Mirror’s Edge, la magia de EA DICE

Hace un año fue Portal el juego que me sorprendió por su originalidad. Este 2009 ha sido sin duda Mirror’s Edge (Análisis MeriStation). A pesar de ser un juego de finales del pasado año, lo tenía aun pendiente para disfrutar y aprovechando el precio reducido no dude en hacerme con él para Xbox 360. Aun habiendo probado la demo en su momento, el juego se reservaba momentos impresionantes y de auténtica tensión que se cuentan con los dedos de la mano en otros juegos.

La gran novedad de Mirror’s Edge es su visión en primera persona y aunque juegos en primera persona los hay a patadas, el hecho de mezclar este tipo de cámara con un estilo de juego muy acorde con ella da un resultado espectacular, creíble y muy inmersivo. El modo historia la verdad es que me lo ventilé en dos días, el sábado me acosté a las 3 de la mañana precisamente por lo inmersivo que resulta y con las ganas de ver el desenlace de la historia. Hay tantas rutas y formas de moverse en Mirror’s Edge que prácticamente en cada partida encuentras un camino nuevo y más corto para llegar al final. No en vano, con horas de juego, uno va perfeccionando su control sobre el personaje para hacer piruetas y movimientos cada vez más complejos.

Pero la guinda quizás son los retos de tiempo o los modos carreras, en los que tiene que bien superar marcas de tiempo en pequeños circuitos o en el segundo caso completar cada uno de los niveles en un determinado tiempo. Por ejemplo, para el último nivel el reto está en superarlo en 6 minutos (si mal no recuerdo), en mi partida normal me llevó unos 40.

La verdad es que el juego me tiene ahora mismo tan maravillado como Portal en su momento y las pruebas de tiempo le dan una duración bastante grande, siempre y cuando no mires vídeos en Internet para mirar las mejores rutas. Aprovechad que está a bajo precio si no lo habéis jugado, porque sinceramente merece la pena. Por ahora, mi favorito de lo que llevo de año.


Impresionante Still Alive de Lisa Miskovsky