Mega Graphics


 
Hace unos meses dediqué una de las entradas del blog a destacar algunas de las mejores bandas sonoras compuestas para juegos de Mega Drive, por lo que me veo obligado a completar tal artículo haciendo referencia a los juegos con mejor acabado visual (lo sé, no son todos los que están, ni están todos los que son…), tanto por su realización técnica como por su factor de innovación, así que haré un recorrido cronológico destacando aquellos títulos de Mega Drive que mejor definen lo que son grandes gráficos en un sistema de 16-Bit.
El nacimiento de Mega Drive supone el inicio de la 4ª generación de las consolas, ya que la máquina de SEGA fue la primera en dar el salto al ámbito de los 16-Bit. Dicho esto, en los primeros tiempos del sistema destacaron las conversiones de clásicos de los salones recreativos, tales como Space Harrier, Altered Beast, Super Hang-On o Golden Axe, que suponían un salto de calidad técnica motivado por unos gráficos coloristas, un considerable tamaño de sprites e interesantes y novedosas rutinas gráficas (Mega Drive no cuenta con un hardware específico para ello, por lo que los efectos gráficos los realiza generalmente vía software…), aunque si hablamos de colorido y de animación, el título que en aquel momento se llevaba la palma fue sin duda Castle Of Illusion, juego creado bajo el sello Disney (no hace falta decir mucho más…). Fue a partir de 1991 cuando la 16-Bit de Sega recibió un aluvión de títulos de exquisita realización técnica con juegos que tocaban todos los estilos, incluyendo el terreno de las 3D y los polígonos, de ahí salieron las programaciones de cartuchos como F-22 Interceptor o PGA Tour Golf (los juegos deportivos de EA son otra clara muestra de calidad, en todos los sentidos…). Pero además de los "nuevos" géneros, los clásicos conceptos se iban sofisticando cada vez más, el uso del color y las técnicas de programación continuaban desarrollándose, entre ellas, el scaling y el scroll parallax, una de las especialidades de Mega Drive. En este sentido brillan con luz propia Shadow Of The Beast, Road Rash, Sonic y James Pond II (y otros que no me caben). El ’92 fue sin duda el año de explosión de Mega Drive gracias a una oleada de fabulosos programas (técnica y "jugablemente" hablando…) que lucían unos gráficos como nunca se habían visto antes. Por nombrar algunos nombres importantes (obviando a peces gordos como el insuperable Sonic 2 o el mágico Streets Of Rage II), citar el maravilloso Ecco The Dolphin, del que sobresalen los impresionantes mapeados marinos, el preciosista World Of Illusion, Bio Hazard y sus fabuloso trabajo de sprites, o esos Thunder Force IV y Gley Lancer, los cuales nos enseñaron que el scroll parallax se podía usar de manera formidable, junto a otros títulos que intercalaban diferentes conceptos, como es el caso de Another World, impresionante título que mezcla en escena sprites, polígonos y secuencias de video. Las circunstancias del mundillo consolero obligaban a Mega Drive a ponerse las pilas en el año 1993 (y bien que lo hizo, dicho se de paso…), y es que fue en ese año cuando aparecieron obras de arte como Ranger-X (teóricamente, el único juego de Mega Drive que puso 128 colores en pantalla…), los brutales Eternal Champions y Street Fighter II´ SCE (el cual se autosuperó en el ’94 con la edición "Super" y sus 40 megas de potencia…), el espectacular Gunstar Heroes (todo un show de sprites en pantalla y enormes jefes de fase…), las digitalizaciones de Mortal Kombat, el llamativo entorno poligonal en 3D de F-15 Strike Eagle y otras piezas maestras de la animación como Prince Of Persia, Flashback o el genial Aladdin, sin olvidarnos de la inimitable perspéctiva isométrica de FIFA International Soccer, ni del insuperable realismo de Lethal Enforcers. Y si 1993 fue un año de evolución técnica, no digamos el ’94… Los antiguos conceptos empezaban a dar paso a las nuevas tecnologías, es así como aparece el renderizado y el desarrollo de los polígonos, y con ello, el nacimiento de programas como Rise Of The Robots, uno de los mejores juegos de Mega Drive a nivel gráfico y Virtua Racing, el mejor ejemplo de lo que es un buen trabajo en un entorno tridimensional mediante figuras geométricas… En este mismo año aparecen también juegos que llevan a un nivel superior la realización de rutinas gráficas, Dynamite Headdy, Red Zone, Probotector, Castlevania: The New Generation o Mega Turrican son los mejores exponentes de lo que os hablo (rotaciones, zooms, scroll, deformaciones, transparencias, etc etc…). Relacionado también con rutinas gráficas, no podemos pasar por alto a dos pesos pesados del scaling y la rotación, Bloodshot y Panorama Cottom, sorprendente título éste desarrollado en un pseudo 3D a base de escalado de sprites… Pero de nuevo fue el viejo género de las plataformas el que más impresionó al respetable, con bombazos como El Rey León y Earthworm Jim, cuyas animaciones y colorido pusieron en evidencia el mismísimo Aladdin; Sonic 3 y Sonic & Knuckles también tuvieron algo que decir ese año, llevando al límite todas las virtudes de los Sonic anteriores, al igual que la saga Kombat, que iba mejorando paso a paso gracias al espectacular Mortal Kombat II, para culminar finalmente con las impactantes ediciones "3" y "Ultimate" (publicados en los años 1995 y 1996, respectivamente). Y para terminar con el artículo, englobaré la etapa final de vida de Mega Drive en el mismo saco, de la cual, salieron fascinantes títulos que suponían el esplendor de todas las técnicas de programación que se habían ido desarrollando durante todos los años anteriores, originándose por ello maravillas como Sonic 3D, Toy Story y Vectorman, tres títulos que rizaban el rizo de la renderización (sin pasar por alto otros detalles visuales, como los efectos de luz de Vectorman, la perspectiva isométrica de Sonic 3D o la fase a lo "Doom" de Toy Story). Mickey Mania fue otro grande del colorido y la animación, al igual que Ristar y Comix Zone, uno de los juegos más originales de Mega Drive; Street Racer fue otro discreto título que dio ejemplo de cómo realizar el scaling y de cómo se giran los decorados… Pero si de lo que se trata es de ser espectaculares haciendo un poco de todo, ninguno mejor que Alien Soldier, y sobre todo que The Adventures Of Batman & Robin, el juego más bestia que ha parido Mega Drive.
 
 
 
 
 
CAPTURAS
 
 
 
 
Space Harrier II
 


 
 
 
*La mayoría de las imágenes de esta entrada, así como otras muchas del blog han sido extraídas de la web Sega-16.