Especial periféricos: Mega Drive 32X

Los que me conozcan un poco sabrán de mi predilección por SEGA como compañía creadora de videojuegos. Desde la Master System a la Dreamcast, pasando incluso por el Mega-CD, todos los pasos que dio SEGA a lo largo de su época "dorada" contaron con mi humilde aprobación… Todos excepto uno. Poner de vuelta y media a la máquina de la que quiero hablaros sería irme a lo fácil y quedarme en los aspectos más superficiales, y tampoco me apetece. Mi primer contacto con el 32X parte de una curiosa anécdota que en todo caso contaré en otra ocasión, el quid de la cuestión es que tuve este add-on en mi casa allá por el año 2000, y lo cierto es que pasó por mis manos sin pena ni gloria… o qué cojones, sólo pasó con pena porque apenas disfruté de él. Catorce años después no quiero caer en el mismo error, así que intentaré tratar el tema con el máximo optimismo posible. Ahora sabemos que las entrañas de SEGA en aquellos días eran un auténtico caos, con SEGA Japón por un lado y SEGA América por el otro. Sólo había una cosa clara -clara para la mayoría de consumidores, que no para la empresa- y es que el 32X no debería haber salido nunca porque no tenía ningún sentido. Pero la máquina salió, y más allá de su insuficiente catálogo, visto desde un punto de vista técnico-contextual el engendro tenía su puntito, ya que tener a una Mega Drive dopada luchando frente a una incipiente PSX de Sony hubiera sido un episodio más que morboso, aunque hubiéramos tardado poco en predecir el resultado de dicho enfrentamiento… En fin, no sé por qué me meto a defender una máquina que es prácticamente indefendible, pero mi deuda emocional con la compañía del erizo me lleva a ello, y como además he dicho que voy a ser optimista, prefiero quedarme con lo positivo. Y en este momento os preguntaréis, ¿positivo? ¿acaso hubo algo positivo? Y yo diré que sí, como fue el hecho de haber contado antes de hora con un cacharro de 32-Bit dotado de un hardware poderoso y extraño a partes iguales, que aunque se podría haber exprimido muchísimo más, por fortuna para sus compradores dio algunos frutos que aún hoy se pueden ingerir, llámense estos Virtua Racing Deluxe, Virtua Fighter, Metal Head, Colibrí, Sonic Chaotix, Doom, Star Wars Arcade… Otra pregunta sería, ¿qué habría pasado si SEGA hubiese hilado más fino en aquellos tiempos? La respuesta a esta pregunta quizás os la dé una tal Saturno…