Odio… los FPS

Atención: Esta es una opinión PERSONAL. No tienes porque estar de acuerdo con ella, por eso, si comentas, hazlo desde el respeto.

Pues sí, como habeis leído en el titular, odio los FPS. Las siglas FPS, por si no estais puestos en esto de los acrónimos o habeis vivido en un búnker ultrareligioso en los últimos 15 años, pertenecen al género conocido como First Person Shooter, para los que no dominan la lengua de Shakespeare, Tirador en Primera Persona. Toda la esencia de este manido género viene reducida en esa simple frase: la clave es que se juega en primera persona, es decir, en vista subjetiva. Desde que lo iniciara el primer FPS conocido, el Wolfenstein (creo, que luego  vienen los puristas a sacarme los colores), la idea era que el jugador, al verse más inmerso en la acción, pudiera identificarse más con el personaje que manejaba, lo cual, unido a que el tipo suele ser mudo (mudo + FPS= ¡identificación total!), crea una relación especial, o al menos esa es la teoría. Hasta ahí todo bien. Al primer Wolfenstein le siguieron clásicos como el Doom, el Quake, el Unreal Tournament (o el Torneo de Un Real – que debía ser el premio que te daban – como lo tradujeron aquí LMAO), Half-Life,… , todos ellos grandes juegos en los que la clave era… bueno, para que negarlo, disparar a todo lo que se te pusiera por delante, sin demasiados complejos. Los escenarios eran sencillos, adictivos, simétricos, en resumen, perfectos para pasar horas y horas sin aburrirse, como lo demuestran los millones de dedos destrozados de miles de infantes (ya lo he dicho mil veces, no se me dan bien las matemáticas) de machacar adversarios.

Los FPS gozaban de una salud envidiable, todo era perfecto, hasta que a una brillante mente se le ocurrió la brillante idea de unir dos conceptos brillantes bien diferentes (¿mucho brillante en una misma frase, verdad? Es que esta entrada la esponsoriza Arroz Brillante, el que nunca se pasa) , FPS + 2ª Guerra Mundial. La teoría era bien sencilla: los FPS necesitan enemigos reconocibles y a los que no tengas problemas en degollar, aniquilar, destrozar con una granada,… paro que creo que ya se pilla la idea. ¿Y que mejores enemigos que los nazis? Todo el mundo los reconoce por sus uniformes, fueron malos malosos y encima escupen al hablar. La saga Medal of Honor (heredera de Salvar al Soldado Ryan de Spielberg, la única película que cuando acabas piensas que al tal Ryan tenían que haberle pegado un tiro al principio de la película, por gilip…), Call of Duty, Brothers in Arms (otra surgida directamente de Spielberg),… todas ellas y alguna más que me dejo en el tintero han exprimido hasta límites insospechados el binomio FPS+IIWW, hasta el punto de que ver un juego de este tipo que no esté basado en la 2ª Guerra Mundial es tan raro, que pronto la gente esperará ver salir nazis en el Halo 4.


 A mí, con caretos así, hasta me dan pena, pobres nazis

Aquí es donde ya empezamos a encontrarnos los primeros problemas. No es lo mismo basar los escenarios de un FPS en un mundo futurista con decoración New Age que en un mundo realista con decoración urbana. En la anterior generación, eso no acarreaba ningún problema: los programadores estaban tan limitados por la capacidad de las máquinas que podían mover estos juegos, que los escenarios solían estar compuestos de paredes rectas con algún que otro objeto tras el que parapetarse. En la actualidad, eso ha cambiado, y por los visto, ahora se han dedicado a poner objetos de estos por todas partes, para darle más realismo. Ésta es una de las razones por la que estoy empezando a odiar los FPS: los puñeteros obstaculitos, porque, amigos, cuando estás tan limitado que sólo puedes ver lo que tienes justo delante y, ¡ah, sorpresa, te lanzan una granada de navidad! con lo que tienes la tendencia natural de huir hacía atrás por el simple y puro instinto de conservación, te das cuenta que ¡no te puedes mover porque a un programador se le ha ocurrido poner un p*** cubo de basura detrás de tí! Claro, si en realidad esto no fuese un FPS sino un juego en 3ª persona, no tendrías ningún problema porque habrías visto de antemano el cubo de basura, la granada volando y al imbecil que te tiró la granada, pero no, esto es un FPS con vista subjetiva, pero en el que casualmente se padece el "efecto túnel", es decir, que no ves nada más allá de lo que tienes justo delante, así que, de realista tiene bien poco.


 "¡Mierda, Jackson, una piedrecita me impide moverme!" "¿Has probado a apagar y encender el router?"

Otra cosa que me hace gracia de este tipo de juegos es la posición de la cámara. Técnicamente la susodicha debería estar colocada en la cabeza del personaje, para dar una mayor sensación de realismo, pero ¿dónde está colocada realmente? A no ser que nuestro personaje sea en realidad un Gimli en pequeñito o un tipo al que le haya caido un yunque encima acortando su estatura un metro, ¡la cámara la tendremos en el pecho! Vamos, realista total. Por eso, cuando caminamos vemos justo un poco por encima de nuestra arma. En juegos como Call of Duty Modern Warfare esto está más o menos bien implementado: el arma la llevaremos justamente casi a la altura de los ojos, en una posición un poco friki, pero realista, pero en juegos como Killzone 2 en los que resulta más obvio que la cámara está situada a media altura (el Sevchenko es tan chulo que dispara a lo Tony Montana), encima nuestros compañeros nos miran a camara, es decir, ¡se pasan todo el p*** juego mirándonos al ombligo!


 No, por mucho que os esforceis, no le vais a ver las tetas… la cámara está ahí.

Hay casos aún más sangrantes, aunque no se engloben directamente en el género de los FPS sino en el de FPP (o First Person Platforms, me lo he inventado yo, una que tiene recursos), como es el caso del innovador Mirror’s Edge. Aunque "técnicamente" no se trata de un FPS, copia su sistema de cámara, ¿y donde la coloca? Pues cerca de la cabeza esta vez, ¡pero separada y adelantada respecto al cuerpo! Hasta el punto de que, por mucho que nos miremos y remiremos, lo único que nos confirmará que Faith no es un maromo es que no se le ve el paquete. A pesar de todo, Mirror’s Edge es uno de los mejores juegos con cámara subjetiva precisamente porque no se abusa de la indefensión del jugador, porque, reconozcámoslo, ¿qué jugador de FPS modernos no se ha sentido vendido alguna vez por culpa de la cámara del juego? Yo desde luego, muchas veces, y que te suceda en casi cada uno de los juegos de esta mecánica puede llegar a ser frustrante.

Otra característica de alguno de estos juegos, como el Modern Warfare, es que TODO es susceptible de explotar, hasta tal punto que es más que probable que en el Modern Warfare 3, los civiles también exploten, para darle más realismo a las cosas. Si creeis que exagero es que aún no os ha matado un transformador de corriente casero, al explotar, o una puñetera Suzuki.


 "¡Pero si sólo lo he mirado!"

En resumen, me gustan los shooters por lo adictivos que son, por las posibilidades que ofrecen, por, en resumen, casi todo, pero no soporto que el 80% de ellos sea en primera persona. Juegos como Resident Evil 4, Gears of War, Dead Space, incluso Uncharted,… han demostrado que se pueden hacer shooters en tercera persona con una cámara más subjetiva y envolvente que la tradicional, a medio camino entre la 3ª y la 1ª persona, más alejada y no tan incómoda, y que por supuesto no te deja esa sensación de estar completamente vendido ante el enemigo. Ya sea Left 4 Dead, Call of Duty Modern Warfare 2, Killzone 2, Resistance,… todos ellos pecan de lo mismo: sacrificar una mayor maniobrabilidad en pos de la inmersión de la 1ª persona, que a mi, personalmente me fastidia bastante: cualquier pequeño obstáculo se convierte en insalvable, precisamente por no verlo al quedar fuera de nuestro campo de visión. Estoy cansada de que un simple bordillo sea el responsable de mi muerte, y por eso, esta sufridora jugadora se planta… hasta que vuelva a salir el siguiente FPS inspirado en la II Guerra Mundial lleno de piedrecitas invisibles con la cámara en el ombligo del personaje y en el que los nazis exploten al dispararles, al mercado y se lo compre Very Happy. Si es que en realidad, nos gusta sufrir.

Frase célebre del día:

"Ramírez, vaya al tejado de ese edificio… Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…Ramírez, vaya al tejado de ese edificio…", Sargento Foley, Call of Duty Modern Warfare II.