Análisis del ritmo sincopado de Justin Bieber y su efecto, por Eduard Punset

Análisis del ritmo sincopado de Justin Bieber y su efecto sobre las retículas endoplasmáticas del cerebro protoadolescente.

por Eduard Punset

 

El cerebro humano es un órgano maravilloso. En sus etapas más precoces se parece mayúsculamente al pan Bimbo, porque es blanco, tierno, y si el individuo no da para más, también te lo encuentras sin corteza, en este caso, cerebral. George Passtheword, catedrático de la Universidad de Ubbapalooza, realizó un estudio sobre el efecto de ciertos ritmos que retrotraen al ser humano a su más primitiva naturaleza de la Eva mitocondrial. Al ser gran admirador de su trabajo, con obras tales como "La tartamudez congénita asociada al horterismo de las estrellas del pop" o "Paquito el chocolatero, Estudio sobre los efectos del alcohol en las nupcias", he decidido honrarle siguiendo su senda sociológica estudiando un fenómeno muy actual, Justin Bieber.

Numerosos científicos han tratado de desvelar con anterioridad las razones del éxito de este adolescente sobre sus congéneres, sin encontrar una razón lógica que explique comportamientos como este.

Empecemos pues con el primer ejemplo:

 

Lo primero que se aprecia es la enorme complejidad de la letra, llena de matices e interpretaciones que el propio Shakespeare firmaría como suya sin dudarlo. "Baby, oh, baby baby" es un canto desgarrador emitido en una frecuencia muy alta destinado a excitar las retículas endoplasmáticas del cerebro de las adolescentes de sexo femenino de la misma forma que la cría de pingüino del Cabo reclama la comida regurgitada del pico de sus padres. Voluntario o no, la canción consigue el mismo efecto en las jovenes que provoca la visión de un cachorrito o un gatito. Sin embargo, el efecto sobre el género masculino que carece de ese instinto maternal sobreprotector es muy diferente, en tanto que la sola mención de Bieber provoca la segregación de serotonína en cantidad similar a la segregada tras una pillada de escroto con una cremallera.

La idea para desarrollar esta teoría sobre el comportamiento humano diferencial surgió tras leer en Mundo Insolito una entrevista a Kepler Levaran, más conocido como Pepe, pensando que iba a encontrar una bibliografía sobre Johannes Kepler, descubridor de las órbitas elípticas y del pan de molde. Pepe es una persona fascinante. Transcribiré aquí sólo una pequeña parte de la entrevista:

"(…). Pienso que estamos en este mundo para dar todo lo que tenemos y repartir, porque como dice mi amigo Kaká, Dios es grande y hay que devolver lo que recibimos dando mucho más. Por eso, reparto comida para los pobres siempre que puedo y visito a los niños en los hospitales. Ellos me enseñaron a apreciar la música de Justin Bieber. Por eso siempre me la pongo antes de los partidos, especialmente contra el Barça. (…)"

Estas declaraciones demuestran cómo actúan los efectos de la música de Bieber sobre el cerebro humano, a nivel subconsciente: el individuo ni siquiera es consciente del aumento de serotonina hasta que es demasiado tarde. Pero como buen científico que soy, decidí probar esta teoría en un individuo de control de conocido talante y calma kármica.

Buenas noches, Sr.Iniesta.

Buenas noches, Eduard. Para mí es un honor que me hayas invitado para hablar de la teoría de cuerdas, un tema que me apasiona. La gente suele infravolarme por ser un simple j…

Felicidades, Andrés. Me encantó tu papel en Entrevista con un vampiro, imagino que darle la réplica a Tom Cruise debe ser dificil.

Bueno, empecemos con el experimento.

3 minutos de Baby, baby, baby después…

¡¡¡MATAAAAR!!! ¡¡NECESITO MATAAAAR!! ¡TE SACARÉ LOS OJOS Y LUEGO LOS USARÉ PARA JUGAR A LAS CANICAAAAS EN FUENTEALBILLAAAA! ¡CANICAS PARA TODOS!

Demostrado así el poder de los armónicos bieberianos sobre la sinapsis cerebral, continuaré mi exposición sobre el resto de causas que provocan esa mutación de carácter en los individuos femeninos en proceso de cambio hormonal.

 

 

Como vemos, la fórmula es idéntica en todas las canciones.

Como soy un científico de pro poco crédulo y creo que el éxito de Bieber no está sólo circunscrito al efecto causal de los hármonicos sobre la sinapsis cerebral, he decidido apoyar mi teoría en otros factores que pueden ser la causa de igual manera de provocar dicha reacción en las prepúberes. Es de hecho bastante conocido el efecto similar que tenían los castrati entre las cortesanas en la época de Luis XIV, grandes amantes por cierto, y la inamadversión que provocaban entre los de su propio sexo.

Prosiguiendo el razonamiento sobre cómo la voz de Bieber lográ provocar el instinto maternal, creo, con casi total seguridad, que ese efecto no sólo está circunscrito a la voz. El aspecto de Bieber también contribuye a reforzar esa impronta en el cerebro prepuber, ya que coincide con la metaforma que correspondería a un animal desvalido que suele despertar los instintos anteriormente mencionados.

El otro gran factor relativo a la metaforma de cachorrito además de su mirada lastimera es su flequillo. A la vista de las jóvenes en pleno cambio hormonal, Bieber, gracias a su famoso flequillo, es visto por ellas como una bola de pelo achuchable que despierta en ellas los mismos instintos que un pomerano, raza de can con la que Bieber comparte ciertas características físicas.

 

 

El hecho de que no todos los animales con la misma cantidad y distribución de vello capilar tengan el mismo éxito entre ellas que los pomeranos o Justin, implica que existe aún una razón ulterior que debe ser tenida en cuenta.

Es innegable que parte de esa atracción del público femenino puede estar relacionada intrínsecamente con el aspecto andrógino y asexuado de Bieber, lo cual lo hace menos agresivo a la vista de las adolescentes ya que lo ven más cercano a ellas, alguien con quien compartir confidencias. En este punto, hay que poner de relieve su semejanza con cierta actriz española con la que comparte rasgos fisionómicos:

 

 

Anabel Alonso es una persona que cae bien y precisamente puede ser esa una de las causas por las que predomine la subraza de las bielivers, fans de Bieber a las que la estimulación sináptica prolongada de su cerebro ha dejado secuelas irreversibles, en España.

Debo concluir pues mi estudio recalcando que el éxito de Bieber se debe a partes iguales a una música emitida a una frecuencia exacta de hertzios que estimula la sinapsis cerebral de un sólo sexo y que provoca la descarga de seratonina en el otro, prueba que demuestra que los cerebros de ambos sexos presentan diferencias anatómicas considerables, y a su aspecto o metaforma universal, que despierta los instintos maternales y achuchables del género femenino de todas las especies.

Dicho esto, debo decir que para realizar este análisis exhaustivo sobre el bieberismo, me he visto obligado a ver muchos videos de Bieber, lo que dado mi metabolismo retardado, sus efectos no tardarán mucho en aparecer. Todo sea por la cien… ¡¡¡NECESITO MATAAAAR!!!