El Último Superviviente, ¿fraude o simple exageración?

 Desde hace ya unos meses, un particular Robinson Crusoe moderno ha conquistado las parrillas de programación de la mañana, de manos de Cuatro. El programa, El Último Superviviente (The Ultimate Survival o Man vs Wild, dependiendo de donde se distribuya), del canal Discovery, nos presenta las aventuras de Bear Grylls, un ex soldado de las SAS experto en supervivencia, que debe enfrentarse sólo con la ayuda de un simple cuchillo, pedernal y su cantimplora a los ambientes más hostiles de la Tierra, hasta conseguir llegar a la civilización. De momento, ha tenido que sobrevivir a la vida en la selva, a desiertos, cumbres nevadas y glaciares,… recurriendo a todo lo que tení­a a mano, lo que incluye gusanos gigantes, alacranes, ovejas, cebras, camellos muertos, y hasta a caca de elefante. No en vano, Bear tiene millones de seguidores que lo idolatran por su valentí­a, pero, ¿qué hay de cierto en todo esto?

Lo primero que choca al ver el programa es la facilidad con que, sin valorar mucho los posibles riesgos, toma decisiones que, mal planteadas, podrí­an perfectamente llevarle a la muerte. Cruza rios helados y con rápidos con tal de ahorrarse unos pocos kilómetros de caminata, atraviesa glaciares de los que advierte de su peligrosidad, y sobretodo come alimentos que podrí­an causarle diarreas o envenenamientos graves. Se podrí­a alegar que Grylls sólo come cosas que sabe de antemano que no le van a acarrear problemas, como determinadas especies de ranas, serpientes,… El problema reside en que se supone que el programa es una guí­a de supervivencia y obviamente, alguien que no tiene ninguna experiencia en este tipo de actividades o no conoce la fauna y flora de la zona, no puede arriesgarse a cometer un error como lo hace él. Además comete locuras como sacar agua del excremento de un elefante (primer error grave: el excremento puede perfectamente contener bacterias que provoquen disenteria y diarreas graves, además del tétanos) o beberse su propia orina, algo completamente prohibido en cualquier manual de supervivencia, ya que la orina contiene las mismas sales que el agua de mar, además de las tóxinas que ya nuestro propio cuerpo ha expulsado.


uhm… es como comer sushi pero con anysachys que está más rico, ñam ñam

Por estos motivos, Bear Grylls ya ha sufrido las críticas de sus propios compañeros de profesión, y no me refiero a los periodistas. Según ellos, seguir los consejos de Bear al pie de la letra es sinónimo de una muerte segura. Pero esa no es la única razón por la que el programa ha recibido innumerables críticas. La cadena, Discovery Channel, ha sido denunciada básicamente por faltar a la verdad, razón por la que se vió obligada a insertar un disclaimer antes del inicio de cada programa. El motivo de estas acusaciones son las sospechas de fraude que no se limitan sólo a los consejos de Grylls. Una de estas es que se da por sentado que Grylls va casi absolutamente solo, acompañado únicamente de su cámara, que vive, teóricamente, en su propia piel las mismas penurias. Obviamente, un programa de televisión de esta magnitud, aunque pretenda presentarse como una oda a la supervivencia, requiere de un equipo técnico que esté ahí para grabar las diferentes tomas, el sonido, etc,… y en este sentido, El Último Superviviente no es la excepción. Logicamente, este equipo técnico no se va a alimentar de gusanos, pero eso es algo que no se avisa, de ahí que el disclaimer, después de salir esto a la luz, haya tenido que mencionar al equipo de grabación y el hecho de que obviamente van bien pertrechados.

 

Hasta aquí, las sospechas son admisibles. El problema es que el programa ya ha sido cazado en unos cuantos
lapsus más, que lo dejan en evidencia. Tres hechos claves enturbian claramente el honor de Grylls. En primer lugar, en uno de los episodios, Grylls aparecía aterrado porque sin querer había compartido un refugio con un oso, pero por suerte el oso lo había ignorado. Más tarde se descubrió que el oso que había aparecido fugazmente en la grabación, en realidad, era uno de los miembros del equipo disfrazado. Una vez descubierto el montaje, los productores alegaron que la escena era una reconstrucción, una dramatización, de lo que podía haber pasado, pero ¿era realmente necesaria esa pantomima? El segundo hecho denunciable fue la construcción de una balsa en uno de los epísodios. En él, Grylls construía con sus propias manos una balsa, pero la realidad era bien distinta: la balsa había sido hecha por un verdadero experto en supervivencia y después testada por el equipo, y desmontada, para que luego Grylls, durante la grabación, volviera a montarla. El tercero de los hechos que salieron a la luz, era que en más de una ocasión, mientras simulaba pasar la noche a la intemperie, Bear la había pasado en realidad en un hotel.


"Consejo de supervivencia: si os ataca un puma salvaje, tened siempre a mano un niño para usarlo de cebo"

Como esos tres hechos, ha habido más ocasiones en que se ha pillado al programa con "las manos en la masa". Por ejemplo, una vez, el equipo simuló los gases venenosos de un volcán con una máquina de niebla u otra vez en la que se afirmaba estar en una isla desierta, en realidad se estaba filmando en Oahu, lugar de grabación de peliculas y series como Jurassic Park o Perdidos, al lado de un resort.

 

El Último Superviviente es un programa que debe ser entendido como lo que es simple espectáculo: es un programa entretenido, diferente y desde luego llama la atención. El problema viene cuando se pretende que aquello que vemos en pantalla corresponde a la realidad, como la cadena Discovery Channel lo anunciaba, cuando no lo es y que encima, su pretendida labor social (la de enseñarnos supervivencia en lugares extremos) no sólo es falsa sino que, puesta a prueba, puede causarnos la muerte, por imprudentes.

Personalmente, seguiré viendo el programa como lo que es, una forma divertida de ver hasta donde es capaz de llegar este hombre, que burradas hará, pero nunca para idolatrarlo o seguir sus consejos. Si es un show, que lo vendan como tal.

Y vosotros, ¿qué opinais? ¿es lícito falsear la realidad ya que al fin y al cabo es televisión o es un fraude como la copa de un pino?

 

Si habeis llegado hasta aquí y aún no quereis mi cabeza pinchada en una estaca…