We win!


 
La noticia que nos ocupa es un motivo más que suficiente como para sentirnos orgullosos de jugar a videojuegos, incluso para un segero de pro como yo. Como ya sabréis, Shigeru Miyamoto ha sido galardonado recientemente con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades de 2012, considerado por el jurado como el "artífice del desarrollo del videojuego didáctico y constructivo, creador de personajes e historias, en las cuales además se excluye la violencia" (esto último no lo tengo tan claro…). La noticia supone muchas cosas positivas, pero para mí significa sobre todo una: "el triunfo de los videojuegos" y su reconocimiento artístico y cultural (y digo "cultural" y no simplemente "ocio", como equivocadamente expuso una periodista en un programa de TV). Quizás ha tardado en llegar pero merecerá la pena, lo curioso es que este reconocimiento ha llegado en unas horas, en las cuales, el sector no está pasando precisamente por su mejor momento… Ha sido Miyamoto; podían haber sido otros, eso es lo de menos. Lo que importa de todo esto es que parece que por fin se empieza a tomar un poco en serio a este magnífico arte, los que disfrutamos en nuestro tiempo libre echando unas partidas sabemos muy bien que un videojuego es algo más que un simple entretenimiento para niños o gente rara (que también la hay, ¡no te jode!). Así pues, este humilde reconocimiento desde Mega Drive Zone Act 1 al Sr. Miyamoto, que no hay duda que se lo merece, a pesar de ser el padre de ese bigotudo fontanero que no llega a Sonic ni a la suela de los zapatos… Bromas aparte, enhorabuena de nuevo a Shigeru Miyamoto, y enhorabuena también a todos nosotros.