Un poco de historia: CENTURION – DEFENDER OF ROME

 
 

PLATAFORMA: MEGA DRIVE

DESARROLLO: BITS OF MAGIC

PUBLICACIÓN: ELECTRONIC ARTS

AÑO: 1991

GÉNERO: ESTRATEGIA

JUGADORES: 1

 
  
 
 
El rango de centurión no se consigue así como así, si el aquí presente lleva ese nombre por todo lo alto es porque hace honor a él, de eso no hay duda. Confeccionar un juego de estrategia que funcione en toda su extensión no es empresa fácil, y menos cuando hay que batirse en duelo frente a las particularidades de las consolas. Cabe decir que en esta ocasión el soporte no influye en absoluto, el manejo de la interfaz se consigue sin problemas mediante el pad de la negra, lo que me ayudará a centrar el comentario única y exclusivamente en lo esencial, aunque antes me parece oportuno recordar que nos referimos a un programa que nació originariamente en PC, allá por el siglo XX. Centurion – Defender Of Rome sería un interesantísimo título de acción/estrategia por turnos en el que coexistían diferentes mecánicas de juego. Estas se traducían en contiendas terrestres con legiones, además de batallas marinas, combates cuerpo a cuerpo y carreras de carruajes al más puro estilo Charlton Heston en Ben-Hur. El fin del juego se resume con la palabra “poder”, cuyo máximo significado se encuentra en el dominio territorial del antiguo mundo. Todo valdrá para conseguir el éxito, ya sea arrasando pueblos pacíficos, oprimiendo económicamente a la sociedad o recurriendo al diálogo, cuantos menos escrúpulos demostremos tener más productivos seremos. Cualquier jugador de hoy verá a Centurion – Defender Of Rome como un arcaico juego de estrategia, y ciertamente lo es, pero de la misma manera sigue conservando un buen puñado de posibilidades y mucha originalidad, supongo que eso tiene su mérito… 
 
G: 83  S: 81  J: 85 – PUNTUACIÓN TOTAL: 85
 
 
*TOP3: 1º Dune II, 2º  Theme Park, 3º Centurion – Defender Of Rome.
 
 

BATMAN, el videojuego

 
 

PLATAFORMA: MEGA DRIVE

DESARROLLO: SUNSOFT

PUBLICACIÓN: SUNSOFT

AÑO: 1991

GÉNERO: ACCIÓN

JUGADORES: 1

 
 
 

De todos los juegos de Batman que vieron la luz en Mega Drive, Batman – The Video Game es seguramente el mejor acabado, consiguiendo un mayor equilibrio entre apartado técnico y jugabilidad. La mecánica es bastante simple, siendo casi más cercana a la de un título de ocho bits que a la de uno de dieciséis, y es que precisamente ahí radica el misterio del juego. A modo de comparativa, digamos que es un prototipo de Castlevania, sólo que en este caso no hay látigo ni hay que subir y bajar tantas escaleras… El juego consta de ocho niveles que tienen el detalle de respetar de principio a fin el argumento de la película, incluyendo una fase de "conducción" y otra a modo de shoot ‘em up. Los cuatro megas del cartucho dan además para digitalizar a los actores principales del film y para marcarse una banda sonora de esas que hacen época, no exageraría si dijera que incluye algunas de las mejores músicas hechas para un juego de Mega Drive, tanto en calidad de audio como a nivel de composición. Un capricho para los oídos. Creo que lo único que me queda por escribir es la recomendación encarecida de este Batman – The Video Game, aun siendo un juego simple y poco innovador en cuanto a concepto. Divertido y directo, los más cinéfilos se lo pasarán en grande.
 
G: 89  S: 93  J: 88 – PUNTUACIÓN TOTAL: 88
 
 
*TOP: 10º Alisia Dragoon, 11º Splatterhouse 2, 12º Batman – The Video Game.
 
 

Mamá dame veinte duros…

 
 
 
No sé si soy yo, o que esto de los videojuegos se está yendo de madre. Mirando a todos -incluyendo a un tal Rubén, alias robotnik16– y a nadie en concreto, lo cierto es que mi opinión sobre este mundillo está cambiando, tristemente a peor. Lo que desde niño he considerado un hobbie pasajero, cuyos efectos secundarios eran poco más que divertirse y hacernos fantasear un rato, o como pena máxima, producir algún suspenso, parece que con el paso de los años se puede convertir en un modo de vida con doble filo, sobre todo si perdemos el control, y creedme, que lo de perder el control está ahí mismo, justo a la vuelta de la esquina. Soy consciente de que esto suena a discurso pasado de moda, que parece más una charla de unos padres carcas o una de esas campañas antidroga que salían antiguamente en la tele, pero tras pasar más tiempo del que debiera pensando en must haves, ojeando foros, canales de Youtube, visitando páginas de subastas, etc… -paradójicamente, lo de jugar al final queda en un segundo plano- llego a la conclusión, tarde tal vez, de que el mundo de los videojuegos tiene muchas cosas con las cuales no me identifico y de las que no quisiera formar parte, y menos en estos tiempos tan jodidos en los que la realidad nos obliga más que nunca a tener los pies en el suelo. No estoy refiriéndome únicamente a las consecuencias relacionadas con la adición, que también, de hecho, diría que ese tema es el que más contraindicaciones tiene, hablo de una actitud que hace ya tiempo pasó a generalizarse; fanatismos ridículos, malas formas, faltas de respeto, comportamientos infantiles, hipocresía, oportunismo, listillos de turno, embusteros, obsesión, especulación… Yo asumiré responsabilidades y las consecuencias de mis actos, que otros cargen con lo suyo y todos arreando. Pero como en todo, siempre hay excepciones y éstas son a las que hay que agarrarse, a esa gente que simplemente busca compartir una afición, rememorar viejos tiempos -o no tan viejos- y disfrutar de los videojuegos de manera sana. Me quedo con ellos. No es cuestión de profundizar en el asunto ni de dar detalles, no hace falta, además mi intención no es meter cizaña porque yo también ando por aquí, lo que pasa es que empiezo a estar asqueado y necesitaba soltarlo, nada más. Pero bueno, como digo al principio de este rollo, puede que en realidad sólo sea cosa mía, y casi que lo prefiero…