Adiós JRPG, Hola WRPG

Durante los últimos años he sido un terrible seguidor de los JRGS: Final Fantasy, Kingdom Hearts, Legend of Dragoon, Dragon Quest, Grandia, YS, Star Ocean, Chrono Trigger y mis dos últimas experiencias han sido Final Fantasy XIII y Valkyria ChroniclesDe Valkyria, ya hablé en su día en esta entrada, una experiencia espectacular y posiblemente el mejor juego de rol a día de hoy en PlayStation 3. Pero lamentablemente para mi es una excepción. No voy a negar que haya jugado a auténticos juegazos con Final Fantasy VI a la cabeza, pero la sensación de estancamiento del rol japonés va a más según pasa la generación. Final Fantasy XIII, por ejemplo, ha estado bien, pero es que no me ha aportado prácticamente nada.
 
 
 
Ayer terminaba Dragon Age: Origins en PC (al fin tuve tiempo!) y se volvía a poner de manifiesto que los juegos de rol occidentales, al menos en mi opinión, ofrecen infinitamente más que los japoneses. La libertad de acción, la nula linealidad y la sensación de que el juego es tuyo, que puedes hacer lo que quieras y tus decisiones son tan importantes que cada partida es única y partida tras partida las experiencias son totalmente nuevas. Puedes acabarte el juego tantas veces como quieras que siempre habrá nuevos matices que salgan a la luz.
 

 
 
Todo se reduce a la  misma sensación que me aportaron en su día los dos Mass Effect: libertad. Que se une a la excelente recreación de todo lo que rodea el juego por parte de Bioware. Igual que hizo Tolkien con la Tierra Media, lo tenemos también en Dragon Age con las tierras de Ferelden o el universo de Mass Effect. Te das cuenta de que hasta el más insignificante personaje tiene un nombre y una historia detrás, no es un NPC sin más para adornar el escenario. El mundo que te rodea tiene un pasado que eres capaz de descubrir y un futuro que serás capaz de labrar. Eso desgraciadamente el JRPG no lo ofrece, al menos no de hacerlo a tu propia manera. 
 
 
 
La saga Fallout también es un gran representante, e incluso en menor medida Fable. Dejando la historia al margen, el sistema de juego del rol japonés también me empieza a cansar (al menos el rol clásico por turnos o de estrategia – Valkyria al margen-, no tanto el ARPG). Juegos como DA:O o Mass Effect me parecen infinitamente mejores, aunque también es cierto que son formas de ver el rol que no tienen nada que ver, pero al menos no hay estancamiento. Una de las mayores sorpresas de los últimos meses la he tenido con Torchlight, que bebe directamente de Diablo 2, impresionante. Mucho tiene que cambiar en la mayoría del rol japonés para que vuelva a poner interés en él, pero desde luego para mí ahora el reino del rol se encuentra en Occidente.