de acción que no suele dudar en los momentos decisivos. Antes de ser llamado para la misión del Stargate, O’Neill ha sufrido un incidente que le ha hecho replantearse su carrera militar y su vida: su hijo pequeño se disparó por accidente el arma que él tenía guardada. Por eso, la actitud de O’Neill parece la de estar de vuelta de todo, hasta que entran en contacto con los habitantes de Abydos y en concreto con un muchacho llamado Skaara, que le recuerda mucho a su propio hijo. Esto le hará replantearse muchas cosas cuando se vea obligado a tomar parte en la insurrección y a corregir una orden dada desde arriba.

Ra (Jaye Davison)

Ra es un goa’uld, una especie extraterrestre parasitaria que en otros tiempos dominaba la galaxia. Hace cinco mil años, cuando estaba a punto de morir, llegó a la tierra y encontró el cuerpo de un joven que le sirviera de huesped. Desde entonces, dominó la Tierra hasta que los antiguos egipcios se sublevaron y tuvo que huir a Abydos llevándose con él unos cuantos esclavos. Es tratado como un dios, gracias al artefacto que lleva en la mano derecha, capaz de dar descargas, y a un sarcófago goa’uld que le mantiene joven y sano, y sobretodo a sus manos derecha e izquerda, unos guardias pretorianos con cascos que emulan las cabezas de Anubis y Horus. Por supuesto, no está dispuesto a que los terrícolas repitan la insurreción en Abydos.

Sha’uri (Mili Avital)

Es la hija de Kasuf, el lider del poblado, y quién introducirá a Daniel Jackson dentro de la piramide, enseñándole los misteriosos símbolos de las paredes, que en realidad indican nuevos destinos de la Stargate. También es la hermana de Skaara.

Skaara (Alexis Cruz)

También hijo de Kasuf, Skaara enseguida traba amistad con O’Neill, que al final acaba encariñandose con él. Tan pronto como ve la preparación de los soldados, Skaara decide convencerlos para que les ayuden en la insurreción, a pesar de que tienen ordenes expresas de no intervenir en los asuntos ajenos a la expedición.

Pequeña Crítica

Para Roland Emmerich, Stargate supuso el relanzamiento definitivo de su carrera, permitiéndole posteriormente hacer Independence Day, que supondría su ascenso definitivo al Olimpo de los directores taquilleros. Aquí, en ésta, además, ejercía como guionista junto a Dean Devlin, reponsable posterior de la continuación de la película, en forma de serie de televisión. Pero esta película no sólo fue un revulsivo para la carrera de Emmerich. Para James Spader, cuya carrera siempre ha sido bastante irregular hasta la actualidad, también supuso un redescubrimiento, puesto que no había tenido ningún papel destacable desde Sexo, mentiras y cintas de video.

La magia de esta película reside precisamente en su originalidad. Si bien la idea de que fueron los extraterrestres los que construyeron las piramides es un bulo bastante común entre los amantes de lo paranormal, el guión no se queda ahí y desarrolla un concepto tan interesante como el de las puertas estelares, un sistema que permite viajar a puntos muy distantes del universo en segundos, una tecnología que por mucho que nos pueda recordar a Star Trek, nunca se había planteado antes en el cine. Aparte de esto, tenemos la forma tan inteligente como Emmerich logra amalgamar la iconografía clásica de los dioses egipcios con su orígen extraterrestre. Lamentablemente, como es habitual en este director (que recordemos, es alemán), existe esa tendencia suya tan típica de ensalzar al ejercito americano, su patriotismo y esa chulería innata que poseen, que puede ir bien en otras películas pero que en ésta, no acaba de casar. Por suerte, esta película no es tan vacía como para caer en las "americanadas", y eso es gracias al contrapunto casi cómico e irónico que supone la presencia de ese doctor Jackson, que deja en evidencia esta tendencia tan americana de arreglarlo todo volando las cosas por los aires, y del papel de Kurt Russell, que encarna a la perfección al atormentado coronel O’Neill.

Del resto del reparto, cabe destacar la presencia de Jaye Davison (Juego de lágrimas) como Ra, escogido expresamente por su apariencia andrógina gracias a la fama que le supuso su nominación al Oscar por su papel en la película anteriormente citada.

 

 

Los herederos de Stargate

Si bien, aunque tras su éxito estaba cantada una secuela, ésta nunca llegó. En su lugar, Devlin y Emmerich se embarcaron en la producción de una serie de televisión centrada en los años posteriores al descubrimiento de la puerta que ha durado la friolera de 10 temporadas, y cuyos fans aún insisten en que vuelva a antena. El éxito de la serie, que acabó siendo producida por Richard Dean Anderson, fue tal que una de las variantes de la trama dió lugar a un spin-off de culto casi tan exitoso o más que la serie original, Stargate Atlantis.

Stargate SG-1

La historia es sencilla: los años han pasado y el coronel O’Neill vive retirado del ejercito, cuando recibe la llamada del general Hammond (Don S. Davis) para que acuda a las instalaciones de Cheyenne Mountain, donde se encuentra la Stargate. Receloso, accede tras descubrir que Jackson ha mandado un mensaje de socorro a través de la puerta: unos guardianes con cabeza de serpiente han secuestrado a Sha’uri y se la han llevado a través de la puerta. Así es como descubren que en las paredes de la piramide de Abydos hay multitud de simbolos que en realidad son los correspondientes a miles de Stargates diferentes, repartidas por el espacio. Una verdadera red para viajar por el Universo.

Tanto O’Neill (Richard Dean Anderson) como Jackson (Michael Shanks) se uniran entonces al recién formado Stargate SG-1, un nuevo equipo de exploración que investigará el destino que los secuestradores siguieron. Junto a la comandante Carter (Amanda Tapping) descubrirán que el planeta es en realidad el mundo natal de los jaffás, una especie humana híbrida destinada a criar en su interior las larvas de goa’ulds antes de su implantación en un cuerpo humano y que estos están dominados por un nuevo dios llamado Apofis, cuyo emblema es una cobra. Después de muchas penurias, el equipo logrará escapar gracias a la ayuda de Teal’c, un jaffá que se sublevará y unirá al SG-1, no sin antes ver como Sha’uri es poseida por un goa’uld y convertida en esposa de Apofis.

Aunque inicialmente la serie se limitará a la búsqueda de la esposa de Jackson, la gran cantidad de capítulos (y Stargates) y las variantes de la trama, han hecho que la serie haya ido evolucionando con la incorporación de nuevas especies alienígenas como los Asgaard, la resistencia goa’uld llamada Tokra, los Antiguos, etc,… Además, aunque el reparto original se ha mantenido casi inmutable a lo largo de las diez temporadas, las dos últimas supusieron una inflexión con la marcha de Richard Dean Anderson de la serie y la incorporación de Ben Browder y Claudia Black (Farscape), pero su fin no se debe achacar a esto (ya que ambas temporadas mantenían un buen nivel) sino a un agotamiento excesivo y a la competencia directa, incluida la de Stargate Atlantis.

Personajes

Coronel Jack O’Neill (Richard Dean Anderson)

El personaje se mantiene respecto a la película salvo por un detalle: O’Neill se ha vuelto mucho más cínico que antes y posee un humor bastante peculiar que no duda en usar continuamente. Ese cambio de aires beneficia a la serie, dandole un toque de humor mucho más apto para la televisión y que hace la serie más amena (algunos la prefieren a la película). O’Neill también se implicará en la misión, cuando Skaara también sea secuestrado para ser implantado.

Daniel Jackson (Michael Shanks)

Otro personaje que se mantiene bastante inmutado, así como sus neuras. Su principal motivo para alistarse en el SG-1 es poder buscar a su mujer y servir de apoyo científico al equipo, a pesar de que no se le da muy bien manejar armas de fuego, aunque a lo largo de la serie vaya mejorando. A lo largo de la serie, sus motivos variarán e incluso llegará a sufrir cierta transformación que lo hará desaparecer, motivada por la baja del actor aunque luego regresó a la serie.

Comandante Samantha Carter (Amanda Tapping)

Junto a Jackson, Carter supone el contrapunto científico de la misión, a pesar de ser una militar como O’Neill, eso  le supone tener una mente abierta, especialmente en lo relativo a su campo, la física. Junto a Teal’c, es una de las nuevas incorporaciones al equipo (un poco de discriminación positiva), que va ganando mayor peso a medida que avanza la serie, siendo en las últimas temporadas uno de los pocos puntos de unión. En el transcurso de la serie, Carter se sentirá atraída hacia O’Neill, sin llegar a concretarse en ningún momento.

Teal’c (Christopher Judge)

También conocido como el "Tio de la Galleta de oro en la frente", Teal’c es un jaffá de la guardia personal de Apofis que desertará ante las atrocidades cometidas por este, uniéndose a los SG-1 en la lucha. Esto lo convertirá en un traidor ante los ojos de su gente, pero a medida que la insurgencia gane influencia y el planeta sea liberado, Teal’c recuperará el aprecio de su gente. Es un hombre de caracter reservado y poco hablador, pero con una fidelidad inquebrantable hacia O’Neill y el resto de compañeros.

 

 

Stargate Atlantis

Spin-off de un spin-off (valga la redundancia), la trama de Stargate Atlantis parte del descubrimiento de una base de los Antiguos en la Antartida y del "volcado" de información de la historia de los mismos a la mente del Coronel O’Neill. Entre esa información, estaba la ubicación de la nueva base de los Antiguos, Atlantis, que debieron exiliarse al espacio profundo ante la amenaza de Anubis. Por desgracia, la Stargate que llevaba hasta ellos está tan alejada que supondría un viaje sin posibilidad de regreso, por lo que su exploración supondría una misión casi suicida. Un equipo comandado por la doctora Weir, se traslada allí, para descubrir que la amenaza ya no son los goa’ulds sino un nuevo tipo de extraterrestres capaces de absorber la  fuerza vital de los humanos, los Wraith.

Respecto a Stargate Atlantis, pasaré un poco por encima ya que no he tenido posibilidad de ver ningún capítulo, puesto que en España sólo la emite el canal Sci-Fi.

Personajes

John Sheppard (Joe Flanigan)

Es un oficial de las Fuerzas Aéreas que no suele seguir las normas (como todo protagonista que se precie). Durante el incidente en el que O’Neill absorbió los datos de los Antiguos, fue él el que salvó la base gracias a su capacidad innata para interactuar con los artefactos de los Antiguos, lo que hizo que la doctora Weir lo incluyera en la misión.

Rodney McKay (David Hewlett)

Personaje recurrente en la serie inicial, Stargate SG-1, McKay es un gran conocedor de las redes de puertas estelares y llega a tener un papel bastante importante aunque sin llegar a combatir junto al SG-1. Gran conocedor de la cultura de los Antiguos, se presentará para la misión Atlantis y para la implantación artificial de los genes de estos.

Dr. Elizabeth Weir (Torri Higginson)

Como McKay, Weir es un personaje recurrente en la serie SG-1, en la que incluso llega a hacerse cargo de la base de Cheyenne Mountain hasta su sustitución por el General O’Neill. Gran diplomática, es la jefa de la expedición Atlantis hasta la 4ª temporada de la serie

Teyla Emmagan (Rachel Lutrell)

Ella es la lider del planeta Athos, que ha sufrido los constantes ataques de la raza de los Wraith, a los que los athosianos son capaces de detectar. Pronto, se unirá al comando Atlantis de los que aprenderá el manejo de las armas de fuego terrestres.

La serie fue ideada originalmente para dar una continuación y terminar de forma coherente la serie Stargate SG-1 en la séptima temporada, pero el apoyo de los fans incondicionales y el cambio de cast, hicieron que la serie se mantuviera en antena a pesar de que Stargate Atlantis fue comiéndole el terreno en cuanto a audiencia y popularidad. Hoy dia, la serie sigue emitiéndose y mantiene el favor del público, a pesar de que la trama ha evolucionado mucho respecto a lo que se podía ver en SG-1.

 

 

Stargate Infinity

Aunque considerada no canónica dentro de la saga Stargate, Infinity es una serie de animación producida por MGM y DiC, que trascurre en el futuro. Puesto que no es considerada como parte de la saga, no me explayaré en explicar su argumento.

El futuro de Stargate: Stargate Universe

La muestra evidente de que la saga sigue aún muy viva y goza de buena salud es el estreno, previsto para este 2009, de la última serie nacida de las puertas estelares: Stargate Universe. En ella, un equipo SG es enviado para estudiar la nave Destiny de los Antiguos, una nave capaz de recrear vida que tiene el "piloto automático" activado. El problema empieza cuando descubren que la nave tiene el rumbo prefijado y que no pueden volver a la Tierra o quedarse atrás, a riesgo de perderse para siempre, mientras investigan el funcionamiento y propósito de la misteriosa nave.

Además, Stargate Universe tendrá un cast de lujo con la participación estelar de Robert Carlyle (Full Monty, Trainspotting) o de Lou Diamond Phillips.

 

 

Eso es todo por hoy. Espero que os haya gustado este repaso a una de las mejores sagas de ciencia ficción de la actualidad, que sigue tan viva como siempre.