Left 4 Dead, Abandonados a nuestra suerte

Hoy día a nadie se le escapa que el mundo del ocio ha cambiado drásticamente desde que el juego "cooperativo" significaba jugar con tus hermanos/amigos con el segundo pad. Lejos están ya aquellos tiempos en los que, en una misma pantalla, podíamos devastar las calles, unidos, para liberar la chica de turno o combatir a las bandas. Ahora, ese tipo de juego, mal llamado cooperativo offline, ha caído casi completamente en desuso y muy pocos juegos lo utilizan, a excepción claro, de los de lucha. En su lugar, ahora podemos jugar con compañeros y amigos en linea, cada uno desde su propio ordenador o consola, y esto se ha hecho tan popular, que un juego ni siquiera se concibe sin multijugador o con opciones de cooperación.

Desde mi humilde punto de vista, esto es un lastre ya que un juego de calidad puede sufrir una bajada en la puntuación final de la prensa especializada por el simple hecho de no tener cooperativo (a Killzone 2 me remito), o mirarse con otros ojos incluso por los propios usuarios. Incluso hasta los desarrolladores más puristas, o mejor dicho tradicionalistas, han caído en la tentación de añadir algún elemento multijugador en juegos que originariamente no lo eran, como por ejemplo el DLC de una arena multijugador para Mass Effect, de momento sólo rumoreado pero casi confirmado. Un buen ejemplo de ello es precisamente Resident Evil 5: su mecánica es casi calcada a la anterior entrega pero con un cambio sustancial, el cooperativo, al que se ha añadido un modo multijugador para hasta 4 jugadores llamado Versus. Pocos juegos son concebibles sin algún tipo de modalidad multijugador o cooperativa.

El problema estriba en que, por mucho que las desarrolladoras se empeñen, los modos multijugador han permanecido casi inmutables desde que aparecieron por primera vez. Tenemos los clásicos Deathmatch, Asedio y Captura la bandera, además de sus originales variantes por equipos. Pero nada más. Con apenas algunas variaciones, esa es toda la chicha que hay. Claro, los modos multijugador son el perfecto complemento para las campañas en modo solo, permitiendo alargar la vida de títulos que de por sí no nos durarían más de 10 horas, como en el caso de juegos como Call of Duty 4 o Gears of War 2. Ahora bien, si hoy por hoy parece extraño un juego sin ningún tipo de opción online, ¿qué pasa con la opción opuesta? En casos como los juegos de rol masivos online o MMORPG (Massive Multiplayer Online Role Playing Game) cuya esencia básica es interactuar con otros jugadores en un mundo virtual completamente funcional, el multijugador no sólo es lógico sino que sin él no tendría sentido.

En este panorama, Valve presentó a finales del año pasado un pequeño experimento, Left 4 Dead. El "Dejados X Muertos" (más o menos esa sería la traducción más aproximada) se basaba exclusivamente en la cooperación, adaptando un sistema y una temática, la de los zombies, que ya vimos en un juego tan criticado como Resident Evil Outbreak. De este, adaptaba la esencia de los personajes, gente normal de la calle atrapada sin previo aviso en medio de una epidemia y cuya única via de escape es ser rescatados, y sobretodo la importancia de la colaboración entre los diferentes personajes para sobrevivir. Por desgracia, y ese es uno de los puntos por los que Resident Evil Outbreak no acabó de triunfar, la IA de nuestros compañeros no era muy buena, de modo que se limitaban a vagar por allí y a ignorarnos cuando solicitábamos su ayuda, y el modo online de la PS2 dejaba mucho que desear para poder jugar a un cooperativo con otros usuarios en condiciones. En este sentido, Valve toma el relevo y subsana estos fallos, pero a costa de cometer, al menos para mí, algunos errores que empañan las buenas sensaciones de Left 4 Dead.

Antes de profundizar en la crítica, entraremos un poco en detalle. Left 4 Dead se compone de un modo campaña, por llamarlo de alguna manera, dividido en 4 escenarios diferentes a modo de películas del género que funcionan de forma independiente entre sí, con sus propios carteles cinematográficos incluidos. A su vez, estos se subdividen en varios subescenarios que consisten en avanzar de un refugio antizombies a otro. En nuestro camino, para impedir que logremos nuestro objetivo de sobrevivir otra noche más, nos encontraremos con hordas de zombies que nos atacarán sin compasión, smokers (zombies que nos atraparán con su lengua kilométrica y nos asfixiarán), hunters (zombies ultrarrápidos, violentos y sedientos de sangre), witches (pequeñas "Samaras" lastimeras a las que no les gusta que las molesten), boomers (zombies obesos cargados de bilis explosiva que atrae a la horda), y tanks, que como su nombre indica, son enormes moles de músculo que arrasan con todo a su paso.

A nuestro favor, tendremos que no estaremos completamente solos. Como en RE Outbreak, podremos escoger entre uno de los cuatro personajes disponibles: Francis, un motero bastante malcarado, Bill, un veterano de guerra, Louis, un informático negro y Zoey, una friki fanática del cine de terror (y guiño más o menos declarado al personaje de Claire Redfield). La diferencia básica reside en que, a diferencia del Outbreak, nuestros compañeros seguirán ahí de forma activa, a veces mucho más atentos que nosotros, y sin la ayuda de los cuales, resulta imposible sobrevivir.

Ahora bien, Left 4 Dead fue ideado desde un principio para poder ser jugado como multijugador, de modo que podríamos llegar a pensar que jugarlo offline en solitario es algo no muy bueno, pero nada más lejos de la realidad: la IA de nuestros compañeros es excelente, hasta el punto de que a veces es recomendable pasarse las fases en los modos dificiles (para los logros) con ellos que en multijugador, por muy buenos que sean nuestros compañeros en el online. Por desgracia, todos los bots cumplen una regla de "salud mínima", por la que si ven que nuestra salud baja traspasando ciertos límites, actuarán en consecuencia curándonos a la mínima, lo que no es muy bueno si queremos ahorrar botiquines.

Pero una cosa es efectividad y otra, muy diferente, diversión. En su modo Solo, Left 4 Dead es un juego repetitivo que como mucho nos hará pasarnos las cuatro campañas un par de veces y poco más, pero el multijugador es harina de otro costal. El simple hecho de que nuestros compañeros, esta vez humanos, tengan voluntad propia y no sigan reglas prefijadas ni ningún plan, hace que una misión simple se convierta en una auténtica odisea marcada por la improvisación, y es aquí donde el juego se complica por muy coordinados que estén los jugadores. Una misión final de rescate en la que en modo solo, en el mismo nivel de dificultad, apenas nos ocasione problemas, en el modo multijugador puede suponernos varios intentos infructuosos seguidos, y la cosa se complica aún más cuando tengamos de compañeros a usuarios americanos, con reconocidas tendencias autodestructivas a lo Rambo.

Aparte del modo campaña, Left 4 Dead también tiene interesantes modos multijugador adaptados a la temática y al estilo que lo caracterizan, desde el modo supervivencia, al enfrentamiento, en el que se puede escoger a qué bando pertenecer, si al de los supervivientes o al de los zombies. A todo esto hay que añadir el cuidado que Valve está poniendo en los contenidos descargables, en su mayoría gratuitos, lo que se agradece en comparación con otras compañías, pero también hay que resaltar que la secuela es considerada por muchos como DLC de este primer juego, que nunca debería ser publicado como juego independiente, ya que no hay ninguna mejora y todo se mantiene igual que en el primero.

Sobre el aspecto técnico, Left 4 Dead utiliza el tan manido motor Source, el mismo de Half-Life 2, que tan buenos resultados les ha dado pero que es un motor a todas luces deficiente si lo comparamos con otros motores más habituales en esta generación. Eso hace que los escenarios sean bastante simples en su mayoría (con excepciones como el Hospital), y con pocos detalles, pero esa sencillez es la que permite que hayan decenas de enemigos en pantalla sin caidas de frames reseñables y que tenga un modo multijugador estable. Los modelados de los personajes son bastante buenos, especialmente si podemos echarles un vistazo de cerca, así como el de los zombies especiales, pero no en los normales, a pesar de que, de estos, hay una gran variedad de modelos diferentes que evitan crear esa sensación de monotonía propia de este tipo de juegos (especial mención a los zombies del hospital, con el culo al aire). En el aspecto sonoro, hay poco que destacar ya que la música de fondo es una pieza que intenta transmitir el suspense característico, pero pasa completamente desapercibida por sonar demasiado bajo y por los constantes gritos y efectos de audio que avisan de un ataque inminente. En este sentido, lo más destacable es la música que acompaña a la aparición de las witch, tan característica que ha traspasado el ámbito del propio videojuego.

Conclusión

No cabe duda de que el sistema cooperativo como alternativo al clásico sistema de juego en solitario, ha llegado para quedarse. Juegos como Gears of War o el más reciente Resident Evil 5, en el que el cooperativo es su piedra angular, han demostrado que éste es un sistema que mejora enormemente la jugabilidad de un título haciéndolo más atractivo. Left 4 Dead aprovecha esta premisa a la perfección, pero hay algo que juega en su contra: a diferencia de los juegos citados, Left 4 Dead no tiene una historia que atraiga, es más, directamente no tiene argumento. Es cierto que hoy dia si un juego tiene una buena jugabilidad no necesita nada más, pero ésta que aquí escribe siempre ha puesto por delante de otros aspectos, el que un juego tenga una buena historia, de modo que Left 4 Dead no deja de crear la sensación de ser un producto vacío.

Muchos diréis que sí, que Left 4 Dead tiene historia, la de decenas de películas de zombies: una epidemia que apenas deja supervivientes que tienen que vérselas con incontables peligros para ser rescatados, pero se habla muy por encima de ello y apenas se percibe si no es por la cantidad de grafittis que nos vamos encontrando. No conocemos siquiera a los personajes, a excepción de la breve reseña del manual, y por supuesto no tiene evolución ninguna, a excepción de la mera supervivencia, que es de lo único que trata el juego.

La sensación es, pues, de que Left 4 Dead es un producto inacabado, que le falta algo para ser ese juego revolucionario que se prometió. A su favor tiene que consigue transmitir la esencia del género, de películas como el Amanecer de los Muertos, y que tiene un multijugador endiablado, sobretodo si lo juegas con amigos, pero no hay nada más. Lo más decepcionante de este título, al menos en su fecha de salida, es que a pesar de ser un producto "incompleto", su precio no bajara de los 60 € en su versión de 360, o que en Steam se le aplicará la paridad forzada de 1$ = 1€.